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viernes, 28 de agosto de 2015

Alejandro Jodorowsky - Extravío

Alejandro Jodorowsky  (1929 )

Extravío


Un ciego, con su bastón blanco, en medio del desierto, llora sin poder encontrar su camino porque no hay obstáculos.











Leído en  https://buenfindesemana.wordpress.com/2012/06/15/extravio-alejandro-jodorowsky/




lunes, 9 de marzo de 2015

Alejandro Jodorowsky - Calidad y cantidad

Alejandro Jodorowsky

Calidad y cantidad

No se enamoró de ella, sino de su sombra.
La iba a visitar al alba, cuando su amada era más larga.



* Alejandro Jodorowsky, Sombras al mediodía (Santiago de Chile: Dolmén, 1995): 41.






Leído en http://elcajondesastre.blogcindario.com/2006/09/00810-calidad-y-cantidad-alejandro-jodorowsky-micro-relato.html



lunes, 2 de marzo de 2015

Alejandro Jodorowsky - la jaula

Alejandro Jodorowsky

La jaula


Quiso avanzar, tropezó con una pared invisible. Quiso retroceder, le pasó lo mismo. Palpó arriba, abajo, a los costados: estaba encerrado en una jaula de cristal. Dio golpes sin perder nunca las esperanzas, insistió una y otra vez en el mismo sitio, hasta que sintió un crujido y pudo atravesar la superficie fría con el puño. Se abrió paso y, por fin, salió al exterior. Avanzó feliz, sonriente, libre, pero se dio un frentazo contra una pared invisible. ¡Estaba dentro de una jaula mayor! Pensó, consolándose: “¡Por lo menos es más grande y está creciendo! ¡Crecerá tanto que un día desaparecerá!” Pero la jaula no crecía: el señor iba empequeñeciendo.

 * Alejandro Jodorowsky, Sombras al mediodía (Santiago de Chile: Dolmén, 1995): 29.










Leído en http://www.educoas.org/portal/bdigital/contenido/rib/rib_1996/anexo/anexo107.aspx

jueves, 6 de noviembre de 2014

Alejandro Jodorowsky - Miedo al vacio

Alejandro Jodorowsky 
1929


Miedo al vacío

Como consecuencia de violentas guerras fratricidas, un rey perdió hasta el último de sus soldados. No le quedaron más que dos servidores.

Un día, los bárbaros llegaron a las puertas de la ciudad con la intención de poner cerco al palacio.

El rey ordenó entonces a sus servidores que abrieran todas las puertas y ventanas, y acto seguido se instaló en la galería a fin de observar la llegada de los invasores. Mientras él se abanicaba indolentemente, les vio avanzar hasta la escalinata de palacio.

Su serenidad perturbó a los bárbaros. Éstos supusieron que les esperaba una trampa en su interior. En vez de poner cerco a aquel lugar, el jefe reunió a sus hombres y tocó a retirada.

El rey dijo entonces:

– Ved, los bárbaros que son la plenitud tienen miedo del vacío.



No hay mayor triunfo que aprender a fracasar.