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miércoles, 2 de agosto de 2017

Woody Allen, un pequeño homenaje

Woody Allen

(Heywood Allen Stewart Konigsberg; Nueva York, 1935)  mejor conocido como Woody Allen,  es un director, guionista, actor, músico, dramaturgo, humorista y escritor estadounidense. Ha sido ganador del premio Óscar en cuatro ocasiones.  Su madre Nettie era contadora y el papá, Martin, mesero y grabador de joyas; los dos nativos de Nueva York, aunque Woody logro entrar a la universidad  pronto la abandono,

Desde muy joven se dedicó a vender chistes a famosos columnistas y cómicos profesionales (Ed Sullivan, Sid Caesar, Jack Paar o Pat Boone). Más tarde escribió sketchs para clubes nocturnos, revistas de Broadway y programas de televisión, desarrollando una comicidad cercana a la de los clásicos Chaplin, Keaton, Lloyd, hermanos Marx y Jerry Lewis.

Su primera aparición personal en televisión, en el Tonight Show, le permitió ser descubierto por el productor Charles Feldman, quien le encargó el guión de ¿Qué tal, Pussycat?, una comedia de Clive Donner rodada en 1965 en la que también actuó. Colaboraba, mientras tanto, en revistas como Playboy, The New Yorker y Evergreen. A esa época se remonta su afición al jazz; empezó tocando el saxo y luego se pasó al clarinete.

En 1969 se le presentó la oportunidad de rodar Toma el dinero y corre, su primer filme como director, estructurado aún como una sucesión de gags. A ésta le siguieron películas como Bananas (1971), Todo lo que siempre quiso saber sobre el sexo y nunca se atrevió a preguntar (1972), El dormilón (1973), o La última noche de Boris Grushenko (1975), trabajos que pusieron de manifiesto sus especiales dotes para la sátira. Uno de los méritos de Allen es haber conseguido actualizar la comedia estadounidense, caída en desuso. Su personal estilo y su soltura en la narración propiciarían pronto los grandes éxitos.








jueves, 5 de enero de 2017

Alice 1990

Alice
1990
País: USA
Director:  Woody Allen

Alice


Sinopsis
Casada con un marido rico que la minusvalora, Alice lleva una vida vacía y cómoda que transcurre entre boutiques exclusivas, masajistas y cotilleos de peluquería. Le gustaría dedicarse a escribir y conocer mejor a un hombre con el que ha coincidido en la guardería de sus hijos, pero su educación conservadora se lo impide. Un brujo de Chinatown le facilitará el camino con una serie de hierbas mágicas de sorprendentes efectos.



VK.COM   https://vk.com/video260211037_169889451






miércoles, 2 de marzo de 2016

Woody Allen - Si los impresionistas hubieran sido dentistas

Woody Allen  ( 1935 )
Si los impresionistas hubieran sido dentistas

(Una fantasía que explora la transposición de temperamento)

Querido Theo:

¿Me tratará alguna vez la vida con decoro? ¡La desesperación me abruma! ¡ La cabeza me va a estallar! ¡La señora de Sol Schwimmer piensa demandarme porque le hice el puente tal como sentía y no a la medida de su ridícula boca! ¡No tetaría más! ¡Yo no puedo trabajar por encargo como un sin»-pie tendero! ¡Decidí que su puente tenía que ser enorme y ondulante, con dientes fieros, explosivos que refulgiesen en todas direcciones como llamaradas! ¡ Y ella alterada porque no le cabe en la boca! ¡Es tan burguesa y estúpida, quisiera destrozarla! ¡ Intenté encajar la prótesis como pude, pero le asomaba como una araña de cristal que se hubiese estrellado contra el suelo! A pesar de ello, me parece hermoso. ¡ Y ella se queja de que no puede masticar! ¡A mí qué me importa que pueda masticar o no! ¡Theo, no soportaré esto mucho tiempo! Le propuse a Cézanne que compartiese la consulta conmigo, pero está viejo y débil e incapaz de sostener el instrumental y hay que atárselo a las muñecas, pero le falta entonces precisión y en cuanto llega a la boca hace saltar más dientes de los que salva. ¿Qué puedo hacer?

Vincent








martes, 24 de marzo de 2015

Woody Allen - El episodio Kugelmass

Woody Allen

El episodio Kugelmass

El profesor Kugelmass, quien dictaba clases de Humanidades en el City College, estaba infelizmente casado por segunda vez. Su esposa, Dafne Kugelmass, era una idiota. El también tenía dos hijos tontos de su primera esposa, Flo, y estaba hasta el cuello de deudas ocasionadas por los costos de la separación y manutención de los niños.

“¿Acaso yo sabía que las cosas iban a salir tan mal?”, se lamentó un día Kugelmass dirigiéndose a su analista. “Dafne era muy prometedora. ¿Quién podría sospechar que ella iba a abandonarse y a engordar como tonel? Además, ella tenía algunos dolarillos, lo que no es – por supuesto – razón suficiente para contraer nupcias pero tampoco viene mal, teniendo en cuenta los problemas “operativos” que tengo. ¿Entiende lo que le digo?

Kugelmass era calvo y tan peludo como un oso, pero tenía un gran corazón.

“Tengo que buscarme otra mujer”, agregó. “Necesito tener un affaire. Es posible que no sea un buen partido pero soy un hombre que necesita vivir un romance.

Necesito sentir ternura, coquetear con alguien. Estoy envejeciendo y por ello es muy tarde para sentir el deseo de hacer el amor en Venecia, burlarse el uno del otro en el “21″ e intercambiar miradas tímidas sobre una copa de vino tinto a la luz de las velas. ¿Entiende lo que le digo?’’

El Dr. Mandel se movió en la silla y dijo: “No resolverá nada con una aventura amorosa. Usted es muy poco realista. Sus problemas son mucho más graves”.

“Debo tener una relación muy discreta”, seguía pensando en voz alta Kugelmass. “No puedo darme el lujo de divorciarme por segunda vez. Dafne me lo echaría en cara”

“Sr. Kugelmass – ”






domingo, 2 de noviembre de 2014

Joseba Elola - Woody Allen: “De no ser tímido, habría tenido una vida mejor”

Los chistes, la angustia existencial, el autoanálisis, la lucidez. Los pensamientos sombríos, los requiebros, la falta de esperanza, el buen humor. El cine de Woody Allen contiene todos estos ­elementos, Woody Allen se compone de todos ellos, y todos ellos aparecen a lo largo de esta entrevista que se celebra en un lujoso hotel de París. A punto de cumplir los 80 años, el viejo Allan Stewart Königsberg, mago de la palabra cinematográfica, reverenciado director y agudo ­comediante, autor de películas deslumbrantes como Manhattan, Annie Hall, Zelig o Delitos y faltas, entre muchas otras, acude fiel a su cita anual con las pantallas, un compromiso del que no se ha apeado más que dos veces desde el año 1966. Una película al año. Su compulsión en la elaboración de largometrajes no tiene parangón. Y ya van 46 películas detrás de la cámara.








viernes, 29 de agosto de 2014

Woody Allen - Cuentos jasídicos con una guía para su interpretación

Woody  Allen
1935


Cuentos jasídicos con una guía para su interpretación

Un hombre viajó a Chelm en busca de la ayuda del Rabino Ben Kaddish, santo entre los santos rabinos del siglo xix y acaso el más cargante de la época medieval.

— Rabí — preguntó el hombre —, ¿dónde puedo hallar la paz?

 El sabio lo miró atentamente y respondió:

— ¡Ea, mira detrás de ti!

 El hombre se volvió y el rabí Ben Kaddish lo golpeó en la nuca con una palmatoria. En seguida, conteniendo apenas la risa y acomodándose el solideo, le dijo:

— ¿Cómo ves? ¿Te hace falta más paz?










lunes, 14 de abril de 2014

Woody Allen - Para acabar con la mafia

Allan Stewart Königsberg
Woody Allen
1935



Para acabar con la mafia

Un vistazo al crimen organizado

No es ningún secreto que el crimen organizado se lleva en América más de cuarenta mil millones de dólares al año. Se trata de un beneficio bastante respetable sobre todo si se tiene en cuen­ta el hecho de que la Mafia dedica muy poco a gastos de oficina. Fuentes bien informadas indican que la Cosa Nostra gastó menos de seis mil dólares el año pasado en papel de correspondencia personal y aún menos en grapas. Además, tienen una sola secretaria que hace todo el trabajo de mecanografía y sólo tres habitaciones pequeñas en la oficina central que comparten con el Estudio de Danza Fred Persky.

El año pasado, el crimen organizado fue responsable directo de más de cien asesinatos, y los mafiosi participaron de forma indirecta en otros cientos más, ya sea prestando dinero para el transpor­te en vehículos del servicio público o guardándoles los abrigos mientras iban por ahí a pegar tiros. Otras operaciones ilícitas llevadas a cabo por miembros de la Cosa Nostra fueron el juego, el tráfico de drogas, la prostitución, secuestros, usura y, violando fronteras estatales, el transporte de un inmenso pez rojo con fines pornográficos. Los tentáculos de este corrupto imperio alcanzan al mismo gobierno. Hace sólo unos pocos meses, dos jefes de banda con juicios federales pendientes pasaron la noche en la Casa Blanca y el presidente durmió en el sofá.