martes, 19 de junio de 2012

Ricardo Alemán - ¿Que pasará si pierde AMLO?

Ricardo Alemán
La duda aparece en todas las mesas donde se platica, discute y comenta sobre la cercana jornada electoral presidencial.

¿Y si pierde Andrés, que pasará? ¿Bloqueará Reforma y el Zócalo? ¿Gritará que hubo fraude? ¿Encabezará una revuelta..?

Pero las anteriores interrogantes son expresiones suaves. En realidad abundan las posturas extremas, como las siguientes: “¡si hacen un nuevo fraude, ahora sí habrá madrazos..!”. “¡No vamos a aceptar otro fraude, porque nos vamos a las armas..!”. Y muchas otras por el estilo.

Pero lo cierto es que a nadie debiera sorprender que se escuchen esas y otras expresiones extremas. ¿Por qué? Porque durante meses en plazas de todo el país el candidato de las izquierdas ha arengado sobre un eventual fraude, sobre las supuestas mentiras de las encuestas; sobre la fabricación artificial del candidato del PRI y sobre un IFE dizque inservible, entre otras linduras que ponen en duda todo el sistema electoral mexicano.

Y como es natural –a pesar de lo que señalan casi todas las encuestas– los simpatizantes de López Obrador dicen que no hay duda que el candidato presidencial de las izquierdas resultará ganador la noche del 1 de julio.

Como también es entendible, los seguidores de las izquierdas dudan o, de plano, descreen de las encuestas, sobre todo de aquellas que colocan como puntero al priísta, Enrique Peña Nieto, y que dan entre 13 y 15 puntos porcentuales de ventaja sobre López Obrador.

Y, como es normal, los enamorados de AMLO confían ciegamente cuando, en la plaza o en entrevistas, jura y perjura que –según sus propias encuestas–, lleva una ventaja de dos o tres puntos sobre Peña Nieto; que se prepara un fraude, que EPN es un invento de las televisoras y… a pesar que no existe una fuente confiable de sus dichos.

Por eso, muchos creen que será perfectamente natural y entendible que si la noche del 1 de julio el IFE anuncia la victoria de López Obrador, en la contienda presidencial los simpatizantes, seguidores y enamorados de AMLO no sólo vivirán uno de los momentos más felices de su vida sino que –seguramente–, no encontrarán elogios suficientes para reconocer la eficacia de las instituciones electorales y, claro, para aplaudir a la democracia mexicana.

De hecho, esa película ya la vimos y la vivimos los mexicanos. Vale recordar que el mismo día de la elección presidencial de julio del año 2000, y al momento de emitir su voto, el entonces candidato presidencial, Vicente Fox, pronosticó por enésima ocasión que el gobierno en turno, el de Ernesto Zedillo, preparaba “un escandaloso fraude”.

Horas después, cuando el IFE dio a conocer la victoria del PAN y del candidato Fox, entonces ya nadie se acordó del supuesto fraude, ya nadie quiso ver las “evidencias” del fraude y nadie se acordó de las trampas. Eso sí, todos aplaudieron a esa nueva maravilla que era el IFE y vitorearon la “transición de terciopelo” a la mexicana. ¿Qué fue lo que pasó?

Elemental, que los políticos de derecha como de izquierda en realidad son demócratas, pero “de dientes para afuera”. Es decir, que si ganan, entonces la elección es ejemplar, pero si pierden, las instituciones son un cochinero y se prestaron para un horrible fraude. Eso lo vimos con AMLO, cuando luego de su derrota en 2006 desconoció la elección, a pesar de que el presidente del PRD, Leonel Cota, firmó un pacto para aceptar el resultado electoral.

Por eso la pregunta. ¿Qué pasará si pierde el candidato López Obrador; si el voto mayoritario resulta adverso a su causa?

Pocos creen que se comporte como un demócrata –y que acepte su eventual derrota–, sobre todo porque durante meses, parte fundamental de su campaña se ha centrado en exaltar los ánimos de sus seguidores hasta llevarlos a un estado emocional delirante que ya hoy los hace pensar que no hay más que dos alternativas posibles la noche del 1 de julio. ¿Cuáles son esas alternativas?

Uno. Que la elección sea ganada por Andrés Manuel López Obrador y que, por tanto, el IFE y todas las instituciones así lo reconozcan. Y...

Dos. Que todos los poderes se confabulen para arrebatarle la elección y la presidencia a AMLO, con la ayuda del IFE, de las televisoras, los medios, empresarios, las fuerzas astrales y, en una de esas, hasta con la ayuda del “Planeta de los Simios”.

¿Quién será capaz de contener toda esa frustración, producto de un engaño monstruoso? ¿Quién será capaz de convencer a esos millones de mexicanos –en su mayoría ciudadanos de buena fe–, que habrían sido engañados y a los que nadie les ha explicado que en democracia se pierde y se gana? Sin duda que alguien juega con fuego. Al tiempo.

Leído en: http://www.zocalo.com.mx/seccion/opinion-articulo/que-pasara-si-pierde-amlo

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