miércoles, 4 de abril de 2012

Juan Ignacio Zavala - Los ojos que ven, el corazón que siente



Por lo que se ha visto de la campaña de Peña Nieto deja en claro que es un maniquí, un adorno del PRI en sus propósitos, y para eso de manipular gente el PRI no tiene límites, por lo que traen al pobre hombre de un lado para otro. Ora con su vestimenta de chamula, ora con su traje elegante, ora con su gorra, ora con su chamarra roja, ora lo sacan bailando en Veracruz, ora camina por Guanajuato vestido de “totalmente palacio”. En su fiebre publicitaria, el otro día difundieron una foto de sus zapatos con lodo. A ver qué se les ocurre la siguiente semana.
Parece que nada escapa a la era del espectáculo. El priismo engallado no duda en echar mano de todo y de todos. La señora Gaviota no es la excepción y la pusieron a realizar una especie de Big Brother en campaña. Se trata de una serie de cápsulas grabadas con un celular titulada: lo que mis ojos ven, lo que mi corazón siente. El objetivo es difundir diversos aspectos de la campaña y algunos de corte más íntimo. Para lograr el efecto deseado, se hace una especie de guión de telenovela —la especialidad de la casa: ella habla suavecito para explicar que se trata del primer día de la campaña de su marido, de pronto se oye un grito: “Amooor, ¿ya nos vamos?”. Luego las preguntas en el recorrido: “¿Cómo te sientes?”, “la familia es lo más importante”, dicen mientras sale una escena de las hijas. El que ve estas cápsulas se pregunta qué pasa por la cabeza de esta pareja, pero si ve el resto de las cápsulas se convence de que no pasa nada por esas cabezas.
Otra escena grabada por doña Gaviota: “Estamos en San Juan Chamula: un momento muy importante”. Parece que la campaña va ser conmovedora y llena de “momentos importantes” que captará la doña, metida de lleno —legítimamente, eso sí— en la campaña. “Ya viste los rostros de los niños?”, pregunta el candidato con esa amplitud de vocabulario que le han dejado las múltiples lecturas (¿quién cuando habla dice “rostros”?). Pero como a la gente de la televisión nada le basta, hay que llevar la cámara al interior de la casa y, pero cómo no, sacar a las hijas en pijama. Dar el toque íntimo total: las hijas en su recámara, el beso de buenas noches y la camisa con el logo del PRI. ¡Qué emoción: estamos hasta dentro de la casa de los Peña Nieto! Toma de los dos y ella dice que se “van a bañar y a dormir”. Qué padre, qué higiénicos y, claro, después de saludar a tanta gente pues hay que bañarse, ¿verdad? No vaya a ser que se pescara algo…
En otra ciudad en Chiapas, nueva filmación. Gritos, porras, saludadera, el teléfono-cámara se acerca repentinamente al ojo que lo ve: se trata del gaviotojo que todo lo graba. “Es increíble el cariño que nos dan”, dice la candidata consorte. Y así todo por el estilo: ven y sienten, pero no se sabe si piensan.
Twitter: @juanizavala

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