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sábado, 5 de enero de 2013

Etgar Keret - Un pez dorado

Etgar Keret
1967
Un pez dorado

Jonatan tuvo una brillante idea para un documental. Iría a las casas de la gente, tocaría la puerta, él solo, sin más miembros del equipo de rodaje, con una pequeña cámara, y preguntaría: «Si te encontraras un pez dorado que hablara y te concediera tres deseos, ¿qué es lo que le pedirías?» La gente le respondería y él montaría luego el documental con las respuestas más interesantes. Antes de cada bloque de respuestas, se vería a la persona de pie y sin moverse en la puerta de su casa, y en ese encuadre pondría un subtítulo con el nombre, el estado civil, los ingresos mensuales y puede que incluso el partido por el que vota en las elecciones. Y junto con los deseos, todo el asunto pasaría a ser un estudio que mostraría la distancia que existe entre nuestros sueños y la situación real en la que nuestra sociedad se encuentra.


viernes, 4 de enero de 2013

Etgar Keret - De repente un toquido en la puerta

Etgar Keret
1967
De repente un toquido en la puerta 

—Cuéntame un cuento —me ordena el hombre con barba que está sentado en el sofá de mi sala.

Reconozco que la situación me resulta bastante incómoda, porque yo escribo cuentos, pero no soy un cuenta cuentos. Y además no lo hago por encargo. La última persona que me pidió que le contara un cuento fue mi hijo, hace un año. Inventé algo sobre un hada y un ratón de campo, ni siquiera recuerdo qué, sólo sé que a los dos minutos ya se había quedado dormido. Mientras que la situación de ahora es absolutamente distinta. Porque mi hijo no tiene barba. Ni pistola. Y porque mi hijo me pidió el cuento, mientras que la intención de este hombre es robármelo.

Procuro explicarle al barbudo que si enfunda la pistola será mucho mejor para él. Para los dos, en realidad. Porque es difícil que se te ocurra un cuento mientras te encañonan la cabeza con una pistola cargada. Pero el tipo insiste.

—En este país —explica—, cuando quieres algo, tienes que exigirlo por la fuerza.