Sé que la cofradía zurda de elogios mutuos usara toneladas de pomada para el ardor.
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RECOMENDACIONES Y COLUMNAS DE OPINIÓN
lunes, 20 de febrero de 2012
Colaboración José Enrique - NECESITAMOS PRESIDENTE?
Que
tanto sirve un Presidente?
Siempre termina con déficit la gestión presidencial; no solamente no
se cumplen las promesas, sino que terminamos peor y más lejos que al principio.
Pareciera destino inexorable de cada sexenio; terminar tan mal, que se añoran
los momentos peores del pasado. Haciendo urgente la necesidad del cambio; quien
se acuerda del empleo cuando salir con vida ya es ganancia? Presidentes de todo
signo; a veces con o sin legitimidad; con arrolladora mayoría o con unos
cuantos votos, de continuidad o alternancia; pero todos, han acabado igual.
Presidente
o Presidencia?
Instituciones y personas; proyecto y realidad, el ser y el deber
ser, corren por diferentes rumbos. Es el estigma de la nación, su doble realidad;
“no somos lo que debemos hacer, ni hacemos lo que debemos ser”. Es el problema
de la enorme distancia que separa las leyes de la realidad. Leyes que dan
origen a instituciones públicas, orientadas por la democracia y la justicia
social, pero que son dirigidas por seres de carne y hueso. Que terminan
organizando el poder público fuera de la legalidad, en los meandros de la
simulación y la farsa.
Existe
un presidente?
Tal y como lo concibe la constitución, si; y podría funcionar sin
problemas; como lo prescribe la Ley, con facultades y obligaciones. Pero no es
así, la norma y la realidad, el poder y su ejercicio tienen diferentes fines.
“y yo porque” dijo quien pudo pero no quiso, y ahora gobierna quien, tal vez
quiere pero no puede. Decía Candido que: “Los hombres tienden a plantear sus
deseos ante quienes consideran que es milagrosamente superior a ellos, por una
vía de fe o por otra” Estos hombres del poder no son tan milagrosamente
superiores, y no hay cosa que descubra más la cualidad humana de los hombres,
como la autoridad; revelando el verdadero rostro avieso del poder. Así empiezan
como libertadores, convirtiéndose en el peor tirano, del que derrocaron, y
hasta que llegue otro libertador.
ES HORA DE CERRAR EL HOTEL LOS ÁNGELES.
por Ciro Gómez Leyva.
Este sábado por la mañana, Araceli salió de la casa refugio rumbo a la escuela. La aguardaba a una cuadra un hombre con un puñal que la sometió y subió a un coche con varios tipos. Se la llevaron al Hotel Los Ángeles, en el número 40 de Félix Gómez, colonia Guerrero.
Araceli (he cambiado su nombre por razones obvias) tiene 24 años. Viene de la zona de Tenancingo, Tlaxcala, capital nacional de los esclavistas sexuales. Muy joven fue capturada por una red de trata de personas. La vida le regaló una escapatoria. Se refugió en un centro de atención especializada. Y ahí iba.
El Hotel Los Ángeles tiene una desmedrada fachada amarilla y un anuncio de “Cuartos con TV”. Fue sujeto a juicio por extinción de dominio, pero por lo visto ganó.
Araceli narra que vio niñas de 12, 13 años; oyó sus gritos y llantos. En uno de los cuartos la esperaba un tipo siniestro, drogado. La aventó a la cama a la voz de “por andar denunciando al jefe”. Sacó un celular y le marcó a alguien para decirle: “Compa, ya la tengo, te la llevo a Tena después de probarla”.
Vas a sufrir, le advirtió. En un descanso, ella tomó el celular que traía en su brasiere y marcó al 066. Sé que no suena muy verosímil, pero en el infierno de Araceli sigue habiendo un Dios. Llegaron patrullas de Seguridad Pública. Mientras ella clamaba: “¡Llévenme, por favor!”, el tipo siniestro gritaba que era su novia. De nada le sirvió.
En la Cámara de Diputados está todo listo para que mañana se apruebe, por aclamación, la Ley Contra la Trata de Personas, que castigará con severidad la cadena entera: del enganchador al consumidor.
Mañana puede ser un gran día. Ya es hora de cerrar los hoteles Los Ángeles.
Leído en: http://www.vanguardia.com.mx/eshoradecerrarelhotellosangeles-1222669-columna.html
Este sábado por la mañana, Araceli salió de la casa refugio rumbo a la escuela. La aguardaba a una cuadra un hombre con un puñal que la sometió y subió a un coche con varios tipos. Se la llevaron al Hotel Los Ángeles, en el número 40 de Félix Gómez, colonia Guerrero.
Araceli (he cambiado su nombre por razones obvias) tiene 24 años. Viene de la zona de Tenancingo, Tlaxcala, capital nacional de los esclavistas sexuales. Muy joven fue capturada por una red de trata de personas. La vida le regaló una escapatoria. Se refugió en un centro de atención especializada. Y ahí iba.
El Hotel Los Ángeles tiene una desmedrada fachada amarilla y un anuncio de “Cuartos con TV”. Fue sujeto a juicio por extinción de dominio, pero por lo visto ganó.
Araceli narra que vio niñas de 12, 13 años; oyó sus gritos y llantos. En uno de los cuartos la esperaba un tipo siniestro, drogado. La aventó a la cama a la voz de “por andar denunciando al jefe”. Sacó un celular y le marcó a alguien para decirle: “Compa, ya la tengo, te la llevo a Tena después de probarla”.
Vas a sufrir, le advirtió. En un descanso, ella tomó el celular que traía en su brasiere y marcó al 066. Sé que no suena muy verosímil, pero en el infierno de Araceli sigue habiendo un Dios. Llegaron patrullas de Seguridad Pública. Mientras ella clamaba: “¡Llévenme, por favor!”, el tipo siniestro gritaba que era su novia. De nada le sirvió.
En la Cámara de Diputados está todo listo para que mañana se apruebe, por aclamación, la Ley Contra la Trata de Personas, que castigará con severidad la cadena entera: del enganchador al consumidor.
Mañana puede ser un gran día. Ya es hora de cerrar los hoteles Los Ángeles.
Leído en: http://www.vanguardia.com.mx/eshoradecerrarelhotellosangeles-1222669-columna.html
DE PRISIÓN A PUESTO PÚBLICO.
por Lydia Cacho.
Un día la SIEDO y el Ejército se los lleva y asegura que se les arresta por nexos con el narcotráfico. Unos meses después esos mismos exfuncionarios públicos de Seguridad que fueran arrestados y encarcelados salen a relucir como jefes policiacos en otra ciudad. ¿Quién es responsable de generar esta descomposición y confusión en el País?
Dos casos notables de norte a sur nos muestran cómo se trazan las rutas operativas de los cárteles y sus vínculos con jefes policiacos, la opacidad de ambos casos deja a la sociedad con la clara sensación de que los policías corruptos son intocables. La noche del 2 de septiembre de 2009 Salvador Rocha Vargas, entonces Secretario de Seguridad Pública de Quintana Roo, fue arrestado y llevado bajo arraigo por Siedo junto con el jefe de la Policía Turística de Cancún, el delegado y subdelegado de la PGR. Rocha Vargas fue acusado de dar protección a la delincuencia organizada. Denuncias anónimas previas de colaboradores de Rocha se fortalecieron con el video de “Matazetas” en que lo señalaban como cómplice.
Cuando fue detenido ya pendían sobre él acusaciones de que utilizaba las instalaciones del C4 para torturar a detenidos sin orden de aprehensión, que amenazaba a quienes le exigían cordura ante detenciones ilegales y violaciones a los derechos humanos de inocentes, que bajo su mando crecieron las extorsiones policiacas a turistas como nunca en la historia de Cancún y Playa del Carmen. Sin embargo, el entonces Procurador del estado Bello Melchor Rodríguez, salió a la defensa de Rocha diciendo que era su amigo y que seguro podría demostrar su inocencia; aprovechó para anunciar que a Salvador Rocha lo defendían los mismos abogados de Mario Villanueva Madrid (exgobernador de Quintana Roo hoy preso en Estados Unidos por vínculos con el narcotráfico). Todo el equipo del entonces gobernador de Quintana Roo, Félix González Canto, oriundo de Cozumel al igual que Rocha y sus protectores, defendió al exsecretario policiaco. En aquel entonces un colaborador de Rocha aseguró ante SIEDO que éste mantenía a raya a muchos servidores públicos con el manejo de su centro de espionaje telefónico.
El 11 de diciembre del 2010 luego de quince meses, Rocha fue liberado del penal de El Rincón, en Nayarit y volvió a Cozumel.
El 11 de abril del 2011 llega a Quintana Roo el famoso General retirado Bibiano Villa Castillo (quien en entrevista con Sanjuana Martínez en La Jornada confesara meses antes asesinar a quienes él consideraba sospechosos), nombró subsecretario al Coronel Manuel Jesús Cícero Salazar, otro militar en retiro que trabajó con él en Coahuila. Ocho meses después, luego de conducir ebrio, chocar y enfrascarse en una golpiza entre su escolta y los municipales, Cícero fue despedido. El historial de violencia que él había dejado en Saltillo era ya notable. Hace unos días Cícero Salazar fue arrestado por SIEDO, por acusaciones de vínculos y protección de la ruta del narco desde Coahuila hasta Quintana Roo. Protección que comenzó, según la excolega que lo señala, desde que él fue jefe de la Policía Operativa de la Fiscalía General de Coahuila en el Gobierno de Humberto Moreira. En su lugar ni tardo ni perezoso, el Gobernador Roberto Borge y Bibiano Villa decidieron suplirlo, por nada más y nada menos que Salvador Rocha.
El Sistema Nacional de Acreditación y Control de Confianza está haciendo agua, y el reciclaje de altos mandos policiacos y exmilitares llevados de un estado al otro lo demuestran.
Y es que la Ley General del Sistema Nacional de Seguridad Pública, en su inciso X del artículo 108 dice que entre sus atribuciones está Solicitar se efectúe el seguimiento individual de los Integrantes de las Instituciones de Seguridad Pública evaluados, en los que se identifiquen factores de riesgo que interfieran o pongan en riesgo el desempeño de sus funciones. ¿Será factor de riesgo ser señalado por colegas y narcos además de pasar 15 meses en una prisión de alta seguridad? La ambigüedad en la ley no lo aclara.
Los cozumeleños amigos de Rocha están felices; quienes lo denunciaron en su momento viven aterrados. Mientras tanto Manuel Cícero es acusado de formar parte de una narconómina, misma que involucra a funcionarios de todos los niveles de la Procuraduría General de la República y las Policías Federal, Estatal y municipales en Coahuila.
¿Quién dijo que ser exmilitar es signo de honestidad?, y ¿por qué el afán del gobernador de Quintana Roo y su predecesor para restituir a Rocha? Cuando Calderón, García Luna y los gobernadores nos aseguran que sus Sistemas de Control funcionan estupendamente, nos remitimos a la evidencia y por eso no confiamos en la Policía.
@lydiacachosi www.lydiacacho.net
Leído en: http://www.vanguardia.com.mx/deprisionapuestopublico-1222671-columna.html
Un día la SIEDO y el Ejército se los lleva y asegura que se les arresta por nexos con el narcotráfico. Unos meses después esos mismos exfuncionarios públicos de Seguridad que fueran arrestados y encarcelados salen a relucir como jefes policiacos en otra ciudad. ¿Quién es responsable de generar esta descomposición y confusión en el País?
Dos casos notables de norte a sur nos muestran cómo se trazan las rutas operativas de los cárteles y sus vínculos con jefes policiacos, la opacidad de ambos casos deja a la sociedad con la clara sensación de que los policías corruptos son intocables. La noche del 2 de septiembre de 2009 Salvador Rocha Vargas, entonces Secretario de Seguridad Pública de Quintana Roo, fue arrestado y llevado bajo arraigo por Siedo junto con el jefe de la Policía Turística de Cancún, el delegado y subdelegado de la PGR. Rocha Vargas fue acusado de dar protección a la delincuencia organizada. Denuncias anónimas previas de colaboradores de Rocha se fortalecieron con el video de “Matazetas” en que lo señalaban como cómplice.
Cuando fue detenido ya pendían sobre él acusaciones de que utilizaba las instalaciones del C4 para torturar a detenidos sin orden de aprehensión, que amenazaba a quienes le exigían cordura ante detenciones ilegales y violaciones a los derechos humanos de inocentes, que bajo su mando crecieron las extorsiones policiacas a turistas como nunca en la historia de Cancún y Playa del Carmen. Sin embargo, el entonces Procurador del estado Bello Melchor Rodríguez, salió a la defensa de Rocha diciendo que era su amigo y que seguro podría demostrar su inocencia; aprovechó para anunciar que a Salvador Rocha lo defendían los mismos abogados de Mario Villanueva Madrid (exgobernador de Quintana Roo hoy preso en Estados Unidos por vínculos con el narcotráfico). Todo el equipo del entonces gobernador de Quintana Roo, Félix González Canto, oriundo de Cozumel al igual que Rocha y sus protectores, defendió al exsecretario policiaco. En aquel entonces un colaborador de Rocha aseguró ante SIEDO que éste mantenía a raya a muchos servidores públicos con el manejo de su centro de espionaje telefónico.
El 11 de diciembre del 2010 luego de quince meses, Rocha fue liberado del penal de El Rincón, en Nayarit y volvió a Cozumel.
El 11 de abril del 2011 llega a Quintana Roo el famoso General retirado Bibiano Villa Castillo (quien en entrevista con Sanjuana Martínez en La Jornada confesara meses antes asesinar a quienes él consideraba sospechosos), nombró subsecretario al Coronel Manuel Jesús Cícero Salazar, otro militar en retiro que trabajó con él en Coahuila. Ocho meses después, luego de conducir ebrio, chocar y enfrascarse en una golpiza entre su escolta y los municipales, Cícero fue despedido. El historial de violencia que él había dejado en Saltillo era ya notable. Hace unos días Cícero Salazar fue arrestado por SIEDO, por acusaciones de vínculos y protección de la ruta del narco desde Coahuila hasta Quintana Roo. Protección que comenzó, según la excolega que lo señala, desde que él fue jefe de la Policía Operativa de la Fiscalía General de Coahuila en el Gobierno de Humberto Moreira. En su lugar ni tardo ni perezoso, el Gobernador Roberto Borge y Bibiano Villa decidieron suplirlo, por nada más y nada menos que Salvador Rocha.
El Sistema Nacional de Acreditación y Control de Confianza está haciendo agua, y el reciclaje de altos mandos policiacos y exmilitares llevados de un estado al otro lo demuestran.
Y es que la Ley General del Sistema Nacional de Seguridad Pública, en su inciso X del artículo 108 dice que entre sus atribuciones está Solicitar se efectúe el seguimiento individual de los Integrantes de las Instituciones de Seguridad Pública evaluados, en los que se identifiquen factores de riesgo que interfieran o pongan en riesgo el desempeño de sus funciones. ¿Será factor de riesgo ser señalado por colegas y narcos además de pasar 15 meses en una prisión de alta seguridad? La ambigüedad en la ley no lo aclara.
Los cozumeleños amigos de Rocha están felices; quienes lo denunciaron en su momento viven aterrados. Mientras tanto Manuel Cícero es acusado de formar parte de una narconómina, misma que involucra a funcionarios de todos los niveles de la Procuraduría General de la República y las Policías Federal, Estatal y municipales en Coahuila.
¿Quién dijo que ser exmilitar es signo de honestidad?, y ¿por qué el afán del gobernador de Quintana Roo y su predecesor para restituir a Rocha? Cuando Calderón, García Luna y los gobernadores nos aseguran que sus Sistemas de Control funcionan estupendamente, nos remitimos a la evidencia y por eso no confiamos en la Policía.
@lydiacachosi www.lydiacacho.net
Leído en: http://www.vanguardia.com.mx/deprisionapuestopublico-1222671-columna.html
ELASTICHICA.
por Denise Dresser.
Josefina es una mujer hábil y astuta que ha sabido tender puentes entre tirios y troyanos
Josefina Vázquez Mota sonríe. Y sonríe. Y sonríe. Pero también hace otra cosa al arrancar su campaña presidencial. Como la protagonista “Elastichica” de la película “Los Increíbles”, se estira en una dirección con la mayor facilidad, y luego en la otra sin pestañear siquiera. Es la candidata que sabe decirle a cada quien exactamente lo que quiere oir. Puede desayunar en la mañana con los concesionarios de radio y television y salir ovacionada. Por la tarde recibe aplausos emocionados de los que están al frente de las radios comunitarias. Habla de “consolidar” el trabajo de Vicente Fox y Felipe Calderón, mientras aspira a un “México posible”, que sus predecesores panistas no lograron construir. Puede presentarse en un mismo día como una candidata del cambio y como un avatar de la continuidad. Josefina elástica, flexible, moldeable y por ello mismo difícil de aprehender. Difícil de entender.
No cabe duda que es una mujer políticamente hábil y mediáticamente astuta.
Ha sabido tender puentes entre tirios y troyanos, entre miembros del gobierno y representantes de la sociedad civil. Ha sabido estar al frente de dos Secretarías importantes —Desarrollo Social y Educación— y crear equipos talentosos desde allí. Conversa, seduce, elogia, concilia, convoca. Se presenta como un personaje más cercano a la ciudadanía que sus contrincantes. Pero lo que la hace distintiva hasta este momento no son sus posturas sino su género. Lo que la hace memorable es esta coyuntura no es el hecho de apoyar la reforma política sino el hecho de ser mujer. Sólo en eso es válida su afirmación de no ser más de lo mismo. En todo lo demás representa la continuidad con las administraciones panistas de los últimos doce años. No quiere romper con Felipe Calderón porque no sabría a dónde ir, qué decir, qué ofrecer, en dónde estar parada.
Es cierto, Josefina Vázquez Mota es mujer y eso le da la ventaja de la novedad. Pero es una mujer de convicciones poco claras y eso le restará apoyos si no se define y de mejor manera. Basta con escuchar la elasticidad de sus palabras, la maleabilidad de sus pronunciamientos.
Afirma que “es momento de replantear la política pública en en campo mexicano” pero no dice cómo. Dice que “no tiene miedo para enfrentar el crímen organizado” pero no delinea la estrategia con la cual lo hará.
Propone fortalecer el mercado interno pero no explica el plan para lograrlo. Insiste en la reconstrucción de la paz en el País, pero para asegurarla sólo ofrece darle a México el mismo trato que despliega con sus hijas. Dice que combatirá los monopolios cuando ella fue una de las negociadoras que llevó al PAN a apoyar la Ley Televisa, como coordinadora de campaña de Felipe Calderón.
Cuando se le pregunta sobre la homologación del IVA responde que “más que una medida parcial, lo que requerimos es una reforma hacendaria integral”.
Cuando se le cuestiona sobre la necesidad de otra reforma energética contesta que “más que una reforma energética lo que requerimos es seguir trabajando en aspectos que no hemos reformado”. Cuando se le interroga sobre la posible desaparición del IMSS y del ISSSTE para crear un solo sistema de seguridad pública responde simplemente “tenemos que hacer una revision profunda de las instituciones”. Y es aún más elástica y escabulliza en el tema del combate al crímen y la guerra contra el narcotráfico. Reconoce la valentía personal de Felipe Calderón, pero más allá de eso no aporta más que la frase trivial, la declaración banal, la repuesta hueca.
Josefina habla mucho pero dice poco; sonríe mucho pero se compromete poco. Hasta hoy su candidatura es una falda abotonada con buenas intenciones. Y eso no será suficiente para afrontar el lento crecimiento de la economía, el escalamiento intenso de la violencia, el hartazgo ciudadano con el PAN.
Si Josefina no empieza a asumir posiciones que la distancien de Vicente Fox y Felipe Calderón acabará siendo la candidata del statu quo. Quedará aprisionada entre un Enrique Peña Nieto que ofrece el valor de la experiencia —aunque haya sido corrupta— y un López Obrador que ofrece el rompimiento radical a través de la República besucona. Quedará atrapada entre quien dice sí saber gobernar y el que promete hacerlo de forma fundamentalmente distinta. Quedará acorralada entre el esfuerzo de restauración priísta y el intento de seducción lopezobradorista.
En el discurso en el cual asume su candidatura, Josefina declara que el enemigo a vencer es Enrique Peña Nieto, que “no conoce a fondo los problemas del País y que tiene muchos compromisos”. Pues para confrontarlo y ganar, tendrá que remplazar la elasticidad por la congruencia, la maleabilidad por la toma de posiciones contundentes, el escabullimiento por la manifestación de posturas valientes. Tendrá que romper con los mismos compromisos que le achaca a Peña Nieto y que explican por qué el PAN ha podido hacer tan poco en los últimos dos sexenios. Tendrá que hacer una campaña de contrastes con el PRI del pasado y ello requerirá ser una mujer de hierro y no una mamá de plastilina.
Leído en: http://www.vanguardia.com.mx/elastichica-1222667-columna.html
Josefina es una mujer hábil y astuta que ha sabido tender puentes entre tirios y troyanos
Josefina Vázquez Mota sonríe. Y sonríe. Y sonríe. Pero también hace otra cosa al arrancar su campaña presidencial. Como la protagonista “Elastichica” de la película “Los Increíbles”, se estira en una dirección con la mayor facilidad, y luego en la otra sin pestañear siquiera. Es la candidata que sabe decirle a cada quien exactamente lo que quiere oir. Puede desayunar en la mañana con los concesionarios de radio y television y salir ovacionada. Por la tarde recibe aplausos emocionados de los que están al frente de las radios comunitarias. Habla de “consolidar” el trabajo de Vicente Fox y Felipe Calderón, mientras aspira a un “México posible”, que sus predecesores panistas no lograron construir. Puede presentarse en un mismo día como una candidata del cambio y como un avatar de la continuidad. Josefina elástica, flexible, moldeable y por ello mismo difícil de aprehender. Difícil de entender.
No cabe duda que es una mujer políticamente hábil y mediáticamente astuta.
Ha sabido tender puentes entre tirios y troyanos, entre miembros del gobierno y representantes de la sociedad civil. Ha sabido estar al frente de dos Secretarías importantes —Desarrollo Social y Educación— y crear equipos talentosos desde allí. Conversa, seduce, elogia, concilia, convoca. Se presenta como un personaje más cercano a la ciudadanía que sus contrincantes. Pero lo que la hace distintiva hasta este momento no son sus posturas sino su género. Lo que la hace memorable es esta coyuntura no es el hecho de apoyar la reforma política sino el hecho de ser mujer. Sólo en eso es válida su afirmación de no ser más de lo mismo. En todo lo demás representa la continuidad con las administraciones panistas de los últimos doce años. No quiere romper con Felipe Calderón porque no sabría a dónde ir, qué decir, qué ofrecer, en dónde estar parada.
Es cierto, Josefina Vázquez Mota es mujer y eso le da la ventaja de la novedad. Pero es una mujer de convicciones poco claras y eso le restará apoyos si no se define y de mejor manera. Basta con escuchar la elasticidad de sus palabras, la maleabilidad de sus pronunciamientos.
Afirma que “es momento de replantear la política pública en en campo mexicano” pero no dice cómo. Dice que “no tiene miedo para enfrentar el crímen organizado” pero no delinea la estrategia con la cual lo hará.
Propone fortalecer el mercado interno pero no explica el plan para lograrlo. Insiste en la reconstrucción de la paz en el País, pero para asegurarla sólo ofrece darle a México el mismo trato que despliega con sus hijas. Dice que combatirá los monopolios cuando ella fue una de las negociadoras que llevó al PAN a apoyar la Ley Televisa, como coordinadora de campaña de Felipe Calderón.
Cuando se le pregunta sobre la homologación del IVA responde que “más que una medida parcial, lo que requerimos es una reforma hacendaria integral”.
Cuando se le cuestiona sobre la necesidad de otra reforma energética contesta que “más que una reforma energética lo que requerimos es seguir trabajando en aspectos que no hemos reformado”. Cuando se le interroga sobre la posible desaparición del IMSS y del ISSSTE para crear un solo sistema de seguridad pública responde simplemente “tenemos que hacer una revision profunda de las instituciones”. Y es aún más elástica y escabulliza en el tema del combate al crímen y la guerra contra el narcotráfico. Reconoce la valentía personal de Felipe Calderón, pero más allá de eso no aporta más que la frase trivial, la declaración banal, la repuesta hueca.
Josefina habla mucho pero dice poco; sonríe mucho pero se compromete poco. Hasta hoy su candidatura es una falda abotonada con buenas intenciones. Y eso no será suficiente para afrontar el lento crecimiento de la economía, el escalamiento intenso de la violencia, el hartazgo ciudadano con el PAN.
Si Josefina no empieza a asumir posiciones que la distancien de Vicente Fox y Felipe Calderón acabará siendo la candidata del statu quo. Quedará aprisionada entre un Enrique Peña Nieto que ofrece el valor de la experiencia —aunque haya sido corrupta— y un López Obrador que ofrece el rompimiento radical a través de la República besucona. Quedará atrapada entre quien dice sí saber gobernar y el que promete hacerlo de forma fundamentalmente distinta. Quedará acorralada entre el esfuerzo de restauración priísta y el intento de seducción lopezobradorista.
En el discurso en el cual asume su candidatura, Josefina declara que el enemigo a vencer es Enrique Peña Nieto, que “no conoce a fondo los problemas del País y que tiene muchos compromisos”. Pues para confrontarlo y ganar, tendrá que remplazar la elasticidad por la congruencia, la maleabilidad por la toma de posiciones contundentes, el escabullimiento por la manifestación de posturas valientes. Tendrá que romper con los mismos compromisos que le achaca a Peña Nieto y que explican por qué el PAN ha podido hacer tan poco en los últimos dos sexenios. Tendrá que hacer una campaña de contrastes con el PRI del pasado y ello requerirá ser una mujer de hierro y no una mamá de plastilina.
Leído en: http://www.vanguardia.com.mx/elastichica-1222667-columna.html
LA PROMESA DE ELBA
“Yo lo voy a hacer ganar la presidencia, se lo prometo, pero por ahora nos conviene más ir cada uno por nuestro lado”, con esa promesa de Elba Esther Gordillo se rompió la alianza entre el PRI y el PANAL pero se selló un compromiso de la controvertida maestra con Enrique Peña Nieto, a quien ofreció apoyar en una suerte de alianza de facto que se mantiene y operara en la elección presidencial entre los dos personajes.
Terminó así un capítulo de la relación formal entre Peña y Elba Esther, pero se abría una nueva etapa en que la que la lideresa del SNTE sigue siendo una aliad estratégica del candidato priista que recurrirá a los maestros en temas como la representación de casillas o la movilización el día de las elecciones.
El problema para la maestra y su promesa de ayuda a Peña Nieto es que, antes de ayudar a nadie, Gordillo y el PANAL tienen enfrente el reto de mantener su registro con candidatos propios a la Presidencia y a las senadurías y diputaciones. La designación del activista ambienta Gabriel Quadri como candidato presidencial del Partido Nueva Alianza, si bien resultó sorpresiva y llamó la atención por el perfil elegido, ha generado dudas de si el ambientalista será capaz de alcanzar más de 2% de la votación nacional que se requiere para que el partido mantenga su registro.
El cálculo de Gordillo y el PANAL es que, tan sólo con su estructura a nivel nacional, basada en la fuerza del magisterio, tienen asegurado ese 2% de votación y su meta con las campañas y con sus candidatos es al menos duplicarla y lograr un mínimo de 4% para de esa manera asegurar no sólo el registro oficial su presencia en el Congreso.
Al final lo que provocó la ruptura de la alianza entre PRI y PANAL fue la pretensión de Gordillo de modificar los términos del acuerdo para incluir una senaduría para su partido por el DF. La maestra estiró demasiado la liga y comenzó a presionar por la senaduría con una doble intención: además de aumentar su cuota en la alianza, Elba pretendía que Peña le entregara el espacio que tenía reservado para Pablo Escudero, del Partido Verde Ecologista.
Es decir, la maestra quería bloquear al yerno de Manlio Fabio Beltrones y, dentro de sus eternas diferencias con el sonorense, arrebatarle un espacio. Cuando los negociadores de Peña le informaron de la nueva condición de Elba Esther, el mexiquense tronó: “Entonces no hay alianza, no vamos con ella y se acabó”.
Después vendría la promesa de Elba y el sui generis rompimiento de la alianza formal pero el nacimiento de su alianza de facto. La misma promesa Gordillo le hizo a Felipe Calderón hace seis años y la maestra y su operación fueron clave en el apretadísimo y cuestionado triunfo del actual presidente ¿podrá cumplirle a Peña?
NOTAS INDISCRETAS… Si con Fox vimos abiertamente a un presidente en campaña, con Felipe Calderón empieza a verse al quinto candidato en campaña. Aparece en todos lados, reparte dinero en actos públicos, lee cuentos a los niños y no se sujeta a las reglas del IFE. Ni en los viejos tiempos del priismo, cuando el dedo presidencial elegía de antemano, se veía tan abierta y claramente a un presidente haciendo campaña para tratar de influir en las elecciones. En 2006 el Tribunal Electoral, en un fallo que quedó para la historia y la polémica, reconoció que el activismo del presidente influyó en el resultado de la elección ¨pero sólo un poco¨ ¿Qué van a decir en 2012 los magistrados de Felipe Calderón? ¿Dirán que ya intervino y el resultado es válido “haiga sido como haiga sido”?… Los dados inician semana. Escalera doble.
sgarciasoto@hotmail.com | @sgarciasoto
2012: LA SALUD DE LOS CANDIDATOS.
Cuando una persona contrata un seguro médico, entre las preguntas centrales que tienen que responderse están lasenfermedades de las que ya han padecido, pues caso de que se presenten nuevamente, el seguro no pagará ni su tratamiento ni su hospitalización, y en algunos trabajos se exigen también los antecedentes médicos para determinar si dan el empleo. Nadie quiere caminar en la oscuridad hacia el futuro con alguien con quien se compromete, y conocer el estado de salud es un prerrequisito para el compromiso. Si la vida cotidiana es así, ¿por qué entonces la salud de los precandidatos presidenciales tiene que ser un secreto de Estado?
El dilema es universal, y la discusión histórica. En México es un tabú, y sólo hasta que la Presidencia anunció que Vicente Fox sería intervenido de la columna vertebral –no se sabe qué tan motivado por la necesidad de enviar un mensaje a Washington para explicar por qué no le había tomado las llamadas al presidente George W. Bush que le iba a pedir su voto para invadir Irak-, una parte de ese velo comenzó a caer. Aun así, son muchas las reticencias para que la salud de los políticos sea transparentado y sirva como variable adicional para el votante en el momento de hacer su elección.
La discusión enfrenta dos puntos de vista: el ético, que se funda en el Juramento de Hipócrates sobre la privacidad del estado de salud, y el político, centrado en la necesidad democrática de un elector a estar informado. Los dos tienen sustento sólido, y encontrar el punto de convergencia siempre ha sido un problema.
Boris Yeltsin, por ejemplo, fue electo presidente de Rusia sin que sus electores supieran que tenía problemas cardíacos y unalcoholismo que le provocaba depresión crónica, por lo que desaparecía por días sin saberse aún quién gobernaba. FrancoisMitterand asumió la Presidencia de Francia sin decirle a nadie que tenía cáncer de próstata, y gobernó durante 14 años pese al dolor de la metástasis. ¿Qué tanto afectó ello el proceso de toma de decisión?
Franklin D. Roosevelt no podía caminar por el polio, y pese al dolor de la enfermedad –mantenida en secreto-, condujo a Estados Unidos a buen puerto durante la Gran Depresión y se convirtió en uno de los mejores presidentes en la historia de ese país. John F. Kennedy también guardó en secreto su Enfermedad de Adison, que es cuando las glándulas suprarrenales no producen una cantidad suficiente de hormonas, y no se sabe qué tanto pudo haber afectado sus decisiones porque fue asesinado a la mitad de su gobierno. Candidatos a la Casa Blanca escondieron sus enfermedades –como Paul Tsongas en 1992-, y otros las revelaron –como John McCain, que perdió la Presidencia con Barack Obama-.
Desde un punto de vista de transparencia y ética política, los candidatos presidenciales tendrían que regirse por el principio del derecho del ciudadano a estar informado, sobretodo porque al ejercer su voto entrega un mandato a esa persona para que tome decisiones colectivas en nombre suyo. Nadie quiere vivir la experiencia de elegir a alguien que por razones de salud ocultas en el momento de la elección, sea disfuncional o deje las decisiones a alguien indeseado por el elector.
Todos los ciudadanos tienen el derecho de tener vida privada, pero cuando buscan un puesto público, hay cosas que tiene que abrir, como su salud. Es importante, por ejemplo, saber con certeza si la panista Josefina Vázquez Mota resolvió definitivamente sus problemas nutricionales, o si el perredista Andrés Manuel López Obrador tiene en efecto divertículos–que sus cercanos niegan-. Es relevante también conocer en qué estado de salud se encuentra el priista Enrique Peña Nieto, y todos aquellos que aspiran a un cargo de elección popular.
Habrá quien piense que es innecesario y excesivo pedir a los candidatos su hoja de salud, pero la pregunta es si quieren votar en la oscuridad sin importarles si está en condiciones de hacer campaña o de gobernar. Las experiencias mundiales dieron resultados mixtos, y habrá que piense que la salud de los políticos, aunque con sus afectos afecten a una sociedad o a un país, debe seguir siguiendo un asunto particular. Depende de qué tan ciego esté dispuesto uno a ir a la urna el primero de julio.
raymundo.rivapalacio@24-horas.mx | @rivapa
DOCE AÑOS DESPUÉS.
Era un joven que había decidido seguir la vía de la evolución interior. Acudió a un maestro y le preguntó:
- Guruji, ¿qué instrucción debo seguir para hallar la verdad, para alcanzar la más alta sabiduría?
El maestro le dijo:
- He aquí, jovencito, todo lo que yo puedo decirte: todo es el Ser, la Conciencia Pura. De la misma manera que el agua se convierte en hielo, el Ser adopta todas las formas del universo. No hay nada excepto el Ser.
Tú eres el Ser. Reconoce que eres el Ser y habrás alcanzado la verdad, la más alta sabiduría.
El aspirante no se sintió satisfecho. Dijo:
- ¿Eso es todo? ¿No puedes decirme algo más?
- Tal es toda mi enseñanza -aseveró el maestro-. No puedo brindarte otra instrucción.
El joven se sentía muy decepcionado, pues esperaba que el maestro le hubiese facilitado una instrucción secreta y algunas técnicas muy especiales, incluso un misterioso mantra.
Pero como realmente era un buscador genuino, aunque todavía muy ignorante, se dirigió a otro maestro y le pidió instrucción mística. Este segundo maestro dijo:
- No dudaré en proporcionártela, pero antes debes servirme durante doce años. Tendrás que trabajar muy duramente en mi ashram (comunidad espiritual). Por cierto, hay un trabajo ahora disponible. Se trata de recoger estiércol de búfalo.
Durante doce años, el joven trabajó en tan ingrata tarea. Por fin llegó el día en que se había cumplido el tiempo establecido por el maestro.
Habían pasado doce años; doce años recogiendo estiércol de búfalo. Se dirigió al maestro y le dijo:
- Maestro, ya no soy tan joven como era. El tiempo ha transcurrido. Han pasado una docena de años. Por favor, entrégame ahora la instrucción.
El maestro sonrió. Parsimoniosa y amorosamente, colocó una de sus manos sobre el hombro del paciente discípulo, que despedía un rancio olor a estiércol. Declaró:
- Toma buena nota. Mi enseñanza es que todo es el Ser. Es el Ser el que se manifiesta en todas las formas del universo. Tú eres el Ser.
Espiritualmente maduro, al punto el discípulo comprendió la enseñanza y obtuvo iluminación. Pero cuando pasaron unos momentos y reaccionó, dijo:
- Me desconcierta, maestro, que tú me hayas dado la misma enseñanza que otro maestro que conocí hace doce años. ¿Por qué habrá sido?
- Simplemente, porque la verdad no cambia en doce años, tu actitud ante ella, sí.
*El Maestro dice: Cuando estás espiritualmente preparado, hasta contemplar una hoja que se desprende del árbol puede abrirte a la verdad.
Tomado de “Cuentos Clásicos de la India” recopilados por Ramiro Calle.
domingo, 19 de febrero de 2012
LA SEMILLA DEL MAL.
por Héctor Rivera.
François Gibault vio entrar a Jean-Marie Loret en su despacho. Muy decidido, le soltó de golpe: “Soy hijo de Adolfo Hitler”.
Por donde quiera que se le vea, la historia de Jean-Marie Loret es por lo menos una tragedia descomunal. Vive sus días como muchos hombres y mujeres que desconocen su origen preciso en ausencia de su madre o de su padre, o peor aún, de los dos. Sabe algo de sus primeros años de vida, pero sólo vagos trazos de un retrato de época que alguna vez le dibujó su madre. Una muy mala época en realidad. Y no ha dejado nunca de hurgar bajo las piedras del pasado, en los rincones de la historia y en buena parte de la geografía.
Un día de 1979, el abogado François Gibault vio entrar a Jean-Marie Loret en su despacho parisino. Muy decidido, se plantó frente a su escritorio y le soltó de golpe: “Soy hijo de Adolfo Hitler; dígame qué debo hacer”. De entrada, el litigante le aconsejó no indagar más sobre la identidad de su padre y dejar el pasado donde estaba. Si su padre fue el hombre que privó de la vida a millones de personas con los peores modos y puso de cabeza a buena parte del mundo con sus ambiciones criminales, no conocería sino vergüenza y odio. Si no era, tendría que seguir viviendo con ese vacío que atormentaba su existencia, condenado a buscar sin cansancio el origen de su identidad, como un personaje de tragedia griega.
Jean-Marie Loret lo interrumpió para dejar en claro sus motivos, más allá de la persecución del fantasma de su padre. Quería cobrar su herencia: lo que le podría corresponder por los derechos de autor del libro Mi lucha, el ideario que Hitler escribió mientras purgaba una condena carcelaria por su intento de golpe de Estado en Alemania en noviembre de 1923, del que se hicieron circular millones de ejemplares hasta que fue finalmente prohibido, luego de la guerra. Quería disponer también de los jugosos fondos que el Führer mantenía en secreto en una cuenta bancaria en Suiza.
Llevado tal vez por esa sombría ambición, el hombre echó mano de todos los recursos a su alcance, que no fueron poco. Para empezar, indagó entre los historiadores, vagabundeó por los viejos paisajes de su infancia, interrogó a los lugareños, acudió luego a solicitar los servicios de una experta en identificación por el método de la fisonomía comparativa, y buscó la ayuda de especialistas del Instituto de Antropología y Genética de la Universidad de Heidelberg, que encontraron finalmente que él y su presunto padre pertenecían al mismo grupo sanguíneo, y realizaron luego complicados estudios comparativos psicografológicos entre ambos. Jean-Marie Loret obtuvo finalmente lo que buscaba: los expertos dictaminaron que sí, que era sin duda el hijo de Adolfo Hitler. Una serie de referencias fotográficas avalaba el veredicto: había un aire de familia entre ambos. Sin embargo, para su angustia y frustración, los historiadores serios pusieron el grito en el cielo. Entonces Loret expuso también su testimonio. Habló de sus recuerdos, de los soldados alemanes que durante el periodo de la ocupación de Francia por las tropas nazis llevaban en el mayor sigilo sobres con dinero en efectivo, que entregaban a Charlotte Lobjoie, su madre. Relató cómo, a sus 16 años, Charlotte había conocido a Hitler en los días de la Primera Guerra Mundial. El Führer era entonces un joven soldado del ejército alemán que combatía contra las tropas francesas; durante un descanso, llegó a un pequeño poblado cerca de Lille, donde llamó la atención de las jóvenes aldeanas por sus empeños en dibujar y pintar escenas de su vida cotidiana. Charlotte se le acercó para que le hiciera un dibujo. Se frecuentaron luego durante algunas semanas y unos meses más tarde nació Jean-Marie.
Entre sus recuerdos mira a su madre contándole apenas cómo eran aquellos días y reconstruyendo la imagen del supuesto autor de sus días: lanzaba encendidos discursos por doquier, aunque nadie lo escuchara, y hablaba con elocuencia de la historia de Prusia, Austria y Munich. Charlotte nunca lo entendió, entre otras razones porque no hablaba alemán. Se distanciaron, se separaron y Jean-Marie, marcado por el estigma de ser un hijo de boche, como llaman con desprecio los franceses a los alemanes, nunca fue reconocido. Peor aún, Charlotte, fallecida a comienzos de los años 50, lo entregó en adopción a otra familia.
Jean-Marie, que ha vivido sin padre ni madre, escribió en 1981 un libro, Tu padre se llamaba Hitler. El resultado fue idéntico al que obtuvo con sus averiguaciones científicas: nadie le prestó la más mínima atención.
Hoy, a sus 94 años, no deja de buscar el reconocimiento legal de su figura paterna. El semanarioLe Point revivió el tema hace unos días y contó su historia como una exclusiva: “El hijo francés escondido de Adolfo Hitler”. El asunto brincoteó por la prensa francesa durante un rato largo hasta que otra publicación semanal, Marianne2, lo atrapó con mucha sorna bajo el encabezado: “El hijo francés escondido de Adolfo Hitler… no es el hijo francés escondido de Adolfo Hitler, excepto en Le Point”.
AMLO "vs" AMLO.
por Federico Berrueto.
El periodo de silencio perjudica más a López Obrador porque es quien está más necesitado de romper el lugar que guarda en las preferencias. Seis semanas es mucho. Además, su persona misma ha transitado a una polémica nada favorable derivada de sus propias palabras. Queda claro que no es el mismo que el de la contienda presidencial pasada, ha perdido fuerza y carisma.
Decaído. Febrero de 2012. Foto: Mónica González
El impasse del silencio tiene consecuencias importantes en la elección. Bajo el supuesto —incierto— de que el gobierno federal no aprovechará la tregua electoral obligada por la ley, sus efectos perjudican más a López Obrador. Tardó el Panal en definir candidato, Gabriel Quadri; pasó rozando la bala a Josefina, de haber sido mujer. Pero lo relevante es la competencia auténtica, la que se da entre los dos opositores y, también, de éstos con la candidata del partido gobernante.
El periodo del obligado silencio perjudica más a López Obrador porque es quien está más necesitado de romper el lugar que guarda en las preferencias. Seis semanas son muchos días. Además, su persona misma ha transitado a una polémica nada favorable derivada de sus propias palabras. Queda claro que más para mal que para bien, AMLO no es el mismo que el de la contienda presidencial pasada, ha perdido fuerza y carisma, además de que disputa la misma base social que el PRI, con la diferencia monumental que media entre Madrazo y Peña Nieto. El tercer lugar puede arrastrar al DF.
Tampoco favorece a Josefina Vázquez Mota la interrupción de campañas. Su inercia ascendente queda en suspenso por un absurdo calendario electoral. De cualquier manera, su situación es favorable y llega no sólo en segundo sitio, sino con la legitimidad por una elección competida, la que ganó con claridad respecto a Ernesto Cordero y Santiago Creel. El PAN se reagrupa en torno a su candidatura. Su fortaleza es la de todo candidato del partido gobernante, con la cuota adicional de poder sumar aquellos que quieren un cambio en la política. Una mujer en la Presidencia es una seducción nada desdeñable, la que Josefina ha ido deslizando con inteligencia.
Peña Nieto es el beneficiario mayor del congelamiento de las campañas. Por eso el PRI debe estar alerta ante la determinación de Los Pinos de utilizar la justicia como medio para alterar las coordenadas políticas que favorecen al candidato del PRI. Finalmente, aunque con timidez, los diputados y senadores demandan al Presidente sacar las manos de la elección. También Pedro Joaquín Coldwell ha salido con energía a denunciar la parcialidad e intervencionismo del gobierno federal. Lamentable que Gustavo Madero del PAN, en el afán de ganar el favor presidencial, recurra al denuesto para cuestionar la legalidad de la elección de Michoacán; país de malos perdedores. Reclaman a AMLO, cuando son los primeros en hacer lo propio. Nada bueno resulta cuando el partido gobernante golpea a los gobernantes que inician, cuando por delante está la violencia y la inseguridad. Fausto Vallejo, por razones de Estado, requiere de apoyo sin reserva.
La elección de 2012 va bien, a pesar de una nueva legislación electoral que genera incertidumbre y plantea un calendario absurdo, como es el actual periodo de silencio. La mayor amenaza para una elección justa la representa el presidente Calderón al utilizar la agenda judicial como medio para modificar los términos de la competencia. ¿Por qué las revelaciones oficiales sobre presuntas responsabilidades de connotados adversarios políticos se dan hasta hoy, cuando su origen es de hace años, como es el caso de Tomás Yarrington? Efectivamente, los tiempos judiciales no deben someterse a los electorales y eso es lo que el país ha estado viendo en estas últimas semanas.
A pesar de la interrupción de las campañas presidenciales, el cuadro electoral habrá de modificarse. No resultará de lo que hagan los candidatos, sino de la manera como cada partido resuelva las candidaturas concurrentes a la presidencial. Hoy el territorio importa más que siempre. Casi 60 por ciento de los electores tendrán comicios locales concurrentes y tales contiendas y las de legisladores pueden potenciar o minar la situación de las preferencias de los candidatos presidenciales. Es un cuadro complejo que apunta hacia la incertidumbre.
El deseo de alternancia es la variable más estable. Poco más de una tercera parte quisiera que el PAN continuara en el poder, proporción mayor a la que AMLO se adjudica; dice que a él le basta 26%, ya que los de él si van a votar, una concesión simpática al realismo mágico electoral. Al PRI sí le ha hecho daño lo que ha ocurrido de septiembre a la fecha, pero consolida su condición de principal opción de anhelo de alternancia.
A eso habrán de remitirse las campañas: la decisión ciudadana es si habrá más de lo mismo o es necesario un relevo en el partido gobernante. En eso está la fortaleza de Josefina Vázquez Mota al no ser la exponente del calderonismo y por su condición de mujer. Allí está la base de la campaña de Enrique Peña Nieto: el deseo de un mejor gobierno por una mayoría abrumadora. Ese es el desafío de López Obrador, quien llega al periodo de silencio en el desgaste provocado por sus propias palabras.
LA GUERRA DE SCHERER.
por Jorge Fernández Menéndez.
2012-02-17 01:22:00Leído en: http://www.excelsior.com.mx/index.php?m=nota&seccion=opinion&cat=11&id_nota=811192
Me formé como periodista en una escuela que tenía varios íconos, dos de ellos casi intocables: Julio Scherer García y Manuel Becerra Acosta, que habían sido el director y el subdirector del viejo Excélsior y que habían fundado Proceso y el Unomásuno, dos medios sin los que no se podría entender el proceso de transición democrática que vivió el país desde los años ochenta.
De las luces y sombras, de la genialidad y las debilidades de donManuel, que fue mi director durante varios años y un verdadero maestro, ya hemos escrito en varias oportunidades. De Scherer lo hicimos muchas veces y sobre todo cuando publicó uno de sus últimos libros, llamado La terca memoria, que me gustó realmente mucho. Ahí escribe Scherer que le escuchó decir al periodista uruguayo Carlos Quijano “que la verdad, la verdad incontrovertible, es tema de Dios y la verosimilitud, asunto de los hombres”. Es verdad, agrega Scherer, “y si alguien cree poseerla, sólo se encierra en una cárcel que construye con sus propias manos”.
Si su plática, porque no fue una entrevista, con Ismael El MayoZambada, y la foto de portada en Proceso abrazado al narcotraficante eran desconcertantes, indignas del periodismo de toda una vida, su más reciente libro, Calderón de cuerpo entero, es sencillamente lastimoso.Scherer, en su guerra personal con Felipe Calderón, decide develar la “verdadera personalidad” de un Presidente en funciones y quiere cebarse, sobre todo, en su supuesto alcoholismo. Por supuesto que está en su derecho a hacerlo; lo que resulta lamentable es que para ello, en lugar de un verdadero trabajo profesional, se valga de tres entrevistas a tres enemigos de Calderón, que no han tenido jamás un trato cercano con él y que le dé a esas pláticas de café un valor testimonial indubitable.
Ya Ciro Gómez Leyva abordó el tema del supuesto alcoholismo que denuncia Manuel Espino en una forma lastimosa por sibilina, cargado, él también, de un profundo rencor. Pero ése es un problema de Espino. Lo increíble es que Scherer le dé ese valor a los dichos del ex presidente del PAN, sin interrogarlo siquiera acerca de cómo llegó a la dirigencia de ese partido, cómo operó en el mismo, con qué aliados y con cuáles objetivos, sin decir que fue el operador de la precampaña deSantiago Creel o por qué se dio el enfrentamiento con Calderón y todo su equipo.
Cómo no cuestionarse, sobre todo cuando Scherer y Espino hablan de la seguridad y el narcotráfico, sobre el expediente de Espino. Manuel y otro de los tres entrevistados por Scherer, Alfonso Durazo (antes secretario particular de Luis Donaldo Colosio, después de Vicente Fox y ahora cercanísimo de Andrés Manuel López Obrador), fueron quienes colocaron como director de giras de la Presidencia de la República a Nahum Acosta Lugo, detenido en 2005, acusado de recibir sobornos y pasarle información a los Beltrán Leyva. Nahum no tenía siquiera visa de Estados Unidos (se la habían quitado porque durante su paso por el Instituto Nacional de Migración había firmado credenciales de narcotraficantes haciéndolos pasar como agentes) cuando Espino y Durazo lo llevaron a Los Pinos. Cuando fue detenido, el presidente Fox reconoció que “el narcotráfico había penetrado en Los Pinos”. Nahum estuvo preso cerca de un año y fue liberado porque el juez del caso, en una decisión por lo menos cuestionable y que se consideró relacionada con el proceso de sucesión panista, decidió no tomar en cuenta las grabaciones de pláticas telefónicas entre Nahum yArturo Beltrán Leyva. Al ser liberado Acosta, la investigación de la conexión con Durazo y Espino, “la conexión Sonora”, le llamaba el luego fallecido José Luis Santiago Vasconcelos, también debió ser archivada.
No son temas secretos; hemos escrito al respecto en varias oportunidades: en el libro De los Maras a los Zetas, publicado a principios de 2006, escribí un largo capítulo (tan largo como todo el libro de Scherer sobre Calderón) titulado “El PAN y el narcotráfico”.Proceso, en su momento, también abordó ese mismo caso.
Es una absoluta falta de profesionalismo pretender escribir un “retrato completo” de un Presidente con sólo tres entrevistas que, para el autor, así dice la contraportada, son “testimonios comprometedores y categóricos sobre el comportamiento discutible, por decir lo menor, del actual mandatario”.
¿Qué hay de “comprometedor y categórico” en tres charlas de café con tres enemigos políticos de una persona, quien sea?, ¿cómo se puede construir “un retrato completo” con dichos que no tienen respaldo documental alguno o por lo menos de otros testimonios que los avalen? Es como si hiciéramos el “retrato completo” de Scherer García con “los testimonios comprometedores y categóricos” de Regino Díaz Redondo, José Andrés Barrenechea y Juan Francisco Ealy Ortiz.
Es triste comprobar cómo uno de los periodistas más importantes del siglo XX, atrapado en el rencor, olvidando las lecciones que pregonó durante décadas, haciendo de lado el oficio de toda una vida, termina encerrándose intelectualmente, como diría Quijano, en una cárcel que construyó con sus propias manos.
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