sábado, 3 de diciembre de 2011

Revista Contralínea


Por primera vez un mandatario mexicano podría ser juzgado ante un tribunal penal internacional por crímenes de guerra y de lesa humanidad. La inédita petición, promovida por un grupo de abogados y respaldada por más de 20 mil ciudadanos, señala al presidente Felipe Calderón, a sus secretarios de Defensa, de Marina y de Seguridad Pública y a los líderes de los cárteles del narcotráfico como responsables de los asesinatos, desapariciones, torturas, desplazamientos forzados y demás violaciones a los derechos humanos, cometidos en el contexto de un supuesto combate al crimen organizado. Especialistas en derecho internacional y penal consideran que el juicio es viable

Mayela Sánchez/Ruth Roque
 
De diciembre de 2006 a la fecha, en México se contabilizan más de 50 mil personas asesinadas; decenas de miles de heridas, torturadas o desaparecidas, alrededor de 230 mil desplazados forzosamente de sus lugares de origen; entre 30 mil y 43 mil menores de edad cooptados por el crimen organizado, además de los abusos y ejecuciones extrajudiciales cometidas por militares, marinos y policías encubiertos. Todo, a consecuencia de la “guerra” que el gobierno mexicano emprendió contra grupos del narcotráfico desde que Felipe Calderón asumió la Presidencia de la República.
Conforme al derecho internacional humanitario, estos actos constituyen crímenes de guerra y de lesa humanidad, por lo que corresponde a la Corte Penal Internacional (CPI) juzgarlos y castigar a los responsables, sostiene el abogado Netzaí Sandoval Ballesteros.
Por ello, el próximo 25 de noviembre se presentará una petición al fiscal de la CPI, Luis Moreno Ocampo, para que inicie una investigación sobre la situación de violencia que prevalece en México.
No se trata de una propuesta aislada, pues Sandoval Ballesteros es sólo la cara visible de un grupo de abogados que han preparado dicha solicitud, misma que es respaldada por más de 20 mil personas.
El argumento de la petición es que en México se vive un conflicto armado prolongado entre el Estado y grupos armados organizados, así como de éstos entre sí por el control territorial para el tráfico de drogas. Tal enfrentamiento ha generado sistemáticas violaciones a los derechos humanos de la población civil, de parte de ambos bandos.
Por un lado, integrantes del Ejército han torturado y asesinado a civiles ajenos al conflicto, tratando de encubrir los crímenes para no castigar a los responsables. También han abusado sexualmente de mujeres durante los operativos y se han hecho comunes las ejecuciones extrajudiciales por parte de las Fuerzas Armadas.
Mientras que los cárteles de la droga han hecho de la tortura y la mutilación prácticas cotidianas; en muchos casos, las víctimas han sido civiles sin vínculos con el crimen organizado.
Asimismo, han generalizado los ataques a centros de rehabilitación para adictos a las drogas y han enrolado en sus filas a millares de niños menores de 15 años (entre 30 mil y 35 mil, refiere la Red por los Derechos de la Infancia en México).
Además, la violencia originada por el conflicto ha obligado a cuando menos 230 mil personas a desplazarse de sus lugares de origen, de acuerdo con datos del Centro de Monitoreo de Desplazamientos Internos, con sede en Noruega.
Por ello es que la propuesta plantea que se enjuicie tanto a Felipe Calderón y sus secretarios de Defensa (Guillermo Galván Galván), Marina (Francisco Saynez Mendoza) y Seguridad Pública (Genaro García Luna), como a los líderes de los cárteles del narcotráfico, específicamente al líder visible del cártel de Sinaloa, Joaquín Guzmán Loera.
Desde 1998, la Corte Penal Internacional conoce y juzga los agravios considerados “más graves” y que son de trascendencia internacional: crímenes de genocidio, de lesa humanidad, de guerra y de agresión.
Hasta la fecha, ningún caso de México ha llegado al tribunal internacional de justicia, ubicado en La Haya, Países Bajos. De hecho, actualmente éste sólo conoce de dos situaciones de países de América Latina (Colombia y Guatemala), pero en ninguno de ellos ha iniciado una investigación.
De acuerdo con el Estatuto de Roma, fundamento jurídico de la CPI, el escudriñamiento de actos constitutivos de delitos puede iniciarse a petición de un Estado parte, del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas o del fiscal de la Corte.
Una vez que el fiscal conoce de la situación de un Estado, puede archivar el caso o presentar una acusación ante la Sala de Cuestiones Preliminares si considera que existe fundamento para abrir una investigación. Ésta a su vez revisa la información y, si considera que procede, autoriza el inicio de la investigación.
De aceptarse la solicitud de investigación planteada por Sandoval Ballesteros, sería la primera vez que México estaría bajo el escrutinio de una instancia internacional de carácter penal.
Aun más: si la Corte acreditara que se han cometido violaciones al derecho internacional humanitario en el país, por primera vez un mandatario mexicano sería llevado ante la justicia internacional y podría ser encarcelado de ser encontrado responsable.
Se trata, además, de la petición con mayor respaldo en la historia de la CPI. “Lo que queremos demostrar es que ésta no es una idea que surge de algunas organizaciones solamente, sino que en realidad hay una necesidad de nuestra sociedad para que se investigue el conflicto que se está viviendo en México”, puntualiza Sandoval Ballesteros, quien estima que más de 20 mil personas se han sumado a la propuesta.
Tan sólo en el portal de internet donde albergan la solicitud, http://www.petitiononline.com/CPI/petition.html, 17 mil 844 personas la habían suscrito hasta el cierre de esta edición.

Calderón, responsable de crímenes

El Estatuto de Roma, suscrito por el Estado mexicano, considera crímenes de lesa humanidad el asesinato, la tortura, la violación, la desaparición forzada de personas, la encarcelación o privación “grave” de la libertad, entre otros actos, cuando se trata de ataques cometidos generalizada y sistemáticamente contra una población civil y con conocimiento de causa.
Entre los agravios considerados como crímenes de guerra, el Estatuto enlista el homicidio intencional, la tortura, los tratos crueles e inhumanos, las mutilaciones, las ejecuciones extrajudiciales y los ataques intencionalmente dirigidos contra la población civil o contra civiles que no participan directamente en las hostilidades.
Causar deliberadamente grandes sufrimientos o atentar gravemente contra la integridad física o la salud, privar a una persona de su derecho a ser juzgado legítima e imparcialmente, ordenar el desplazamiento de población civil por causas relacionadas con el conflicto y reclutar niños menores de 15 años en las Fuerzas Armadas nacionales o utilizarlos para participar activamente en las hostilidades, también constituyen crímenes de guerra.
Para la abogada Gabriela Rodríguez, docente del Departamento de Derecho del Instituto Tecnológico Autónomo de México, los miles de asesinatos, desapariciones y violaciones a los derechos humanos sí podrían acreditarse como delitos en el derecho internacional humanitario.
Sin embargo, la maestra en derecho internacional público por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y con estudios en derecho internacional humanitario duda que se pueda comprobar que esos crímenes se cometen en forma deliberada y que son responsabilidad de personas específicas, como demanda la normativa de la CPI.
Al respecto, el doctor en derecho Daniel Márquez Gómez afirma que la “operación de control de la información” que existe en torno al tema de la violencia en México induce a pensar que, en efecto, hay un conocimiento de las autoridades de lo que está ocurriendo.
En su opinión, el “cierre informativo” que las dependencias gubernamentales han hecho en torno a un sólo discurso (que la “guerra” contra el narcotráfico era necesaria), así como el pacto entre los medios de comunicación de no cubrir los hechos relacionados con el narcotráfico muestran que hay una comprensión de las autoridades de lo que pasa en el país pero que se intenta ocultar.
Pero en términos de responsabilidad, apunta el especialista en derecho penal del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM, estas conductas deliberadas por contener la información son suficientes para probar que hay conocimiento de parte de Calderón y de los integrantes de su gabinete sobre la situación de violencia.
El ocultamiento intencional de información al que alude Márquez Gómez se reflejaría en la falta de averiguaciones previas de los asesinatos relacionados con la delincuencia organizada, lo que impide saber si en efecto cada una de esas víctimas tenía vínculos con ésta, como asegura el gobierno federal.
El 31 de julio pasado, Contralínea dio a conocer que en los primeros cuatro años y medio de la administración calderonista, cuando los muertos supuestamente a causa de la “guerra” llegaban a alrededor de 40 mil, la Procuraduría General de la República (PGR) había abierto apenas 4.4 por ciento de averiguaciones previas. Actualmente, se estima que el número de asesinados rebasa ya los 50 mil.
Respecto al número de desapariciones forzadas en el contexto de la “guerra” tampoco hay datos precisos. De acuerdo con el Grupo de Trabajo de Desapariciones Forzadas e Involuntarias de la Organización de las Naciones Unidas, entre 2007 y marzo pasado se habrían cometido unos 3 mil crímenes de este tipo, el triple de los ocurridos durante la Guerra Sucia (Contralínea, 7 de agosto de 2011).
Pero la cifra podría ser mayor, como este semanario documentó, en el mismo periodo la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) refirió que las quejas por extravío superaban los 5 mil casos. Para los defensores de derechos humanos, las posibilidades de que se tratara de desapariciones forzadas eran altas.
En lo referente al número de torturas y abusos cometidos por elementos de las Fuerzas Armadas tampoco hay datos oficiales que reflejen la magnitud del problema. Pero un atisbo de ello pueden darlo las 80 recomendaciones que la CNDH ha hecho a la Secretaría de la Defensa Nacional en lo que va del sexenio, así como las siete dirigidas a la Secretaría de Marina, relacionadas con crímenes y abusos cometidos en el contexto de la supuesta guerra contra el narcotráfico.
Entre éstas se encuentra la recomendación 40/2007. De acuerdo con el expediente, el 1 de junio de 2007, en el municipio de Sinaloa de Leyva, Sinaloa, elementos del Ejército, dos de ellos alcoholizados y posiblemente bajo los efectos de alguna droga, abrieron fuego contra una camioneta que circulaba por el camino.
A bordo viajaban dos mujeres y un hombre de entre 20 y 29 años, además de cinco menores de edad. Griselda Galaviz Barraza, de 27 años, y Grisel Adanay Esparza Galaviz, de tres años, murieron al instante.
Cuatro testigos del crimen intentaron trasladar a los heridos a Culiacán, pero en el camino fallecieron Gloria Alicia Esparza Parra, de 20 años, y los hermanos Juana Diosnirely y Eduin Yoniel Esparza Galaviz, de uno y seis años, respectivamente.
Por si fuera poco, las personas que llevaban a los heridos fueron interceptadas y detenidas por militares en la comunidad de Badiraguato. El argumento: que transportaban cadáveres.
El pasado 3 de noviembre, la Defensa Nacional informó que a finales de octubre había condenado a prisión a dos oficiales y una docena de elementos de tropa por esos homicidios. Los oficiales además fueron destituidos de sus cargos e inhabilitados por 10 años.
De acuerdo con el artículo 28 del Estatuto de Roma, los jefes militares son penalmente responsables por los crímenes cometidos por sus subordinados, ya sea porque no los sancionan incluso si sabían del cometido de esos agravios o porque no actúan para evitar que se realicen ni someten a los criminales a una investigación y juicio.
José Antonio Guevara Bermúdez, doctor en derechos fundamentales por la Universidad Carlos III de Madrid y excoordinador para América Latina y el Caribe de la Coalición por la Corte Penal Internacional, considera que este fundamento demuestra la responsabilidad de Calderón.
A decir de Guevara Bermúdez, el comandante supremo de las Fuerzas Armadas, es decir, Felipe Calderón, está obligado a responder por los crímenes que soldados y marinos han cometido desde que él mismo autorizó su intervención para supuestamente combatir a los cárteles del narcotráfico. “Es responsable porque no ha mandado señales claras ni ha ordenado que se investigue, procese y castigue a los responsables de haber cometido los abusos”, señala el actual secretario de Vinculación con la Sociedad Civil e Incidencia en Políticas Públicas de la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal.
Y añade que la única forma en que se podría argumentarse que no es necesaria la intervención de la Corte Penal Internacional sería demostrarlo con sentencias. La opinión del abogado toma sentido ante la reciente condena de los 14 militares: tanto el fallo como su difusión se han dado a menos de un mes de que la solicitud de investigación del caso mexicano sea llevada ante la CPI.

¿Crímenes o política de Estado?

El abogado Sandoval Ballesteros explica que los crímenes de guerra pueden acreditarse inclusive cuando no exista una declaración formal de la ofensiva, siempre que haya un enfrentamiento armado permanente entre dos bandos.
En el caso de México, se trataría de un conflicto armado de carácter no internacional, previsto en el derecho internacional como aquél que se da de forma permanente y con gran intensidad entre las Fuerzas Armadas del Estado y las de grupos disidentes o armados organizados.
Pero para el profesor W?adys?aw Czapli?ski, candidato a juez de la Corte Penal Internacional, en este caso el conflicto tiene una naturaleza distinta, pues el Estado tiene que mantener la seguridad interna.
Entrevistado tras dictar una conferencia en el Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM, el académico polaco considera que “es obligación del gobierno cuidar la calma y la normalidad de la vida de los ciudadanos de este país. El narcotráfico está destruyendo esta situación y creo que cualquier Estado con actividades de este tipo intervendría con todo el poder”.
Pero acorde con esta idea, Czapli?ski reconoce que el Estado sí tendría una responsabilidad por los crímenes cometidos por las Fuerzas Armadas.
El líder de los panistas en la Cámara de Diputados, Francisco Ramírez Acuña, justifica la actuación de Calderón al afirmar que ha sido “conforme a la ley; ha actuado en defensa de todos los mexicanos”.
El senador del Partido Verde Ecologista de México, Arturo Escobar y Vega, considera que la petición propuesta por Sandoval Ballesteros es “improcedente”, pues, como jefe de Estado, Calderón tiene la obligación de “procurar la tranquilidad, la seguridad pública y nacional del país”.
Por el contrario, para el diputado Gerardo Fernández Noroña, del Partido del Trabajo, la propuesta contiene elementos “muy serios y sólidos”. En su opinión, es una “decisión correcta” el acudir ante una instancia internacional ante el nulo interés del gobierno federal por dar una respuesta a esta situación de violencia generalizada.
Sin dar su valoración sobre la propuesta de acusar a Calderón ante la CPI por crímenes de guerra y de lesa humanidad, el coordinador de la bancada del Partido de la Revolución Democrática en la Cámara de Diputados, Armando Ríos Píter, se refirió a la estrategia de seguridad del gobierno federal como “equivocada y carente de una visión integral de seguridad”.
Contralínea buscó conocer la postura del gobierno federal a través de las oficinas de comunicación social de la Presidencia de la República y de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE).
La dirección general de medios nacionales de la Presidencia, a cargo de Alejandro Caso Niebla, arguyó que Relaciones Exteriores era la instancia encargada de contestar y que la dependencia ya había dado una respuesta pública.
En efecto, el 11 de octubre pasado, la dependencia a cargo de Patricia Espinosa Cantellano emitió un comunicado en el que, a nombre del gobierno federal, “rechaza categóricamente que la política de seguridad pueda constituir un crimen internacional”.
Además de señalar que las acciones del gobierno son desplegadas “con pleno apego al estado de derecho”, la respuesta de la SRE enfatiza que el compromiso del gobierno para proteger los derechos humanos “es indeclinable”.
Mas el comunicado no habla nunca de un rechazo inexcusable del Ejecutivo federal a las violaciones cometidas por el Ejército, observa Guevara Bermúdez.
Por el contrario, la dependencia asegura que “la sociedad no es víctima de un gobierno autoritario o de abusos sistemáticos por parte de las Fuerzas Armadas”.
Y en otro de sus puntos agrega que “de no haber actuado con la contundencia mostrada desde el inicio de la administración, muchas familias en diversas comunidades del país estarían a merced de los criminales”.
Al respecto, el exacadémico de la Universidad Iberoamericana puntualiza que lo que la petición pone en duda no es la obligación del Estado de combatir el crimen organizado, sino “que los medios que se eligieron están generando abusos y éstos no se están investigando”.

Estado mexicano “no quiere ni puede”

Uno de los argumentos esgrimidos por la Secretaría de Relaciones Exteriores para manifestar su rechazo a la petición de investigación de la CPI es su jurisdicción. De acuerdo con este principio, se justifica la injerencia de la Corte cuando un Estado no puede o no quiere ejercer acción penal para castigar ciertos crímenes establecidos en el Estatuto de Roma.
“Ninguno de estos dos supuestos aplica al caso”, asegura la dependencia federal. Mas Sandoval Ballesteros advierte que en el marco jurídico mexicano no hay un tipo penal que prevea los crímenes de guerra y de lesa humanidad, por lo que la posibilidad de juzgar tales delitos es en un tribunal internacional.
A la imposibilidad jurídica, el doctor Guevara Bermúdez agrega la falta de voluntad para investigar los crímenes cometidos por autoridades e integrantes de las Fuerzas Armadas. En lo que respecta a los agravios del crimen organizado, considera que el Estado no tiene la capacidad para investigarlos y juzgarlos.
El 23 de mayo de 2010, Contralínea documentó que entre diciembre de 2006 y febrero del año pasado sólo se habían dictado 735 sentencias de última instancia por el delito de delincuencia organizada. La cifra contrasta con las más de 120 mil personas que para abril de 2010 el gobierno federal reportaba como detenidas por presuntos vínculos con el crimen organizado.
Para entonces, cuando las víctimas mortales de la “guerra” rebasaban las 22 mil, la PGR reconoció (a través de diversas solicitudes de información pública) que sólo 1 mil 359 de los detenidos hasta entonces tenían vínculos comprobables con algún cártel de la droga.
Así, la falta de resultados en el ámbito judicial no cambia con la sola sentencia de los 14 militares, hecha pública el mismo día en que el fiscal de la Corte Penal Internacional, Luis Moreno Ocampo, se encontraba en el país para dictar una conferencia magistral ante jueces mexicanos.
Ante los cuestionamientos de la prensa sobre la propuesta de llevar a juicio a Calderón Hinojosa, el fiscal sólo dijo que “cualquiera tiene derecho a acusar”. Sin embargo, resaltó que para que la Corte atraiga el caso debe demostrarse que una autoridad “ordenó directamente el ataque masivo o sistemático contra la población civil, y que para ello se haya conformado un grupo de mercenarios”.
Sin hacer una referencia específica a México, Moreno Ocampo resaltó que su deber es no intervenir en países donde las instituciones de gobierno y los sistemas de justicia actúan para perseguir y sancionar a los criminales. Al tiempo, recalcó que la Corte es muy cuidadosa al aceptar una investigación de crímenes de guerra o de lesa humanidad, para evitar que el tribunal penal sea usado con fines políticos.
El abogado Sandoval Ballesteros destaca la responsabilidad de Calderón respecto de los crímenes que se han cometido, pues si bien no los ordenó, tampoco ha ordenado sanciones para los responsables.
“No estamos buscando venganza ni linchamientos. Estamos buscando que un organismo internacional, imparcial e independiente, defina y ubique cuáles son las responsabilidades penales que todas estas muertes y violaciones a derechos humanos ameritan.”



viernes, 2 de diciembre de 2011

Viernes musical CUANDO SEAS GRANDE Cover de Arpegio

Cuando pense en compartir otro cover con ustedes pense cemtrar el articulo sobre la Historia del Rock en Español, pero curiosamente al estar dandole forma al video veia el carton que Andres Gonzalez presentaba sobre las grandes diferencias en el sistema de educacion… cuando me di cuenta que el mensaje de la cancion es similar…pero contado por los jovenes.





La decada de los 80’s marco un hito en la historia del Rock en Español, en paralelo con la explosion que tenia el Rock en todo el mundo, surgen multitud de bandas y solistas por todas las regiones hispanas, sobresaliendo Argentina, España y Mexico.


Uno de los canta-autores que brillo en esa decada es Miguel Mateos, Argentino, entre algunos de sus exitos esta la rola “Cuando seas grande” del ‘86. La rola refleja el grito desesperado de la juventud ( desde su propio punto de vista ). El tema no pierde validez, tenemos en Mexico a los Ninis, jovenes que no estudian, no trabajan, la esperanza es gris, bajo este ambiente, ser adolecente es bastante dificil, con la presion constante de los Padres teniendo ambos que trabajar para medio mantener a la familia y en consecuencia no pasar tiempo de calidad con sus hijos, el ejemplo de la “vida facil” con la que bombardean a los televidentes las cadenas mundiales y las peliculas de Hollywood, el virus del siglo, el Narcotrafico haciendo estragos en sociedades de todos los paises, la confusion que causan la inexperiencia y las hormonas en ebullicion, haciendoles creer que son indestructibles, la presion de los mismos amigos para ser aceptados en sus circulos o ser sometidos a acoso constante por los bravucones que nunca faltan, la falta de oportunidades debido a economías flojas... y todo ese tipo de cosas.






La rola es buenisima por si misma, pienso ademas que el tema que trata es bastante serio y por eso la comparto con ustedes. Espero la disfruten y el tema los haga reflexionar si tienen hijos, sobrinos o amigos adolecentes o adultos jóvenes.

Rock en Español, los inicios ( breve resumen ).      

El primer antecedente dentro de los grupos de rock latino que nacieron en los Estados Unidos lo encontramos en Los Angeles, lugar que sigue siendo el centro más importante de este género. El primer puntapié tuvo lugar en 1948, cuando la “Don Tosti” Band canta "Pachuco Boogie", combinando la lengua española con ritmos Afro-Americanos y armonías del "blues". Luego es Richard Valenzuela, major conocido como "Richie Valens", quien sacude al mundo del rock y se asegura un lugar en la historia con "La Bamba".
Algunos años después, otra banda local, Los Lobos, se consagra con esa canción. Carlos Santana en la decada de los 60’s es otro de los antecedentes que, en la vertiente local, va introduciendo ritmos latinos y sonidos eléctricos en la audiencia americana. A la caida de Franco en España surgen muchas bandas despues de muchos años de represion.
Pero el fenómeno de las bandas de rock latinoamericanas que logran acceder al mercado estadounidense es más reciente. Entre los grupos más conocidos figuran Los Fabulosos Cadillacs, de Argentina; Café Tacuba y Maná, de México; Los Amigos Invisibles, de Venezuela y Bloque, de Colombia. Tratar de enumerar las Bandas que contribuyeron con un solo grano de arena en la construccion del Rock en Español seria un reto de dimensiones monumentales.
Mucha informacion al respecto se encuentra en Internet tan solo con un “click”.

Arpegio.

NO OLVIDES VISITAR TAMBIÉN  http://democraciaenmxicoya.blogspot.com/search/label/Viernes%20musical
HOY CON:



José Alfredo Jiménez…

viernes 2 de diciembre de 2011


Hijo de Agustín Jiménez Aguilar y de Carmen Sandoval, nació en el pueblo de Dolores Hidalgo, en el estado mexicano de Guanajuato, donde pasó sus primeros años de vida, hasta poco después de la muerte de su padre en 1936, quien era dueño de una farmacia con la que sostenía económicamente a José Alfredo...

¿Y por qué Muñoz Ledo no está en la denuncia de La Haya? por Andrés González (Forista Invitado)


¿Y por que Porfirio Muñoz Ledo no está en la denuncia de la Haya?

Quizá algunos amables lectores se pregunten ¿Por qué  Porfirio Muñoz Ledo? A ellos les dejo una pequeña reseña de quien es Muñoz Ledo.

“…El Porfirio Muñoz Ledo que en estos días ataca al ejército por su papel en la lucha contra los cárteles de la droga y que se opone a “iniciativas militaroides” como la ley de seguridad nacional, es el mismo político priísta-cardenista-salinista-perredista-parmista-panista-foxista-lopezobradorista-petista --más lo que se acumule esta semana-- que en 1968 fue uno de los que apoyó, avaló, legitimó las acciones de represión del presidente Díaz Ordaz contra estudiantes.

En 1969, como una de las estrellas nacientes en el horizonte del PRI y jilguero político de Díaz Ordaz y Luis Echeverría, Muñoz Ledo dijo que la represión en Tlatelolco fue un acto de “madurez revolucionaria” del Estado y una decisión política para imponer la “supremacía del poder político”. Desde dos tribunas, Muñoz Ledo exaltó hasta las lágrimas a Díaz Ordaz por su informe de 1969 en el que asumió la responsabilidad de las decisiones de poder de 1968.

De ahí que Muñoz Ledo aparezca hoy como cómplice moral de la represión y político carente de autoridad moral y política para hablar de la ley de seguridad nacional y su nombre debería estar en los expedientes de investigación de cualquier comisión de la verdad sobre el tlatelolcazo de 1968 y el halconazo de 1971. Los textos de los dos discursos de elogio impúdico, desmedido e infame a Díaz Ordaz están en http://www.indicadorpolitico.com.mx/docs/index5.php. Y de ahí entresacamos algunos párrafos del Muñoz Ledo que hoy se quiere lavar el rostro de la complicidad represiva con su rechazo a la ley de seguridad nacional:…”


Año con año se recuerdan los hechos del 68, se hacen mítines donde se pide se esclarezcan los asesinatos de estudiantes de esas épocas, dichos mítines son promovidos por gente de izquierda, de esa izquierda que entre sus integrantes se encuentran Julio Astillero y los cuñados John M. Ackerman y Netzai Sandoval, quienes promovieron el juicio contra nuestro presidente por lo que ellos consideran crímenes de guerra y de Lesa humanidad.

Mucho se ha dicho sobre si estas personas actuaron por odio partidista y no por velar por la sociedad mexicana, es decir, actuaron únicamente para obtener beneficios políticos escudándose en la desgracia humana aprovechando las próximas elecciones presidenciales, ¿será posible que la izquierda haga cosas de esas? Sé que no es así, sé que la izquierda siempre vela para proteger a la sociedad de los corruptos y asesinos, ¿entonces por que alguien como Porfirio Muñoz es parte de la izquierda?

Si los señores Ackerman, Sandoval y Astillero actuaron para velar por la seguridad del pueblo contra ataques ¿Por qué no está Porfirio Muñoz Ledo en esa denuncia? Se les ha preguntado por twitter lo anterior y únicamente responden con silencio, con ese silencio que cobija a los hipócritas y a la gente falsa, con ese silencio que caracteriza a los culpables.

¿Acaso los inocentes de hoy merecen más atención que los inocentes del 68? ¿Podemos etiquetar muertos? ¿Acaso los muertos de hoy sirven más que los muertos del 68?

¿O SIMPLEMENTE NO ESTÁ PORFIRIO MUÑOZ LEDO EN LA LISTA POR SER COLABORADOR DE ANDRÉS MANUEL LÓPEZ OBRADOR?

Como siempre, solo el amable lector tiene razón. 






Negro sobre Blanco

Adversidades de México son como “plagas de Egipto”: FCH 
Al conmemorar su quinto aniversario al frente de la Presidencia de la República, Felipe Calderón admitió que han sido años muy duros y comparó la situación que le ha tocado vivir a los mexicanos, durante su gestión, con las plagas del milenario pueblo egipcio.
Nota en http://www.cronica.com.mx/nota.php?id_nota=620159
PF blinda a Tabasco contra crimen organizado
Arriba contingente de 260 policías federales a la región de Chontalpa, ubicada en los límites con Veracruz.
Un contingente de 260 policías federales llegó hace dos días a la entidad para reforzar la lucha contra la delincuencia...
Nota en http://www.razon.com.mx/spip.php?article101102


Diputados del PRD y PAN revientan sesión en el Congreso
En protesta por el ausentismo de legisladores priistas, se rehusaron a registrar su asistencia en la sesión de ayer de San Lázaro
Nota en http://www.excelsior.com.mx/index.php?m=nota&seccion=seccion-nacional&cat=1&id_nota=790548
Acotan senadores el fuero a integrantes de los tres poderes
Sólo tendrán inmunidad para no ser sujetos de represalias o presiones políticas
Podrán ser procesados sin perder la libertad, pero cumplirían condena al final de su encargo
Por unanimidad, la Cámara de Senadores aprobó ayer reformas constitucionales que limitan el fuero pero mantienen la inmunidad de los integrantes de los tres poderes, incluido el presidente de la República...Nota en http://www.jornada.unam.mx/2011/12/02/politica/005n1pol

Tima Morerira desde el 2008
Pese a que Moreira ha asegurado que la deuda de Coahuila se originó luego que dejó la Gubernatura, un informe muestra que ocultó créditos desde 2008. (00:00)
Nota en Reforma
Ahora Cocoa quiere una senaduría
Tras perder la elección en Michoacán, Luisa María Calderón se registró para contender como aspirante al Senado, por la vía de mayoría relativa
Nota en http://www.razon.com.mx/spip.php?article101094

Alerta DEA por nexos de narco y terrorismo
 La agencia antidrogas de Estados Unidos (DEA) informó al Congreso de su país que el vínculo entre narcotráfico y terrorismo “está bien establecido”
Nota en http://www.eluniversal.com.mx/primera/38275.html

Fin de sexenio por Carmen Aristegui



La complejidad de la problemática nacional ha generado fenómenos contradictorios y a cual más interesantes. El primero, procedente de la clase política, que intenta adelgazar el discurso, endulzarlo y por momentos infantilizarlo.

Andrés Manuel López Obrador, rodeado ahora de algunos empresarios que antes lo detestaban y combatían, ha comprado la idea de que debe cambiar su discurso para poder competir en la contienda presidencial. Los negativos de su imagen lo han llevado a simplificar y a trasmutar un discurso de confrontación y crítica ácida a un tono conciliador, casi pastoral y, por momentos, cursi, como la propuesta de construir una República del Amor. Seguramente el cambio le traerá réditos electorales, pero reducirá el espectro del ejercicio crítico tan necesario en el debate nacional.

Las campañas electorales, ya se sabe, buscan posicionar candidatos con frases cortas, efectistas, que toquen alguna fibra sensible del electorado, pero no por ello debemos aceptarlas como sustituto de los debates. "No voten por el guapo", dice Ernesto Cordero, como si fuera casi una elaboración ideológica, en clara alusión al candidato único tricolor.

Peña Nieto, por su parte, carga con un compendio de frases hechas y lugares comunes que suenan a viejo PRI.

En el extremo de la reducción discursiva está el Gobierno federal. Ha lanzado una campaña de comunicación basada no en una rendición de cuentas, en una exposición de motivos o, por lo menos, en una frase bien hecha, sino en la manifestación más básica que se les ocurrió: un silbidito.

Un silbidito con el que se pretende dejar en la mente una imagen suave, amable y contagiosa. "Tu buena vibra se contagia", dice el eslogan oficial.

Tranquilos todos. Aquí no pasa nada. Calma y sílbense una tonada. El lenguaje oficial reducido, hoy, a su mínima expresión.

A contrapelo de estos intentos de la comunicación social, se da otro fenómeno que corre a cargo de la sociedad: el paso adelante. Veintitrés mil firmas suscribieron, al momento de ser presentado en La Haya, el documento redactado por el joven abogado Netzaí Sandoval, cuyo propósito es llamar la atención del fiscal de la Corte Penal Internacional, Luis Moreno Ocampo, para que analice la actual situación en México. No es estrictamente una demanda, sino la solicitud de que esta Corte analice -con 470 casos expuestos como referencias- los crímenes que han sido cometidos en nuestro país, que han quedado impunes y en los que han participado tanto autoridades como criminales.

Los saldos espeluznantes están a la vista: los 50 mil muertos en lo que va del sexenio, miles de desapariciones, torturas, extorsiones, secuestros, etc. Independientemente de las valoraciones jurídicas que se puedan tener sobre el contenido del documento y la viabilidad de que la Corte Penal lo analice y lo traduzca en eventuales causas penales, a esas miles de personas les asiste, por supuesto, el derecho a recurrir ante cuanto tribunal nacional o internacional les parezca para promover acciones que permitan que la barbarie que hemos vivido en estos años sea procesada por las instancias de justicia existentes.

La respuesta presidencial fue intolerante, torpe y preocupante. Amenazar con acciones legales a quienes acuden a tribunales para intentar procesar sus demandas es, por decir lo menos, un despropósito.

El juicio al Gobierno de Felipe Calderón será inevitable. No necesariamente se dará en tribunales, pero algunos ya exploran esa vía. Además del documento en La Haya, ha empezado a circular el libro de Julio Scherer Ibarra "El Dolor de los Inocentes" (Grijalbo).

Ahí se lee: "Las autoridades han hablado en innumerables ocasiones de 'daños colaterales', pero nunca han afrontado la pregunta más urgente: ¿quién debe responder por las muertes de esos inocentes".

Scherer: "Aborda los fundamentos jurídicos y políticos del Estado como garante de la seguridad y el orden para establecer hasta dónde han fallado las directivas del combate al narcotráfico. Al optar por un enfrentamiento bélico, más allá de las atribuciones reales que la Constitución le brinda al Ejecutivo... y en detrimento de otras posibles soluciones como la suspensión de garantías en ciertas partes del territorio nacional, la violencia se exacerbó y terminó con las vidas de miles de inocentes. ¿Habrá manera de llamar a cuentas a aquellos que han engendrado tanto dolor?".

La pregunta está abierta. Con la tensión del juego electoral y en el marco de un fin de sexenio que ya comenzó.



Leído en http://www.elnorte.com/editoriales/nacional/662/1323350/

Esta fue la última fotografía de 2011 por Ciro Gómez Leyva


La semana fue una feria de encuestas. Son, de hecho, las últimas de 2011. Por eso no está de más registrar algunos datos para que dentro de unos meses, o años, no se digan barbaridades, como que a estas alturas del sexenio pasado, “López Obrador le llevaba 40 puntos de ventaja a Calderón”.
Comienzo por el reconocimiento al presidente Calderón, para mí una sorpresa. Pensaba que tras un año tan difícil, acabaría solo y en un túnel desolador. Pues no. Más bien, todo lo contrario. Sólo la encuesta de GEA/ISA lo pone con una aprobación por debajo de 50 por ciento (48). Consulta Mitofsky lo ubica en 54, El Universal en un alto 59 y Reforma en un sorprendente 64 por ciento de beneplácito ciudadano.
De no ocurrir una catástrofe en el primer trimestre de 2012, la imagen de Felipe Calderón será un gran activo para la campaña del PAN.

Por lo que hace a las intenciones de voto (tomo los números de GEA/ISA y Consulta Mitofsky), Enrique Peña Nieto, candidato del PRI, cierra 2011 con una amplia delantera: está 25 puntos arriba del segundo lugar (Josefina Vázquez Mota, PAN) y 29 del tercero (Andrés Manuel López Obrador, PRD e izquierdas).
Queda claro, también, que la ventaja de Josefina entre los panistas (GEA/ISA) es ya de tres a uno sobre Ernesto Cordero y Santiago Creel. Y que el no despegue de Cordero y el derrumbe de Creel son incontrovertibles.
Pero cuando se enfrenta a los panistas con Peña Nieto y López Obrador, no hay diferencia, da lo mismo: Josefina marca 20 puntos; Cordero y Creel, alrededor de 17. De ese clavo se agarran los dos para seguir peleando la candidatura del PAN.
Números para el registro de fin de año

El PAN se muere por Ricardo Alemán



Algo grave, si no es que muy grave, está pasando en el PAN. Y es que mientras el PRI de Enrique Peña Nieto y las izquierdas de Andrés Manuel López Obrador trabaja ya con candidatos presidenciales, en el partido azul no saben que pasa hoy, y menos lo que ocurrirá mañana.

Nadie sabe, bien a bien, lo que va a pasar en torno a la candidatura presidencial; nadie conoce, con claridad, al grupo político que será hegemónico en los siete meses por venir, y muy pocos tienen claro el rumbo que lleva la selección del candidato presidencial. Esa indefinición, a siete meses de la elección presidencial-, es veneno puro para cualquier partido político, sobre todo para el PAN, que solía ser ejemplo de sensatez en la toma de sus decisiones políticas.

¿Qué está pasando en el PAN? ¿Por qué el partido azul da tumbos y no encuentra el camino a la selección del o la mejor alternativa para la presidencial del 1 de julio? ¿Dónde quedó la capacidad de los azules de entusiasmar a sus militantes y a la sociedad toda, con sus procesos de selección interna? ¿Por qué hoy el PAN no mueve y menos conmueve al electorado de su establo? ¿Por qué pareciera que el PAN es un muerto en vida?

Está claro que los enemigos del PAN están en la misma casa azul. Primero, es evidente –para todo el que quiera verlo-, que desde la casa presidencial se pretende imponer la candidatura de Ernesto Cordero. Segundo, es evidente que personajes como Santiago Creel, con capaces de “morirse en la raya”, antes que dar un paso atrás y favorecer una candidatura unitaria. Y, tercero, que al más puro estilo del viejo PRI, desde el poder se hace todo por reventar a la candidata natural, a la señora Josefina Vázquez Mota. Pero vamos por partes.

EL CORDERO DE DIOS
Con todo el empuje de Los Pinos, avanza inexorable la imposición de Ernesto Cordero como candidato presidencial del PAN. Hoy, según las mediciones internas y externas del partido azul, el “delfín” presidencial ya se coloca en la segunda posición, al enviar al tercer lugar a Santiago Creel.

Por eso, porque ya estaría “a tiro de piedra” de Josefina Vázquez Mota, los “genios azules” han propuesto que la “caballada” de Acción Nacional se reduzca de tres a dos corredores. El problema, claro, es quien de los tres será el valiente en bajarse de la contienda. Por eso, se les ocurrió una encuesta, que de aplicarse hace un mes, habría dejado fuera a Cordero, pero si se aplica hoy, dejaría fuera a Santiago Creel.

Sin embargo, nada está escrito, ya que los estrategas azules parecen no haber calculado que han tensado la liga hasta el límite de su resistencia y que lo siguiente es la ruptura. ¿Y eso que quiere decir? Elemental, que si continúa la presión para la candidata puntera y el aspirante colero –Josefina Vázquez Mota y Santiago Creel-, lo único que van a conseguir es que se junten los extremos.

En otras palabras, que se produzca la única alianza posible en Acción Nacional; la de la señora Vázquez Mota y el señor Creel. ¿Y por qué esa alianza? Porque los dos son perseguidos por la casa presidencial y los quiere fuera de la contienda presidencial, el grupo compacto de Ernesto Cordero. ¿Qué pasaría si se confirma la probable alianza entre Josefina y Santiago?

EL SUICIDA, SANTIAGO CREEL
Que la suma de los votos de ambos, por razones aritméticas, hará imposible la victoria de Ernesto Cordero. La alianza entre la que puntea las encuestas y el colero, debe darse lo más rápido posible ya que, de lo contrario, los votos a favor de Santiago Creel seguirán siendo votos muertos para la señora Vázquez Mota. Es decir, son votos que se achican, se achican, se achican…

Por lo pronto, Cordero continúa cometiendo serias pifias y, en una contradicción poco clara, a pesar de los gazapos sigue creciendo en las encuetas. ¿Por qué ese fenómeno contradictorio? En realidad la explicación parece elemental; resulta que Cordero continúa creciendo -a pesar de sus errore–, porque en la campaña de Santiago Creel prácticamente se han rendido. ¿Qué quiere decir eso?

Que a pesar de que Creel y sus leales saben que ya no tienen ninguna posibilidad, están lejos de la grandeza que caracterizó a los políticos de Acción Nacional, que se retiraban para hacer posible una alianza ganadora. Desde su precampaña presidencial de 2005, Creel prefirió quemar sus naves solo, en medio del océano, antes que sumarlas a un proyecto ganador. Hoy sigue el mismo camino, lo que obliga a sus seguidores al suicidio; un volado; ¿cara o cruz?

Santiago Creel se aproxima cada vez más al papel de suicida, el hombre que si bien no se rende, tampoco es capaz de la grandeza propia de los grandes.

TODOS CONTRA JOSEFINA
Pero al parecer lo más dañino a la cultura electoral panista y, por consecuencia, a su proceso interno de selección de candidato o candidata presidencial, es la guerra que le han declarado a Josefina Vázquez Mota todos los leales al presidente Calderón y a su delfín Ernesto Cordero. Es tan evidente la campaña a favor de Cordero y la guerra contra la mujer dos veces secretaria de Estado, que los debates, las precampañas, los otrora choques de ideas entre panistas, hoy se han convertido en versiones modernas de “la noche de los cuchillos largos”.

Es decir, se ha iniciado una feroz persecución contra todos los panistas que abiertamente se han pronunciado a favor de Creel o de Vázquez Mota, que no pocos de los simpatizantes de estas alternativas han preferido “guardar” su voto. Por lo pronto, hoy todo indica que van por Creel y la guerra final será entre la señora Vázquez Mota y el señor Ernesto Cordero. ¿Cara o cruz?

¿SE ACUERDAN?
La antesala del receso navideño, la semana del 26 de noviembre al 2 de diciembre de 2005 fue de definiciones.

El PAN definió no pagar el precio de la alianza con el Partido Verde –cinco senadurías y 17 diputaciones –, y dejó el camino libre para la coalición con el PRI. A su vez, el PRD –una semana después de pactar con el PT–, definió la alianza con Convergencia. En tanto, Patricia Mercado se definió como candidata presidencial de Alternativa Socialdemócrata.

Y finalmente, se configuraba la tendencia que marcaría toda la elección. Según una encuesta de El Universal, AMLO –con una pendiente negativa–, había caído al 34% de las menciones, Calderón crecía a 22% de las preferencias, con una predisposición a crecer, en tanto que Madrazo se mantenía estable, con 18%. ¿Qué tal?

El baile de Humberto Moreira por Carlos Marín



Sobre Humberto Moreira, el amigo que le confió la conducción del PRI antes del escándalo de las falsificaciones para que Coahuila obtuviera créditos multimillonarios, Enrique Peña Nieto, dijo ayer en Saltillo:
“Evidentemente hay necesidad de hacer una ponderación de estas circunstancias, de este desgaste del dirigente de nuestro partido. Yo creo que esto pudiera ocurrir en la definición que él tome; estoy cierto que el priismo dará el apoyo a lo que resuelva en los próximos días…”
Al igual que Moreira, sin embargo, Peña Nieto está convencido de que “no todo tiene sustento” en lo que se le cuelga al ex gobernador, pues atribuye (también) las falsificaciones a “funcionarios menores”.
En sus labios, la palabra “desgaste” y la frase “…lo que resuelva en los próximos días” se leen: “renuncia inminente”, pese a que Moreira sacó al PRI del abismo (perdió Sinaloa, Oaxaca y Puebla) y ganó todas las gubernaturas que le tocaron (hasta la que se veía en manos del PAN con la hermana del Presidente).
Simpático, melómano, bailarín, el tan tan de Moreira no está en él darlo, sino en Peña.

Sorpresas en Chicago por Raymundo Riva Palacio



Este viernes, la Corte Federal de Chicago tiene programado anunciar la lista de testigos para el maxiproceso que se le sigue al Cártel de Sinaloa –hoy llamado del Pacífico- en Estados Unidos. Hay 36 personas a quienes se enjuicia por ocho diferentes delitos, pero por razones poco claras, se ha creado una cortina de humo involuntaria en México, donde el interés se centra en Vicente Zambada Niebla, “El Vicentillo”, hijo de uno de los jefes de la organización criminal, Ismael “El Mayo” Zambada, y su propósito fallido de convertirse en testigo protegido de la DEA. Ese juicio no sólo puede abrir en canal a la banda, sino destapar un arcón de secretos que envuelven a los cuatro últimos gobiernos de ambos países.

Los testigos serán la clave. Dos de ellos son Pedro y Margarito Flores, de origen mexicano y avecindados en Chicago, que aportarán el mapa de navegación que tenía el cártel en Estados Unidos -donde distribuían cocaína y heroína en ocho estados-, y en Canadá, y aportarán las pruebas contra “El Vicentillo”, y contra el hijo y el sobrino de Joaquín “El Chapo” Guzmán, Alfredo Guzmán Salazar y Juan Guzmán Rocha. Uno más es Humberto Loya, identificado como el abogado de “El Chapo”, intermediario de “El Vicentillo” en la búsqueda de ser testigo protegido, y uno de los capos de Sinaloa, que sobrevivió por años en las sombras.

Los Flores, que se convirtieron en informantes de la DEA en 2008 a cambio de inmunidad, saben también, de acuerdo con lo que declararon en 2009 a un Gran Jurado en Illinois, qué funcionarios y policías mexicanos estaban en la nómina del cártel a cambio de protección, y qué funcionarios estadounidenses les ayudaban a conseguir armas para utilizar en la guerra contra sus rivales en México. Loya, informante de la DEA desde 2005, conoce el universo del manto de protección institucional que le dieron al cártel durante cuatro sexenios.

Las declaraciones de los hermanos Flores al igual que varias páginas de los documentos ante el Gran Jurado serán secretas, al haber aceptado el juez federal en Chicago que la divulgación de nombres y detalles de la información afectaría las fuentes de información de la DEA, sus operaciones en México, e iría en contra de la seguridad nacional de Estados Unidos, que es el marco de referencia en el cual ubican el juicio. No se sabe, sin embargo, el destino que tendrá el testimonio del abogado Loya, que será vital para entender cuántos funcionarios mexicanos durante los gobiernos de Carlos Salinas, Ernesto Zedillo, VicenteFox y Felipe Calderón, trabajaron para Zambada y Guzmán, y hasta dónde llegó la penetración del narcotráfico en las instituciones mexicanas.

Loya es un personaje secundario en la percepción mexicana, pero es el testigo de la Fiscalía que puede hacer las revelaciones más comprometedoras para los gobiernos mexicanos. Los documentos en la Corte de Chicago que lo ubican como informante desde 1998, coinciden con un informe secreto que llegó en agosto de 2001 a la Secretaría de Gobernación, donde se menciona la presunta negociación del Cártel de Sinaloa con el gobierno mexicano desde mediados de los 90s.

Ese documento, que no está en Chicago, tiene un organigrama donde Loya aparece como el número dos del Cártel de Sinaloa, abajo de “El Mayo” Zambada, pero arriba en la jerarquía criminal de “El Chapo” Guzmán. Según ese documento, no era sólo abogado de los capos sino uno de sus líderes, quien sabe con certeza si en efecto el Cártel de Sinaloa negoció o no con gobiernos mexicanos y durante cuánto tiempo Washington tuvo o no pactos con ellos para obtener información de los cárteles rivales. En cualquier caso, el juicio en Chicago sugiere que para bien o mal de ambos gobiernos, la organización criminal predominante en la última década, se volvió desechable.

Sobreviviendo al último año por Joaquín López-Dóriga




—Parte de la locura es negarla.
—Entonces estoy loco.

Florestán
Recordando las bíblicas plagas de Egipto, Felipe Calderón inició ayer en Durango su último año de gobierno, que si para sus antecesores ha sido terrible, para los mexicanos ha sido peor.
Dio las gracias a los que le apoyan y a los que no, a Margarita, a sus hijos, a sus padres y a Dios, que vaya que vamos a necesitarlo.
Y es que el sexto año ha resultado devastador.
En 1976, el 31 de agosto, Luis Echeverría anunció la primera devaluación del peso, aquel de 12.50, y en noviembre invadió los Valles del Mayo y del Yaqui. José López Portillo volvió a devaluar en febrero de 1982, y el 1 de septiembre nacionalizó la banca, decretó el control cambiario, expropió las cuentas en dólares de los mexicanos y volvió a devaluar. Miguel de la Madrid, en 1988, perdió el control de la economía. 1987 terminó con una inflación de 160 por ciento, luego de haber aumentado gasolinas, luz, gas, teléfono y azúcar en un 90 por ciento.
En 1994 sorprendió a Carlos Salinas la irrupción armada del EZLN, a la que seguirían los grandes secuestros: Joaquín Vargas, Ángel Lozada, Alfredo Harp. El asesinato de Luis Donaldo Colosio, el 23 de marzo. La fuga de capitales, la pugna por el poder, el asesinato de José Francisco Ruiz Massieu, en septiembre; su negativa a devaluar, el 20 de noviembre. Y ya en diciembre, con Ernesto Zedillo, el saqueo de las pocas divisas que quedaban hasta caer a 4 mil millones de dólares, el choque con su antecesor y la peor crisis económica de que se tenga registro en México.
Vicente Fox, en 2006, tras la maniobra del desafuero contra Andrés Manuel López Obrador y el plantón Zócalo-Reforma, heredó un clima de encono y división entre los mexicanos, sin antecedentes en el México moderno, que haría crisis en la traumática toma de posesión de Calderón, el 1 de diciembre.
No hay duda del precio que hemos pagado los mexicanos en el último año de gobierno.
Por eso hace bien Felipe Calderón en encomendarse, como se encomendó ayer, a Dios.
Espero que no lo deje solo.

Más en http://impreso.milenio.com/node/9072387

El año que viviremos en peligro por Epigmmenio Ibarra



…allí van los señoríos
derechos a su acabar
y consumir…

Jorge Manrique
Se acaba el sexenio. La cuenta regresiva está corriendo. Menos de un año, 364 días, y contando, faltan para que Felipe Calderón Hinojosa abandone la residencia oficial de Los Pinos.
El hombre que en ella se instaló “haiga sido como haiga sido” comenzará a sentirse, cada vez más, como el general —aunque sólo lo sea de disfraz— en su laberinto. Se sabrá, entonces y eso erosiona la cordura de los poderosos, solitario en palacio.
Más temprano que tarde se verá desplazado de los titulares de la prensa, de la pantalla de tv. No harán ya los medios eco de la más nimia de sus declaraciones; ni verá su imagen multiplicada en las primeras planas de los diarios a lo largo y ancho del país.
Le quedarán, claro, miles de millones de pesos —la cifra más alta en la historia reciente de la que ha dispuesto un presidente— para fabricarse un espejo propagandístico a la medida y desde ahí ejercer, como antes lo hizo Vicente Fox, una perniciosa e ilegal influencia en los comicios presidenciales.
Está cerca ya —y debe saberlo— la hora de la traición de los más allegados. El momento en que aquellos que él considera herederos de su legado, responsables de preservarlo y continuarlo, nieguen toda conexión con él; comiencen a juzgarlo con severidad.