viernes, 17 de mayo de 2013

Un sospechoso silencio - Francisco Martín Moreno

No sé si el amable lector que me obsequia un momento de su atención al leer esta breve columna coincida conmigo en el hecho de considerar muy sospechosa la desaparición de López Obrador de los escenarios políticos.

Ya no hace sus incendiarias presencias en los medios masivos de difusión para atacar el Pacto por México ni etiqueta de entreguista al PRD ni alega en contra del proyecto orientado a restringir los planes de pensiones de Pemex ni organiza marchas para protestar por la reforma laboral ni por la educativa ni por la financiera ni por la de las telecomunicaciones ni se le vio criticando la visita de Obama ni oponiéndose al desalojo de la UNAM. Nada de nada.



Protestó con sorprendente tibieza por la promulgación de la Reforma laboral, sí, pero no se le oyó declarar en contra ni a favor de la detención de la maestra en artes corruptas de la señora Gordillo. ¿Cómo entender tan repentino silencio en un líder político que logró 17 millones de votos en las elecciones del año pasado? ¿A qué se deberá su ausencia de los foros en donde intentaba defender los intereses de los depauperados?

Ahí van algunas hipótesis absolutamente carentes de fundamento y propias de un novelista devoto de la ficción política. Primera hipótesis: ¿Videgaray ya sabe de que vivió AMLO en los últimos años, durante los cuales movió a millones de personas en más de 2 mil municipios del país?

¿Videgaray ya descubrió de dónde salieron los cuantiosos fondos para recorrer México de lado a lado en varias ocasiones, pagando viáticos, contratando miles de camiones con sus respectivos acarreados, sufragando boletos de avión y de camión, además de tortas, camisetas, gorras, banderolas, matracas, banquetes, entre otros viáticos gigantescos?

¿Videgaray ya auditó sus cuentas de la tal Morena, del PT, etc… y ya sabe cómo, cuándo y quién financió sus costosas campañas electorales a lo largo de 12 años? Entre los mil millones de pesos de origen inexplicable depositados en una cuenta, ¿ya se conoce si fue dinero enviado por Chávez? ¿Es cierto…? ¿Ya se sabe de qué vivió este populista que pretendía gobernar con recetas sacadas del bote de la basura y que ahora se encuentra inmovilizado por las autoridades fiscales que le han advertido del peligro que corre su imagen si sus inconfesables estados financieros salen a la luz pública? ¿Qué tal el financiamiento del “segundo piso” que el tabasqueño ocultó en un fideicomiso, en realidad una caja llena de reptiles negros?

Segunda hipótesis: Si Ebrard aceptó renunciar a su candidatura a la presidencia y López volvió a perder, ¿no sería Ebrard quien filtró anónimamente información financiera secreta a la SCHP para deshacerse de un poderoso enemigo de cara al 2018?

Tercera hipótesis: Todo lo anterior es falso y López está esperando la reforma energética para saltar a la palestra con el objetivo de tratar de detener las manecillas del progreso de México tan pronto considere el momento adecuado…
Pronto se habrá de saber si el sospechoso silencio del tabasqueño es estratégico o consecuencia de una advertencia de la actual administración que desea extraviarlo para siempre en la densa nebulosa de la historia.
Qué raro estuvo el retiro de los invasores de la UNAM. ¿Le habrán dicho a López que abandonara la torre de la rectoría…?

Fuente: http://www.franciscomartinmoreno.com/blog/

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