sábado, 11 de febrero de 2012

SE DESCOMPONE EL PRI.

por Francisco Garfias.


Hoy se registra Beatriz Paredes como aspirante del PRI a la jefatura de Gobierno del Distrito Federal.

Francisco Garfias.
En el PRI les llueve sobre mojado. Las broncas se suceden dentro y fuera del partido.  Los escándalos, reales o inflados desde fuera, se multiplican. Las inconformidades internas también.
El moreirazoTomás Yarrington y sus supuestos vínculos con los cárteles de la droga, los ex gobernadores de Tamaulipas, los 25 millones en efectivo del gobierno de Veracruz, los líos de Arturo Montiel con Maude Versini por los hijos.
El gobierno atiza. El tema Yarrington fue la gota. Peña tuvo que salir personalmente a dar una respuesta. “No hay más que una campaña orquestada por el gobierno federal en contra del PRI”, dijo ayer, en rueda de prensa.
El mensaje del candidato tendrá su costo. Sus críticos lo harán aparecer como defensor de los impresentables. Ya lo verán.
Al interior del partido la cosa no pinta mejor. Crece la frustración con las decisiones del grupo de Peña en cuanto a las candidaturas.
Se multiplican las quejas de que no aplican la “estrategia Iodex”, utilizada en otros tiempos para paliar el enojo de los que no llegaron. “Los operadores no hacen su mejor trabajo”, aseveró un experimentado priista.
Luis Videgaray es el villano favorito de los inconformes. De soberbio no lo bajan. “No tiene oficio político y sí mucho poder en la mesa deEnrique Peña”, nos dijo la fuente. 
En Morelos, Guanajuato, Chiapas, Quintana Roo, Sinaloa, Veracruz, la frustración crece. 
En Guanajuato, por ejemplo, los priistas se “encabritaron” por la propuesta a José Ángel Córdova Villalobos, ex secretario de Salud de Calderón, para que se postulara como candidato a gobernador de la coalición PRI-PVEM-Panal.
El mismísimo Peña se entrevistó con el prestigiado médico, según versiones de priistas guanajuantenses. Era una buena apuesta. El problema es que ni a Juan José Torres Landa ni a Francisco Arroyo, los dos tiradores a la candidatura del PRI, les informaron absolutamente nada.
Las negociaciones se hicieron en la cúpula.
El intento de llevarse a Córdova Villalobos fracasó. Al doctor lo “alinearon” en su partido. Ya es publicó que va a incorporarse a la campaña de Josefina Vázquez Mota.
En Quintana Roo faltaron a la promesa de hacer senador a Carlos Joaquín. El hermano del actual presidente del PRI quería ser candidato a gobernador en la pasada elección.
Pero el PRI se decantó por Roberto Borge, hoy gobernador de ese estado. A Joaquín le coqueteó el PRD. Lo querían como candidato.
Para evitar que se cambiara de camiseta le prometieron el escaño. No le cumplieron. El Niño Verde aparece como el número uno en la fórmula de la coalición PRI-PVEM, y el ex gobernador Félix González como el dos.
En Chiapas renunció la senadora María Elena Orantes. Ya es candidata del PRD. En Veracruz hay dos que se registraron como número uno en la fórmula para el Senado, José y Héctor Yunes.
Lo mismo sucedió en Puebla con Blanca Alcalá y Javier López Zavala. En ese estado, por cierto, el hijo del ex gobernador Melquiades 
Morales, se registró, por sus pistolas, como el número dos en la formula. En Morelos no se respetó el acuerdo de elegir al mejor posicionado en las encuestas. 
Sin duda que Jesús Murillo Karam, presidente de la Comisión de Procesos Internos del PRI, tendrá que trabajar horas extra.
 Hoy se registra Beatriz Paredes como aspirante del PRI a la jefatura de gobierno del DF. El primer priista de la nación, Enrique Peña Nieto, asistirá como testigo.
La tlaxcalteca va sola. Manuel Jiménez Guzmán decidió no registrarse. “Lo analicé con frialdad. No es mi tiempo ni mi circunstancia”; reconoció el experimentado político masón.
“No soy un hombre que vaya a fracturar o entorpecer el proceso interno. Competir con el ex procurador Mancera y con la señora Wallace no va a ser sencillo”, advirtió el hombre.
Ya que estamos. El PRD-DF inicia hoy su Consejo Estatal. En la agenda está la elección de candidatos  para la Asamblea Legislativa y las jefaturas delegacionales.
Dos métodos se discuten: las encuestas o el llamado “quita pon” (la decisión de quien vs. quien recae en la corriente que controle la delegación.) Es decir, la preservación de los cotos de poder.
Los amarillos llegan sin acuerdos. El consejo se perfila muy difícil. Ya se habla de posponer la elección de los candidatos para la semana que entra. Dos destacados marcelistas, Vidal Llerenas y David Razú, llevan la utópica propuesta de que por encima de los intereses de las corrientes se ponderen trayectorias y propuestas.
El primero encabeza la encuesta de Parametría en Azcapotzalco. El segundo va por la Cuauhtémoc con 40 propuestas para un buen gobierno delegacional.




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