sábado, 24 de mayo de 2014

Miguel Barbosa Huerta - Desde la izquierda, acuerdos para la nación

La cuesta de enero se ha prolongado hasta mayo. En esta quincena, cualquier padre o madre de familia paga más por llenar el tanque de gasolina o el recibo del gas, que hace medio año. En las empresas siguen recortando personal y el fantasma del desempleo se cierne cada mes sobre miles de trabajadores. Aunque El Chapo Guzmán fue capturado y El Chayo abatido, la seguridad no regresa a los hogares y el miedo sigue en las calles de muchas ciudades y pueblos en todas las regiones del territorio nacional.
 
El país enfrenta una situación económica y social que compromete el futuro de varias generaciones de mexicanos. Para enfrentar esta circunstancia corresponde a las fuerzas políticas nacionales y al gobierno federal construir acuerdos en beneficio de los mexicanos. Para las fuerzas progresistas, nacionalistas y de izquierda es el momento de proponer acuerdos para la nación.
 
¿Qué significa que desde la izquierda se propongan acuerdos para la nación?
 
 
 
 
 
 
 
 
Significa poner sobre la mesa de los acuerdos propuestas generadas desde una perspectiva diferente a la visión de los gobiernos priistas y panistas, que no han podido disminuir la pobreza y terminar con la desigualdad de la mayoría de la población mexicana.
 
Utilizando las mejores herramientas de la política, la izquierda debe mostrar su disposición para buscar acuerdos. Se trata de acuerdos que signifiquen beneficios reales para la sociedad mexicana en materia de su calidad de vida, defensa de sus derechos y libertades y la consolidación de la democracia.
 
A finales del año pasado, después de las reformas a los artículos 25, 27 y 28 de la Constitución en materia energética, y ante las pretensiones del gobierno para que con las leyes reglamentarias de esta modificación constitucional se entregue nuestro patrimonio energético al capital privado nacional e internacional, resultaba necesario que nuestro partido acentuara su perfil de izquierda, para que los ciudadanos tuvieran referentes claros de las coordenadas del mapa político.
 
Reafirmar nuestro perfil de izquierda, sin renunciar a la política. Participamos en todos los espacios institucionales de discusión y decisión, con lo cual también impedimos que nos marginaran o aislaran.
 
Pasó poco tiempo para que el escenario de oropel pintado por el gobierno para este año se derrumbara. Cinco meses después, los impulsores de la privatización de Pemex han aceptado que los precios de los combustibles no bajarán y que, por el contrario, seguirán subiendo y que los supuestos beneficios, si se aprueban las leyes secundarias en energía, tardarán varios años en sentirse en los bolsillos de los mexicanos.
 
Mientras el gobierno promocionaba su reforma, estalló el escándalo de la empresa Oceanografía y sus contratos con Pemex, que actualmente investiga la Procuraduría General de la República y el propio Congreso, que evidenció las irregularidades en el otorgamiento de éstos y los riesgos que representan ahora que además de prestación de servicios pueden adquirir la modalidad de utilidad compartida y licencias.
 
Es del conocimiento público nuestra oposición a la reforma constitucional energética privatizadora y al paquete de reformas legales en esta materia, enviadas por el Ejecutivo el 30 de abril pasado. Al respecto, informaremos a la sociedad sobre el contenido de estas propuestas, denunciaremos los riesgos de su aprobación y nos opondremos a que se concrete el saqueo a la nación. Además, hemos iniciado una nueva campaña de recaudación de firmas para solicitar la realización de una consulta popular para detener la privatización del sector energético.
 
Independientemente de nuestra posición sobre el tema energético, la izquierda debe participar en la construcción de acuerdos para la nación, en materia económica, social y de seguridad.
 
Desde hace años, la economía nacional se estancó. El Producto Interno Bruto crece tímidamente cuando el país necesita detonar su economía para reactivar su desarrollo, atraer inversiones, crear fuentes de empleo, mejores salarios para los trabajadores y mejorar la economía de las familias mexicanas.
 
La nación requiere de acuerdos para avanzar en la reforma educativa, dar oportunidad a los jóvenes y garantizar la igualdad, temas que han sido parte del programa de la izquierda desde la creación de nuestro partido.
 
El país requiere una estrategia integral de combate a la inseguridad. En este año, la captura y abatimiento de importantes líderes del crimen organizado y la intervención del gobierno federal en Michoacán y Tamaulipas, con estrategias específicas, no han sido suficientes para devolverle la seguridad a la población en esos estados y para revertir el clima de inseguridad que se vive en todo el país.
 
Desde el Senado, existe la disposición de las y los senadores de izquierda para construir acuerdos en beneficio de México, como son la elaboración de leyes en materia de telecomunicaciones y radiodifusión que expresen el sentido de la reforma constitucional, y que el Congreso de la Unión se ha comprometido a resolver en un próximo periodo extraordinario en el mes de junio.
 
Coordinador parlamentario del PRD
en el Senado de la República.
 
 
 

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Por favor, sean civilizados.