martes, 10 de abril de 2012

Katia D'Artigues - El cambio ¿radical? de Josefina

Vestida de oscuro y muy seria, Josefina Vázquez Mota decidió darle golpe de timón a su campaña. Que ha aprendido esta semana de campaña de “experiencias” o algún otro eufemismo que usó para evitar “errores”.   

La cara de Diódoro Carrasco, entre Rafael Giménez —hasta hace unos días encuestador de Los Pinos— y Max Cortázar —encargado de comunicación de Ernesto Cordero y también ex de Los Pinos— era de antología: Serio, pero más que eso, parecía incómodo. 

Así es la política: se dieron con todo pero ahora forman parte de un equipo y el reto es que jalen para el mismo lado. También están Juan Ignacio Zavala, Luisa María Cocoa Calderón, Miguel Székely, Rogelio Gómez Hermosillo (quien tratará de hacer redes de no panistas), Germán Martínez y el muy controvertido Juan Molinar, quien sigue cargando y cargará la tragedia de la Guardería ABC sobre sus hombros. Irma Pía González Luna como encargada de comunicación en lugar de Herminio Rebollo, quien se queda de cercano asesor y Luz Gabriela Cadena será la coordinadora de atención a víctimas: Era madre de Jaime Gabriel Alejo Cadena, uno de los jóvenes que asesinaron junto con Juan Francisco Sicilia.

Todo cambiaron, hasta el nombre del autobús en el que viaja, del informal “Pinabus” al nombre en busca de autoridad con reminiscencia a Martha Sahagún: “La Jefa”. Sólo le faltó o cambiarse o cambiar a su marido, pues. 

Queda claro que el equipo, poco coordinado por decir lo menos (que mire que 12 años en el poder algo deben saber de logística) cometió en pocos días error tras error, pifia tras pifia: Desde no llenar el Estadio Azul y la inolvidable imagen de la gente yéndose al tomar posesión Josefina, hasta la más reciente —y ellos esperan que última— de poner en su agenda que visitaría “Tlazcala”. 

Para mí fue revelador comparar la forma en que dos campañas —la de Enrique Peña Nieto y la de Josefina Vázquez Mota— manejaron dos eventos en lugares famosos y públicos: La Parroquia de Veracruz y Tres Marías, Morelos. 

El 3 de abril, Peña Nieto pareció aparecerse, de pronto en el famoso café La Parroquia, de Veracruz, que suele ser un termómetro de popularidad. Hay quien lo pasa y quien no porque los parroquianos, clientes regulares, son bravos. ¿Qué pasó con Peña Nieto? Claro que lo súper apapacharon. Y es que su campaña no lo dejó al azar. Desde muy temprano el lugar estaba lleno de simpatizantes porque habían avisado con anticipación que irían. Se dice en la jerga política: Lo plancharon todo, no dejaron nada a la improvisación. 

Corte a: este fin de semana de vacaciones de Semana Santa, en pleno jueves Santo, a la campaña de Josefina Vázquez Mota se le ocurrió que su candidata volanteara en la caseta. Más allá: Que fuera espontáneamente a comer quesadillas en Tres Marías. ¿Qué pasó con Vázquez Mota? La corrieron del lugar donde fue. Y es que hay que comprender que ella, como candidata, no llega sola o con un grupo grande, sino también con una turba de compañeros llamados periodistas y fotógrafos. 

Lamento con esto echarle a perder la suposición de que los candidatos van por la vida tal cual son a dónde quieren en campaña. Nada más lejos de la realidad. 


Más en http://www.zocalo.com.mx/seccion/opinion-articulo/el-cambio-radical-de-josefina

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Por favor, sean civilizados.