Para la gran mayoría de los casi 200 mil asistentes al CES 2015 es poco importante lo que sucede actualmente en México.
Asuntos
como el de los normalistas de Ayotzinapa, el del diputado local del DF
que fue expulsado del PAN por abusar verbalmente de su esposa, el de las
candidaturas para las elecciones de junio entrante, o el de los
maestros revoltosos de Guerrero, Michoacán y Oaxaca no están en la mente
de los empresarios, periodistas, desarrolladores e inventores que están
reunidos en Las Vegas.
Aparentemente tampoco les interesa mucho lo que ocurre aquí en Estados Unidos. Muy pocos se enteraron de que ayer se instaló en Washington el nuevo Congreso con una muy sólida mayoría republicana, o que el presidente mexicano se reunió en la Casa Blanca (la de esa ciudad) con su contraparte estadunidense, o que los precios del petróleo siguieron bajando.
Aparentemente tampoco les interesa mucho lo que ocurre aquí en Estados Unidos. Muy pocos se enteraron de que ayer se instaló en Washington el nuevo Congreso con una muy sólida mayoría republicana, o que el presidente mexicano se reunió en la Casa Blanca (la de esa ciudad) con su contraparte estadunidense, o que los precios del petróleo siguieron bajando.























