viernes, 20 de mayo de 2016

Eduardo Ruiz Healy - La política, ruta segura hacia la riqueza

De acuerdo al diario defeño El Financiero, el candidato del PRD-PAN a la gubernatura de Oaxaca, José Antonio Estefan Garfias, tenía el 13 de noviembre de 2015 una cuenta en el Broadway Bank, presumiblemente de San Antonio, Texas, un saldo a su favor de 27 millones 790 mil dólares, que al tipo de cambio de ayer equivalían a 519 millones 673 mil pesos mexicanos. Este monto supera en 510 millones 599 mil 500 pesos los insignificantes 9 millones 73 mil 500 de pesos que el señor candidato anotó como el valor de todos sus bienes terrenales en la declaración patrimonial que hizo pública hace algunas semanas en el sitio 3de3.mx.











De ser cierto lo que publicó en sus páginas El Financiero, basado en documentos del Departamento del Tesoro estadounidense y de la Embajada de Estados Unidos en México, Estefan Garfias es uno de los mexicanos que pertenece al 1 por ciento de los más ricos que hay en nuestro país, una situación muy envidiable, si tomamos en cuenta que hace 39 años era un insignificante burócrata de quinta y que nunca en su vida ocupó una posición de primer nivel en el gobierno federal. Fue en tres diferentes gobiernos de uno de los estados más paupérrimos del país, Oaxaca, en donde ocupó puestos de primer nivel que probablemente le facilitaron hacer los negocios que le permitieron amasar una fortuna que, según El Financiero, llega a ser de casi 520 millones de pesos. Y aclaro que según El Financiero, porque no es improbable que tenga más dinero en cuentas abiertas en otros bancos estadounidenses, ya sea a su nombre o el de sus familiares o amigos cercanos.

Ahora bien, si un segundón de la política nacional y oaxaqueña como Estefan Garfias es capaz de hacerse de una fortuna como la que le achaca El Financiero, ¿cuántos más como él hay a lo largo y ancho del país?

Hace un par de días surgió el escándalo alrededor de un personaje que en las redes sociales ha sido calificado como Lord Rolls Royce, un hombre llamado Emir Garduño Montalvo, quien aparentemente es riquísimo a juzgar por la cantidad de automóviles de superlujo que ha comprado, los cuales aparentemente circulan sin placas, escoltados por motociclistas que cobran en alguna dependencia policíaca del Estado de México. El escándalo se dio cuando algunos de los ocho guaruras que protegen al personaje, quien por ser cierto es hermano del primer regidor priísta de Metepec, Jair Garduño Montalvo, agredieron en Toluca a un automovilista que resultó ser un agente de la Policía Federal que iba conduciendo su coche acompañado de su hija. En diversos medios se ha difundido que Emir ha sido denunciado por cometer diversos fraudes, que se ha hecho rico obteniendo contratos de construcción del gobierno mexiquense y que hasta estuvo involucrado en un homicidio. Si la fortuna del hermano del regidor es cuantiosa, muchos se preguntan a cuánto ascenderá la del político de la familia.

Se dice, se comenta y se rumora sobre las fortunas hechas por la mayoría de quienes han sido presidentes de la república, gobernadores y secretarios de Estado. Casi nunca se hace mención de los peces chicos que al amparo de sus cargos públicos se han hecho millonarios. También a estos hay que desenmascarar y denunciar.

Los casos de Estefan Garfias y los Garduño Montalvo, de ser ciertos, muestran que la política es una ruta segura para llegar a la riqueza, aunque los puestos desempeñados parezcan insignificantes.



Leído en http://www.criteriohidalgo.com/a-criterio/la-politica-ruta-segura-hacia-la-riqueza



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