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viernes, 5 de diciembre de 2014

Cuento Sufi - El zorro inválido


El zorro inválido

Un día un hombre vio a un zorro inválido y no entendía cómo haría para estar tan bien alimentado. Decidió seguirlo y descubrió que el zorro se había instalado cerca de un lugar donde solía ir un gran león a devorar a sus presas. Cuando el león terminaba de comer y se alejaba, el zorro se alimentaba con los restos a placer.

El hombre se dijo:
– Yo quiero ser como este zorro, quiero que el destino me trata de la misma manera.

Se instaló en un pueblo y se sentó en una calle a esperar. Pasó el tiempo y no sucedió nada, excepto que cada vez estaba más hambriento y débil. Entonces, en su debido momento, escuchó una voz interior que le dijo:

– ¿Porqué quieres ser como un zorro que busca la manera de beneficiarse de otros? – ¿No te gustaría ser como un león para que otros se beneficien de ti?








Leído en http://cuentossufies.blogspot.mx/2008/08/el-zorro-invlido.html


domingo, 13 de octubre de 2013

Cuento Sufi - La mujer perfecta




La mujer perfecta

Nasrudin conversaba con un amigo.

- Entonces, ¿Nunca pensaste en casarte?

- Sí pensé -respondió Nasrudin.

-En mi juventud, resolví buscar a la mujer perfecta. Crucé el desierto, llegué a Damasco, y conocí una mujer muy espiritual y linda; pero ella no sabía nada de las cosas de este mundo.

Continué viajando, y fui a Isfahan; allí encontré una mujer que conocía el reino de la materia y el del espíritu, pero no era bonita.

Entonces resolví ir hasta El Cairo, donde cené en la casa de una moza bonita, religiosa, y conocedora de la realidad material.

- ¿Y por qué no te casaste con ella?

- ¡Ah, compañero mío! Lamentablemente ella también quería un hombre perfecto.



miércoles, 9 de octubre de 2013

Cuento Sufi - El más idiota





El más idiota

Nasrudin iba todos los días a pedir limosna en el mercado y a la gente le encantaba tomarle el pelo a Nasrudin con el siguiente truco: le mostraban dos monedas, una valiendo diez veces más que la otra. La gracia era que Nasrudin siempre escogía la de menor valor.

La historia se hizo conocida por todo el condado. Día tras día grupos de hombres y mujeres le mostraban las dos monedas, y Nasrudin siempre se quedaba con la de menor valor. Hasta que apareció un señor generoso, cansado de ver a Nasrudin siendo ridiculizado de aquella manera.

Lo llamó a un rincón de la plaza y le dijo:

- Siempre que te ofrezcan dos monedas, escoge la de mayor valor.

- Así tendrás más dinero y no serás considerado un idiota por los demás.

- Usted parece tener razón – respondió Nasrudin.

- Pero si yo elijo la moneda mayor, la gente va a dejar de ofrecerme dinero para probar que soy más idiota que ellos. Usted no se imagina la cantidad de dinero que ya gané usando este truco.

Maestro: No hay nada malo en hacerse pasar por tonto si en realidad se está siendo inteligente.

Fuente: tradicional Sufi