miércoles, 29 de enero de 2014

Martín Moreno - Fabiola Macías

+ Ernesto Peralta Cánovas, el junior golpeador 
+ ¿Protegerán a Peralta desde el TSJDF?   

9 de diciembre de 2013. Residencial Lomas. Sierra Gorda 15. PH 2A. Lomas de Chapultepec. Siete de la noche. Casa de Ernesto Peralta Cánovas. 

Fabiola Macías –madre mexicana-, espera a su novio, Ernesto, nieto de Alejo Peralta, uno de los empresarios más influyentes del México contemporáneo, fundador de Industrias Unidas (IUSA), padre deportivo del equipo de béisbol Tigres Capitalinos, y quien falleciera en 1997. 

Esa noche, Peralta Cánovas –de 44 años de edad, heredero de una dinastía poderosa-, llegó de la mano de alcohol y pastillas, y llevó a Fabiola al infierno. La golpeó de manera salvaje. La lastimó. La denigró. 






Hoy, Fabiola reclama justicia por el ataque. Y además de sufrir los desórdenes violentos del señor Peralta Cánovas, también está enfrentando la negligencia de la cada vez más corrompida justicia capitalina: ya le perdieron un expediente del caso dentro de la AP FMH/MH-5/T1/02599/13-12. ¿Casualidad? Por supuesto que no. 

Cuando la justicia se prostituye, un caso al parecer estrictamente privado se convierte en un conflicto público, sobre todo cuando detrás hay un poder que intenta corromper y una justicia que lo permite.

Entonces es necesario denunciarlo, hacerlo público. Como Fabiola lo está haciendo. Es otra historia de violencia contra la mujer.

 *****

Cuando Fabiola y Ernesto se hicieron novios, era un cuento de hadas: atenciones hacia ella, buenos tratos… hasta que se asomó el demonio de los celos. Y las prohibiciones. 

-No vayas al gimnasio… allí te querrán ligar… mejor haz ejercicio en mi casa…-, narra Fabiola que le decía Ernesto. Aceptó. 

Pero después de la primera prohibición, vinieron otras más. “Si algo es mi culpa, es no haber puesto un freno a todo ello”, reconoce hoy Fabiola. Las discusiones subían de tono. Cada vez más furiosas. Y cuidado: después de la violencia verbal –del hombre a la mujer y de la mujer hacia el hombre inclusive-, viene, paciente, acechante, inevitable, la agresión física. Y Fabiola no fue la excepción. 

Al llegar a su domicilio ese pasado 9 de diciembre, después de estar en una comida, Ernesto Peralta Cánovas llego a su PH. Discutió con Fabiola. Y llegaron los golpes. 

La tumbó en su cama, le puso las rodillas sobre sus brazos, y la golpeó inerme. Salvaje. Brutal. Sobre el rostro. Sobre el alma. Fabiola intentó refugiarse en el baño. Hasta allí la siguió, la azotó contra el lavabo, iracundo. Luego la echó de su casa. Fabiola se fue con su madre. 

Horas después, el chofer de Peralta Cánovas le envió a Fabiola sus cosas personales: celulares, shampoo, etcétera… y un sobre con dinero que, hasta hoy, ella no ha abierto. Era un mensaje humillante: te golpeé pero te indemnizo.

Los golpes de Ernesto a Fabiola Macías le provocaron lesiones graves en el ojo derecho: se le pulverizó el orbital, por lo que fue necesario injertarle una placa de titanio para que hiciera las funciones del hueso; desprendimiento de párpado; moretones en el rostro. (Ver fotos de la agresión en la cuenta de TW @FabiolaMacías16). 

Respaldada por sus padres, Fabiola presentó la denuncia ante el MP de la Quinta Delegación en Miguel Hidalgo. Contrató abogados. Y entonces agregó, a su tragedia  personal, el calvario ante la oscura justicia capitalina. 

Hasta hoy, Peralta Cánovas no ha sido presentado ante la justicia para que responda por las agresiones a Fabiola. Sólo declaró por escrito que su novia “se cayó en el baño…”. 

Aún más: según le notificaron a Fabiola, el expediente en el cual se incluyó el peritaje en el PH de Ernesto, se extravió. Luego apareció. Y más: según los peritos de la PGJDF, no se podía realizar la prueba de luminol (sangre) en el lugar, porque había…¡demasiada luz! 

La justicia capitalina, algunos Ministerios Públicos y Jueces – la mayoría, según nos ha mostrado la realidad-, obedecen al poderoso y también se doblan ante el dinero que corrompe. A ellos se enfrenta Fabiola. 

¿Y Ernesto Peralta Cánovas? En la fiesta. En la impunidad. Y presumiendo sus relaciones personales. Faltaba más. Es muy machito. ¿Qué no? 

***** 

Hace unos días, Peralta Cánovas apareció en una revista de sociales acompañado de una rubia de nombre Amira Atala. Esa fotografía podría ser intrascendente. Pero no es así: la mujer es sobrina del presidente del Tribunal Superior de Justicia del DF (TSJDF), Edgar Elías Azar, un personaje de oscuro pasado en Acapulco y cuya integridad no es precisamente la menos cuestionable.

¿Qué mensaje se pretende enviar con esta fotografía? Irrebatible: vean con quién estoy yo Ernesto, y sabrán que el poder capitalino está de mi lado. Viva la impunidad. 

Dentro de la tragedia que enfrenta Fabiola Macías, hay una postura alentadora: 

Carlos Peralta –presidente y director general de Grupo IUSA, uno de los empresarios más respetados y reconocidos del país, y cabeza indiscutible de la familia Peralta-, es tío de Ernesto Peralta Cánovas. En este caso, la familia no apoya la violencia del junior golpeador. 

En su cuenta de TW (@cperaltaq), Carlos Peralta envió los siguientes mensajes el pasado 25 de diciembre: 

“Repruebo terminantemente la conducta salvaje de Ernesto Peralta, mi sobrino, la golpiza a la señora @FabiolaMacias16…

“Y espero que la acción de la justicia sea inminente…” 

“@FabiolaMacias16 siento mucho lo que te sucedió. Te aseguro que nadie de mi familia encubre o protege a Ernesto. Tenemos moral y principios…”

“Las autoridades deben actuar de acuerdo a la ley”. 

Hasta aquí los tuits de Carlos Peralta. Hizo bien.

*****

 A inicios de esta semana, un enviado de Ernesto Peralta Cánovas le propuso a Fabiola Macías llegar a un arreglo. “Ernesto está arrepentido… estaba borracho… sabemos que no es cuestión de dinero, pero está dispuesto a donar a tu fundación”, le han propuesto a Fabiola, según narró a esta Red Pública. Ella rechazó la oferta. 

Es un síntoma de la culpa de Ernesto. Al junior golpeador se le está agotando el tiempo. Y la libertad.

Seguiremos de cerca este caso. 

Twitter: @_martinmoreno

Este contenido ha sido publicado originalmente por SINEMBARGO.MX en la siguiente dirección: http://www.sinembargo.mx/opinion/29-01-2014/21179. Si está pensando en usarlo, debe considerar que está protegido por la Ley. Si lo cita, diga la fuente y haga un enlace hacia la nota original de donde usted ha tomado este contenido. SINEMBARGO.MX

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