sábado, 10 de mayo de 2014

Raymundo Riva Palacio - Mujeres

 
PRIMER TIEMPO: Le pasaron doble factura y al trolebús encima. Quién lo iba a imaginar. En un evento con motivo del Día del Niño en una comunidad cora en Nayarit, la secretaria de Desarrollo Social, Rosario Robles, una reiteración de algo que se encuentra en las reglas de operación del Programa Oportunidades, provocó su linchamiento. Robles dijo que ya no se beneficiaría a las mujeres que tuvieran muchos hijos, sino a quienes tengan pocos, “porque la familia pequeña vive mejor”. Este criterio es  uno de los ajustes que ha tenido el programa, que vio lo pernicioso de mantener abierto los beneficios por cada hijo, pues en algunos estados, las familias buscaban tener el mayor número de hijos posibles para recibir más dinero federal, con lo que la búsqueda de poner piso a la pobreza, se volvía un negocio particular. Robles recibió la metralla de los extremos. La derecha, que se reflejó en las páginas editoriales de Reforma, que la condenó porque indirectamente hablaba de la planificación familiar, una vieja lucha ideológica contra las tesis maltusianas, que sin importar las consecuencias negativas para el desarrollo y bienestar, ya no decir en servicios de salud, educación y vivienda, ven al mundo en términos religiosos, donde la multiplicación de los hijos es un mandato divino superior a cómo viven antes de ir al Reino de los Cielos.
 
 
 
 
 
 
 
Y la izquierda, reflejada en La Jornada, donde inventaron titulares (dijeron que excluiría a mujeres indígenas del Programa, que nunca mencionó Robles) y le cargaron la mano a quien se enfrentó, desafió y se alió con los enemigos de su patrono político, Andrés Manuel López Obrador hace una década. Las redes sociales, donde los golpeadores de esos grupos de extrema derecha e izquierda son los más agresivos, se encargaron de crucificarla y llevarla a la esquina a golpes, intimidándola, inhibiéndola y obligándola  a rectificar en lo que no puede hacer salvo de palabra, las reglas de operación de Oportunidades, que se mantendrán como están, pero con una secretaria que no termina igual, sino herida ante la paliza, a la que contribuyó un manejo de crisis fallido que mostró sus debilidades y vulnerabilidades ante esos extremistas, que no debaten ni discuten, sólo cazan.
 
SEGUNDO TIEMPO: Como siempre, buena en la relación pública, pero… Todo fue mediáticamente coreografiado. Como acostumbra. Josefina Vázquez Mota salió en la víspera de presentar un nuevo libro en la radio, para anunciar lo que iba a hacer, en dónde lo iba a hacer y cómo lo iba a hacer, anticipando que sería un evento restringido, pero que contó con quienes harían posible la magnificación de lo que ahí pasada y se dijera, la prensa. Como siempre, Vázquez Mota acaparó reflectores en la presentación de “El Sueño que Unió a la Frontera”, y logró llenar los espacios en medios impresos y electrónicos sobre ese libro que no es académico, ni teórico, ni de reflexión política, sino la compilación –que no es menor, por supuesto-, de testimonios sobre las historias de éxito de 60 de mexicanos que decidieron probar su suerte en Estados Unidos, y que además ya había sido presentado en diciembre pasado, en la Feria Internacional del Libro en Guadalajara. Su trabajo lleva cinco ediciones –que es un número envidiable de ediciones- y la razón verdadera de su reciclada presentación no se puso sobre la mesa. No lo ha dicho tampoco, ni nadie de quienes la han entrevistado, se lo ha preguntado. ¿Por qué en este momento? Entre los panistas sí lo saben. La ex candidata presidencial quiere hacer acto de presencia en la vida pública en los momentos en que se define la presidencia de su partido. Hacer libros, presentarlos y moverlos en contextos políticos es algo que los panistas han hecho en los últimos tiempos. Manuel Espino, que fue dirigente del PAN, realizó campañas políticas disfrazadas, para no incurrir en delitos electorales, mediante la promoción intensa de su libro en espectaculares en la ciudad de México. Vázquez Mota ha utilizado dos libros, ambos de entrevistas, con líderes políticos y con mexicanos en Estados Unidos, en momentos de coyuntura política. Para qué le ha servido. Realmente para nada. Los trabaja, estratégicamente los presenta, gana espacios en los medios durante varios días para hablar de ellos, y luego se vuelve a desvanecer. Es su problema en la política. Quiere el cielo, pero cuando tiene la escalera enfrente para subirla sin problemas, se da la vuelta. Mucho aire es lo que tiene Vázquez Mota, pero poca sustancia. Es una lástima, porque dentro y fuera del PAN, su fanaticada es grande.
 
 
TERCER TIEMPO: Te estamos esperando todos Margarita. Hábil, astuta e inteligente, Margarita Zavala siempre ha tenido vida política propia al margen de su esposo Felipe Calderón. Cuando el inolvidable Carlos Castillo Peraza dirigía al PAN a mediados de los 90, la llevó al Comité Ejecutivo Nacional independientemente que Calderón fuera su segundo de a bordo. Sobre él y pese a él, Zavala subía rápidamente. Cuando su esposo fue candidato presidencial, ella actuó con recato público para dejarle todo el espacio. Pero nunca dejó de actuar políticamente ni en la campaña, ni en Los Pinos. No era inusual que hubiera momentos en los cuales Calderón y Zavala tuvieran posiciones encontradas, como en la última contienda por la presidencia del PAN, donde el candidato del Presidente, Roberto Gil, no lo era de su esposa, quien apoyó a Gustavo Madero. Calderón tenía en Juan Camilo Mouriño su asesor político, pero Zavala consideraba que el joven campechano no era una buena influencia para su esposo. Al terminar su gobierno, Zavala se fue con él a Harvard, donde pasó su primer año como ex presidente, y de donde regresará en junio próximo. Calderón dice que Margarita –así la llama-, puso a un lado su carrera política por él, pero ahora viene su momento. En su proyecto está un puesto de elección popular en 2015 y la candidatura presidencial en 2018. La ambición es indispensable en la política. Zavala tiene el empaque para todo ello, pero ha mantenido en secreto si en esta próxima elección para la presidencia del partido, jugará activamente como lo hizo en el pasado. En la prensa se afirma en estos días que endosará a Ernesto Cordero, que viene del establo de Mouriño. Si fuera así, y aunque su hermano Juan Ignacio es uno de sus estrategas, Zavala entraría en una contradicción que no sería fácil de explicar. ¿Por qué abandonar a Madero, cuando hizo tanto por él en el pasado? ¿Por qué respaldar al heredero de alguien a quien despreciaba? La postura de Zavala es una incógnita que aseguran se despejará pronto y, de esta forma, iniciar el último tramo por la muy competida presidencia del PAN.
 
 
twitter: @rivapa
 
 
 

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