domingo, 4 de noviembre de 2012

Ricardo Alemán - ¡El que ríe al último..!

¡El que ríe al último..!

El futuro de Marcelo, parece el de un mendigo de la política

Alianza PAN PRD; ¿y quién vigilará a los gobiernos azules y amarillos?

Durante la inauguración de la Línea Dorada del Metro --en el sur de la Ciudad de México--, llamó poderosamente la atención una insistente y sostenida risa burlona de Felipe Calderón, frente a su anfitrión, el Jefe de Gobierno, Marcelo Ebrard.

Y es que, será el sereno, pero lo cierto es que luego de seis años, de toneladas de tinta empleada para insultar al odiado "presidente espurio", al final de cuentas Macelo Ebrard no sólo saludó cordial y respetuoso a Felipe Calderón, no sólo le llamó "Presidente" de los mexicanos, sino que le agradeció que su Gobierno aportara por ahí del 30 por ciento del financiamiento de la línea 12 del Metro, que será el orgullo del Gobierno de Marce Ebrard.



En efecto, luego de seis años de que el odio ocupó el lugar de la política y de la sensatez de los políticos que –como Marcelo Ebrard--, se decían y se dicen modernos, el Presidente Calderón puede dejar el cargo en medio de esa risa burlona que exhibió durante toda la inauguración de la Línea Dorada del Metro de la ciudad de México.

Y, claro, hasta puede recurrir al refranero popular: "El que ríe al último ríe mejor"; podría decir. Y es que en política no hay derrotas para siempre, pero tampoco los odios son eternos. Al final de cuentas la realidad política y el futuro electoral de Marcelo Ebrard --además de su divorcio de AMLO--, hicieron el milagro de regresar la sensatez y la cordura a ese político moderno que siempre había sido el señor Marcelo Ebrard. Claro, salvo en el sexenio 2006-2012.

 ¿Jefe del PRD?

Y es probable que sea tarde, que Marcelo Ebrard se haya equivocado y que en el sexenio que termina haya tirado al bote de basura lo mejor de ese político que, hace dos décadas, apuntaba a grandes alturas. Y es que en la última década, y gracias a la alianza que sostuvo con Andrés Manuel López Obrador, el señor Marcelo Ebrard parece haber vivido lo mejor, pero también lo peor de su carrera política.

Lo mejor, porque sin el apoyo de AMLO, nunca habría alcanzado la jefatura de Gobierno del Distrito Federal. Y lo peor, porque gracias a esa alianza, López Obrador contuvo la carrera y el flujo natural de un político que vivía su mejor momento en las presidenciales de julio de 2012. Y en efecto, en este punto el señor Marcelo Ebrard se podrá retirar de la jefatura de Gobierno del DF, también entonando otro de los clásicos del refranero popular. Marcelo se quedó "como el perro de las dos tortas". Sin la candidatura presidencial y sin futuro político.

Y lo peor es que hoy, sin el reflector que le permita iluminar su futuro, Marcelo apuesta a convertirse en el nuevo presidente nacional del PRD, el partido emblema de las izquierdas en México. --- Sin embargo, la empresa no parece fácil. Sin duda que Marcelo Ebrard tiene todo para ser no sólo el nuevo presidente del PRD, sino para ser uno de los mejores presidentes del partido emblema de las izquierdas –a pesar de que sería otro ex priísta que se viste de izquierdista--, el PRD.

Pero la realidad política del PRD es totalmente incierta para Marcelo Ebrard. ¿Por qué? Porque Marcelo no sólo está lejos de los afectos del grupo hegemónico del partido amarillo –que está en manos de "Los Chuchos"--, sino porque en el pasado reciente aplastó las aspiraciones de "Los Chuchos" para acceder al Gobierno del Distrito Federal.

Cosa de recordar que cuando se abrió la baraja para la competencia por el GDF, uno de los tres "chuchos" mayores, Carlos Navarrete, buscó ser candidato y hasta propuso una alianza con Marcelo Ebrard para contar con su apoyo para convertirse en abanderado a suceder a Marcelo. Sin embargo, el Jefe de Gobierno empujó a la mejor carta que tenía de su gabinete; Miguel Ángel Mancera, quien a la postre no sólo resultó la mejor decisión, sino el mejor candidato. Mancera arrasó en una elección de resultados impensables.

¿Por qué razón, a cambio de qué "Los Chuchos" dejarían pasar como presidente del PRD al señor Marcelo Ebrard?

Lo cierto es que en la agonía de su gestión, Marcelo Ebrard no tiene nada que dar a "Los Chuchos", a cambio de la presidencia del partido. Se quedó con las manos vacías, mientras que su mentor por una década, el señor López Obrador, trabaja arduamente en la construcción de su propio partido político. En otras palabras, que mientras que Marcelo asumirá el papel de mendigo de la política, AMLO llegará a su tercera candidatura por derecho propio.

Lo cierto es que Marcelo perdió los mejores seis años de su vida política, los años de su jefatura de gobierno, en los que si bien disfrutó las mieles del poder, también es cierto que no construyó una ruta de escape político, como lo indican los manuales elementales de quienes aspiran al poder. Y hoy, veremos a Marcelo como un fantasma, en espera de que alguien le dé asilo político.

Grosera alianza PAN-PRD

Y mientras que Marcelo Ebrard ensaya eventuales milagros para continuar con vida en el terreno político, "Los Chuchos" del PRD pretenden reeditar la estrategia fallida de proponer una alianza con el PAN, el partido que fue barrido en las presidenciales de julio pasado.

¿Por qué el PRD y el PAN vuelven por una experiencia fallida como la de establecer una alianza político electoral contra el PRI?

Está claro que se trata de una alianza fallida, desde el momento en que la intentaron en 2010 y 2011, sin la menor suerte. Los primeros indicios de esa alianza eran debilitar al PRI, rumbo a la presidencial de 2012, y consistió en empujar candidaturas comunes –entre azules y amarillos--, a gobiernos como los de Oaxaca, Puebla, Sinaloa y Guerrero.

El primer fracaso está a la vista. Enrique Peña Nieto es presidente y el PRI volvió al poder presidencial, pero además, vale preguntar. ¿Realmente hoy son mejores los gobiernos de Oaxaca, Puebla, Sinaloa y Guerrero?. Vamos por partes. En Oaxaca el Gobernador Gabino Cue es cero a la izquierda frente a las mafias educativas y de la guerrilla, en tanto que en Puebla no hay mucha diferencia entre el Gobierno de Rafael Moreno Valle y el de Mario Marín.

Pero en Sinaloa se vive una verdadera tragedia, con un Gobernador como Mario López Valdés –motejado como Malova por su acrónimo--, que no existe para las bandas criminales, que actúan a placer en esa entidad. Pero no es todo, a Malova no lo quieren en el PAN y menos en el PRD. No apareció en el encuentro de gobernadores del PRI, del PAN y del PRD, con el Presidente electo, Enrique Peña Nieto. ¿Por qué? Porque nadie quiere saber nada con él. ¿Y qué decir del fiestero Gobernador de Guerrero, Ángel Aguirre Rivero, empujado al cargo por Marcelo. ¿Y cómo está hoy Guerrero?. Casi nada, es el peor estado en cuanto a violencia criminal, peor que Chihuahua.

Leído en http://www.noroeste.com.mx/opinion.php?id_seccion=104

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Por favor, sean civilizados.