sábado, 29 de marzo de 2014

Salvador Camarena - “El gran riesgo es que Peña termine siendo el presidente de los poderes fácticos”


El fin de semana pasado el partido de la Revolución Democrática (PRD, izquierda) decidió ampliar por unanimidad el mandato de Jesús Zambrano como su líder nacional por unos meses más. El lunes, con eso bajo el brazo, y de la mano de Cecilia Romero, presidenta en funciones del partido Acción Nacional (PAN, derechas), hizo un pronunciamiento para rechazar el contenido de las leyes secundarias en telecomunicaciones que el presidente Enrique Peña Nieto había mandado al Senado unas horas antes para complementar la reforma a esa industria. Las normas propuestas han sido duramente criticadas por analistas, empresarios del sector y políticos. También han cosechado apoyos. Para sus detractores, se trata de una contrarreforma a lo logrado en el sector en 2013 dentro del Pacto Por México.
En entrevista con EL PAÍS, Zambrano explica que la tensión política que se vive después de la ruptura del acuerdo del gobierno con las dos principales fuerzas de oposición, ocurrida en diciembre por la aprobación de una amplia reforma energética rechazada por la izquierda, podría aumentar si el Gobierno de Peña Nieto se aferra a sacar adelante tal cual la iniciativa enviada al Congreso. El perredista, uno de los padres del pacto, va más allá y advierte que si el presidente de México hace eso “sería desacreditarse a sí mismo con todo lo que ya se había avanzado, y sería también demostrar que el poder público vuelve a doblegarse ante los poderes fácticos y que aunque salió decidido y muy valiente a decir que aquí hay poder público y presidente fuerte, al final resultó que terminó siendo un engaño, que es un presidente al que le temblaron las corvas, que se empequeñeció ante los poderosos y que terminó sometiéndose a sus designios”.






P. ¿Le decepcionó la iniciativa que envió el presidente al Senado?
R. Por supuesto. No solo me decepcionó, nos contrarió enormemente que se haya mandado esta iniciativa que contraviene lo que a la letra, no al espíritu, está establecido en varios preceptos constitucionales. Ya les hicimos llegar las observaciones puntuales, lo hemos hecho público, tenemos un estudio por lo menos en lo que contraviene a las disposiciones. Porque el diálogo no se ha roto, se ha mantenido.
P. Hay quienes piensan que confiar en el PRI es un pecado de ingenuidad.
R. No es que haya confiado, este no es un asunto de confianza, si tu acuerdas cosas y las pones negro sobre blanco en un papel de un acuerdo, entonces ¿qué puedes esperar? Que te cumplan. 

Si acuerdas cosas y las pones negro sobre blanco en un papel de un acuerdo, entonces ¿qué puedes esperar? Que te cumplan.
P. O que te utilicen.
R. Sí, puede ser que te utilicen, en todo caso yo diría, políticamente quién termina perdiendo ante los ojos de la sociedad, ¿el que se quiso pasar de vivo o los que apostamos a jugar para que el paradigma de la política sea otro?
P. En este país a veces parece que se premia al que quiere sacar ventaja.
R. Se equivocan quienes aplauden a los políticos que se quieren pasar de vivos, así no se va a construir nada. Mientras la política se siga haciendo sobre la base del engaño, sobre la base de la mentira, de que no se cumplen las promesas, entonces este país va a seguir siendo el país de nunca jamás. Telecomunicaciones no es un capítulo cerrado, vamos a ver en qué termina. Para mí el juego de béisbol no ha terminado, no ha caído el último out; la política es un juego de acciones y reacciones. SI le preocupó (al Gobierno) el que las dos fuerzas políticas principales le estemos diciendo públicamente que está violando la Constitución, vamos a ver todavía en qué termina, si logran consumar la traición a lo que se había acordado en meses anteriores o qué. Aquí regreso al asunto de la tensión; si ellos persisten en su pretensión de no cambiar nada, de decir que está bien lo que enviaron, aunque sea violatorio de la Constitución, la tensión se va a incrementar. 
P. ¿Ustedes la van a incrementar?
R. La vamos a incrementar por supuesto.
P. ¿Sería un error de Peña Nieto sacar como llegó esto de telecomunicaciones?
R. Sería una torpeza política y sería desacreditarse a sí mismo con todo lo que ya se había avanzado, y sería también demostrar que el poder público vuelve a doblegarse ante los poderes fácticos y que aunque salió decidido y muy valiente a decir que aquí hay poder público y presidente fuerte, al final resultó que terminó siendo un engaño, que es un presidente al que le temblaron las corvas, que se empequeñeció ante los poderosos y que terminó sometiéndose a sus designios.
P. Que terminó siendo el presidente de los poderes fácticos.
R. El presidente de los poderes fácticos. El gran riesgo para Peña es que termine siendo el presidente de los poderes fácticos en este país y si pasan sobre él los poderes fácticos que hoy se pretende someter institucionalmente, pues entonces van a pasar también sobre él otros poderes fácticos como los del crimen organizado, van a ver una presidencia débil y no una presidencia fuerte, van a ver un Estado mexicano frágil y no uno sólido. Esos son los riesgos.

Los poderes fácticos como los del crimen organizado, van a ver una presidencia débil y no una presidencia fuerte, van a ver un Estado mexicano frágil y no uno sólido.
P. ¿Cree que el presidente tiene calibrado lo que está en juego?
R. No sé hasta dónde lo tenga calibrado. Yo llegué a pensar que sí cuando él conoció a la letra lo que se estaba acordando para incorporarlo en el Pacto por México, lo que era la introducción que le leyó el propio Osorio Chong como Secretario de Gobernación, cuando dimos los primeros pasos y la reacción que hubo con telecomunicaciones, cuando la reforma al sistema financiero, cuando se dijo vamos a una reforma fiscal progresiva; yo llegué a pensar que estaba convencido que eso es lo que necesita el país y con esa convicción nosotros firmamos el pacto. Si ahora empiezan a echarse para atrás, entonces quiere decir que terminó demostrando que su pragmatismo para lograr hacer de su presidencia una institución fuerte, no llegó muy lejos.
P. En telecomunicaciones, quizá sí los engañaron.
R. Si se mantiene la pretensión y se quiere a como dé lugar sacar adelante, entonces habría sido un engaño no sólo para el PRD sino para el país entero porque fue una demanda de la sociedad que nosotros enarbolamos. No sólo es al PRD, es al país entero.
P. Sería increíble si vemos lo que se ganó en imagen internacional.
R. Lo van a pisotear y van a meter al país en una situación no solo complicada, compleja, de recesión en el terreno económico, sino de una tensión política y social. Ya hay demasiada crispación, échale un poquito de fuego, de gasolina a eso, a ver qué va a resultar y entonces toda la confianza y la expectativa que se generó, el Mexican moment de un plumazo lo van a desaparecer porque además en materia de telecomunicaciones lo que quisimos hacer fue ponernos dentro del marco o altura de los estándares internacionales, particularmente europeos. No estamos con medidas que puedan ser tachadas de socializantes o de comunistoides ni nada, entonces toda la confianza que se habría generado de un país estable, se va a desmoronar.
P. ¿Cómo describe el ambiente político en México?
R. Es un ambiente muy complejo. Diría que más complejo que como estuvo en el último trimestre de 2013. Es un escenario de tensión y de incertidumbre en lo que se refiere al futuro inmediato de la reforma energética. El PRI y la derecha panista le han apostado prácticamente todo lo que se había construido anteriormente a que la reforma energética se consolide, aterrice legalmente y entonces empiecen los negocios con las empresas privadas nacionales, y especialmente transnacionales, en materia petrolera y de gas. Es su cálculo económico.
P. ¿En qué es distinto el PRI-Gobierno con el que negociaron un año entero dentro del pacto del de hoy?
R. Sin dejar de reconocer que han dado pasos en decisiones importantes que los ha llevado a confrontarse con algunos sectores empresariales, como en el caso de las telecomunicaciones, hoy está queriendo regresar a otorgarles juego, a darles concesiones, a tratar de meter por la ventana lo que sacamos por la puerta grande en la Constitución.
P. ¿Es traicionar al pacto?
R. Más bien sería traicionar el espíritu del pacto y especialmente el que se plasmó en la introducción del documento del pacto, que fue leída por el propio Secretario de Gobernación, que es una declaración de guerra de los poderes públicos a los poderes fácticos y el compromiso de vertebrar en tres grandes ejes las acciones de políticas públicas y legislativas.
P. ¿Por qué hace eso el gobierno?
R. Porque sienten que ya no tienen los contrapesos. Con nuestra presencia en el pacto, particularmente del PRD, se dio legitimidad a las decisiones, que no fueron sólo de Peña Nieto sino decisiones conjuntas. Le dábamos fuerza también a hacer realidad el precepto de enfrentar institucionalmente a los poderes fácticos, de someterlos institucionalmente y de fortalecer al Estado mexicano. Pero al mismo tiempo éramos un contrapeso para evitar que quisieran violar lo que se había pactado. Ahora no estamos en el pacto y esa ausencia del pacto lo hace más vulnerable.
P. Otra lectura es que a ustedes los usaron para tener la reforma constitucional, que es un gran marco que se puede presumir, pero en los detalles se van a salir con un arreglo a la antigüita, que el PRI está volviendo a los arreglos a la antigüita.
R. Desarrollamos tanto la reforma constitucional -parecía una ley reglamentaria en los transitorios-, que no van a poder violarla, no van a poder salirse de ahí, eso por una parte. Por la otra, y en este punto el PAN ha estado claramente junto a nosotros, cuál va a ser la legitimidad que podrá tener una ley reglamentaria de telecomunicaciones si las principales fuerzas opositoras del país le dicen que está violando lo que estableció en la Constitución.
P. ¿Les va a pesar eso?
R. Por su puesto que les va a pesar, les va a pesar adentro y afuera también porque hay muchas empresas de todo tipo queriendo invertir en el área de telecomunicaciones, pero ahora resulta que con las reglas que están queriendo meter en las leyes reglamentarias, no están dando pie a la libertad económica verdadera, es decir, a que haya una competencia económica verdadera.
P. ¿Cómo califica el ejercicio de Peña Nieto?
R. Reprobado, no tengo duda en eso. Reprobado en su desempeño económico y junto con ello en su combate a las causas de fondo de la pobreza.
P. ¿En inseguridad?
R. En inseguridad, salvo algunos pequeños chispazos mediáticos que pudieran estar hablando de un cambio en la estrategia, de poner el acento en la inteligencia policiaca y militar, salvo eso todo lo demás sigue esencialmente igual. El norte del país sigue siendo igualmente sometido y controlado, callado mediáticamente el asunto, pero esencialmente controlado por el crimen organizado. Lo que seguimos viendo en Michoacán, sigue hablando de un Estado sin el control de los poderes públicos sobre la totalidad del territorio en su combate al crimen organizado. No le doy calificación aprobatoria tampoco en materia de combate a la inseguridad, al secuestro, a la extorsión.


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