lunes, 22 de febrero de 2016

David Marcial Pérez - Los expertos de la OEA insisten en entrevistar a los militares en el caso Iguala

A dos meses de concluir su encargo, el grupo de expertos nombrado por la Organización de Estados Americanos (OEA) para revisar el caso Ayotzinapa insiste en señalar a los militares mexicanos como una fuente de información crucial para esclarecer la desaparición de los 43 estudiantes. Soldados y oficiales del Batallón 27 de Infantería presenciaron la noche del 26 de septiembre de 2014 como los muchachos fueron atacados a balazos y secuestrados por policías locales aliados con un grupo de narcos, quienes según la versión oficial los asesinaron y quemaron los cuerpos en un basurero cercano. “Los militares son testigos privilegiados y tiene información que pocos tienen”, apuntó Francisco Fox, uno de los miembros del equipo, durante una rueda de prensa celebrada este domingo en Ciudad de México para presentar los adelantos de su trabajo antes de su informe definitivo previsto para mayo.

El Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI) mantiene las líneas de investigación abiertas en su primer informe, donde refutó la versión oficial en base a un peritaje independiente de un especialista, que sostiene que los jóvenes no fueron incinerados en el basurero de Cocula, un municipio vecino al del secuestro, Iguala, ambos en Guerrero, un Estado golpeado por la pobreza y el crimen organizado.










La hipótesis del incendio, sostenida en las declaraciones del centenar de detenidos que acumula el caso, también fue rechazada por el Equipo Argentino de Antropología Forense, EAAF, un grupo de peritos independientes que participan en la investigación de manera paralela. “El estudio del EAAF confirma y complementa nuestra investigación. Hemos solicitado que se incluya como apéndice a nuestro informe”, recalcó Claudia Paz. Más allá de la identificación de uno de los muchachos, Alexander Mora Venancio, de 21 años, el deterioro de los restos encontrados ha impedido de momento lograr más resultados.

Los expertos destacaron a la vez los avances llevados a cabo en el expediente, en el que están trabajando de manera conjunta con la PGR (fiscalía mexicana). “Se ha reiniciado la búsqueda de los normalistas desaparecidos y como resultado de dichas acciones se descubrió una fosa con dos cuerpos, que ya se verificó que no corresponden con los estudiantes”, apuntó otro de los portavoces del grupo. Los meses siguientes a la desaparición, varios movimientos vecinales decidieron lanzarse al monte en busca de los muchachos. Por el camino, se encontraron más de 10 fosas clandestinas con restos humanos, que dan cuenta del cementerio anónimo que esconde el subsuelo de Iguala. Una de estas fosas, conocida popularmente como La Carnicería y a cuya investigación no ha tenido acceso el grupo de expertos, fue puesta como ejemplo para denunciar la dispersión del expediente del caso de Iguala: “Hemos solicitado a la PGR sobre copias certificadas de todos los asuntos que tengan relación de una u otra manera con el caso de los normalistas”.

En respuesta a las puntualizaciones del GIEI, la fiscalía federal publicó un comunicado en la misma tarde del domingo afirmando que "la investigación no está fragmentada" y asegurando que el grupo de expertos ha tendido acceso, a través de la Subprocuraduría de Derechos Humanos, a todos "los datos de prueba que pudieran estar relacionados con los hechos".

El procurador general de la República, Jesús Murillo Karam, hombre de máxima confianza del presidente Peña Nieto, dio oficiosamente por cerrado el caso en noviembre de 2014. La ola de dolor e indignación ciudadana y la consiguiente crisis de credibilidad abierta dentro del Gobierno provocó sin embargo la caída de Murillo Karam y ha obligado a las autoridades mexicanas a mantener abierto el expediente y a permitir que el equipo nombrado por la OEA siga avanzando en las pesquisas sobre los que pasó aquella noche.

“Hay que volver atrás y recabar toda la información que se descartó al centrar el caso en una sola hipótesis”, señalaron los portavoces del GIEI. La variante defendida por los expertos sería que uno de los cinco autobuses de los que se apropiaron los normalistas para desplazarse a una manifestación en México DF iba cargado de heroína sin que los muchachos fueran conscientes de ello. Ese sería el motivo del feroz ataque de los sicarios en colaboración con la policía siguiendo indicaciones del narco-alcalde de Iguala, José Luis Abarca.

“El GIEI considera que esta información relativa a un caso judicial sobre el tráfico de drogas entre Iguala y Chicago a través de autobuses puede contribuir al esclarecimiento del caso”, aseveró otro de los portavoces. El estado de Guerrero es uno de los principales productores de heroína en México. Desde allí comienza la ruta hacia EE UU. A dos meses de terminar su mandato, los expertos nombrados por la OEA han requerido información y asistencia jurídica a las autoridades estadounidenses. “En nuestro informe llegaremos hasta donde podamos y dejaremos constancia de nuestros avances”, adelantó el médico Carlos Berisitain consciente de los ajustados plazos de que disponen.



Leído en http://internacional.elpais.com/internacional/2016/02/22/mexico/1456102462_071775.html



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