Ayer preguntamos –en el Itinerario
Político–, lo que podría pasar si el candidato presidencial de Morena
pierde la contienda electoral del 1 de julio.
La
conclusión es que viviríamos a las puertas del caos que provocaría la
rabia de la derrota. Es decir, que ante un voto adverso al candidato de
Morena, asistiríamos a una suerte de “rebelión de los perdedores”, con
los resultados de un ataque directo a las instituciones.
Deliberadamente –y en sentido
contrario–, al final del texto dejamos una pregunta en el aire: ¿Y qué
pasaría si AMLO gana? Dicho de otro modo, que debemos revisar la otra
cara de la moneda.
Y, por increíble que parezca, el
resultado podría ser similar; entrar a las puertas de una severa crisis
de gobernabilidad, de inestabilidad y de todas las instituciones. ¿Por
qué?
Porque si le hacemos caso a todo lo
que ha prometido el candidato de Morena, lo menos que viviremos en una
tragedia regresiva para la democracia mexicana.
¿Lo dudan?
