lunes, 17 de agosto de 2015

Jesús Silva-Herzog Márquez - Dos fracasos

Dos aspiraciones concretas iluminaron el cambio democrático hace casi tres décadas: la conversión del PRI en un partido democrático y la unidad de la izquierda. Ambos empeños fueron un fracaso. El PRI ha vuelto a ser el partido piramidal de su época dorada. La izquierda regresa a la fragmentación. A fines de los años ochenta, estas dos causas sintetizaban la ilusión democrática: hacer del partido hegemónico una organización que procesara abiertamente su diversidad y terminar con la atomización de la izquierda para convertirla en opción de poder.





Lea la columna completa aquí  http://criteriohidalgo.com/notas.asp?id=325735




No hay comentarios:

Publicar un comentario

Por favor, sean civilizados.