sábado, 14 de julio de 2012

Jesús Silva Herzog - Aceptar la victoria

Jesús Silva-Herzog
El problema no es solamente aceptar la derrota. También es difícil aceptar la victoria. La victoria exige una responsabilidad a la que no llama la derrota. Quien gana pierde un título: el de víctima. Ganar es despojarse de un cobijo; es abandonar el prestigio del sacrificado. Ganar es comenzar a rendir cuentas de lo que se hace y dejar de explicar el mundo por la maldad de los otros. Pero es cómodo aferrarse al discurso de la derrota. Insistir en la conspiración de los perversos simplifica el mundo y mantiene pura la conciencia. Ellos volvieron a imponer su trampa; nosotros seguimos teniendo la razón. Bajo la épica sacrificial, perder es la verdadera, la única justificación moral.

Sólo la miopía presidencialista podría negar las inmensas victorias de la izquierda en la jornada reciente. No ganó la presidencia de la república pero tuvo un resultado extraordinario, una votación que muy pocos auguraban. La mejor campaña del 2012 fue la campaña de la izquierda mexicana, la única campaña que creció. Andrés Manuel López Obrador transformó su imagen pública, cambió su discurso, se empeñó en contrastarse con el candidato que fue hace seis años. Si en la elección previa habría ganado en una campaña más corta, tal vez en esta oportunidad habría ganado de haberse prolongado la contienda. Pero en la elección no se trataba únicamente de llenar una oficina y de encontrarle inquilino a Los Pinos. Se reconstituyó el poder legislativo federal y se relevaron un buen número de funcionarios locales. En el recuento de la elección es imposible ignorar los avances de la izquierda. En la capital ratificó y amplió su mayoría. En pocos lugares del país se registra el dominio tan franco de una fuerza política como el que aquí ejerce hegemónicamente el PRD. No solamente se reiteró la mayoría en el Distrito Federal, sino que conquistó nuevos espacios: Morelos y Tabasco son ya estados gobernados por la izquierda. Y en la plaza legislativa federal son enormes los avances de la izquierda. 


Veo las elecciones del 2012 como un voto desconfiado por el PRI que apenas esconde las promisorias perspectivas de la izquierda. 


El PRI no ganó como se esperaba. Si no avasalló a sus adversarios fue porque la desconfianza que genera sigue siendo muy extendida, muy visible y muy ruidosa. Un partido que no ejerció nunca la autocrítica, que no aprovechó su derrota para renovarse merece, sin duda, ese recelo. Es ahí donde se abre una extraordinaria oportunidad para la izquierda. El PRD está llamado a hacer la oposición, a ubicarse con claridad como la opción crítica al gobierno priista. En la derecha, el PRI seguramente encontrará a un colaborador maltrecho pero útil, a un partido desdibujado que tardará tiempo en recomponerse. Por ello es la izquierda ascendente la que puede atraer el ánimo antipriista. Necesita defender su diferencia pero también proyectar responsabilidad. Sus tres nuevos ejecutivos (en el Distrito Federal, en Morelos y en Tabasco) representan por fortuna una renovación frente a la obcecación ideológica y el sectarismo que tanto daño le han hecho a la izquierda. 


No debe llevarse el avance de la izquierda a la funeraria, decía Marco Rascón en su artículo reciente. ("La izquierda debe avanzar, no esperar..."   Milenio, 4 de julio de 2012). Sabe bien que la ceguera puede transformar el avance en derrota. Cuando la victoria no es absoluta existe la tentación y la costumbre de negar cualquier progreso. No digo, de ninguna manera, que la izquierda deba aceptar acríticamente los resultados de la elección reciente: bajar la cabeza y callarse la boca. Sugiero exactamente lo contrario: alzar la mirada y hablar. La izquierda sigue teniendo un argumento contra el régimen político. Que no haya habido fraude en la elección no significa que nuestra democracia sea impoluta. La denuncia del clientelismo y la concentración mediática es indispensable para empujar la segunda generación de reformas democráticas en el país. Que se garantice la adición puntual de los votos no niega la subsistencia de esa costumbre de cambiar favores por votos. Que durante la campaña se hayan cumplido los criterios de equilibrio en la cobertura del radio y la televisión, no niega la distorsiones de una oferta tan limitada de voces en los medios electrónicos. La izquierda no solamente tiene derecho a inconformarse: tiene razones para hacerlo. 


Quiero decir con ello que la plataforma que la izquierda del 2012 tiene para la política futura no consiste solamente en posiciones, sino también en argumentos. Una izquierda moderna debe insistir en las perversiones políticas de la desigualdad y de la concentración del poder económico en una democracia de tan baja calidad como la nuestra. Por supuesto, creo que la única ruta para promover esta agenda es la estructura institucional, el acatamiento de sus veredictos finales y el reconocimiento de las autoridades que emerjan de ese dictamen. Acatar el veredicto de las urnas implica aceptar la medida de las derrotas y de las victorias. 


Leído en: http://blogjesussilvaherzogm.typepad.com/el_blog_de_jess_silva_her/2012/07/aceptar-la-victoria.html#more

viernes, 13 de julio de 2012

Viernes Musical : Los Dioses de la Guerra.

Cover por Arpegio.
Desde que el ser humano bajo de los arboles ( o fue corrido del jardín del Edén como usted querido lector le plazca mas ) hasta estos foros en Internet, el hombre se ha estado partiendo en toda la mandarina por muchas y diversas razones. Invocando el poder de los Dioses, esos seres “superiores” que escogen individuos para gobernar o pueblos destinados a alabarlos eternamente hasta el fin de las épocas actuando como evangelizadores de la verdad revelada, llevando a orgías de sangre a los que se atrevan a negarla. Esto sin importar que los otros pueblos están peleando con sus propios demonios.  Conquistar o ser conquistados ! He ahí el dilema.

La música casi siempre ha hablado principalmente del Amor y sus altibajos, pero en esta ocasión habla del opuesto del Amor, el odio, llevado a su máxima expresión de intolerancia al ser llevados a cabo actos de barbarie en nombre de los Dioses, esos seres que ni por enterados se dan de nuestras bajas pasiones y ambiciones.




Una rola técnicamente difícil, de ritmo moderado, versión corta. Mi contribución es con las guitarras de ritmo y solos, también agregue algunos efectos para complementar la canción y las pistas MIDI de bajo y percusiones. En las voces, debido a que requiere de coros bastante elaborados, consultando con mi amplio catalogo de veintiúnico cantantes, uno de ellos acepto el reto. Aun usando software para simular coros no se pudo hacer mucho para modificar el timbre natural de la voz del cantante y decidimos dejar el trabajo hecho solo en la primer parte. De todas maneras se agradece el esfuerzo.

Como mencione antes, el tema "Gods of War" por Def Leppard ( Album Hysteria 1987 ) cuyas letras exponen el tema de rebelarse antes los dirigentes y preguntarse "Estamos peleando por los Dioses de la Guerra... pero porque diablos estamos peleando?"
                                     ♪♫ Feelin' like it's all over, …feelin' like there's no love
                                          Feelin' like it's not easy, …breathin' life in the dust
                                         On a countdown to zero …take a ride on the nightmare machine
                                         There ain't gonna be heroes,… There ain't gonna be anything

                                          Ohhhhh !
                                          (bridge)
                                          Here it comes,… here comes the night
                                          Here it comes, …hell in the night
                                          Here it comes, …here comes the night
                                          That's right!
                                          (chorus)
                                          We're fightin' for the gods of war... but what the hell we fightin' for?
                                          We're fightin' with the gods of war... but i'm a rebel
                                          And i ain't gonna fight no more...
                                          No way!   
♪♫



Las fotos con las que ambiente el vídeo son fotos históricas de la Segunda Guerra Mundial ( con excepción de las fotos de helicopteros mas recientes ), hasta ahora la conflagración más destructiva de la raza humana, algunas de ellas mostrando momentos muy crudos.
Ojala y lo disfruten como yo lo hice.

Aristegui - ¿Invalidar la elección presidencial?

Tal como sucedió el año pasado en el caso Morelia, cuando el TEPJF decidió invalidar la elección para la Presidencia municipal, el Movimiento Progresista pretende, en ese mismo Tribunal, que se declare la invalidez de la elección por la Presidencia de la República. Ni más ni menos.

Como en el caso michoacano, se busca que el Tribunal acepte que hubo factores diversos que trastocaron el orden democrático y que, en consecuencia, violaron la Constitución.

Ayer se presentó ante el IFE, para ser remitido al Tribunal Electoral, el voluminoso expediente –de más de medio millar de hojas– con el que las fuerzas políticas que impulsaron a Andrés López Obrador en su candidatura presidencial pretenden desatar un debate legal y constitucional en ese órgano colegiado en busca de que se cumpla su objetivo.

No se busca la nulidad, sino la invalidez. Se busca que el proceso se repita, tal y como ocurrió en la capital michoacana el pasado 1 de julio en una elección extraordinaria. No es la primera vez que se anula o invalida una elección en nuestro país. El Tribunal, hoy en funciones, ha anulado más de una veintena de procesos electorales entre internos de los partidos y constitucionales. Nunca ha sucedido con una presidencial.

Hoy, los expertos se dividen en dos grupos: el de los que apelan a que ninguna de las tres causales escritas en la ley para la nulidad se ha cumplido: no ocurrió que el 25 por ciento de las casillas haya sido anulado; tampoco dejaron de instalarse el 25 por ciento de las casillas y tampoco el candidato con más votos presenta condiciones de inelegibilidad. Todos saben que la de la anulación es una ruta intransitable, por eso, buscan la otra.

Dado que hay acusaciones reiteradas sobre graves irregularidades, se plantea que hay que limpiar la elección; identificar las prácticas ilegales, a los responsables, y sancionar a quienes corresponda. Desde esta lógica, se habla de aceptar resultados, dar paso a una nueva Presidencia, abrir paso a nuevas reformas y perfeccionar el sistema electoral.

En el otro extremo del debate jurídico, que es el que van a pelear los del Movimiento Progresista, se apela a una discusión más abstracta, que involucra una fuerte dosis interpretativa acompañada de centenares de videos, testimonios, documentos o evidencias cuyo valor radicará en demostrar que durante la elección por la Presidencia se violaron preceptos constitucionales.

El conteo pasó la prueba de fuego, con el más grande recuento de la historia. Los resultados del conteo rápido y del PREP quedaron inalterados. El tema no está ahí, tampoco.

La izquierda busca invalidar el proceso, alegando que se violó el artículo 41 de la Constitución, que establece que debe haber elecciones no sólo periódicas, sino libres y auténticas.

El PRI alega que toda la argumentación que se ha mostrado es falsa y que lo que se ha presentado es un dechado de subjetividades. La pregunta es ¿qué va a resolver el Tribunal?

El Movimiento Progresista afirma que puede demostrar que se compró y coaccionó masivamente el voto, que se utilizaron recursos públicos e inconfesables desmedidos, que se contó con la ayuda de medios de comunicación para posicionar, indebida y deliberadamente, a Peña Nieto, que el mercado de las encuestas fue corrompido y afectó las condiciones de la contienda, que hubo estructuras paralelas para financiar la operación de la campaña del PRI. López Obrador afirma, por ejemplo, que el 12 de junio se reunieron en Toluca 16 gobernadores, quienes se comprometieron a cumplir con la asignación de cuotas de votos para la elección. Afirma que en el caso del Estado de México se ofreció aportar 2 millones 900 mil votos y que ésa, precisamente, es la cifra que obtuvo el PRI en la entidad.

En el recurso presentado la noche de ayer se afirma que la compra masiva de votos alcanzó los 5 millones y que ese solo hecho desnaturaliza la noción básica de unas elecciones libres, al romperse el equilibrio y la equidad. Las bases para intentar la invalidez anunciadas radican también en la afirmación de que la campaña de Peña Nieto rebasó de forma desmedida el tope permitido por la ley, de 336 millones de pesos, en cantidades cercanas a los 4 mil 500 millones de pesos. Y ahí se entrará, es de suponerse, al gran tema del momento: el destino pero, sobre todo, el origen de los recursos que se presume fueron utilizados. Los casos Soriana pero, sobre todo, Monex dejan todavía muchas interrogantes abiertas


Fuente: http://www.zocalo.com.mx/seccion/opinion-articulo/invalidar-la-eleccion-presidencial

Woldenberg - El próximo Congreso

Por sexta elección consecutiva ningún partido tendrá mayoría en la Cámara de Diputados, y por tercera vez eso mismo sucederá en el Senado. Al finalizar el periodo de los diputados que tomarán posesión de su cargo el 1o. de septiembre (2015), se habrán cumplido 18 años sin que una fuerza política -en solitario- pueda hacer su voluntad en esa Cámara, y lo mismo habrá sucedido en el Senado cuando terminen su periodo los hoy electos (2018).

No es una casualidad, sino al parecer un "rasgo estructural" de nuestra política. Tres grandes partidos (o si se quiere tres grandes constelaciones) ordenan y ofrecen horizonte a la contienda y su equilibrio se traduce en cuerpos legislativos habitados por una diversidad política bastante nivelada. Si algo mostró la contienda pasada es que si bien las reglas tienden a beneficiar en cierta medida a los ganadores (en la Cámara de Diputados con un premio de hasta 8 por ciento de diferencia entre votos y escaños), lo que dio pie a no pocas especulaciones de que ahora sí habría una mayoría absoluta en ambas Cámaras, lo cierto es que los resultados finales refrendaron una realidad que ningún exorcista logrará esfumar.

Las cifras tentativas pero muy cercanas a lo que será la composición final (falta también lo que diga el Tribunal) son las siguientes: Senado: PRI 52, PAN 38, PRD 22, PVEM 9, PT 4, MC 2 y NA 1. Diputados: PRI 207, PAN 114, PRD, 101, PVEM 33, PT 19, MC 16, NA 10.

En el Senado la segunda fuerza será el PAN y el PRI ni con la suma de los votos del PVEM y NA alcanzaría la mayoría absoluta. En la Cámara de Diputados el bloque de izquierda -si mantiene su cohesión- puede ser la segunda fuerza (136 diputados contra 114 del PAN). Y en esa Cámara la suma de los votos del PRI, PVEM y NA alcanza apenitas la mitad exacta de la representación (250).

Pero lo que resulta una verdad elemental pero fundamental es que ninguno de los partidos podrá hacer su voluntad sin contar con la convergencia de algún otro. Es decir, el rasgo distintivo de los últimos años se mantiene: un pluralismo equilibrado habita el Congreso de la Unión.

Hasta ahora, desde 1997 en la Cámara de Diputados y desde el 2000 en la de Senadores, la fórmula para hacer prosperar iniciativas, la ley de ingresos, el presupuesto, la creación de diversas comisiones, ha sido la de la negociación puntual de cada asunto. Esto no quiere decir que en algunos momentos no se hayan acordado "paquetes" que incluían más de un tema, pero las coaliciones legislativas han sido coyunturales y por ello efímeras. Todas las fuerzas, en mayor o menor medida, han participado en ellas, lo que indica que es posible construir puentes de entendimiento y acuerdo. Aunque por supuesto, como es natural, existen temas en donde las posiciones no solamente son diferentes sino enfrentadas.

Pues bien, ese es uno de los escenarios posibles. Que en el Congreso se sigan forjando acuerdos sobre puntos específicos; coaliciones precarias, fugaces, que permitan aprobar reformas diversas. Hay que subrayarlo, sin ellas nada pasará. Es lo mínimo necesario.

Pero existe, por lo menos en términos especulativos, la posibilidad de forjar coaliciones permanentes y estables, incluso una coalición de gobierno. Si dos o más partidos, cuyos votos en el Legislativo trasciendan la mayoría absoluta e incluso la calificada, fueran capaces de armar acuerdos sólidos que se tradujeran en un programa de gobierno y otro legislativo, eventualmente podrían incluso arribar a un gobierno de coalición, pactando los cargos en el gabinete del próximo Presidente.

Suena excéntrico entre nosotros, porque la tradición indica que en un régimen presidencial esa operación resulta contra natura, ya que el titular del Ejecutivo tiene la facultad de nombrar -sin siquiera consultar a alguien- a todo "su gabinete". No obstante, es posible que haya llegado el momento de innovar, de hacerse cargo que incluso los ganadores no representan a la mayoría de los mexicanos y que, lo que es peor para ellos, en el Legislativo no tienen los votos suficientes como para acompañar de manera eficaz la gestión del Presidente. De tal suerte que hacer de la necesidad, virtud, puede funcionar.

Es (creo) una posibilidad remota. Pero ponerla sobre la mesa de la discusión también tiene otro sentido: comprender que cuando un Presidente no tiene una mayoría absoluta de legisladores que arrope su administración, tendrá obligadamente que construirla en cada caso. Lo cual no solamente es una perogrullada sino una fórmula que implica negociación intensiva e incertidumbre permanente. La otra opción es construir una coalición durable que ofrezca no solo fuerza a su gestión, sino horizonte. Una coalición capaz de comprometerse con una plataforma de reformas legislativas, de políticas de gobierno y de co-conducción del país. Para lo cual se podría aprovechar una de las deficiencias de nuestro cambio sexenal: los cinco meses que van de la elección a la instalación del nuevo gobierno. Bueno, es solo una especulación.

  Fuente http://www.reforma.com/editoriales/nacional/665/1328245/default.shtm

Jorge G. Castañeda- PRIAN del siglo XXI


Soy de los que prefieren, en la etapa mexicana actual, no siempre en México y no en todas partes, gobiernos con mayorías. Creo que los cambios que México requiere exigen una Presidencia democrática fuerte, con mandatos y mayorías legislativas suficientes para lograr la aprobación de reformas o llevarlas al país por la vía del referéndum. No importa si esa Presidencia democrática con mayorías legislativas es del PAN, del PRI o del PRD: así veríamos si las propuestas de cada uno de ellos encierran la más mínima coherencia y si arrojan resultados. Ya hemos tenido gobiernos minoritarios del PRI y del PAN, ahora tendremos nuevamente uno del PRI; algún día, muy lejano, tal vez haya uno de la izquierda.

Por eso me hubiera agradado que el PRI alcanzara una mayoría en ambas Cámaras, a sabiendas de que la casi totalidad de las reformas que en mi opinión deben realizarse son de índole constitucional; necesitan una mayoría de dos tercios en el Congreso y las legislaturas estatales. Pero eso ya no fue; sin embargo, el resultado del 1o. de julio podría equivaler a una mayoría priista si el PRI y el PAN se ponen de acuerdo, durante el interregno y después del 1o. de diciembre, para sumar agendas en lugar de contrastarlas.

Leo Zuckermann ya apuntaba en esta dirección en su artículo de ayer en Excélsior. Existe una gran complementariedad y una relativa convergencia de ambas agendas, sobre todo si se entiende que nada es gratis en la política. Peña Nieto ha dicho que, entre otras cosas, quiere inversión minoritaria en Pemex (el PAN está de acuerdo); concentrar el esfuerzo de seguridad en el combate a la extorsión, el secuestro y el homicidio y en construir una policía nacional mucho más grande (el PAN está más o menos de acuerdo); construir un sistema de protección social universal financiado por el fondo fiscal central (en buen castellano significa generalizar el IVA y eliminar los subsidios a la gasolina; el PAN más bien no está de acuerdo); y establecer la jornada completa en la educación primaria y dotar de una computadora específicamente para niños a los alumnos de quinto y sexto año (el PAN no lo hizo y probablemente no le encante).

El PAN quiere la reelección de legisladores, la segunda vuelta, el fin de los monopolios sindicales, la no retención de cuotas, eliminar la toma de nota y la cláusula de exclusión: sobre todo esto Peña ha manifestado su desacuerdo aunque con matices. Algunos otros temas del PAN como una mayor autonomía del Ministerio Público podrían ser convergentes.

Se disciernen claramente las bases de un entendimiento: Peña cede en aspectos políticos que no le gustan (por cierto aprobados por una parte del PRI) y el PAN pasa aceite y aprueba reformas que el PRI obstaculizó y que pueden resultar impopulares pero indispensables. La mesa está puesta, pero sólo para los comensales que hay: Peña por el PRI, Calderón por el PAN hasta el 1o. de diciembre, y después a quien el PAN escoja. Lo que no va a resultar factible es negociar acuerdos de esta envergadura y dificultad y al mismo tiempo descalificar la legitimidad de una de las partes.

Si Calderón y el PAN insisten en que la compra y coacción de votos, la manipulación de los medios y de las encuestas y el gasto excesivo de campaña, todo ello por el PRI, hicieron que Peña ganara "a la mala", debieran haber actuado y seguir actuando en consecuencia: instruir a la Fepade para que procediera desde hace 5 años contra aquellos que violaran las leyes; aprobar leyes en caso de que las vigentes no bastaran o funcionaran; y apoyar a AMLO en su empeño por declarar inválida la elección. En la indecisión consuetudinaria de Felipe Calderón yace la razón del fracaso de su sexenio, rechazado por 75% del electorado. Esa indecisión se ha reflejado en sus políticas públicas y estrategias y se vuelve a manifestar hoy: sí fue "a la mala", pero no es inválida; sí hubo trampa, pero no la suficiente para invalidar; sí tiene razón AMLO, pero no vamos con él. Así, no llegaremos a ningún lado.


www.jorgecastaneda.org; jorgegcastaneda@gmail.com
  

Alemán - El espejo

Luego del más reciente espectáculo mediático del candidato presidencial perdedor -en el que anunció que su objetivo es pedir la invalidez de la elección presidencial-, ya no existen dudas que lo último que le importa al terco Andrés Manuel López Obrador es la democracia, la transparencia y la legalidad.

Y es que sin pudor alguno -y sin pruebas contundentes-, acusa que no hubo elecciones limpias y tampoco libres ya que -según su chabacano punto de vista-, prevalecieron la compra y la coacción del voto, la ilegal intervención de gobernadores del PRI, la manipulación de las encuestas, la incapacidad del IFE para fiscalizar los gastos de campaña de Enrique Peña Nieto y… una larga lista de supuestas e imaginarias irregularidades.

Sin embargo, todo indica que la mancuerna que han forjado  López Obrador y Ricardo Monreal creen que los ciudadanos son idiotas, desmemoriados o, de plano, un montón de imbéciles. ¿Por qué? Elemental, porque si se revisan con cuidado -una a una-,  las denuncias que habrían cometido el PRI, el IFE, encuestadoras, televisoras y el mismísimo Satán, llegaríamos a la conclusión de que las izquierdas cometieron todas y cada una de las trapacerías de las que acusan.

En pocas palabras, que AMLO y Monreal nos regalan una impecable imagen de ellos mismos, mirándose al espejo, cuando denuncian una larga lista de irregularidades y violaciones legales y constitucionales, cometidas por “los otros”, en el proceso electoral del pasado domingo 1 de julio. Y claro, si de invalidar la elección se trata, tendrán que invalidar todas las elecciones del DF, las federales, las de gobiernos como Tabasco y Morelos y, sin duda, las de Congreso. Pero vamos por partes.

         ESPEJO DE LA RISA

La compra y la coacción del voto son, según AMLO, una de las más groseras irregularidades de la elección presidencial. Y en efecto, tiene toda la razón. Pero también es cierto que AMLO ya no recuerda que él mismo creó una de las más acabadas maquinarias de compra y coacción del voto, que operó como reloj suizo en el DF, al grado de convertir a Miguel Ángel Mancera en un fenómeno electoral. Aquí la pregunta es si AMLO promoverá la invalidez del voto en el DF.

Pero, además, recurrió al grosero montaje de las tarjetas Soriana que, hoy se sabe, son una farsa ya que ninguna de las que exhibió en sus grotescas conferencias de prensa, sirven para cargar dinero. Pero ya viene una demanda millonaria de Soriana, cuyo precio en la bolsa se desplomó, gracias a las mentiras de AMLO y de Monreal.

AMLO acusa a los gobernadores del PRI por la ilegal intervención en la elección, claro, a favor del partido tricolor. Pero en ningún momento recuerda la grosera intervención del gobierno de Marcelo Ebrard, quien se convirtió en el principal promotor de la campaña de Mancera. ¿Qué, ahí no se vale la indagatoria? ¿O será que tampoco sabe -o no quiere ver-, que en el caso de Morelos, por ejemplo, el PRI fue el que hizo posible la victoria de las izquierdas? O todos coludos, o todos rabones, ¿o no?

Dice AMLO que el IFE no fiscalizó el exceso de gasto de campaña de Peña Nieto. Y pudiera tener razón. Pero el candidato perdedor oculta que el IFE tampoco fiscalizó el grosero “pase de la charola” de Mandoki con empresarios, a favor de AMLO; que tampoco fiscalizó la entrega de dinero de Julio Scherer Ibarra a Jesús Zambrano para la campaña de AMLO y, sobre todo, nunca fiscalizó los millones de pesos que le regaló a las izquierdas el pillo de Martín Esparza, a cambio de una candidatura al Senado. ¿Qué, eso no debe ser fiscalizado?

Dice AMLO que el proceso electoral fue inequitativo. Y en este caso también tiene toda la razón. Sólo que prefiere no recordar que él mismo, AMLO, tiene 10 años en campaña, usando dinero público y privado para esa campaña y, lo peor del caso, que nadie sabe las cuentas de ese dinero. ¿Qué pasó, señores Andrés y Monreal, esa es una muestra contundente de la inequidad electoral? ¿O no?

         MIENTE ANTE EL ESPEJO

Y claro, se quejan de la manipulación y la propaganda en que se habrían convertido las encuestas. Y también aquí pudiera tener toda la razón. Está claro que las encuestas fallaron y que en algunos casos pudieran haber sido utilizadas como instrumentos efectivos de propaganda. Sin embargo, el señor AMLO nos debe a todos los ciudadanos y electores una explicación sobre ese tema.

¿Qué no es cierto que él mismo mintió con el resultado de sus propias encuestas? ¿Acaso en 2006 no dijo, de manera mentirosa, que las encuestas lo favorecían con 10 puntos, cuando no era cierto? ¿Qué no en la elección presidencial del pasado1 de julio dijo que iba arriba que Peña Nieto? ¿Qué no es cierto que utilizó sus propias encuestas como instrumentos mentirosos de propaganda?

Y claro, algunos de sus fieles escuderos han sembrado una cauda de mentiras en los medios propagandísticos al servicio de AMLO -como es el caso de un insultante artículo del pillo Carlos Ímaz y de su esposa-, quienes impunemente engañan, mienten e inventan. Lo que no saben es que todas esas dizque irregularidades que se habrían cometido en la elección, son la práctica común en las disputas dentro del PRD.

¿Por qué creen que en el PRD se acabaron las elecciones abiertas? Sí, porque las tribus eran un espejo de lo peor del viejo PRI; un cochinero incapaz de controlar. Por eso recurrieron a las encuestas, las mismas que nadie respeta. ¿Señor Andrés, dónde está la encuesta que muestre que usted le ganó a Marcelo Ebrard la candidatura presidencial? No la mostraron, porque AMLO no ganó; porque es un experto en hacer de la política el reino del engaño y la mentira. ¿Cara o cruz?

         SE ACUERDAN

Hace seis años, el cómputo de actas cerró cuatro días después de la elección. Los mexicanos esperaron hasta el 6 de julio para enterarse que el virtual ganador -con 35.89% de los votos-, era Felipe Calderón.

Sin embargo, en una lógica similar a la vista en los últimos días, Andrés Manuel López Obrador -que en 2006 también fue derrotado en las urnas-, aseguró que había muchas irregularidades, convocó -igual que hizo ahora- a asambleas informativas en el Zócalo, y negó que Felipe Calderón pudiera aspirar al cargo de presidente pues no tenía la autoridad moral.

A partir de ese momento, la discusión se centró en el proceso de impugnación que encabezó el dos veces candidato presidencial de los partidos de izquierda. Se exigió el recuento de voto por voto, Obrador llamó a una movilización nacional y el 12 de julio de 2006 se instaló el primer plantón de protesta en el Zócalo capitalino.

Sin embargo, al tiempo Andrés Manuel y los suyos dilapidaban su capital político, los ganadores ya echaban a andar el cambio de estafeta. Felipe Calderón colocó a Juan Camilo Mouriño y Josefina Vázquez Mota al frente de su equipo de transición. Mientras que el vox pópuli especulaba sobre la dinámica del nuevo Congreso y los coordinadores de las distintas bancadas.


PRONUNCIAMIENTO DE LA RUDH



NO NOS DEJAREMOS GOBERNAR
DESCONOCEMOS A ENRIQUE PEÑA NIETO COMO PRESIDENTE


1. Si bien nuestro movimiento y nuestra Red Unidos por los Derechos Humanos (RUDH), en la región Huasteca-Totonacapan, se declaran apartidistas y no participan como organización en el proceso electoral por no creer en las instituciones del estado ni en el sistema de partidos políticos, desconocemos a Enrique Peña Nieto como triunfador en las elecciones a la presidencia de la república el pasado 1 de julio de 2012.

2. Expresamos nuestro rechazo a la manipulación de los medios de comunicación y de las llamadas casas encuestadoras en los procesos electorales, y rechazamos la falta de vocación democrática de las instituciones y funcionarios de gobierno, en especial de Felipe Calderón, a quien también desconocemos como presidente desde el fraude electoral de 2006.

3. Rechazamos que a nombre de la democracia se nos imponga otro presidente que ha sido repudiado en todo el territorio nacional, para el cual sólo votó una minoría de gente acarreada, presionada, engañada, denigrada con dinero y otras dádivas. Rechazamos todas las formas de fraude, incluido el fraude cibernético, tolerados por el Instituto Federal Electoral (IFE), el cual carece de toda credibilidad al no garantizar la certidumbre de los comicios y al ser un instrumento de dominación social –con excepción de un buen número de ciudadanos que de buena fe participaron como funcionarios de casillas, los cuales también fueron engañados.

4. Invitamos a la ciudadanía consciente a que defienda su voto y, una vez agotadas las vías institucionales, hagamos a un lado las instituciones del estado y juntos busquemos nuevas formas de hacer política, basadas en la cooperación, en la equidad, en la libertad y en una verdadera democracia donde el pueblo manda y el gobernante obedece. No se acuda más a los comicios convocados por el IFE, pues sólo sirven para encumbrar a la clase política y legitimar la perversión del gobierno.

5. Invitamos a la ciudadanía a que comience una etapa de desobediencia civil, a que desobedezca al gobierno en todo lo que pueda. Se trata de una revolución pacífica. Si le es posible, no se deje censar, no informe, no pague multas, no facture, no pague impuestos. Los impuestos sólo se reflejan en los insultantes sueldos de la clase política, en las pensiones de los ex presidentes, traidores a la patria; en el financiamiento del fraude electoral; en el rescate a los banqueros y a los empresarios que se han apropiado de las empresas que eran de todos los mexicanos y que, además, no pagan impuestos, enriqueciéndose a costillas de la nación.

6. Si es usted un buen maestro, enseñe a los estudiantes lo que pasa en nuestro México: quiénes son los traidores, los ladrones, los asesinos, los que engañan y matan al pueblo. Construya con los niños las páginas que faltan en los libros de texto, cambie lo que no es cierto. Construya un nuevo ciudadano consciente y valiente, un ser preocupado por su patria y por la humanidad.

7. No se deje gobernar. Pensemos colectivamente en lo que podemos dejar de obedecer. Si le es posible, no pague sus tarjetas de crédito, libérese de esa esclavitud a la que nos han orillado; siéntase orgulloso de estar en el buró de crédito, sienta vergüenza de ser dócil y cumplir todo lo que le imponen. Si le es posible, no compre en los grandes supermercados ni en tiendas transnacionales ni en centros comerciales, mucho menos en Soriana; compre en pequeñas tiendas mexicanas; compre productos naturales; compre en el comercio informal.

8. Cuando sea posible, compre productos piratas; no consuma productos de lujo. Regale, ofrezca gratuitamente un producto, un servicio. No acepte nada del gobierno, ni barato ni regalado; no le pida nada, no le exija, no proteste, ignórelo. Vea usted con el corazón y confíe en la gente. Si le es posible, cambie con los vecinos el nombre de su calle, por lo menos el de su cuadra. Si le es posible, ponga un letrero afuera de su casa y declárese “Hogar Autónomo”.

9. Si le es posible, no pague la luz, cuélguese. Si le es posible, no respete el horario de verano. No compre medicinas de patente, acuda a la medicina naturista. Si le es posible, produzca en casa, tengamos huertos familiares y ofrezca productos alternativos; hagamos de cada casa una tienda informal. Baje sus precios, intercambie, acepte monedas alternativas. Cuando sea posible, si y sólo si en verdad es necesario, nombren una autoridad alternativa que mande obedeciendo, pero no un representante ante el gobierno.

10. Si le es posible, conspire, porque todo esto no basta, y el gobierno todo el tiempo conspira contra usted. Ésta es una revolución de conciencias, para empezar. ¢

Desde la Huasteca-Totonacapan, México
7 de julio de 2012

“Sembremos justicia y el fruto será la paz”
Red Unidos por los Derechos Humanos

Iván Sáinz-Pardo - SCHNECKENTRAUM

SCHNECKENTRAUM
(El sueño del caracol)
2001
País: Alemania - España
Director: Iván Sáinz-Pardo
duración: 15:05 minutos


SINOPSIS Julia es terriblemente tímida. Un día en un café, se enamora a primera vista de Oliver, un joven que se encuentra sentado en una de las mesas de al lado. Cuando éste abandona el local, Julia reúne todo su valor y decide seguirle... Historia de un amor a primera vista. Dos jóvenes en la lucha contra su propia timidez y el inamovible destino.




 

Cartones de hoy


La tercera vía. 

jueves, 12 de julio de 2012

Exhortación por parte de Tepozteco.

Exhortación a mis compañeros foristas.

 Debido a mis ocupaciones que, seguramente los demás tienen mayores (por yo estar jubilado), consulto la página de Espacio en blanco muy temprano, en la mañana, al medio día y en la noche, habiendo observado que cada vez son menos los comentarios, a pesar de que se reproducen muy buenos artículos y, por otro lado, en Discus, el número de posts es impresionante pero, la mayoría de ellos no se comparan calidad y mesura de los encontrados en este foro, en donde yo he aprendido mucho de las experiencias y puntos de vista de la gran mayoría de los participantes, aunque muy pocos comparten mis convicciones pero, ese es lo que “le da sabor al caldo”, los invito, con todo respeto, a no dejar morir este medio tan singular y difícilmente substituible, en el caso de “apagarse”.

Un cordial saludo a todos los foristas, en particular a los que difieren, en mayor grado, de mi manera de pensar.

Nota : una disculpa a Tepozteco pero hasta hoy vi tu correo, considere publicarlo hoy mismo ya que es "temprano" aun.(Arpegio)

50 AÑOS THE ROLLING STONES






Jueves 12 de julio de 1962 en la capital del Reino Unido, el número 165 de Oxford Street, punto del mapa en el que se localiza el Marquee Club, está apunto de convertirse en el lugar en el que el rock n’ roll cambiará su curso, cimientos musicales e historia para siempre.

Mick Jagger (vocalista), Keith Richards (guitarra), Brian Jones (guitarra), Ian Stewart (piano), Dick Taylor (bajo) y Tony Chapman (batería) subieron al escenario para, por primera vez, dar muestra de los estremecimientos de lujuria y las crónicas de insatisfacción que darían a luz al referente idílico de la transgresión, The Rolling Stones.











Piola - Sugerencias

El día de ayer el forista Piola comentó la existencia de temas que ningún columnista político ha tratado porque todos están centrados en el tema post-electoral.


Copiamos y compartimos en esta entrada del blog el comentario de Piola para diversificar los temas, esperando que los lectores se animen a  opinar o nos sugieran si algún columnista trata alguna temática.





1) La posible conexión de Soriana y Monex con el lavado de dinero:
2) El asesinato de dos de los comuneros de Cherán, de entre los varios desaparecidos desde hace meses. Su pleito con los talamontes es bien conocido. Las autoridades estatal y federal se limitan a lamentar los hechos. Las guardias blancas existen en México.
3) La SCJN decide que no se deben dar a conocer a la luz pública quienes son los beneficiarios de la cancelación de créditos fiscales por parte del SAT por 73 mil millones de pesos. ¿Y la transparencia?

Meyer - La de 2012, ¿una elección 'Soriana'?

 Cuando en el pasado las elecciones mexicanas concluían sin problema postelectoral era porque carecían de contenido pues el candidato oficial no tenía competidor. Ese fue el caso entre 1958 y 1982, cuando el PRI pudo incluso darse el lujo de recibir el 100% de los votos válidos, como en 1976. Sin embargo, en cuanto surgieron opciones reales y el proceso electoral adquirió sentido, entonces los resultados se volvieron problemáticos. Así, la elección de 1988 fue aquella en que "se cayó el sistema"; la de 1994 fue "la no fraudulenta pero inequitativa" (Zedillo dixit); la del 2000, además de ser la de la alternancia, también se le reconoce como "la del Pemexgate y los Amigos de Fox"; la del 2006 es la del "haiga sido como haiga sido" y la del 2012 bien podrá ser recordada como "la Soriana".

Posiblemente ni a los naturales de Soria, en España, ni a la empresa de supermercado que lleva el gentilicio, les guste que se les identifique con nuestra última elección presidencial, pero resulta que esa es una manera muy económica de destacar uno de sus rasgos más notables: la compra de votos en zonas populares mediante el reparto de tarjetas de supermercados, telefónicas o de un banco, de despensas, de dinero en efectivo, de exención del pago de algún impuesto, etcétera. Claro que también se le podría identificar como "la elección de la televisión", tal y como lo señaló desde su nacimiento el movimiento #YoSoy132 o incluso "la elección en que (la mayoría de) los encuestadores tomaron partido". Sin embargo, quizá el último proceso electoral pasará a la historia como ese que abrió las puertas para que el PRI retornara al poder.




LA NATURALEZA DEL PROBLEMA


Si el tribunal de lo electoral ratifica lo anunciado por la autoridad encargada del conteo de los votos, el PRI recuperará la Presidencia cumpliendo con las formas democráticas pero no con su contenido. Dejando de lado al Ejército, su sostén serán los 21 gobernadores priistas y el apoyo que le den en el Congreso a su bancada sus aliados naturales: PVEM, Panal y los "comprables" de otros partidos.

El retorno del PRI a "Los Pinos" es un problema muy serio para la democracia mexicana por la naturaleza histórica de ese partido, que es fundamentalmente antidemocrática. Sin embargo, lo es más porque no se trata del regreso de cualquier PRI, sino uno muy particular, uno que se ha aferrado al poder desde 1929: el PRI del Estado de México. Es este un PRI que a lo largo de 83 años aprendió a cohesionarse y a dominar todos los aspectos de la política local para evitar las fracturas que pudieran abrir la posibilidad de inmiscuirse en sus asuntos internos a un poder mayor y geográficamente muy cercano: el de "Los Pinos". Para que Toluca mantuviera su autonomía relativa frente a una Presidencia sin contrapesos y centralizadora, la élite priista mexiquense requirió de una gran unidad que evitara fracturas y conflictos internos que tuvieran que someterse al arbitraje del gran poder que residía en la vecina Ciudad de México (un estudio sobre la naturaleza de la política mexiquense se encuentra en: Rogelio Hernández, Los grupos políticos en México: el caso del Estado de México, tesis doctoral, UNAM, 1996). Se trata, tam- bién, del PRI que hizo de un humilde profesor, Carlos Hank González, uno de los hombres más ricos de su época.

Cuando el pluralismo político finalmente se abrió paso en México a raíz de las elecciones de 1997 y, sobre todo, de la del 2000, el PRI mexiquense pudo neutralizarlo mediante la cooptación de los legisladores de la oposición, fuesen de izquierda o derecha. La ola democrática que bañó al grueso de la geografía mexicana respetó varias islas, una de ellas fue el Estado de México. Desde ahí, teniendo el mayor padrón de votantes, un control total sobre el uso del presupuesto, estableciendo alianzas con los poderes fácticos -en particular con la televisión- y dejando que el intento de Roberto Madrazo de ser el líder del PRI concluyera en nada, Enrique Peña Nieto (EPN) inició el proceso de reconquista priista del poder a nivel nacional. Le facilitaron la tarea las divisiones y desgaste de las izquierdas y el fracaso mayúsculo del PAN en la Presidencia.

De confirmarse la victoria presidencial priista, el estilo personal de gobernar en los años por venir que dominará en "Los Pinos" será el propio del priismo mexiquense: control de todo lo políticamente controlable, sea al modo "Soriana" -cooptando- o al modo Atenco -reprimiendo- y siempre con una buena dosis de mercadotecnia, pues el manejo de la imagen es parte fundamental del estilo. El objetivo último de ese poder será mantener a México en el mismo camino económico y social que, a querer que no, se le ha obligado a seguir desde mediados de los 1980.

La compra misma del voto que ha caracterizado esta elección muestra que el PRI no ha cambiado y que maneja a la perfección uno de los aspectos más antiguos del sistema político mexicano: el clientelismo. Como bien observa Rodolfo Stavenhagen, esta relación de siglos se basa en la reciprocidad: el patrón da algo -dinero, despensas o cancelación de impuestos- y el cliente queda moralmente obligado a un gesto equivalente, en este caso, comprometiendo su voto.




LA RESISTENCIA


Andrés Manuel López Obrador (AMLO) es el primer gran obstáculo con el que se va a topar el proyecto restaurador peñista. AMLO es un virtuoso de la resistencia política y si finalmente no logra que se eche para atrás en los tribunales la victoria de EPN, sí va camino a lograr lo que logró en 2006: restarle autenticidad al triunfo priista, mellarle su legitimidad.

En toda elección hay algo que el ganador no puede hacer: avalar completamente su propio triunfo. Parte de eso le corresponde al perdedor. La aceptación de este último de su derrota es un elemento central de la legitimidad y no conseguirlo deja roto el filo de la victoria, como bien lo sabe Felipe Calderón. Y esto es particularmente cierto cuando el ganador no lo es por mayoría absoluta, cuando justamente la mayoría la conforma el conjunto de quienes votaron por las otras opciones.




LA INTENSIDAD DEL RECHAZO


La peculiaridad del voto es que vale lo mismo el de aquel que lo intercambió por una despensa o que simplemente acudió a la urna sin entusiasmo y sin ideas claras sobre lo que estaba en juego, que el de quien llega a la urna lleno de pasión e ideas en torno al tema. Sin embargo, en el proceso político posterior, esa igualdad propia de la elección deja de operar. Tras sufragar, el desinteresado o el que cambió su voto por una dádiva generalmente vuelve sin problema a su rutina, a instalarse en la pasividad. En contraste, el politizado, sobre todo si se siente defraudado, puede volcarse hacia la movilización.

Si bien en la votación deciden los números, en la política postelectoral es la calidad de esa votación y, sobre todo, la intensidad del compromiso y de la pasión de quien disiente, lo que marca la naturaleza del proceso político. Hoy quienes cuestionan a quien ya se asume como la nueva cabeza del gobierno federal no son sólo AMLO y la parte de la izquierda que le apoya, sino también ese otro actor que acaba de aparecer y al que el viejo priismo no sabe cómo tratar: el movimiento #YoSoy132.

La insatisfacción de los jóvenes movilizados es de fondo. Ellos han mostrado tener una idea muy certera de cuál es la naturaleza del poder real en México -dónde reside, cómo se ejerce y con qué consecuencias- y una buena imaginación para denunciar la esencia nociva del tipo de poder encarnado por EPN. Por su peculiaridad y estructura, el movimiento no es fácil de cooptar o reprimir al estilo de 1968, pues el costo de esto último sería muy alto. Además, la zona de acción natural de los estudiantes son las ciudades y la mayor, la Ciudad de México, no está bajo el control del PRI.




EN RESUMEN


Si finalmente el PRI se afianza en el poder, la tensión y las contradicciones que están caracterizando el principio de su retorno serán frecuentes y marcarán lo que vendrá pues a la incertidumbre democrática de la campaña electoral no le siguió la indispensable certidumbre en los resultados, y, por tanto, como señaló René Delgado, "la supuesta fiesta democrática adquiere los tintes de un presunto funeral", (Reforma, 7 de julio). En tales condiciones, y para que la opción abierta tras la derrota del PRI hace 12 años no termine efectivamente en el funeral de la democracia, la parte de la sociedad mexicana que no acepta rebajas en la calidad de la vida cívica, en los años por venir va a tener que invertir su energía en impedir su "sorianización".



Fuente http://www.reforma.com/editoriales/nacional/665/1328242/

Aguayo - El negacionismo

El país se divide entre quienes sospechamos de la limpieza de las elecciones y quienes le quitan importancia a las irregularidades. Me concentro en la compra y coacción del voto.

Los partidos políticos, los árbitros electorales y un buen número de analistas la han ignorado, minimizado o negado. Las revelaciones sobre el escandaloso mercadeo han provocado reacomodos en la postura del Partido Acción Nacional, José Woldenberg y Leonardo Valdés, presidente del Instituto Federal Electoral.

A las 8 pm del 1o. de julio diversos medios de comunicación dieron los resultados de las encuestas de salida. Mientras rebotaban los números por el ciberespacio, Josefina Vázquez Mota salió a reconocer su derrota, a refrendar su fe en las instituciones y a relatar emotivas anécdotas de una campaña en la cual tocó "manos" y "almas". Ninguna palabra musitó sobre el mercadeo de votos.

A medida que pasaban los días el panismo modificaba el discurso. Josefina, el dirigente Gustavo Madero y el presidente Felipe Calderón empezaron a disparar condenas a la práctica de compra de votos, sumándose implícitamente a las tesis de quienes ya sospechábamos por diferentes motivos y posiciones de la calidad del proceso. El PAN se negó a unirse a la impugnación del Movimiento Progresista y al momento de terminar este texto no habían anunciado si ellos armarían una denuncia. En suma, el panismo reconoce que hay un problema grave pero sólo pide a las instituciones que lo aclaren.

José Woldenberg es reconocido como un personaje de la transición. Era presidente del IFE en 2000 y es un agudo estudioso de la realidad política nacional. Su negacionismo ha tenido como principal objetivo defender al IFE. El miércoles 4 de julio, durante una mesa redonda organizada por El Colegio de México, enumeró lo positivo del proceso y todo lo hecho por el IFE sin hacer mención de la compra y coacción. Posteriormente aceptó que existía pero la minimizó. Woldenberg está entre el PAN y el presidente del IFE, una de las instituciones encargadas de aclarar los entuertos.

El negacionista más empedernido es Leonardo Valdés. Días antes de la elección aseguró en entrevista que las denuncias de compra y coacción de votos son "folclóricas" y "míticas" y dijo que tendrían "efectos marginales". Para él todo se resuelve acudiendo a la Fiscalía Especializada para la Atención de Delitos Electorales, Fepade (nota de Alonso Urrutia y Fabiola Martínez, La Jornada, 27 de junio de 2012). La recomendación desconcierta porque en este asunto la Fepade ha actuado con la energía de un elefante en estado de coma.

El negacionismo de Leonardo Valdés daña a la institución que preside. Su empecinamiento involucra a todo el IFE cuando ha habido consejeros, como Alfredo Figueroa, que han intentado meter el asunto en la agenda. Es una evasión absurda porque ni él ni nadie conocen la magnitud de las irregularidades.

Es un área ignota porque no ha interesado a los árbitros electorales. Después de una búsqueda en el IFE y la Fepade finalmente apareció un estudio reciente del IFE sobre el tema. En 2011 publicó uno de los escasos estudios hechos por el IFE, "Municipios estratégicos para promover la participación electoral y prevenir la compra y coacción del voto"; dedica ocho páginas a comentarios generales sobre la compra y coacción aclarando que no buscan "demostrar su existencia" o "medir con precisión estos fenómenos" sino diseñar métodos de educación cívica.

Lo absurdo de la situación es que México tiene los recursos humanos, las metodologías y la documentación para entender lo que pasa. Hay estudios académicos de calidad (Schaffer y Schedler, 2007, y Vilalta Perdomo, 2007), encuestas como las que ha levantado, desde 1994, Alianza Cívica o la documentación generada en demandas jurídicas por casos específicos.

Los partidos políticos son corresponsables porque sus denuncias generalmente son retóricas. Converso telefónicamente con el consejero Alfredo Figueroa, quien me dice que hasta antes del 26 de junio, el IFE no había recibido "ninguna queja significativa de partidos" sobre el tema de compra y coacción del voto. En esa fecha llegó la queja por el "Caso Monex", y el 29 de junio la relacionada con las tarjetas de Soriana.

Tengo desde 1991 comentando y observando la práctica de compra de votos y mi impresión es que este año tuvo dimensiones gigantescas nunca antes vistas. Sin embargo, esta opinión tiene un respaldo fáctico superior al que proporcionan los negacionistas.

La ilegalidad se combate entendiéndola. Con la evasión, la negación o la descalificación no acallarán las voces de quienes sospechamos de la calidad y los resultados. Mientras el IFE aclara los casos Monex y Soriana puede aprovecharse de su capacidad de hacer periciales para llevar a cabo un estudio a profundidad sobre todo el país. Mientras no entreguen las evidencias, guárdense las estridencias.


Comentarios: www.sergioaguayo.org; Twitter: @sergioaguayo; Facebook: SergioAguayoQuezada
Colaboraron Maura Roldán Álvarez y Marcela León Vázquez.


Fuente http://www.reforma.com/editoriales/nacional/664/1327966/default.shtm

Rocha - Calderón y AMLO contra Peña

¿Se tuitearon, se mensajearon, se hablaron por celular, acaso se vieron en secreto o… en un insólito acto de telepatía se pusieron de acuerdo para ir de la mano en una misma causa: descarrilar la llegada de Enrique Peña Nieto a la Presidencia?


Así que, luego de seis años, por fin están de acuerdo en algo. Quién iba a decir que un evento de natural confrontación como el 1 de julio uniría percepciones y voluntades de los acérrimos rivales de 2006: el Presidente y el aspirante presidencial de la izquierda. Y no es poca cosa que los polos opuestos de la política nacional coincidan en un señalamiento delicadísimo de este momento del proceso electoral: la compra de votos por parte del PRI para favorecer a su candidato. Andrés Manuel dice que son 5 millones, Felipe asegura que aunque fueran mil o 100 o uno es inaceptable. Y, haciendo un equipo inédito, ponen el balón en la cancha de IFE y Trife. Como si se tratara de llevar el partido a tiempos extras y, en una de esas, hasta los penaltis.


Pero, por lo pronto, al presidente Calderón le vendría bien la paráfrasis de ¿y la Fepade, apá? Porque habría que recordarle que a través de la PGR la Fiscalía Especializada en Delitos Electorales depende de él y de nadie más que él; aunque esté encabezada por una extraña señora que no ha dicho esta boca es mía a lo largo del proceso y de cuyo nombre nadie puede acordarse.


Así que en su inesperado acelere el Presidente no hace sino darse un tiro en el pie, ya que, en tanto la compra de votos es un delito, corresponde investigarla a la Fepade a su cargo y nunca al IFE, que no tiene facultades para hacerlo, y al que en cambio sí le compete lo de los rebases a topes de campaña, porque tiene la obligación de fiscalizar los recursos que los ciudadanos entregamos por cientos de millones a los partidos a través del IFE. Así que lo que cabría esperar es la instrucción presidencial a su dependiente Fepade para que investigue si hay o no materia en los affaires de Monex y Soriana.


En el caso de López Obrador, éste se enfrenta ya a plazos fatales: el legal para presentar impugnaciones que vence justamente el jueves cuando ofreció que presentará pruebas contundentes. Y en ese empeño se juega en alguna medida su capital político nada menospreciable de 15 millones de mexicanos que le dieron su voto este 2012. Después de que el conteo rápido, el PREP, los cómputos distritales —incluido el voto por voto en 54% de las casillas— y el cómputo final del IFE le fueron adversos, ahora su margen de acción se estrecha: nulidad o invalidez de la elección como únicas vías para su causa. De hecho, la nulidad se ve difícil porque el Trife —que ahora toma el relevo del IFE— debería encontrar elementos de inconstitucionalidad a lo largo del proceso. Lo del rebase a topes de gastos de campaña tiene un plazo legal de diagnóstico a enero, cuando todo se haya consumado y aplique tan sólo una sanción. Así que la única posibilidad de revertir el resultado de la elección presidencial es que AMLO y el bloque de izquierda logren presentar pruebas irrefutables de compra y coacción del voto y que éstas sean admitidas como decisorias y por lo tanto suficientes para declarar la invalidez de la elección. Porque el Trife tiene hasta el 6 de septiembre para evaluar impugnaciones y declarar, ahora sí, el resultado final y por ende al ganador.


Por su parte, Enrique Peña Nieto salió ayer a defender su mayoría: calificó de montaje y burla las acusaciones perredistas de compra de votos; le dio a Calderón el beneficio de la duda porque dijo que hasta a él lo engañaron; expresó que será respetuoso de los tiempos de la ley y que aguardará su calificación como triunfador. Puntualizó también que México quiere vivir en paz y que nadie —en clara alusión a AMLO— tiene derecho a polarizar al país. En suma: el proceso no ha terminado y luego de la calificación cuantitativa del IFE falta la calificación cualitativa del Trife; en este lapso seguirá la inconformidad en dos vías: la jurídica y la social, a través de movilizaciones. Así que no está por demás invocar, para los arrebatados de uno u otro bando, una palabra fundamental: tolerancia.

Lydia Cacho - Niños: entre asesinos y halcones.

Ni la prensa internacional, ni reconocidos abogados, ni policías o legisladores comprenden las implicaciones que conlleva seguir señalando a niños y niñas como responsables de ciertos delitos para los cuales fueron entrenados por personas adultas. Señalar los efectos y no las causas de los delitos a las que impúberes son inducidos, no resuelve la grave violación a los derechos de niñas y niños que estamos presenciando. Ha sido bien documentado cómo el PRI utilizó sin miramiento alguno  a cientos de niños y niñas de menos de doce años en todo el país para asegurarse de que burócratas a sueldo de gobiernos priístas votaran por los candidatos de sus “patrones”. También sabemos que los diversos cárteles han encontrado su carne de cañón en menores de 18 años que viven en situación de calle, abandonados por familias violentas y por el Estado incapaz de asegurar el bienestar social. 


Es de vital importancia comenzar a señalar a quienes eligen cada día seguir utilizando a la infancia a su antojo. Les utilizan como seres desechables para la delincuencia organizada, para la política, para la industria del sexo comercial que incluye la pornografía infantil; y claro está, para este viejo fenómeno denominado “niñas y niños soldados” que se da en varios países desde África hasta América Latina. 


Por eso es vital señalar a Thomas Lubanga, psicólogo de profesión, graduado de la Universidad de Kisangani, quien se atrevió a secuestrar entrenar y manipular a niños y niñas de menos de quince años para convertirles en “pequeños soldados” en el Congo. Lubanga comandó la milicia Reagrupación Congoleña por la Democracia-Movimiento de Liberación, y en el 2001 fundó la Unión de Patriotas Congoleños; entre 2002 y 2003 organizó masacres y se dedicó a manipular y entrenar a estos pequeños para asesinar adultos. La Corte Penal Internacional (CPI) lo arrestó en 2006 y hace unos días le sentenciaron con bombo y platillo con la ridícula pena de 14 años de prisión (como ya lleva seis años preso durante el juicio, en menos de ocho años podría salir libre). 


Es cierto que la sentencia de la CPI es histórica y ya hacía falta que se juzgaran y castigaran los delitos de lesa humanidad contra la infancia en el contexto de guerra (sin embargo, se pedían al menos 30 años de cárcel y la fiscalía prepara ya la apelación). Pero la sentencia no es suficiente, falta hacer la reflexión psicosocial sobre la naturalización de la violencia en el discurso público. 


Está claro que Lubanga fue niño alguna vez, como lo fueron los entrenadores de “niños soldados” en El Salvador y Nicaragua, como lo son los líderes de sicarios de cárteles  colombianos, brasileños y mexicanos que secuestran, reclutan y manipulan psicológicamente a chicas y chicos para utilizarles en sus redes delictivas. Pero ¿cómo llegaron hasta allí?, ciertamente ninguno de ellos es un monstruo, son seres humanos entrenados para violentar los derechos de las y los demás, educados a veces en la pobreza y otras en la riqueza, pero siempre en contextos de banalización de la violencia, del reconocimiento tácito del machismo ilustrado que reivindica que para alcanzar el poder, la democracia y la justicia, hace falta mentir, matar y utilizar a terceros vulnerables. Casi todo encuentra justificación en el uso de la violencia como medio. 


Detrás de la gran mayoría de sicarios y hombres como Lubanga, apodado de una manera extrañamente respetuosa el “Señor de la guerra” (The Lord of war) hay una historia de violencia heroica normalizada que, por lo escandaloso de los casos, impide ser analizada puntualmente. Penalizar a una o un adulto que comete estos delitos no es suficiente, apenas es útil para la sociedad si no se analizan las circunstancias en que éstos descubren que los niños y niñas de sus comunidades son rentables para sus causas, justo porque les eximen del riesgo que conlleva contratar o cooptar a personas adultas que eventualmente pueden ser utilizadas en juicios en contra de sus líderes. Para sus niños victimados Lubanga es un héroe como de película. Para los niños utilizados como espías en la elección, sería imposible explicar cómo se dio una transacción que el TRIFE consideraría un delito y la criatura valora como un divertimento 


Todos los casos, desde el que parecería un asunto menor como el de los niños que espiaron en las elecciones del 2012 a cambio de un juguete, o 200 pesos, hasta el gravísimo de las chicas y chicos que trabajan para el narco en las favelas brasileñas, las barriadas colombianas y las mexicanas, responden a una gran irresponsabilidad del Estado para establecer políticas públicas congruentes que reconozcan como primordial el bienestar de ellas y ellos como el bien jurídico tutelado de mayor importancia. 


Las niñas y niños son utilizados por políticos porque nombrarlos favorece un discurso de grandes dividendos. Se legisla sobre su sexualidad (para prohibirla argumentando su inocencia), mientras les niegan información que evitaría que sean cooptados por pedófilos. Se legisla para juzgarlos como adultos maduros y capaces de tomar decisiones informadas cuando antes de la pubertad son entrenados para matar o robar. Se les usa como títeres para invocar ternura electoral y a la vez los exponen a jugar a la democracia tramposa. Se les usa para indignarse contra los abusos, pero ni el 2% del presupuesto se dedica a rescatarles de las calles y de la violencia intrafamiliar con programas efectivos de largo plazo. Se penaliza la pornografía infantil, pero casi nadie busca a esas criaturas abusadas para rescatarles y darles opciones dignas. 


Todos los casos son graves, desde el del niño a quien se enseña a matar y la niña que se utiliza para mover droga y vender sexo, hasta el que es entrenado para violar las reglas electorales. En todos los casos hay un adulto corruptor detrás, es a ellos a quienes hay que señalar y castigar; además de invertir grandes recursos públicos para programas de desarrollo social que les den opciones de vida digna y no violenta a esas y esos menores de 18 años, cuyas voces y derechos casi siempre son ignorados. Esta será la única manera de detener el ciclo de la violencia normalizada que cría personas como Lubanga y tantos corruptores ilustrados que nos rodean. 

Este contenido ha sido publicado originalmente por SINEMBARGO.MX en la siguiente dirección: http://www.sinembargo.mx/opinion/12-07-2012/8144. Si está pensando en usarlo, debe considerar que está protegido por la Ley. Si lo cita, diga la fuente y haga un enlace hacia la nota original de donde usted ha tomado este contenido. SINEMBARGO.MX

Suzie Templeton - Peter and the Wolf (Pedro y el lobo)

Peter and the Wolf
(Pedro y el Lobo)
(2006)
País: Reino Unido, Polonia, Noruega, México y República Checa.
Director: Suzie Templeton
Duración: 32 minutos


Sinopsis: Espectacular cortometraje ganador del Oscar 2008, basado en el cuento popular ruso "Pedrito y el Lobo". Música de Sergei Prokofiev.


 



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