| Etgar Keret 1967 |
Un pez dorado
Jonatan tuvo una brillante idea para un documental. Iría a las casas de la gente, tocaría la puerta, él solo, sin más miembros del equipo de rodaje, con una pequeña cámara, y preguntaría: «Si te encontraras un pez dorado que hablara y te concediera tres deseos, ¿qué es lo que le pedirías?» La gente le respondería y él montaría luego el documental con las respuestas más interesantes. Antes de cada bloque de respuestas, se vería a la persona de pie y sin moverse en la puerta de su casa, y en ese encuadre pondría un subtítulo con el nombre, el estado civil, los ingresos mensuales y puede que incluso el partido por el que vota en las elecciones. Y junto con los deseos, todo el asunto pasaría a ser un estudio que mostraría la distancia que existe entre nuestros sueños y la situación real en la que nuestra sociedad se encuentra.