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lunes, 23 de noviembre de 2015

Juan José Millas - Carta del enamorado

  
Juan José Millás  ( 1946 )

Carta del enamoro

Hay novelas que aun sin ser largas no logran comenzar de verdad hasta la página 50 o la 60. A algunas vidas les sucede lo mismo. Por eso no me he matado antes, señor juez.







No todos saben escribir.


Leído en http://narrativabreve.com/2013/10/microrrelato-millas-carta-enamorado-2.html

domingo, 18 de octubre de 2015

Juan José Millas - Detectives

Juan José Millas  ( 1946 )

Detectives

El chaval se enteró por casualidad de que sus padres le habían puesto un detective para averiguar qué hacía la noche de los sábados y él respondió poniéndoles otro para averiguar quiénes eran ese par de extraños que todo lo arreglaban con dinero. Cuando los padres le mostraron con gesto grave un vídeo en el que aparecía fumándose un canuto en compañía de unos amigos, el chaval sacó una cinta en la que se veía a su madre en la peluquería presumiendo, mientras se hacía las uñas, de ser una experta en la explotación de criadas marroquíes. Las criadas le llegaban a través de una empresa de trabajo temporal de la que era gerente su marido y que surtía también a la construcción de trabajadores con contratos basura, dos de los cuales habían perdido la vida la última semana por falta de medidas de seguridad.

Después de que los padres entregaran al chaval un informe en el que se decía que durante el último trimestre del curso no había acudido a clase más que tres o cuatro días, el hijo sacó otro según el cual tanto el padre como la madre se habían manifestado, en una cena de amigos, a favor de que Aznar hubiera mentido en el Parlamento y en la televisión para justificar la invasión de Irak, así como de perpetuar el trato terrorista que dábamos a los presos de Guantánamo porque “esos perros”, como los había calificado el padre tras posar la copa de vino, no se merecen otra cosa. Según el mismo informe, su madre y su padre habían tenido no hace mucho una pelea en público. El motivo de la discusión era que ella le reprochaba no haber sido invitado todavía a jugar al pádel en La Moncloa.

Cuando los padres sacaron unas fotografías del chico besándose en una esquina con su amiga, el chico sacó unas fotos de su padre metiéndole mano a una adolescente en un club de carretera donde le hacían descuento, ya que a través de la ETT que regentaba, y en la que tenía en nómina a un par de políticos, surtía de inmigrantes desesperadas la barra de varios clubes de alterne. Cuando los padres dejaron de sacar documentos, el chico todavía les mostró un par de fotos en las que aparecían en misa de doce. “¿Quién debería rezar por quién?”, preguntó el chaval, que sin embargo era ateo.


La manzana no cae lejos del árbol.


Leído en http://www.materialesdelengua.org/LENGUA/textos/detectives_correccion.pdf



miércoles, 5 de agosto de 2015

Juan José Millas - El intercambio

Juan José Millas  ( 1946 )

El intercambio

Aquel hombre fue con su hijo, de cuatro años, a unos grandes almacenes para ver a los Reyes Magos, que tenían instalado un quiosco junto a la sección de juguetería. Había mucha gente y los servicios de seguridad estaban muy ocupados con tantas familias que habían ido a lo mismo. El hombre, que era algo claustrofóbico, empezó a sentirse mal entre las multitudes, de manera que a la media hora de soportar la asfixia y los empujones decidió marcharse.

Al llegar a la calle notó que el niño que llevaba de la mano no era el suyo. El niño y él se miraron perplejos, aunque ninguno de los dos dijo nada. La reacción inmediata del hombre fue regresar al tumulto para recuperar a su hijo. Pero cuando pensó que seguramente no lo encontraría en seguida, y que tendría que ir a la comisaría para poner una denuncia, decidió hacer como que no se había dado cuenta. Entraría en casa con naturalidad, con el niño de la mano, y sería oficialmente su mujer la primera en notar el cambio. Confiaba en que fuera ella la que se ocupara de toda la molesta tramitación para recuperar a un niño y devolver al otro.

Afortunadamente, el niño no daba señales de angustia. Caminaba, dócil, junto a él, como si también temiera que la aceptación de error fuera más complicada que su negación. Entonces, el hombre notó que el niño todavía llevaba en la mano la carta a los Reyes Magos. Le dio pena y buscó un buzón de correos asegurándole que de ese modo llegaría también a su destino. Después, para compensarle, le invitó a tomar chocolate con churros en una cafetería. Entró en casa con naturalidad y saludó a su mujer, que estaba viendo su programa favorito de televisión. El hombre esperaba que ella diera un grito y se pusiera inmediatamente a llamar a la policía mientras el fingía un desmayo para no tener que participar en todo el follón que sin duda se iba a hacer. Pero su mujer miró al niño y, después de unos segundos de duda, le dio un beso y le preguntó si había conseguido ver a los Reyes Magos.







domingo, 6 de julio de 2014

Juan José Millas - Confusión

Juan José Millas
1946

Confusión

Antes de que hubiera terminado de desenvolver el regalo de cumpleaños, sonó dentro del paquete un timbre, así que adiviné que era un móvil. Lo cogí y oí que mi mujer me felicitaba con una carcajada desde el teléfono del dormitorio.

Esa noche, ella quiso que habláramos de la vida: los años que llevábamos juntos y todo eso. Pero se empeñó en que lo hiciéramos por teléfono, de manera que se fue al dormitorio y me llamó desde allí al cuarto de estar, donde permanecía yo con el móvil colocado en la cintura.

Cuando acabamos la conversación, fui al dormitorio y la vi sentada en la cama, pensativa. Me dijo que acababa de hablar con su marido por teléfono y que estaba dudando si volver con él. Lo nuestro le producía culpa. Yo soy su único marido, así que interpreté aquello como una provocación sexual e hicimos el amor con la desesperación de dos adúlteros.