lunes, 5 de marzo de 2012

PARA CHIQUILLOS Y CHIQUILLAS.

Carlos Marín.

El País de ayer publicó un sesudo y regocijante ensayo sobre Sexismo lingüístico y visibilidad de la mujer, de Ignacio Bosque, “arquitecto de las palabras”, para quien “la gramática es la estructura del idioma, el espejo de la mente”.

 La proclividad a precisar el género en todos los casos puede ser “políticamente correcta”, pero tonta.

Para el ensayista (responsable de la colección Gramática Española (Taurus), “uno encadena las palabras de forma automática, de la misma manera que camina en forma automática y respira de forma automática”. La gramática, recalca, “la llevamos puesta porque llevamos puesto el idioma”. 

Advierte sobre guías de lenguaje no sexista sin participación de… lingüistas.

 Sus autores, dice, “parecen entender que las decisiones sobre todas estas cuestiones deben tomarse sin la intervención de los profesionales del lenguaje, de forma que el criterio para decidir si existe o no sexismo lingüístico será la conciencia social de las mujeres o, simplemente, de los ciudadanos contrarios a la discriminación”.

 ¿Resultado?: contravenciones inclusive a “numerosas guías de estilo elaboradas en los últimos años por muy diversos medios de comunicación”.

 Si la mujer, plantea, “ha de sentirse discriminada al no verse visualizada en cada expresión lingüística relativa a ella, y al parecer falla su conciencia social si no reconoce tal discriminación, ¿cómo establecemos los límites entre lo que su conciencia debe demandarle y el sistema lingüístico que da forma a su propio pensamiento?”.

 Hay sexismo en la frase Los directivos acudirán a la cena con sus mujeres, pero los fundamentalistas imaginan sexista decir los trabajadores de la empresa. “Les parece tan sexista preguntar a una mujer si es señora o señorita como escribir Todos tenemos sentimientos, en lugar de Las personas tenemos sentimientos”.

 Algunos promotores de las guías dirán “que la autoridad que se les reclama no es académica, ya que procede de su sensibilidad ante la discriminación de la mujer en el mundo moderno”, pero el argumento “es insostenible, puesto que califica arbitrariamente de sexista al grupo —absolutamente mayoritario— de mujeres y hombres con una sensibilidad diferente. Si ‘el uso del masculino con valor genérico implica un trato lingüístico discriminatorio’, ¿cómo han de reaccionar las mujeres que no perciben en él tal discriminación?”.

 Se pregunta: ¿qué se supone que ha de pensar de sí misma una mujer que no se sienta excluida de la expresión Se hará saber a todos los estudiantes que… por mucho que la Generalitat Valenciana le diga que la están discriminando? Las guías que analizo son poco flexibles en este punto. Pareciera que se quiere dar a entender que la mujer que no perciba irregularidad alguna en el rótulo Colegio Oficial de Psicólogos de Castellón, y que no considere conveniente cambiarlo por Colegio Oficial de Psicólogos y Psicólogas de Castellón, debería pedir cita para ser atendida por los miembros de dicha institución…

 cmarin@milenio.com
Leído en: http://impreso.milenio.com/node/9123942

EL TÚNEL DEL TIEMPO DE MANLIO FABIO BELTRONES.

Ciro Gómez Leyva.


Tu regreso a San Lázaro nueve años después será como entrar en el túnel del tiempo, le digo al senador del PRI y ahora número uno en la lista plurinominal de diputados de ese partido, Manlio Fabio Beltrones.

“Quizá”, responde de bote pronto. Pero en dos segundos se está sirviendo de la pregunta para armar un razonamiento incuestionable: “En 2003 todavía había muchos que estaban en el Congreso y no entendían la importancia de acompañar la alternancia con una verdadera transición del régimen político”, dispara. “Había resistencias que se sustentaban en el espíritu de que en las elecciones, el que ganaba, ganaba todo, y el que perdía, perdía todo. Por eso se dedicaban a obstruir al que ganó. Eso nos detuvo en el tiempo. Ese es el túnel del tiempo que hay que destruir para construir acuerdos”.
Manlio cuenta que vuelve a San Lázaro por una “invitación sumamente cordial que me han hecho el PRI y el candidato de nuestro partido”. Y porque tiene bien claro a qué regresa: a completar una reforma política “que permita tomar decisiones rápidas y correctas”; a sacar una reforma hacendaria que baje impuestos y termine con los privilegios fiscales (incluida la exención de IVA en alimentos y medicinas); y a promover una política energética sustentada en la competitividad.
Con esas banderas, que uno supone serán las de Enrique Peña Nieto en el Congreso, y la obsesión de “salir de la mediocridad en que estamos sumidos”, Beltrones se sentará en una curul en septiembre. Se encontrará con otra generación, donde, por cierto, tampoco se ve a muchos con su talento conceptual.
Y, lo dijo Stendhal: nada odian más los mediocres que la superioridad de talento.
Leído en: http://www.vanguardia.com.mx/eltuneldeltiempodemanliofabiobeltrones-1232943-columna.html

OJO POR OJO.


Tal como en la Ley del Talión el PRI ha decidido que no dejará pasar un solo golpe político que provenga del gobierno o del PAN en la actual contienda y, en una estrategia de “ojo por ojo”,  los priistas responderán a los ataques “de inmediato y de manera proporcional”.

La decisión tomada en las cúpulas priistas, entre el Comité de Campaña de Enrique Peña Nieto y el CEN priista que encabeza Pedro Joaquín Coldwell, busca contrarrestar la ofensiva que, esperan, se dará en las campañas contra su candidato presidencial y evitar que las “tácticas de guerra sucia” que pudieran emplearse del lado gubernamental y panista surtan efecto.

En la valoración del PRI sobre cómo responder a esas campañas sucias, pesó mucho el ejemplo de Andrés Manuel López Obrador en el 2006, cuando el entonces candidato de la Coalición “Por el bien de todos” se negó a contestar a los ataques y golpes sucios en su contra –“porque el pueblo no es tonto”- y al final esos ataques y campañas mediáticas de desprestigio le hicieron mella y le afectaron en las encuestas.

“No nos va a pasar lo mismo que a López Obrador, no nos vamos a quedar de brazos cruzados mientras el presidente y los asesores de campañas sucias del PAN nos lanzan lodo. A cada golpe, a cada señalamiento habrá una respuesta inmediata y proporcional”, indicó un priista de la cúpula.

El primer ejemplo de la estrategia del Talión del PRI ocurrió hace dos semanas cuando el CEN priista acusó a la hermana del presidente, Luisa María Calderón, de desviar recursos públicos y presentó una grabación de su campaña en Michoacán y denunció también ante la PGR a ex gobernadores panistas por presuntos vínculos con el narcotráfico. La reacción a la respuesta priista fue inmediata y la molestia en Los Pinos hizo que se buscara el encuentro con Pedro Joaquín Coldwell que se reunió en privado con el presidente, en una reunión por cierto que molestó a muchos en el PRI que acusaron de “ingenuo” al dirigente de su partido “porque Calderón no cumple ningún acuerdo”.

Así que, con el enorme colmillo de sus recién cumplidos 83 y tomando la experiencia lopezobradorista de 2006 y sabedores del tono que van a tomar las campañas presidenciales, en el PRI se dicen dispuestos a no dejar pasar ni un solo golpe y a contestar como el primitivo principio jurídico que cobraba también “diente por diente”.

NOTAS INDISCRETAS… ¿Quién dejo pasar a Fernando Larrazabal a las listas del PAN y provocó un auténtico cisma el panismo de Nuevo León y de paso dejó tocado a Gustavo Madero? La pregunta empieza a responderse. El compromiso de darle al cuestionado alcalde de Monterrey el primer lugar en la lista de la Cámara de Diputados y a Raúl Gracia en el Senado fue hecho por Ernesto Cordero y su operador Rogelio Carvajal cuando buscaban votos para su fallida candidatura presidencial.

En pago a los apoyos que dio Larrazabal y su grupo a Cordero en la precampaña es que el alcalde buscó el fuero para él y su gente que, no conformes con eso, buscan ahora imponer candidatos al Congreso local y las alcaldías de Nuevo León, a pesar de  los escándalos de corrupción en los que se vieron involucrados por presuntos negocios con los dueños de Casinos en el estado. La postulación ya causó la renuncia al PAN del empresario Rogelio Sada Zambrano y amenaza con más rupturas si no se cuidan las formas para seleccionar a los candidatos locales. De paso, Gustavo Madero tuvo que pagar también el costo de esa negociación de Cordero y ahora está seriamente cuestionado el dirigente nacional… Semana de crecimiento. Los dados mandan Escalera doble por un año más de vida.

@sgarciasoto


POBRECITO SEÑOR MADERITO.



Dos viejos próceres panistas, autorizados por su prestigio, alzan la voz para cuestionar la gestión de su líder nacional, Gustavo Madero.

 Luis H. Álvarez y Ernesto Ruffo advierten que el señor Madero corre el riesgo de terminar como el peor dirigente desde la fundación del partido del bien común… hace 74 años.

 Ambos miembros históricos del PAN entregaron una carta a la Comisión Nacional de Elecciones. Acusan que el proceso para elegir candidatos al Senado en Chihuahua fue denigrante por tantas irregularidades que manchan al partido en el poder.

 Álvarez y Ruffo denuncian que los abanderados potenciales, Carlos Borruel y Cruz Pérez Cuéllar están coludidos con lo más negro del PRI.

 Desde la interna panista chihuahuense, el candidato Javier Corral denunció y documentó compra, coacción del voto y acarreos.

 La protesta de Luis H. Álvarez y Ernesto Ruffo se suma a las quejas registradas en Coahuila, Nuevo León… y ahora Veracruz.

 Jorge Zermeño Infante dejó la embajada de México en España para competir por una candidatura coahuilense al Senado. Alega que perdió porque la contienda no fue entre panistas… porque le jugaron “cerdo”.

 Lo mismo sucedió con Humberto Treviño Landois, panista inconforme de Nuevo León. Treviño condenó la defensa de Gustavo Madero a favor del alcalde Fernando Larrazabal, de pésima fama pública. La irritación por el apoyo del CEN panista a favor de Larrazabal provocó también que el diputado federal Rogelio Sada renunciara tras 50 años de militancia. Acusa al PAN de estar infiltrado por gente de dudosa reputación pública, como El Quesos Larrazabal, al que protegerán con el dichoso fuero desde la cúpula del poder…

 Y en Veracruz, a pesar de las 154 irregularidades detectadas en el proceso que dio a Miguel Ángel Yunes Márquez la candidatura al Senado, el CEN panista se niega a anular el proceso.

 Chihuahua, Coahuila, Nuevo León… y ahora Veracruz, son los focos rojos en el tablero azul.

 Ante este escenario, mi colega Ricardo Alemán escribió ayer: “…lo más grave es que Gustavo Madero le ofrecerá a la candidata presidencial, Josefina Vázquez Mota, un partido destruido, dividido, penetrado por lo peor del viejo PRI” Y Ricardo pregunta: —¿Qué va a hacer la señora Vázquez Mota sin el control del partido, y con una estructura podrida y que apesta?

 Los hechos exhiben una enorme descomposición en el partido de la gente decente… al cual, por lo que se ve, la decencia no parece importarle demasiado.

 MONJE LOCO:  Donde tampoco huele a perfume es en el PRD. Las “corrientes” se repartieron el pastel. Por lo pronto, René Bejarano se quedará con hambre... y sed de justicia. Quería ser diputado federal. La Comisión Política Nacional lo dejó sin “rebanada”. Le reventó las ligas. Pero Bejarano por lo menos colocó a su señora. Lola Padierna irá de pluri al Senado… Los quince grandes electores del sol azteca ignoraron los deseos de Andrés Manuel López Obrador y Marcelo Ebrard, quienes no lograron colocar a sus gallos en las listas. Manuel Camacho, Martha Lamas, Carlos Heredia, Genaro Góngora Pimentel y Enrique Beltrán… aún sueñan con pasar. Mientras, Los Chuchos se despachan la mejor tajada. Ya se sabe, ya se supo…
Leído en: http://www.excelsior.com.mx/index.php?m=nota&seccion=opinion&cat=11&id_nota=815655

REBELDES CON CAUSA.

Lydia Cacho.

María de Jesús ocultaba sus senos rosados para hacerse pasar por hombre porque quería ser parte del Ejército y a ellos no les parecía que las mujeres fueran valientes. Leonor Villegas inspiró a cientos de mujeres para seguirla desde el norte de México, entre ellas a María de Jesús, que iba y venía entre los soldados y las enfermeras que curaban a los hombres que hacían la Revolución por México.

En 1914 el Ejército Constitucionalista avanzaba entre las pugnas de Villa y Carranza; y ya lo sabíamos, los libros de texto nos contaron una historia sobre los héroes de la Revolución, pero omitieron el verdadero papel que jugaron las mujeres en la construcción del País.
No sólo estaban los rebeldes, esos hombres de diversas clases sociales que decidieron luchar. Estaban las rebeldes, que salieron de sus hogares dejando atrás, igual que hicieran ellos, a sus hijos y parejas, para intentar salvar a una patria que creían secuestrada en manos de la tiranía y la desigualdad. También estaban las que huyeron de padres que intentaban casarlas con hombres que no amaban, las que gustaban de montar a caballo con la melena suelta y las ideas políticas a flor de piel; todas las que supieron que no eran tiempos para guardar silencio.
Mónica Lavín, la gran escritora mexicana se fue a meter al norte de México y al sur de los Estados Unidos para redescubrir a Leonor Villegas, mujer de una entereza entrañable que creó la Cruz Blanca Constitucionalista. La estudió a ella y a sus compañeras que se convirtieron en un grupo estratégico para Carranza y la Revolución. Mónica rescata las historias reales y nos lleva montadas a caballo a mirar otro lado de la historia, la de las mujeres que curaban cuerpos mientras participaban de las estrategias militares, las maestras y las que hacían periodismo, las que se enamoraban y las que querían venganza. Las mujeres que cantaban para amainar el dolor de los heridos y las que tomaban los trenes huyendo de un destino que no era suyo, para construir uno propio. La más reciente novela histórica de Mónica Lavín es una revelación de cómo hubo un México en que, mano a mano, ellas y ellos soñaban con una patria nueva y tejieron redes para hacerla realidad.
Cuando este libro llegó a mis manos recordé las primeras frases del texto Tristes trópicos de Claude Levi-Strauss quien narra que luego de que los hombres han salido a cazar, en el pueblo “ya no quedaba nadie, salvo las mujeres y niños”. Las rebeldes me hizo recordar cómo me relataron la historia de mi País en la escuela; cuando los hombres se iban a hacer la guerra, ya fueran los federales, ya fueran los rebeldes, nos dijeron que nadie se quedaba en los pueblos. Las adelitas eran las acompañantes, nunca las heroínas. Las mujeres eran las esposas de los generales, las amantes de Villa, las hijas de los hacendados, y al mismo tiempo no eran nadie. Sólo había excepciones.
Mónica nos conmueve e indigna leyendo la historia de esas ciudadanas que entregaron su inteligencia más que sus cuerpos, su sabiduría más que su belleza. Que pusieron su entereza y tenacidad para inyectar, curar, escribir; justamente para contar la Historia con mayúscula, esa que las borró a fuerza de sexismo histórico, esa que las guardó en archivos históricos de la Universidad de Houston que la autora nos trae de vuelta  a casa.
“Las Rebeldes” es una historia tan bien novelada que nos hace comprender de manera distinta a las mujeres del norte de México, su fortaleza y su valentía quedaron plasmadas para los archivos gracias al fotógrafo Eustasio Montoya, quien siguió a Leonor Villegas y sus compañeras vestidas de blanco, solidarias, a veces desamparadas y otras flanqueando a Carranza como indispensables compañeras de batalla.
Efectivamente Mónica no pretendió escribir una novela para rescatar a las mujeres en la historia de la Revolución, sin embargo lo logró impecablemente. Entres sus páginas los hombres son más humanos, más reales que nunca. Con su extraordinaria narrativa Lavín desnudó  a “Las Rebeldes” de todo lugar común, las trajo al Siglo 21 como lo que fueron, esas “alguien” que la historia dejó ocultas en los escombros de una Revolución que luego nos fue secuestrada.
www.lydiacacho.net
@lydiacachosi

EL SEPULCRO DE LAS ELECCIONES.

Javier Sicilia.


La documentación de los asesinados, de los desaparecidos, de los despreciados de esta nación continúa creciendo en la Comisión de Víctimas del Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad (MPJD). Lo que no crece, y es competencia del Estado, es la justicia que reclaman y que continúa sepultada en las procuradurías.

La realidad es terrible. No sólo porque las víctimas, a pesar del consuelo y de la dignidad que el MPJD les ha dado, no encuentran en el Estado ni la seguridad ni la justicia que les corresponde (ni los culpables de los homicidios y desapariciones están presos, ni los desaparecidos aparecen muertos o vivos), sino porque en medio de esa realidad de impunidad, de ausencia de estado de derecho que vive la nación, los partidos políticos se han lanzado a la contienda electoral. Unos y otros, a través de sus respectivos candidatos, no cesan de decir lo que siempre repiten hasta la náusea en cada elección: que ellos tienen la clave para gobernar, para sacar al país adelante, para lograr la prosperidad.

 Sin embargo, bajo los rostros de los candidatos que empiezan a poblar las calles y las carreteras del país –presencias ominosas del mal gusto de las agencias de imagen–; bajo sus inanes eslóganes –frutos podridos del despilfarro del dinero de los ciudadanos–; bajo la complicidad de los medios de comunicación que los exaltan y bambolean en una pasarela sin fin de vanidades –esquelas mortuorias de la vida ciudadana–, los rostros, los nombres y las historias de los muertos, de los desaparecidos y de los que sufrimos por su ausencia no sólo continúan sepultados, sino aumentando su número.

En este sentido, las campañas electorales que comenzaron, lejos de augurarnos una salida, son en realidad monumentos mortuorios bajo las cuales se ahoga el grito de miles de víctimas destrozadas por el crimen y humilladas por el Estado.

 Por más que los partidos nos digan que sus gobiernos serán distintos, la realidad es lo contrario. Adondequiera que volvamos el rostro a lo largo y ancho del país, los gobiernos con los que nos topamos –sean del PAN, del PRD o del PRI– tienen la misma impronta: el dolor, la injusticia y el rostro de las estatuas mortuorias de los gobernantes o de sus nuevas representaciones electorales levantadas sobre nuestras desgracias. Cambiar una estatua mortuoria por otra no garantiza, como quieren hacernos creer los partidos y los medios de comunicación, ni la justicia ni la paz de las víctimas. Simplemente señalan el tipo de gusto con el que queremos adornar y mantener sepultado el horror.

 Contra lo que quieren hacernos creer el gobierno y los partidos a fuerza de dispendios publicitarios y virtualidad, las elecciones, en las condiciones de dolor, corrupción e impunidad en que vivimos, no son un ejercicio democrático, sino una simulación, un monumento tan mortuorio como kitsch de la ignominia a la que un Estado omiso y delincuencial ha llevado a la nación, y cuyo rostro más claro en su dolor son las víctimas que no conocieron la seguridad del Estado ni tras su muerte o desaparición la justicia que les corresponde.

Cuando esto sucede, las elecciones, esos momentos críticos de la historia de una nación, lejos de avivar la vida democrática, la destruyen. Una elección democrática, en condiciones normales, tiene –dice Jean Robert comentando a Jean-Pierre Dupuy– por lo menos una característica contradictoria: El momento en que el pueblo está más cerca de realizar la “voluntad general” es también el momento en que “el ruido electoral debilita las redes sociales en las que los ciudadanos están inmersos, actúan, deciden y hablan”. Es precisamente allí, escribe Claude Lefort, “en el momento en el que se supone se manifiesta la soberanía popular […] que las solidaridades se deshacen y que el ciudadano se ve extraído de todas las redes en las que se realiza la vida social para convertirse en una unidad contable, en un ‘individuo estadístico’”, como las víctimas de la nación.

 Esta verdad, en las condiciones de emergencia nacional que vive México, destruye nuestra vida democrática: Bajo el llamado electoral, las redes de solidaridad que los ciudadanos tejimos en el 2011 para defendernos de la violencia y de la impunidad, y que generaron una fuerza verdaderamente democrática en la búsqueda de la justicia, la paz y la participación ciudadana, han quedado deshechas. Desprovistos del derecho a tener candidatos civiles, iniciativas ciudadanas, referendo, voto blanco y revocación de mandato; ajenos a la seguridad y a la justicia, los ciudadanos yacemos sepultados bajo los monumentos mortuorios de esas muecas de plástico, de esa musicalidad monocorde de voces y eslóganes, y de esa autosuficiencia cosmética de los candidatos que se diputan, no la vida democrática del país, sino los sepulcros de la patria que los criminales han cavado.

Recuperar la democracia, hacerla resucitar, sólo será posible cuando juntos retejamos nuestras redes de solidaridad ciudadana y pongamos un coto al poder de los monumentos mortuorios que llamamos partidos y cuya ineficiencia nos es tan costosa como inmensa. “Nuestros sueños –hay que decir con los Indignados– no caben en sus urnas”.

 Además opino que hay que respetar los Acuerdos de San Andrés, liberar a todos los zapatistas presos, derruir el Costco-CM del Casino de la Selva, esclarecer los crímenes de las asesinadas de Juárez, sacar a la Minera San Xavier del Cerro de San Pedro, liberar a todos los presos de la APPO, hacerle juicio político a Ulises Ruiz, cambiar la estrategia de seguridad y resarcir a las víctimas de la guerra de Calderón.

Leído en: http://www.enlagrilla.com/not_detalle.php?id_n=12337

PENSAR EL POPULISMO.

Enrique Krauze.


Pocos términos más equívocos que el de "populismo". Hace unas semanas acudí a un seminario en la Universidad de Princeton dedicado a dilucidar su historia y su naturaleza. Fue de sumo interés. El proyecto invitaba a reflexionar: ¿contamos con una verdadera teoría del populismo? ¿Existen criterios claros para identificar lo que es y no es "populista"? Si los europeos y los estadounidenses (y los latinoamericanos) usamos de distinto modo el término "liberalismo", ¿no ocurre lo mismo con el "populismo"? ¿Puede escribirse una historia comparativa del populismo? ¿Qué problemas irresueltos puede plantear la teoría del populismo a la teoría de la democracia?

 El concepto fundamental puede rastrearse desde Grecia y Roma. Platón, Aristóteles y Demóstenes criticaron a los demagogos de su tiempo. Históricamente, el populismo ha tenido la camaleónica propiedad de identificarse con ideologías diversas y aún contrarias. Esta propiedad está prefigurada en sus dos genealogías: una elitista, otra popular. Los narodniki rusos eran intelectuales que abandonaron la ciudad para establecerse entre los campesinos, a quienes veían como personas más puras; los "populistas" estadounidenses eran campesinos conservadores que se organizaron local o regionalmente para influir en la arena federal. Pero todo populismo comparte un rasgo: postula una pugna histórica entre "los buenos" y "los malos". Los jacobinos -sus precursores- emprendieron la guerra contra los aristócratas y "émigrés"; los comunistas y fascistas contra la burguesía; los nazis contra los judíos y los bolcheviques. Para John McCormick, especialista mundial en el tema, los mayores populistas fueron los grandes teóricos del nazismo y el bolchevismo que dividían el mundo entre amigos y enemigos: Carl Schmitt y Lenin.

En la Europa actual, el populismo xenófobo ha proliferado debido a la migración masiva, sobre todo musulmana. Sus seguidores son mayoritariamente varones inseguros por las amenazas de la globalización cultural (inmigración), económica (desempleo) o política (integración). Ejemplos de partidos populistas de derecha radical: el Frente Nacional francés de Jean-Marie Le Pen, el Partido de la Libertad en Austria del pro nazi Jörg Haider, y el Block flamenco en Bélgica. Pero ahora existen populismos neoliberales (como el de List Pim Fortuyn en Holanda, y Forza Italia, de Berlusconi), y aún populismos de izquierda, cuyo mensaje no se presenta ya como la bandera del proletariado sino como "la voz del pueblo" (el Partido Alemán de Democracia Socialista, el Partido Socialista Escocés o el Partido Socialista Holandés).

 Tras la caída del comunismo, en Europa del Este algunos partidos se congregaron en torno a líderes fuertes. Hoy el populismo tiene un espectro ideológico amplio: puede fluctuar entre la derecha radical (como Jobbik en Hungría) hasta un populismo de centro en la República Checa u otro de izquierda en Eslovaquia.

 Según los politólogos estadounidenses, en su país la derecha monopolizó durante mucho tiempo el discurso populista, pero ahora ha aparecido también en la izquierda. Dos fenómenos de nuestro tiempo admiten el nombre de populistas: el Tea Party y Occupy Wall Street. Ambos hablan en nombre de "la gente": "el hombre trabajador", "el hombre olvidado", "la silenciosa mayoría", "el 99%". Desde la izquierda, los movimientos populistas procuran construir instituciones cooperativas para que una autoridad popular gobierne la vida económica y política (por ejemplo, el experimento de Occupy Wall Street). Pero también la derecha cree defender al pueblo apelando al individualismo más radical: el Tea Party ha criticado a Obama por ser "no americano", "elitista" y "socialista". La obvia paradoja es que, aunque los seguidores del Tea Party se declaran parte de un movimiento popular, casi todos son Republicanos, el partido tradicional de las élites.

 En el ámbito latinoamericano, sigo creyendo que lo característico del populismo es la figura del líder que, al margen de la ideología, desde la derecha o la izquierda (Perón o Chávez) establece una conexión directa con el pueblo por encima de las instituciones y las leyes. El populista es una caudillo con rollo y micrófono. Pero la opinión de los otros ponentes introdujo matices. Diego von Vacano, por ejemplo, sostuvo que el gobierno de Evo Morales no es estrictamente populista porque sus acciones, si bien dividen a la sociedad, no son producto de una manipulación sino que parten de la raíz social y étnica de Bolivia. Por su parte, Cristóbal Rovira concedió que el populismo afecta a la democracia porque le resta "capacidad contestataria" (es decir, control sobre las instituciones del Estado y la crítica del ejercicio del poder) pero de igual modo afirma que el populismo alienta la "capacidad participativa". El régimen de Chávez en Venezuela tendría ese rasgo en su haber: propiciar la acción política de grandes contingentes que vivían al margen de la vida pública. A fin de cuentas, el balance es -a mi juicio- negativo: con su intolerancia maniquea, el populismo vulnera la convivencia democrática y dificulta la posibilidad misma de un debate civilizado.

Parece imposible trazar una teoría universal del populismo. Su carácter camaleónico vuelve triviales las equiparaciones ideológicas. Como explicó el holandés Cas Mudde, es preferible acotar la historia comparativa de los populismos a cada región. Conviene trazar los orígenes de concepto "pueblo" en cada cultura política y ver cómo se articulan con el respectivo Príncipe y sus avatares. Pero acaso lo más interesante es examinar hasta qué punto el populismo (sus planteamientos y prácticas) puede apuntar hacia problemas sobre los que la democracia liberal no ha pensado de manera suficiente. Después de todo, la fortaleza mayor de la democracia liberal es su fe en la crítica.

 debate@debate.com.mx
Leído en: http://www.debate.com.mx/eldebate/Articulos/ArticuloOpinion.asp?IdArt=11845301&IdCat=6115

MI HIJO ESTÁ CONMIGO.



Era un hombre que tenía un hijo al que amaba profundamente. Por algún motivo se vio obligado a viajar y tuvo que dejar a su hijo en casa. El niño tenía ocho años y su padre sólo vivía para él. Habiéndose enterado de la partida del dueño de la casa, unos bandoleros aprovecharon su ausencia para entrar en ella y robar todo lo que contenía. Descubrieron al jovencito y se lo llevaron con ellos, no sin antes incendiar la casa.
Pasaron unos días. El hombre regresó a su hogar y se encontró con la casa derruida por el incendio.
Alarmado, buscó entre los restos calcinados y halló unos huesecillos, que dedujo eran los del cuerpo abrasado de su amado hijo. Con ternura infinita, los introdujo en un saquito que se colgó al cuello, junto al pecho, convencido de que aquéllos eran los restos de su hijo. Unos días más tarde, el niño logró escapar de los perversos bandoleros y, tras poder averiguar dónde estaba la nueva casa de su padre, corrió hasta ella e insistentemente llamó a la puerta.
- ¿Quién es? -preguntó el padre.
- Soy tu hijo -contestó el niño.
- -No, no puedes ser mi hijo -repuso el hombre, abrazándose al saquito que colgaba de su cuello-. Mi hijo ha muerto.
- No, padre, soy tu hijo. Conseguí escapar de los bandoleros.
- Vete, ¿me oyes? Vete y no me molestes -ordenó el hombre, sin abrir la puerta y aprisionando el saquito de huesos contra su pecho. Mi hijo está conmigo.
- Padre, escúchame; soy yo.
- ¡He dicho que te vayas! -replicó el hombre-. Mi hijo murió y está conmigo. ¡Vete!
Y no dejaba de abrazar el saquito de huesos.
*El Maestro dice: El apego, ¿te deja ver?, ¿te deja oír?, ¿te deja comprender? El apego te aferra a lo irreal e ilusorio y cierra tus oídos a lo Real y Trascendente.
Tomado de “Cuentos Clásicos de la India” recopilados por Ramiro Calle.

domingo, 4 de marzo de 2012

LA TREGUA DEL PRESIDENTE.



por Federico Berrueto.

Es común que en elecciones, no en la vida, haya mucho más perdedores que ganadores. Para la persona del candidato y del partido todo depende de cómo se procese la derrota. Toda democracia registra muchos ganadores mediocres que en los hechos han desmerecido su victoria y ha habido grandes, muy grandes perdedores.
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La pregunta que importa hoy es hasta cuándo durará la tregua del presidente Calderón. Estos días el debate se ha desviado con el tema de las encuestas. Por cierto, superficial, y se eluden temas elementales como es la asignación que se hace de la muy elevada no respuesta. La carrera de caballos a todos fascina; no requiere pensar mucho. La cuestión es si los comicios se desarrollarán en condiciones normales o si las autoridades serán parte de la guerra. Escalar la competencia a ese nivel envilece la contienda y hace que el enfrentamiento se lleve a todos los espacios, incluyendo al judicial penal.

Las cosas están dadas para una elección ejemplar, no obstante la amenaza de la violencia o el deficiente modelo comunicacional por la legislación electoral. Así ocurre porque los partidos y sus candidatos son mejores y están más habilitados para actuar con inteligencia respecto al pasado. Incluso López Obrador se ha plantado en términos de mayor moderación a manera de responder a sus detractores y a la exigencia misma de los electores. También eso explica el entendimiento entre el Presidente y el PRI; nadie quiere que la guerra escale. A diferencia del pasado, ningún candidato apuesta a la polarización como camino a la victoria. La duda es la tregua del Presidente.

 Analistas muy respetables y de indiscutible honorabilidad se pronunciaron por el derecho del Presidente para actuar en el marco de la elección. Quizás lo hagan pensando en lo que ocurre en otras naciones, especialmente en el país vecino al norte. Nuestra historia y el sistema político son radicalmente distintos. Lo que representa el Presidente lo inhibe a sumarse a la contienda. Quizá debiera el mandatario ser una figura política más o que existiera un sistema político de poder desconcentrado como en EU, pero el hecho es que si el Presidente se involucra en la elección e involucra las decisiones de gobierno será la manzana envenenada para una elección justa.

 Es deseable que la tregua del Presidente se extienda. Pero también deben actuar en consecuencia gobernadores, el jefe de Gobierno del DF y alcaldes. No se trata de que se inhiban de ejercer sus derechos políticos, defiendan lo realizado y que actúen con acierto para mejorar la posición del partido al que pertenecen. Pero hay límites que establece la ley y un sentido de ética del servicio público. La guerra no debe extenderse a todo y todos.

No hay lugar al catastrofismo. Ni siquiera en el escenario que todavía a algunos aterra, de que AMLO ganara la Presidencia. Las pasiones están a flor de piel y la tarea de la propaganda es exacerbar emociones y, especialmente, temores. El único miedo genuino de un partido es perder la elección, cuestión mayor en la coyuntura, menor en amplia perspectiva; no hay triunfos perennes ni derrotas fatales. Quizá lo sean para los candidatos, pero aun así, en sus biografías o en sus personas, no tiene por qué quedar registro de fracaso. Es común que en elecciones, no en la vida, haya mucho más perdedores que ganadores. Para la persona del candidato y del partido todo depende de cómo se procese la derrota. Lo que no se asimila, se lleva toda la vida. Toda democracia registra muchos ganadores mediocres que en los hechos han desmerecido su victoria y ha habido grandes, muy grandes perdedores.

 El miedo a perder es distinto al terror de que gane el competidor, sobre todo, cuando esto se traslada al terreno de la manipulación y propaganda, para así ofrecerlo a los incautos. La libertad deja espacio para las campañas de contraste, también, aunque indeseables, para las llamadas campañas negras. No es la ley ni el policía lo que las puede contener, es la madurez del electorado y la de los mismos contendientes la que determina los límites. Destilar odio a partir del anonimato o del vocero pagado es un recurso cobarde, pero al que hay que acostumbrarse.

 Las elecciones y sus campañas se desenvuelven en los extremos de fanáticos y de interesados. En medio está la abrumadora mayoría que sólo anhela un mejor gobierno, una mejor política para que las cosas sean mejores para ellos y sus familias. El México bárbaro es una leyenda desacreditada por la realidad y el tiempo. Lo que existe es el submundo de la violencia y del crimen. Muy preocupante por su tamaño y porque su origen es el agotamiento del pacto social vigente. Es insuficiente, aunque indispensable, la solución de corte institucional. La respuesta más certera, pero la más complicada está en el orden estructural, que apunta a un nuevo modelo de país y de relación entre pobres y ricos, gobierno y sociedad, políticos y ciudadanos, centro y periferia.

 Hay muchas tareas, muchos problemas para que el presidente Calderón se pierda en una contienda que en muchos sentidos le es ajena.

Twitter: @berrueto
fberruetop@gmail.com
Leído en: http://impreso.milenio.com/node/9123399

LA CAZADORA.

Josefina Vázquez Mota decidió darle alcance a Enrique Peña Nieto, el puntero en las preferencias electorales, con una apuesta peligrosa: jugar al límite que permite la ley electoral y hacer mucho ruido en los 45 días de veda electoral, sin que la puedan acusar de hacer proselitismo y pueda ser anulada su candidatura. Pero no va sola. El Presidente y su partido van detrás de ella, en lo que se aprecia como una estrategia de alto riesgo pero inevitable: al arrancar la campaña presidencial a fines de marzo, el mensaje al electorado debe ser que la contienda será cerrada.

Los términos de esta aparente estrategia los planteó el presidente Felipe Calderón en la reunión anual con los consejeros de Banamex, donde no sólo dijo que la competencia sería cerrada sino que Vázquez Mota estaba a cuatro puntos de Peña Nieto. Mucho criticaron a Calderón, pero la idea quedó sembrada. Una semana después, la casa encuestadora GEA-ISA, cercana por relaciones al PAN, afirmó que Vázquez Mota estaba a siete puntos, con una clara tendencia alcista. Si este marzo, hace seis años, López Obrador estaba arriba de Calderón por 11 puntos, ¿no significa que Vázquez Mota sí puede dar alcance a Peña Nieto y rebasarlo?

En el PAN y el equipo de Vázquez Mota aprovecharon el momento. La campaña de Vázquez Mota envió una fotografía a Milenio, que pagó y difundió esa encuesta, donde aparecía en el avión privado que utiliza en sus giras mostrando la portada del diario con el resultado del estudio, garantizando así su difusión, sin decir palabra pero con el mensaje semiótico. Interrogada por la prensa, sólo se dijo muy alentada por el resultado. Sus cercanos comentaron: en abril, Vázquez Mota irá arriba de Peña Nieto por dos puntos.

Las percepciones están encontrando asiento en la realidad. Nada fortuito; todo calculado.

En diciembre, un grupo de consultores extranjeros estuvo en México para reunirse con funcionarios de Los Pinos y del PAN. El propósito era determinar mediante modelos matemáticos y algoritmos, cuál sería el comportamiento de cualquier candidato del PAN a la Presidencia al momento de iniciar la veda electoral, en el entendido de que ni el priista Peña Nieto, ni el candidato de izquierda López Obrador, tendrían exposición pública porque habían sido candidatos de consenso y no hacían precampaña. Los resultados del modelo coincidieron semanas después con la realidad.

Como empíricamente se pensaba, corroborado científicamente por los consultores, Vázquez Mota, como hubiera sucedido con Ernesto Cordero o Santiago Creel, tendría un impacto positivo inmediato en las preferencias electorales una vez que conquistara la candidatura. Ninguno de los tres le aportaba puntos al partido –como sí sucede con Peña Nieto y López Obrador-, pero al momento de ser ungido cualquiera de los tres, se montaría automáticamente en el piso del PAN, y con la exposición mediática podría alcanzar hasta dos puntos adicionales.

Las primeras encuestas realizadas después de la victoria de Vázquez Mota por la candidatura, reflejó ese impulso. Ahora, tendría que ser la estrategia electoral la que comenzara a darle los puntos que, de manera natural, no bastarían para alcanzar a Peña Nieto. El problema de ella y del resto de los candidatos presidenciales es la ley electoral, una aberración jurídica aprobada en 2007 por los partidos que impide que en el arranque de la campaña presidencial, hagan campaña. La ley les ordena esconderse de los medios mes y medio y no hacer ningún acto público con fines electorales. Peña Nieto, López Obrador, y el candidato de Nueva Alianza, Gabriel Quadri, acataron ortodoxamente la ley.

Vázquez Mota, la Presidencia y el PAN, optaron por jugar en los límites de la ley, cuya veda concluye a fines de marzo. La aparente estrategia es la utilización de los medios como vehículos de comunicación política, con sound bites y pedazos de información que no puedan ser considerados como actos de proselitismo y de llamado al voto. La participación del Presidente en Banamex y la encuesta de GEA-ISA se inscriben en esa lógica, deliberada o inopinadamente. De lo que se habló en los 10 últimos días es de cómo se acortó la distancia entre Peña Nieto y Vázquez Mota. Otra encuesta difundida el mismo día que la de GEA-ISA, de Parametría, que se mantenía en los rangos de amplia ventaja de Peña Nieto, pasó totalmente desapercibida.

La candidata hizo su parte, y por partes. Jugó a las imágenes y a las mentes.

Vázquez Mota comenzó la veda electoral con una creciente ola de críticas por la forma como elegantemente se vestía y portaba joyas y alhajas. Para cuando reapareció en la reunión anual de consejeros de Banamex, donde fue el Presidente y los demás candidatos, ya no llevaba nada puesto y vestía sobriamente. Nadie registró ese cambio, pero lo que hizo fue un control de daños para que un elemento que empezaba a causar un ruido que podría provocarle un problema más adelante, dejara de existir.

Más importante, por el contraste con sus adversarios, fue el mensaje. Vázquez Mota declaró que era importante tener un gobierno de coalición, una idea que ha flotado en el ambiente político desde que el senador Manlio Fabio Beltrones lo planteó hace ya casi año y medio sin que avanzara la propuesta. Pero el momento y el contexto en que lo planteó la candidata, lo convirtió en el tema del día y borró del espacio mediático a Peña Nieto, López Obrador y Quadri. ¿Violó la ley electoral esa declaración?

En el PRI, cuando menos, están estudiando si Vázquez Mota se extralimitó y hay motivo para una denuncia ante las autoridades electorales. En el campo de Vázquez Mota calcularon jurídicamente que no lo haría. La candidata panista ha puesto en aprietos a sus adversarios, y no deja de incorporar nuevos elementos a su campaña que difícilmente podrán ser tomados como actos de proselitismo: va de compras al supermercado, y se toma una foto y la sube a su cuenta de twitter para mostrar por dónde anda; come con ex candidatas presidenciales y se toma una foto y la vuelve a subir a la red social. Como la foto con Milenio en las manos, nada de palabras; sólo imágenes que juegan las veces de propaganda, sin técnicamente serla.

Con ello le ha tomado delantera a sus adversarios. López Obrador sólo ha presentado a su futuro gabinete en caso de llegar a la Presidencia, pero ya se le acabaron los nombramientos. Peña Nieto, que lleva más de dos semanas grabando spots por todo el país de manera casi clandestina, apenas tuvo la semana pasada sus primeras coberturas fotográficas, en un hotel de la Ciudad de México cuando iba a una reunión con sus representantes en el país, y una parada en el café de La Parroquia, cuando estaba en Veracruz, durante la grabación de otro spot.

Vázquez Mota y su equipo, el Presidente y el PAN, están siendo muy agresivos en esta campaña extraoficial, y marchado por encima de sus rivales en los márgenes de la ley. Si juegan los riesgos es por la apuesta de cazar a Peña Nieto, pero sobretodo, para decirle al electorado que el 1 de julio, aún no está resuelto.








UN POEMA DE:

Mario Benedetti.
(1920-2009)



Como árboles




Quién hubiera dicho
que estos poemas de otros
iban a ser
míos

después de todo hay hombres que no fui
y sin embargo quise ser
si no por una vida al menos por un rato
o por un parpadeo

en cambio hay hombres que fui
y ya no soy ni puedo ser
y esto no siempre es un avance
a veces es una tristeza

hay deseos profundos y nonatos
que prolongué como coordenadas
hay fantasías que me prometi
y desgraciadamente no he cumplido
y otras que me cumplí sin prometérmelas

hay rostros de verdad
que alumbraron mis fábulas
rostros que no vi más pero siguieron
vigilándome desde
la letra en que los puse

hay fantasmas de carne otros de hueso
también hay los de lumbre y corazón
o sea cuerpos en pena almas en júbilo
que vi o toqué o simplemente puse
a secar
a vivir
a gozar
a morirse
pero además está lo que advertí de lejos

yo también escuché una paloma
que era de otros diluvios
yo tambén destrocé un paraíso
que era de otras infancias
yo también gemí un sueño
que era de otros amores

asi pues
desde este misterioso confín de la existencia
los otros me ampararon como árboles
con nidos o sin nidos
poco importa
no me dieron envidia sino frutos

esos otros están
aqui

sus poemas
son mentiras de a puño
son verdades piadosas

están aqui
rodeándome
juzgandome
con las pobres palabras que les di

hombres que miran tierra y cielo
a través de la niebla
o sin sus anteojos
también a mí me miran
con la pobre mirada que les di

son otros que están fuera de mi reino
claro
pero además
estoy en ellos

a veces tienen lo que nunca tuve
a veces aman lo que quise amar
a veces odian lo que estoy odiando

de pronto me parecen lejanos
tan remotos
que me dan vértigo y melancolía
y los veo minados por un duelo sin llanto
y otras veces en cambio
los presiento tan cerca
que miro por sus ojos
y toco por sus manos
y cuando odian me alegro de su rencor
y cuando aman me arrimo a su alegría

quién hubiera dicho
que estos poemas míos
iban a ser
de otros.







LOS DOS MÍSTICOS.




Se trataba de dos amigos con una gran tendencia hacia la mística. Cada uno de ellos consiguió una parcela de terreno donde poder retirarse a meditar tranquilamente.
Uno de ellos tuvo la idea de plantar un rosal y tener rosas, pero enseguida rechazó el propósito, pensando que las rosas le originarían apego y terminarían por encadenarlo.
El otro tuvo la misma idea y plantó el rosal. Transcurrió el tiempo. El rosal floreció, y el hombre que lo poseía disfrutó de las rosas, meditó a través de ellas y así elevó su espíritu y se sintió unificado con la madre naturaleza. Las rosas le ayudaron a crecer interiormente, a despertar su sensibilidad y, sin embargo, nunca se apegó a ellas.
El amigo empezó a echar de menos el rosal y las hermosas rosas que ya podría tener para deleitar su vista y su olfato. Y así se apegó a las rosas de su mente y, a diferencia de su amigo, creó ataduras.
*El Maestro dice: A lo que tienes que renunciar es al sentido de posesividad y a la ignorancia.
Tomado de “Cuentos Clásicos de la India” recopilados por Ramiro Calle.

sábado, 3 de marzo de 2012

EPN ¿Animal o pendejo? Por Andrés “El Comandante” González.


Una raya más al tigre y parecerá pantera, Peña Nieto vuelve a ser victima de su bocota y de su poco profesional equipo de asesores, el día de ayer en varios medios se leía la noticia de que el candidato tricolor prometía ¡CREAR MEJORES TELENOVELAS! Vaya, como si el país estuviera en las mejores condiciones para andar pensando en ver telenovelas.

Al candidato del PRI no le preocupa la seguridad, economía, educación, producción u otros problemas nacionales, al señor le preocupa más el crear telenovelas, como si estas fueran mentalmente sanas, socialmente prudentes, educativamente eficaces, ¡NO SEÑOR PEÑA! Por el contario debe usted de hacer lo posible por quitar las telenovelas o ponerlas en horario de adultos.

Con estos candidatos estamos jodidos, un loco, un pendejo y otra que no sabe lo que dice.


E=MC² | La historia de la ecuación

Recomendado por Arpegio.

Biografía de Albert Einstein centrada principalmente en el desarrollo y la demostración de la Teoría de la Relatividad General.

Especial de una hora y media de duración en el que se narra la historia de la asombrosa vida personal y profesional de Albert Einstein de una forma única: enmarcada entre los dos eclipses solares que tuvieron lugar en 1914 y en 1919. Aunque el trabajo más importante de Albert Einstein fue realizado en 1905, cuando ideó su teoría de la relatividad especial, tendrían que pasar catorce años antes de que sus principios nada convencionales pudieran demostrarse.

Hasta entonces, Albert Einstein estuvo expuesto al ridículo y al desafío y sufrió toda una serie de dificultades para conseguir un trabajo prestigioso.Entonces, en 1911, Albert Einstein dio con un modo de demostrar sus teorías. Si tenía razón, entonces algo asombroso se podría observar durante un eclipse solar: la luz de las estrellas se curvaría alrededor del sol y parecería que las estrellas se habrían desplazado a una posición diferente.




Que pasen un Sábado relativamente tranquilo. black sphere avatar

¿LE DEBEMOS CREER A LAS ENCUESTAS?.

Rosario Robles.


La gente se pregunta a qué encuesta hay que creerle. La lógica dicta que no precisamente a la del Presidente, que se ha asumido como parte en este proceso electoral.
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Importante el ejercicio. La Asociación Mexicana de Agencias de Investigación de Mercado y Opinión Pública llevó a cabo en estos días un laboratorio político en el que participaron tres de los cuatro aspirantes presidenciales, así como investigadores, políticos, integrantes de empresas encuestadoras y consultoras, con el objetivo de discutir el valor de los estudios de opinión, tanto en las estrategias políticas como en las decisiones de gobierno. La reflexión no es banal. De unos años para acá, estas herramientas han adquirido una importancia significativa, extremando en ocasiones su papel e incidencia. Hay gobernantes que asumen posturas para las encuestas con el objetivo de que en ellas se reflejen incrementos en sus índices de aceptación. Todo esto ha llevado a que predomine el corto plazo y eventualmente a no tomar las decisiones necesarias sin importar si en lo inmediato son o no populares. Las encuestas han orillado también a que en ocasiones el ejercicio de gobierno se vuelva conservador. Si por ellas fuera, en el Distrito Federal no se hubieran dado pasos importantísimos en materia de derechos de las mujeres (con la despenalización del aborto) o de los que por su preferencia sexual habían sido excluidos de la posibilidad de contraer matrimonio. Los gobernantes de izquierda de la ciudad (a excepción de López Obrador) asumieron los riesgos y actuaron con base en su compromiso con una agenda de derechos. No así los demás, incluidos los de izquierda que gobiernan o han gobernado otras entidades. Claro que la culpa no es de estas herramientas, desde luego indispensables, sino de quienes las interpretan y las consideran unívocas en el momento de gobernar. No las valoran como un instrumento más, sino como la verdad absoluta que dicta sus acciones, sustituyendo incluso el sentir y la opinión de todos los ciudadanos. Hay que gobernar con las encuestas y no para las encuestas, dijo en el evento el ex gobernador mexiquense y tiene mucha razón en ello. También la tuvo el doctor en ciencia política Carlos Elizondo Mayer-Serra al señalar que la industria (la AMAI tiene un código de ética, es importante decirlo) puede empujar para que los gobiernos se obliguen a actuar con transparencia cuando se trata de encuestas, pues se pagan con recursos públicos (el presidente Calderón no hubiera podido mostrar una sin decir quién la hizo y la metodología utilizada, por ejemplo), y que después de cierto tiempo todas las realizadas por los diversos niveles de gobierno sean entregadas a los espacios de la academia y de la investigación.

Pero más allá de lo relacionado con el ejercicio gubernamental, el momento es propicio por la coyuntura electoral y, sobre todo, por la diversidad de resultados que reflejan algunas encuestas sobre la carrera presidencial, en la que no cabe duda son un factor que incide en el ánimo y en la opinión pública. La gente se pregunta a qué encuesta hay que creerle. La lógica dicta que no precisamente a la del Presidente, que se ha asumido como parte en este proceso electoral. Están las que contratan los partidos que, normalmente, son con empresas muy serias, pero cuyos resultados se presentan ante la gente conforme a sus propias estrategias políticas (por cierto muy válidas). Es el caso de la del PAN que, bajo el supuesto de que se acortan las distancias de manera abrupta, pretende decirle al ejército blanquiazul que están en la competencia, que la elección está reñida, confundir a la opinión pública, no desalentar apoyos económicos y, desde luego, polarizar al presentar a un lejano tercer lugar. Por otro lado, están las que diversos medios difunden como parte de su labor periodística y de la necesidad de competir informativamente. En todas hay diversas metodologías y, por supuesto, diversas intenciones, pero se supone que en ellas prevalece mayor objetividad. En la mayoría la pelea sigue siendo de tres. En todas, a excepción de una, la diferencia entre el puntero y el segundo lugar sigue siendo importante y es lógico que así se mantenga hasta el inicio de la campaña. Es en ese momento cuando el reloj empezará a contar. Es deseable que a partir de entonces en lugar de discutir encuestas se debatan ideas. Ojalá.

rrobles@mileniodiario.com.mx
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