martes, 11 de noviembre de 2014

Enrique Gómez Orozco - La bomba de Aristegui


Carmen Aristegui concreta una investigación periodística inédita en la vida política nacional: la valuación de la casa de la familia del Presidente en funciones, con un valor de 86 millones de pesos.
Ocho años antes el periódico Reforma difunde la colección de casas de Arturo Montiel, ex gobernador del Estado de México que con ello sale de la carrera por la candidatura del PRI en 2006. Su fortuna no tiene explicación, su monto se cuantifica en cientos de millones de pesos, tal vez miles de millones. Su único empleo: la política.


Hace 32 años la revista Proceso publica los pormenores de la mansión llamada “La Colina del Perro”, que construye Carlos Hank González para el presidente José López Portillo. También las gráficas de una edificación aberrante de Arturo “El Negro” Durazo en Zihuatanejo, con forma neoclásica de Partenón.











Sin embargo no se había publicado información sobre los bienes de los presidentes en pleno ejercicio del poder y al principio de sexenio. El reportaje tiene el signo de los tiempos que vivimos.
Desde Google Earth se identifica el lugar exacto de la propiedad; con el acceso a los registros públicos se conoce la declaración de bienes del Presidente; mediante la transparencia en el Estado de México, se sabe del volumen de obra que recibió el Grupo Higa, que aún tiene a su nombre la llamada “Casa Blanca” de Las Lomas. La nota corre por las redes y se ancla en YouTube. Nadie ni nada puede detenerla.


La Presidencia responde que la casa es de la esposa de Peña Nieto y fue contratada por ella a la constructora Ingeniería Inmobiliaria del Centro, S.A. de C.V., del mismo grupo.
Hay un contrato de por medio y cheques con los pagos que la Primera Dama exhibió a cuenta de la obra. Según el comunicado, Angélica Rivera de Peña Nieto tiene suficientes recursos para pagar el inmueble.


La investigación está ligada a la cancelación del contrato otorgado a la empresa Teya, también del mismo grupo, y a un consorcio chino para el tren bala México-Querétaro. Tres días antes, en forma inesperada, la Presidencia había revocado la licitación.


La oposición tiene en sus manos un festín en contra del PRI, el Presidente y su inmodesto tren de vida. No es imposible, pero sí improbable, que la carrera artística de Angélica Rivera le haya dado tantas ganancias como para edificar dos casas en Las Lomas de Chapultepec con valor de más de 8 millones de dólares. Al menos la opinión pública tendrá serias dudas.


La noticia ya recorre los principales rotativos del mundo y se convierte en el tema dominante esta semana que comienza. Lo primero, hoy por la mañana, será escuchar el programa de Carmen Aristegui que seguro anclará su hit periodístico en múltiples voces con la opinión de líderes sociales y de partidos. La discusión se elevará y dará empoderamiento a la sociedad para entrar de lleno al tema que permea en todas las conversaciones: la corrupción.


Lo que queda claro es la inoportunidad de construir una mansión de tal envergadura en un momento en el que el País sufre estancamiento, violencia y desesperanza. Luego, haber hecho pública su existencia a través de la revista del corazón “Hola” y la presunción en TV del arquitecto que la construyó.




Leído en http://am.com.mx/opinion/leon/la-bomba-de-aristegui-13031.html 


 

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