martes, 2 de febrero de 2016

Rafael Loret de Mola - Despertar con rencor

Ya no es igual aunque los resultados no llegan. El despertar de la ciudadanía ante algunos gobernantes que contradicen el principio rector de la democracia –el mandante es el pueblo en su conjunto y el que debe ordenar-, es patente cada día si bien los predadores, infiltrados y corruptos mandatarios apenas sufren algún rozón.

Ninguno de los “ex” que dejaron sus cargos en 2015, por ejemplo, han sido debidamente indagados a pesar de las promesas de sus sucesores, sobre todo la sonorense Claudia Pavlovich Arellano quien parece enterrar sus bravuconerías contra su insolente e impune antecesor, el panista Guillermo Padrés Elías.

La protección brindada a los miembros de la clase política, por una arbitraria postura del Gobierno central y de la Procuraduría General, es intolerable pero efectiva.

No se le toca un pelo a nadie a menos de que la consigna llegue desde Los Pinos.

Es curioso:









Un presidente débil y con escasa popularidad cuenta con todos los canales y candados para hacer valer su voluntad por encima, incluso, del clamor ciudadano que merece, siquiera, algún desfogue al tremendo malestar acumulado para no quedar encerrado alrededor de la hoguera que se alza ya como un incendio incontrolable.

Es una paradoja, desde luego, el contraste entre una ciudadanía molesta, con razón, y un gobierno displicente para el cual los movimientos sociales en crecida no son sino parte del anecdotario popular.

Varios hechos recientes así lo corroboran en medio de los tornados de las complicidades que traspasan nuestras fronteras y nuestros mares para arribar a otras naciones que saben vender muy bien los favores solicitados.

Una muestra:

El saliente presidente de España, Mariano Rajoy Brey, atendió la petición del mandatario mexicano para no hacer escarnio del predador coahuilense, Humberto Moreira Valdés, responsable del endeudamiento de su entidad por encima de su capacidad de pago: 33 mil millones de pesos.

¿Por qué el súbito interés de cuidarle las espaldas a quien dejó la presidencia del PRI nacional en medio de escándalo y a solo nueve meses –un parto desastroso- de haberla asumido?

La respuesta es simple:

Porque parte de tales jugosos empréstitos sirvieron para consolidar la candidatura del mexiquense Enrique Peña Nieto a cambio de la venta de la jerarquía priísta; luego, claro, vinieron las incomodidades, con la intervención del catalán Antonio Solá Recquer, para quien únicamente cuentan los caprichos de sus contratantes sin la menor moral de su parte.

Él fue quien, situado en Torreón al servicio del panismo calderonista, quien descubrió la trama de los créditos obtenidos por Moreira, todo ello con el visto bueno de su hermano Rubén, el ahora nefasto mandatario de Coahuila para quien la sociedad exige, por lo menos, una investigación judicial a la altura de los daños infringidos.

¡Lástima que a tantos les haga agua la canoa!

Dejaron libre a Humberto a una semana, en un parangón muy similar al de los mafiosos, como Al Capone, a quienes se acusa por lo menos y se esconde lo más.

¿220 mil dólares transferidos desde Estados Unidos cuando el personaje ha comprado bienes inmuebles en España de altísimo monto incluyendo un hotel de primera en la otrora vanguardista Barcelona? Una demostración de la “hermandad” con España, a la que he señalado desde hace años –“Despeñadero”, 2013-, por la vía de los acuerdos soterrados que permiten elevar las inversiones hispanas en México sin la menor reciprocidad al estilo de la sumisión dolorosa hacia cuanto viene de allá en planos tan evidentes como el arte, la cultura, los deportes y los espectáculos.

Malinchismo le llaman; yo propongo que los mexicanos conformamos la única comunidad que aplica la xenofobia al revés; eso es contra sus propios nacionales.

Por esta vía, por desgracia, también alcanzamos los ecocidios sin parangón, como en Quintana Roo.

Desde hace meses señalamos que la ambición de los putrefactos Borge –el gobernador Roberto y su padre a quienes obviamos el apellido materno por carecer de progenitoras-, se extendía hacia la bella Riviera Maya en donde los manglares son motivo de ambiciones sin límites por parte de consorcios hispanos y de prestanombres mexicanos; también hay inversionistas de nuestro país pero con menor impacto.

Y, hace dos semanas, comenzó a trascender la brutalidad con la cual se atacó a Tajamar con máquinas arrasadoras de alto calado que cubrieron de lodo un ecosistema maravilloso, rico en flora y fauna.

Todos cayeron por causa de la irreverente corrupción.

Ahora hay imbéciles que alegan, todavía, la posibilidad de una pérdida millonaria –hablan de tres mil millones de pesos-, si se paralizan las “obras” –deberían decir las sobras-, en Tajamar.

Esto es:

En aras de ingresar fortunas al decadente gobierno quintanarroense –en picada desde que pasó por allí el narco Mario Villanueva Madrid quien permanece tras las rejas en los Estados Unidos-, debemos aceptar cualquier crimen, contra la naturaleza e incluso para silenciar a los pocos que no sucumben ante el brillo de la felonía bien pagada.

Esta es la filosofía en boga a causa de la insensatez gubernamental.

Lo importante de la cuestión fue el levantar de millones de mexicanos, no solo los atemorizados oriundos de la entidad peninsular, quienes acudieron no sólo para intentar frenar el inicio de la masacre infecunda sino igualmente para exigir la inmediata salida del sinvergüenza, Roberto Borge, quien se dice intocable aun cuando su “reinado” está por terminar este mismo año... aunque el PRI cuida sus bastardías y le ha dado a este sujeto el privilegio de “designar” al candidato de su partido para sucederle.

¡Pobres de las conciencias de quienes sufraguen por tal inmundicia!

Tarde o temprano la guillotina pasará sobre estos sujetos con pretensiones de seguir andando por los caminos de las complicidades.

No podemos precisar cuándo porque los amarres son muy fuertes pero no indisolubles.

El momento se acerca, sin remedio, y me temo que, aun cuando favorezcan los momios al PRI, por cobardía sobre todo, los Borge deberán enfrentarse a la condena irremisible, y severa, de la historia.

Cualquiera otra cosa volvería a poner la imagen de México en el pináculo del ridículo mundial.

Y lo mismo sucede con el represor infame de Veracruz, Javier Duarte de Ochoa, quien ni siquiera es capaz de cumplir con el deber moral de proteger a los ancianos burócratas a quienes les han sido arrebatadas partes de sus pensiones, o no se las pagan, como si fuera posible subsistir de la nada, precipitando, en cambio, la decrepitud y la muerte.

¿No son asesinos, acaso, quienes abandonan a los ancianos y adultos mayores a su suerte luego de haber dejado éstos sus vidas tras escritorios y paredes, mientras las “aves de paso”, los gobernadores, se llevaban consigo fortunas millonarias?

Pero, sin duda, el peor de todos esos mandatarios veracruzanos es Duarte de Ochoa. Solo él ha sido capaz de permanecer en su cargo pese al repudio nacional por las persecuciones sin fin contra quienes disienten; los abusos indignantes contra los menos favorecidos; los insultos contra la sociedad al despreciar sus peticiones; y la avidez por enriquecerse a costa de sus interrelaciones non santas.

Total, debe pensar, si a Moreira le bastó una parodia para estar fuera de prisión, acusado por una bicoca y no por el paquete mayor, cualquiera puede acudir con semejantes credenciales a beberse un tintorro en la Gran Vía de Madrid mientras a otros mexicanos, quienes carecen de la fuerza de la complicidad, se les amaga y humilla en ese territorio igualmente cuajado de amoralidades públicas.

Con el reyecito y su consorte, de paso alegre por México, basta para reafirmarlo.

Dentro de esta podredumbre, cuando menos, surge el clamor popular que hará imposible el salvamento histórico y moral de estos felones.

La culpa será como pecado original para sus descendientes y un estigma para cada uno de ellos que les asfixiará hasta el final de sus días aunque tengan una vida de lujos ofensiva para cada uno de quienes ejercen la libertad y piensan en este país.

Por mi parte, como crítico, les devuelve sus ofensas y estaré listo a señalar a tales hijos... del sistema.

Seguiré siendo periodista cuando ellos dejen sus vanos poderes territoriales.

E-Mail: loretdemola.rafael@yahoo.com



Leído en: http://www.zocalo.com.mx/seccion/opinion-articulo/despertar-con-rencor-1454397475



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