miércoles, 25 de enero de 2012

Leo Zuckermann- Cordero: ¿haiga sido como haiga sido?



Ayer salió la última encuesta de Consulta-Mitofsky levantada en enero. En cuanto a la competencia del PAN para elegir a su candidato presidencial:

1. Josefina Vázquez Mota ha subido aún más en las preferencias entre los simpatizantes de ese partido político: 60% del electorado que se identifica con el PAN la prefiere como candidata presidencial. A Santiago Creel lo prefiere 26% y, muy rezagado, sin subir nada, en tercer lugar, está Cordero con diez por ciento.

2. Vázquez Mota es la candidata más competitiva de los tres aspirantes del PAN. En los careos en contra de Peña y López Obrador, Josefina obtiene 23% de las intenciones de voto para posicionarse en segundo lugar, cinco puntos por arriba de Andrés Manuel. Creel consigue 18% y empata con AMLO. Cordero, en cambio, alcanza 14% y, de ser él el candidato, el PAN se posicionaría en tercer lugar de la competencia presidencial, ya que el candidato de la izquierda tendría 20% de las intenciones de voto.

3. De los tres candidatos panistas, Vázquez Mota es la que tiene un mejor saldo de opinión. Entre los que la conocen, obtiene un más ocho puntos en la diferencia entre opiniones positivas y negativas. Creel saca menos seis y Cordero menos cuatro.

Las encuestas lo gritan: Josefina debería ser la candidata presidencial del PAN. Sin embargo, los susurros palaciegos mencionan que el bueno es Cordero.

Hay que recordar que sólo tendrán derecho a votar un millón 800 mil militantes afiliados al PAN. Y en este tipo de elecciones sí puede haber sorpresas, ya que un candidato puede ganar gracias al apoyo de líderes políticos que tienen capacidad de movilizar votantes el día de la elección.

La pregunta es si así quiere ganar Cordero: con el apoyo de líderes, pero sin el arrastre popular que se refleja en las encuestas. Puede ser. Hay que recordar que el ex secretario de Hacienda es el pupilo del presidente Calderón, quien públicamente dijo en 2006 que en esto de las elecciones hay que ganar “haiga sido como haiga sido”. La victoria lo justifica todo.

Un eventual triunfo justifica ir a un debate en un programa de radio cuando el árbitro electoral del partido explícitamente lo prohibió (debido a la confusión legal que existe en materia de debates y que debe resolver de una vez por todas el IFE). Justifica calificar de “vergüenza” la instrucción de la comisión del PAN que está organizando el proceso electoral de ese partido. Justifica criticar a Vázquez Mota por no querer debatir frente a la conductora de un noticiero de radio que hace unos meses exigió que el presidente Calderón aclarara si tiene un problema de alcoholismo.

Un eventual triunfo justifica que los aliados que gobiernan en los estados amenacen a sus empleados de votar a favor de Cordero porque, si no lo hacen, podrían perder sus empleos. Así ocurrió en Sonora con funcionarios del gobernador panista Guillermo Padrés, según reveló ayer Excélsior.

¿Y qué decir de un eventual apoyo de la maestra Elba Esther Gordillo ahora que ha roto la relación con el PRI? ¿Acaso no podría movilizar algunos miles de votos a favor de Cordero de los maestros que militan en el PAN y que controla la líder vitalicia del SNTE?

No lo sé. Lo que sé es que Cordero va en tercer lugar y está desesperado por ganar. Que, como lo demostró ayer en el programa de Carmen Aristegui, está dispuesto a todo. A desafiar a la autoridad electoral de su partido y atacar públicamente a Josefina. ¿Se vale? Desde luego. No nos sorprendamos. Así es la democracia. Lo que quieren los candidatos es ganar. La pregunta es hasta dónde estiran la liga para lograrlo. Y Cordero está demostrando que, fiel a las enseñanzas de su mentor político, está dispuesto a alzarse con la victoria “haiga sido como haiga sido”.

Leído en http://www.excelsior.com.mx/index.php?m=nota&seccion=opinion&cat=11&id_nota=805028

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