jueves, 26 de marzo de 2015

Eduardo Ruiz Healy - Menos consumidores en Estados Unidos

Mi columna del 4 de junio de 2013 se intituló “El consumidor estadunidense no salvará a México”. Entre otras cosas anotó lo siguiente:

“Nuestro país depende en gran medida del consumidor estadunidense. Desafortunadamente, debido a la Gran Recesión Global de 2009, que realmente empezó con la desaceleración económica de Estados Unidos en diciembre de 2007, el ingreso promedio de los consumidores de ese país se desplomó y aún ahora no ha regresado a los niveles que tenía antes de la crisis. Peor todavía: la mayoría de quienes perdieron sus empleo en ese período y que han tenido la suerte de obtener un nuevo trabajo, perciben un salario menor que el que recibían en su anterior ocupación. La Gran Recesión no sólo dejó sin ingresos a millones de estadunidenses sino que los empobreció. Esto puede afectar seriamente la recuperación y desarrollo de la débil economía mexicana”.







Cité entonces al empresario y programador cibernético Paul Buchheit, creador y desarrollador de Gmail, quien por esas fechas había publicado un artículo intitulado “Con base en los datos de su ingreso, la mitad de los estadunidenses viven cerca o debajo de la línea de pobreza”, en donde anotaba que “El Buró del Censo de Estados Unidos ha reportado que 15 por ciento de los estadunidenses vive en la pobreza. Un dato impactante. Pero en realidad es mucho peor. La desigualdad se está dispersando en nuestro país como una enfermedad sombría, infectando a cada vez más hogares, y dejando un número decreciente de familias financieramente seguras manteniendo una charada de prosperidad.

Buchheit proporcionó datos escalofriantes: “1. Casi la mitad de los estadunidenses no tenía activos en 2009; 2. Con base en los datos de ingresos, la mitad de los estadunidenses están en o muy cerca de la pobreza; 3. Con base en los gastos totales de una familia, la pobreza está penetrando en la mitad superior de los estadunidenses. Una familia en la mitad alta, ganado 60 mil dólares anuales, verá su ingreso reducirse por una factura fiscal de unos 15 mil dólares. El Buró de Estadísticas del Trabajo y el Buró del Censo están de acuerdo en que los gastos de alimentación, vivienda y transportación deducirán otros 30 mil y que el total de gastos de la familia serán de 50 mil dólares. Eso deja nada”.

Pues bien, lo que escribí hace ya casi dos años quedó confirmado ayer, de acuerdo a un estudio realizado por Pew Charitable Trust y mi alma mater, la Universidad de Minnesota.

El estudio encontró que el porcentaje de hogares pertenecientes a clase media se redujo entre 2000 y 2013, de 61 a 51 por ciento. En algunos estados la reducción fue menor que en otros. En los estados que comparten frontera con México y mantienen una fuerte relación comercial con nuestro país, la reducción fue la siguiente: California, de 46.7 a 43.5 por ciento; Texas, de 47.8 a 45.2 por ciento; Arizona, de 50.0 a 45.9 por ciento; Nuevo México, de 48 a 43.2 por ciento.

El empobrecimiento de los estadunidenses significa que hay menos consumidores para las exportaciones mexicanas que van a Estados Unidos. Eso explica, en parte, que la economía mexicana no esté creciendo a una tasa más elevada como muchos esperaban que lo hiciera al recuperarse la economía del vecino país.

Precios del petróleo desplomados, consumidores estadounidenses empobrecidos… Factores que salen del control de nuestro gobierno y de los empresarios mexicanos.

. Twitter: @RuizHealy
Mail: eduardoruizhealy@gmail.com
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Leído en http://criteriohidalgo.com/notas.asp?id=299346


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