sábado, 12 de mayo de 2012

Garfias - La noche de un día difícil



Mi jornada empezó ayer con la entrevista que Carmen Aristegui le hizo a Enrique Peña Nieto en MVS. Tenía curiosidad de saber la reacción del candidato del PRI-PVEM a la oferta de AMLO de renunciar a su candidatura si el mexiquense prueba que se gastó mil millones de pesos en la televisión cuando fue jefe de Gobierno del DF.

La periodista no tardó mucho en abordar el tema. Le puso a Peña una grabación donde El Peje asegura que en los cinco años que gobernó la Ciudad de México, “sólo” se gastó 557 millones de pesos.

Peña sostiene que es falso. Dice que fueron mil 85 millones de pesos.

Para apoyar sus dichos, entregó a Aristegui copia de las diversas cuentas públicas que el Gobierno del DF envió a la Asamblea Legislativa. Incluyen los gastos en comunicación social.

“Lo que viene reportado del 2001 al 2006, son mil 209 millones de pesos. Si eliminas parte del último año, él ya no fungió como jefe de Gobierno, quedan mil 85 millones de pesos. Mil millones de pesos en cifras redondas”, explicó el priísta.

Pero ya no quiso ahondar en lo de la renuncia de Andrés Manuel. El que anda entre las ramas, puede salir espinado.

“Él (Andrés) fue el que puso esta condición. Nadie le está pidiendo que renuncie a su candidatura, simplemente que se reconozcan las cuentas públicas de lo que fue su gestión de gobierno. No estoy inventando nada”, aseguró.

Carmen no quitó el dedo del renglón. Le sacó las cifras de AMLO en el debate: en un sólo año, el mexiquense le “dio” 691 millones de pesos a Televisa. Peña Nieto evadió el tema. Negó haber repartido chayotes a comentaristas de radio a cambio de menciones favorables.

Pero sí reconoció que durante su gestión como gobernador del Estado de México se contrataron espacios de difusión en algunos noticieros. Hizo mención de “Tequila Don Ramón” patrocinador de espacios de opinión.

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Seguimos con Peña Nieto. Ayer estuvo en la Ibero. Su primer encuentro con universitarios. Acogida hostil. Ya sabía lo que le esperaba.

“Estamos en campaña. Los adversarios, dada la condición de ventaja que tenemos, van a aprovechar todo, montar show para descalificar a tu servidor”, dijo el mexiquense.

Efectivamente. Lo recibieron con gritos de ¡fuera! ¡fuera! Pancartas y consignas de rechazo. Se oía y se leía: “Se ve, se siente, Enrique delincuente”, “a este asesino no le aplaudo”, “La Ibero no te quiere…”

“Son infiltrados, operadores de AMLO y de Josefina”, aseguraban priístas presentes en el acto.

Le preguntamos a Miguel Osorio Chong, uno de los lugartenientes de Peña, si aquello era inducido. “Totalmente. Los alumnos lo pueden validar. Muchos no son ni de allí”, nos dijo.

Arturo Escobar, del PVEM, de plano culpó al PRD de estos “actos de provocación”. ¿Los pseudo alumnos mayores? ¿De dónde salieron? Preguntó el relevo del Niño Verde.

El acto, paradójicamente, se llama “Buen Ciudadano de la Ibero.” AMLO ya pasó por allí. Le aplaudieron. Josefina va el próximo 4 de junio.

A Peña, por cierto, lo persigue la figura de Carlos Salinas de Gortari. Ayer se le apareció en los dos actos. En la entrevista con Carmen y en máscaras que los jóvenes se pusieron en la Ibero.

EL candidato de desmarcó del controvertido ex presidente. “No está, ni estuvo, ni estará nunca en mi campaña electoral”, aseguró.

Más tarde, cuando Paul McCartney cantaba en el Zócalo, nos acordamos de una de nuestras canciones favoritas de los Beatles: La noche de un día difícil.

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La Junta Local del IFE en el Estado de México llamó la atención sobre el hecho de que la cobertura en los medios electrónicos con cobertura en territorio de la entidad favorece ampliamente las actividades de los candidatos del tricolor. Pide más equilibrio.

Un ejemplo: Ana Lilia Herrera, candidata al Senado por la Coalición Compromiso por México, duplica, en número de notas difundidas en los medios con cobertura local, a Alejandro Encinas, abanderado de las izquierdas, y Óscar Sánchez, del PAN.

En el equipo de Ana Lilia Herrera no niegan el desequilibrio en la información, pero tienen una coloquial explicación: Encinas y Sánchez “están tirados en la hamaca.”

Al perredista lo acusan de estar más preocupado por la suerte de López Obrador que de la propia. “Se le ve más en actos que candidato presidencial que en los suyos”.

Según el monitoreo de medios realizado por la coalición PRI-Verde. Encinas sólo ha estado en cinco de los 125 municipios mexiquenses, mientras que Sánchez ha tenido ocho actos en la entidad.

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Moraleja de la semana (cortesía de Arnold Toynbee, historiador inglés): El mayor castigo para quienes no se interesan por la política es que serán gobernados por personas que sí se interesan

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