sábado, 2 de agosto de 2014

F Bartolomé - Templo Mayor

YA SE SUPO que los legisladores del PVEM no hicieron una, sino ¡tres quinielas! en la Cámara de Diputados.

SI BIEN el mayor ganador fue el diputado Ernesto Núñez -el mismo de los moches en el festival de Zitácuaro- por atinarle a la hora en que terminó la jornada legislativa del jueves, también hubo triunfadores los dos días anteriores.

EN EL “CASINO VERDE” se entregaron premios por 12 mil pesos el martes, 15 mil el miércoles y 25 mil el jueves a quienes adivinaron la hora en la que se decretó el receso hasta el día siguiente.

AL CONOCERSE el juego, otros legisladores entendieron por qué algunos verdes urgían a gritos al encargado de la Mesa Directiva a tocar la campana a ciertas horas, pues ésa fue la señal acordada por los jugadores para establecer quién ganaba las apuestas.
 
 
 
 
 
 

LO CIERTO es que el asunto deja un par de dudas: la primera, si los participantes en las quinielas están conscientes de que violaron la Ley Federal de Juegos y Sorteos, que prohíbe todos los juegos de apuestas no autorizados por la Segob.

Y, LA SEGUNDA, si serán sancionados de acuerdo con lo que marca la mencionada ley o si le apuestan a su impenetrable fuero.


LAS BANCADAS del PRD, PT y Movimiento Ciudadano estuvieron a punto de reventar el periodo extraordinario en San Lázaro.

COMO ya se les hizo costumbre a muchos legisladores emitir su voto y salirse del salón de sesiones, diputados de izquierda se pusieron vivos después de hacer un rápido conteo de cabezas durante una votación.

SACARON cálculos y le pidieron a sus compañeros de bancada no registrar su voto para evitar que la suma total de sufragios llegara a 251 en el tablero electrónico, con lo que quedaría evidenciado que no había quórum.

PERO el presidente de la Mesa Directiva, José González Morfín, se dio cuenta y decretó un receso durante el cual decenas de diputados del PRI y del PAN regresaron apresuradamente para salvar la sesión.

CASI les pasa lo que a la liebre que perdió la carrera con la tortuga.


A PESAR de las dudas expresadas por no pocos escépticos, tres meses después de la instalación del nuevo IFAI, hay signos de que las cosas están mejor que antes.

POR LO PRONTO, se acabaron los escandalosos -y muy públicos- pleitos entre los comisionados, que llegaron a ser de pena ajena.

Y, YA ENTRANDO en la materia que les toca, el organismo obligó a Pemex a transparentar 11 contratos con la compañía Seadrill y a entregar todos los contratos celebrados entre la paraestatal y la tristemente célebre Oceanografía.

TAMBIÉN fueron denunciados dos funcionarios del SAT por desobedecer sistemáticamente la orden de publicar los nombres de los 50 mayores beneficiados por las condonaciones fiscales.
Y, AUNQUE no se puede cantar victoria, sin duda, es buen inicio para el nuevo pleno que comanda la presidenta del instituto, Ximena Puente.


¿CUÁL es el colmo del director de Capufe, Benito Neme?

QUE POR cambiar la IAVE, les puso a las autopistas ¡en toda la chapa!

FUE CHISTE, parezca lo que parezca.




Leído en http://www.am.com.mx/opinion/leon/templo-mayor-10830.HTML



No hay comentarios:

Publicar un comentario

Por favor, sean civilizados.