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miércoles, 5 de abril de 2017

Campanadas a medianoche 1965

Campanadas a medianoche
Falstaff - Chimes at Midnight
1965
País:  España
Director:  Orson Welles

Campanadas a medianoche


Sinopsis
 Inglaterra, Guerra de los Cien Años (ss. XIV y XV). Enrique IV, primer monarca de la dinastía de los Lancaster, en 1399 le arrebata el trono a su primo Ricardo II. Adaptación de varias obras de Shakespeare: "Enrique IV", "Enrique V", "Las alegres comadres de Windsor" y "Ricardo II".



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jueves, 2 de marzo de 2017

Macbeth 1971

Macbeth
1971
País:  Reino Unido
Director:  Roman Polanski

Macbeth


Sinopsis
Macbeth, valeroso general escocés, recibe la visita de tres brujas que le profetizan que un día será rey. Aprovechando que el rey Duncan se aloja en su casa, y espoleado por su esposa, Macbeth lo asesina y es proclamado rey de Escocia. Sin embargo, para mantenerse en el trono, se verá obligado a seguir cometiendo más crímenes; mientras tanto, su esposa, abrumada por los remordimientos, se derrumba.



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martes, 8 de septiembre de 2015

William Shakespeare - Después de un tiempo

William Shakespeare  ( 1564 - 1616 )

Después de un tiempo

Después de algún tiempo aprenderás la diferencia entre dar la mano y socorrer a un alma, y aprenderás que amar no significa apoyarse, y que compañía no siempre significa seguridad.

Comenzarás a aprender que los besos no son contratos, ni regalos, ni promesas... comenzarás a aceptar tus derrotas con la cabeza erguida y la mirada al frente, con la gracia de un niño y no con la tristeza de un adulto y aprenderás a construir hoy todos tus caminos, porque el terreno de mañana es incierto para los proyectos y el futuro tiene la costumbre de caer en el vacío.

Después de un tiempo aprenderás que el sol quema si te expones demasiado... aceptarás incluso que las personas buenas podrían herirte alguna vez y necesitarás perdonarlas... aprenderás que hablar puede aliviar los dolores del alma.... descubrirás que lleva años construir confianza y apenas unos segundos destruirla y que tu también podrás hacer cosas de las que te arrepentirás el resto de la vida.







sábado, 8 de agosto de 2015

UN POEMA DE:

William Shakespeare  (1546 - 1616 )

Sonetos ( 1 al 10 )

Deseamos fruto de los más hermosos
Que dé vida a la flor de la belleza,
Pues cuando el Tiempo agoste lo maduro
Perdurará en el vástago el recuerdo.
Mas tú, enamorado de tus ojos,
Con tu propio ardor tu luz inflamas
Y siembras carestía en la abundancia,
Cruel contigo mismo, y tu enemigo.
Hoy eres del mundo adorno grácil,
Sólo heraldo de alegre primavera,
Mas ahogas el brío en tu capullo
Y en pródiga avaricia te consumes.

Al mundo compadece, o vorazmente
La tumba engullirá lo que es del mundo.

2

Cuando el asedio de cuarenta inviernos
En tu erial de belleza abra trincheras,
Tu juvenil librea, hoy admirada,
Será un paño raído y harapiento.
Y cuando te pregunten dónde ha ido
El tesoro de tus días más lozanos,
Responder que a tus hundidos ojos
Afrentoso sería, un vano alarde.
Cuánto más elogioso a tu belleza
Sería decir: "Esta criatura
Mi deuda salda y a mí me justifica,
pues vuestra es la belleza que ha heredado".

Así en la vejez joven serías,
Verías arder tu sangre ya enfriada.

3

Di al rostro que ves en el espejo
que ese rostro ya debe formar otro,
Pues si hoy tu lozanía no renuevas,
Defraudarás al mundo, y a una madre.
¿Pues dónde está la bella cuyo vientre,
Siendo virgen, rehúse esa labranza?
¿O quién tan neciamente será tumba
De su posteridad por amor propio?
Reflejas a tu madre, que en ti evoca
El abril de su grácil primavera;
Así, por la ventana de los años,
Verás en la vejez tu edad dorada

Más si prefieres no ser recordado
Muere soltero, y matarás tu imagen.

4

Pródiga belleza, ¿por qué gastas
En ti mismo tu herencia de hermosura?
Natura no regala, sólo presta,
Y presta, generosa, a quien la imita.
Bello avaro, ¿por qué desaprovechas
Tu fortuna cuantiosa sin brindarla?
Pésimo usurero, ¿cómo usas
Una suma tan grande y nada obtienes?
Pues empeñado en comerciar contigo
Contigo te defraudas de ti mismo.
Cuando venza el plazo de Natura,
¿Qué dejarás a tu acreedora?

Si ahorras tu belleza, irá a la tumba;
Inviértela, y será tu albacea.

5

Las horas que gentiles fabricaron
Lo que es blanco de todas las miradas
Serán tiranas de su propia obra
Y afearán lo bello y excelente.
Pues cada estío el Tiempo infatigable
Arroja al cruel invierno y lo destruye,
Savia congelada, hojas caídas,
Belleza mustia y desnudez doquiera.
Si la líquida esencia del estío
En muros de cristal no se encerrara,
Morirían el fruto y la belleza,
Ni siquiera el recuerdo quedaría.

Mas la flor destilada, en pleno invierno,
Si muerta en apariencia igual perdura.

6

Que la mano rugosa del invierno
No te impida destilar tu estío;
Endulza algún cristal, atesorando
Tu belleza antes que se agoste.
El interés no es prohibida usura
Si gratifica a quien contrae la deuda,
Pues serás uno más con la ganancia,
Diez veces más feliz si diez por uno.
Diez veces más feliz serías que ahora
Si diez veces tu imagen acuñaras,
Pues ¿qué haría la muerte si partieses
Y en tu posteridad siguieras vivo?

No seas obstinado, eres muy bello
Para dejar tu herencia a los gusanos.

7

Cuando en el Oriente la luz grácil
Yergue la cabeza envuelta en llamas,
Su nueva aparición celebran todos
La majestad sagrada contemplando.
Y una vez que trepó a la abrupta cima
Y semeja un maduro mozo altivo,
Los mortales veneran su belleza
Presenciando el peregrinaje de oro.
Mas cuando baja el carro fatigado
Marchándose del día como un viejo,
Los ojos reverentes se distraen
Y no miran la estela que desciende.

Así pasará tu mediodía:
Sin hijos, morirás inadvertido.

8

Eres música y la música te aflige,
Y así opones lo dulce a la dulzura:
¿Por qué amas tanto lo que no te agrada
O bien te agrada tanto lo que odias?
Si la unión de sonidos armoniosos
Que se enlazan ofende tus oídos,
son dulce reprimenda a quien se obstina
En guardar para sí lo que a otros debe.
Observa que las cuerdas desposadas
Se pulsan entre sí de mutuo acuerdo,
Y cual esposo, hijo y tierna madre
Cantan al unísono una nota:
Muchos cantos en uno, sin palabras,
Que repiten: "Solo serás nadie."

9

¿Por temor al llanto de tu viuda
Te consumes en vida solitaria?
Ah, si mueres sin dejar simiente
Será el mundo tu esposa abandonada.
Y será una viuda inconsolable
Pues de ti no tendrá ningún recuerdo,
Mientras cualquier otra se conforta
Evocando al esposo con los hijos.
Lo que un pródigo derrocha en este mundo
Cambia de bolsillo, pero queda,
Mas lo bello en el mundo se consume
Y por falta de uso es destruido.

No hay amor por los otros en el pecho
Que se inflige a sí mismo tanto daño.

10

Qué descaro decir que amas a alguien
Cuando tan negligente eres contigo;
Di si quieres que muchas te desean,
Pero es más que evidente que no amas.
Pues un odio tan cruento te domina
Que atentas sin piedad contra ti mismo
Y entregas tu morada al deterioro
En vez de preservarla dignamente.
Cambiaré de opinión cuando tú cambies
Y el dulce amor, no el odio, sea tu huésped
Sé igual que tu figura, amena y grácil,
O al menos sé gentil con tu persona.

Por mi amor, tu imagen multiplica,
Y en ti perdurará, o en lo que es tuyo.







domingo, 16 de noviembre de 2014

UN POEMA DE:

William Shakespeare 1564 - 1616

Mi amor es una fiebre que incesante...

Mi amor es una fiebre que incesante
ansía lo que su virus alimenta,
porque en mi mal mi gusto se apacienta
y es por sí enfermo el apetito amante.

Ya, viendo mi doctor (la vigilante
razón) que no haga del caso ni cuenta,
me abandonó, y el ánima sedienta
corre a su abismo, aunque lo ve adelante.

Salvación para mí, ni la hay ni la quiero:
todo yo soy locura, inquietud, ira;
loco en cuanto imagino y vocifero,
y víctima infeliz de una mentira

te juré honrada y franca; y mi amor tierno
¿qué halló en ti? Noche oscura, negro infierno.

Versión de Rafael Pombo


El pecado de amarme se apodera...

El pecado de amarme se apodera
de mis ojos, de mi alma y de mí todo;
y para este pecado no hay remedio
pues en mi corazón echó raíces.

Pienso que es el más bello mi semblante,
mi forma, entre las puras, la ideal;
y mi valor tan alto conceptúo
que para mí domina a todo mérito.

Pero cuando el espejo me presenta,
tal cual soy, agrietado por los años,
en sentido contrario mi amor leo
que amarse siendo así sería inicuo.

Es a ti, otro yo mismo, a quien elogio,
pintando mi vejez con tu hermosura.

Versión de Manuel Mujica Láinez


Cuando haya muerto, llórame tan sólo...

Cuando haya muerto, llórame tan sólo
mientras escuches la campana triste,
anunciadora al mundo de mi fuga
del mundo vil hacia el gusano infame.

Y no evoques, si lees esta rima,
la mano que la escribe, pues te quiero
tanto que hasta tu olvido prefiriera
a saber que te amarga mi memoria.

Pero si acaso miras estos versos
cuando del barro nada me separe,
ni siquiera mi pobre nombre digas
y que tu amor conmigo se marchite,

para que el sabio en tu llorar no indague
y se burle de ti por el ausente.

Versión de Manuel Mujica Láinez









domingo, 28 de julio de 2013

UN POEMA DE:


William Shakespeare
1564 - 1616

El soliloquio de Hamlet
Ser o no Ser

¡Ser, o no ser, es la  cuestión! -¿Qué debe
más dignamente optar el alma noble
entre sufrir de la fortuna impía
el porfiador rigor, o rebelarse
contra un mar de desdichas, y afrontándolo
desaparecer con ellas?


              

Morir, dormir, no despertar  más nunca,
poder decir todo acabó; en un sueño
sepultar para siempre los dolores
del corazón, los mil y mil quebrantos
que heredó nuestra carne, ¡quién no ansiara
concluir así!


              

¡Morir... quedar      dormidos...
Dormir... tal vez soñar! -¡Ay! allí hay algo
que detiene al mejor. Cuando del mundo
no percibamos ni un rumor, ¡qué sueños
vendrán en ese sueño de la muerte!
Eso es, eso es lo que hace el infortunio
planta de larga vida. ¿Quién querría
sufrir del tiempo el implacable azote,
del fuerte la injusticia, del soberbio
el áspero desdén, las amarguras
del amor despreciado, las demoras
de la ley, del empleado la insolencia,
la hostilidad que los mezquinos juran
al mérito pacífico, pudiendo
de tanto mal librarse él mismo, alzando
una punta de acero? ¿quién querría
seguir cargando en la cansada vida
su fardo abrumador?...

              
Pero hay espanto
¡allá del otro lado de la tumba!
La muerte, aquel país que todavía
está por descubrirse,
país de cuya lóbrega frontera
ningún viajero regresó, perturba
la voluntad, y a todos nos decide
a soportar los males que sabemos
más bien que ir a buscar lo que ignoramos.
Así, ¡oh conciencia!, de nosotros todos
haces unos cobardes, y la ardiente
resolución original decae
al pálido mirar del pensamiento.
Así también enérgicas empresas,
de trascendencia inmensa, a esa mirada
torcieron rumbo, y sin acción murieron.



Y por si les interesa, una representación teatral de Hamlet de la Televisión Española