sábado, 24 de diciembre de 2011

Rosario Robles - La disputa por la capital




El panorama no está claro. Para el PRD la elección en el Distrito Federal adquiere una importancia estratégica no sólo por el número de votos que le aporta a la presidencial, o por lo que representa la capital de la República en el panorama nacional, sino porque constituye el último y más significativo de sus bastiones. Con la derrota en Michoacán, sumada a las que se presentaron en otras entidades como Zacatecas o Baja California Sur, el último reducto y el más importante para el perredismo es justamente la Ciudad de México. Se puede argumentar que ahí está Guerrero, pero es evidente que ese caldo se cuece aparte. Desde que ganó abrumadoramente la primera elección para jefe de Gobierno en 1997 con Cuauhtémoc Cárdenas a la cabeza, la izquierda refrendó su supremacía en las dos siguientes. Catorce años ininterrumpidos en el poder constatan lo que se perfiló claramente desde 1988 con el triunfo avasallador del FDN. En aquella ocasión ganó la presidencial en el Distrito Federal, lo que le valió conquistar las dos senadurías y varias diputaciones federales de mayoría, demostrando con ello que esta ciudad es progresista, que en ella hay una ciudadanía crítica, consciente, pionera en la lucha por los derechos y promotora de esquemas participativos. Sin embargo, por primera vez en todo este tiempo, la situación parece crítica en gran medida porque las formas corporativas y clientelares ya empiezan a ser un fardo que cuesta cargar para una izquierda que llegó al poder con el compromiso de erradicar esas prácticas y de recuperar la ciudad. Hay un cierto hartazgo, sobre todo de algunos sectores de la clase media que no se sienten representados, pues su visión está vinculada a algo más que estar en un padrón de algún programa social. Esta condición se agrava porque el PRD no cuenta con una figura para contender por la Jefatura de Gobierno que esté por encima de intereses de corrientes y de grupos. La decisión de quién será el candidato o la candidata no parece fácil ante el hecho de que no se trata de personalidades de la dimensión de un Cárdenas o de un López Obrador. El armado del rompecabezas seguramente generará fisuras y divisiones que, sumado a la reciente salida del grupo del senador René Are, significa que el frente se presentará dividido como no había sucedido antes (a excepción tal vez de la elección en Iztapalapa en 2006). Aun cuando se ha anunciado que una encuesta decidirá el abanderado, no parece que ésa sea ya la ruta definitiva. A diferencia de la que se realizó a escala nacional que contaba con el respaldo de los dos contendientes, en este caso parece que algunos de los que aspiran a representar a la izquierda no están convencidos de que ése sea el método más conveniente para tomar tan importante decisión. Esto va a dar todavía algunas vueltas, pero es claro que cualquiera que resulte triunfador no es competitivo frente a Beatriz Paredes que, hoy por hoy, encabeza las preferencias electorales. Sin embargo, la falta de una figura puede sortearse con lo otros factores que constituyen sin duda un gran fortaleza del perredismo capitalino: su maquinaria electoral, el manejo clientelar de los padrones sociales, la operación política desarrollada desde el gobierno y el hecho indudable de que AMLO sigue teniendo una presencia muy importante en la ciudad que gobernó.

Por otro lado, si bien la ex presidenta del PRI tiene una ligera ventaja frente a cualquiera de los contendientes relevantes de la izquierda, no cuenta con un partido que represente una fuerza significativa y mucho menos un espacio abierto a expresiones ciudadanas preocupadas por el rumbo de la capital. El PRI, es cierto, por primera vez en muchos años aparece como segunda fuerza y con un porcentaje superior a lo que tradicionalmente ha registrado en gran medida por el efecto de su candidato presidencial, pero no tiene una estructura, está descabezado y sigue siendo rehén de intereses que no son los de los ciudadanos. Para despejar el camino y suplir la deficiencia, Beatriz Paredes necesita construir un movimiento que ponga en el centro la idea de que ésta es una ciudad para todos. No parece fácil. Por lo pronto, la pelea está interesante y competida. No podía ser de otra manera, se trata de la disputa por la capital.

Leído en http://impreso.milenio.com/node/9084491

Liébano Sáenz - La equidad sospechosa


Una norma que afecta las libertades políticas generará resultados adversos. Ahora es evidente: tres aspirantes del partido en el gobierno transitan con enormes privilegios con respecto a los otros dos de la oposición. La promoción personalizada de los primeros está sustentada en prerrogativas de ley que a los otros dos no se les brinda: dinero y acceso a todos los medios.

En su intento de regular las precampañas, la reforma de 2007 no obligó a los partidos a democratizar la designación de candidatos; sin embargo, su propósito fue otro y la instrumentación es defectuosa. Invariablemente, una norma que, en aras de la equidad o el control, afecta las libertades políticas generará resultados adversos. Ahora se hace evidente: tres aspirantes del partido en el gobierno transitan con enormes ventajas y privilegios con respecto a los otros dos de la oposición. La promoción personalizada de los primeros está sustentada en prerrogativas de ley que a los otros dos opositores no se les brinda: dinero y acceso a la radio, a la televisión y a todos los medios para hacer su comunicación política.
La iniquidad se hace más que evidente y, en este caso, las libertades políticas de quienes disputan el poder al partido gobernante se ven restringidas por la ley y por la interpretación dispareja que realiza el Tribunal Electoral. Queda claro que las precampañas, como fueron concebidas por el Legislativo, son realmente campañas políticas. De otra manera no se entiende el acceso a los medios de comunicación masiva, cuando quienes podrían votar en la elección interna del PAN, en el mejor de los casos, son sólo 1.7 millones de ciudadanos, esto es 2.1% de la lista nominal de todos los electores. En otras palabras: los mensajes de las precampañas en curso llegan a todos, cuando en realidad sólo votaría una mínima proporción perfectamente ubicada al interior del PAN.
El derroche en publicidad es un tema relevante; los promocionales de la campaña en radio y tv tienen un costo y un valor en el mercado, pero el asunto de fondo es que 98% de los receptores de la campaña no tienen poder de voto en la elección a la que aluden los mensajes. El problema es que esta circunstancia sí afecta la equidad para la elección constitucional de julio próximo, dado que uno de los candidatos, el que resulte ganador en la contienda interna del PAN, habrá iniciado ya desde ahora su promoción personalizada ante la mayor proporción de electores, mientras que los otros dos candidatos, Andrés Manuel y Peña Nieto, no sólo carecen de los mismos apoyos fiscales, sino que tienen prohibido realizar actos públicos. Equidad sospechosa.
Es previsible la respuesta de los beneficiados o los defensores de la ley, pues la desventaja bien puede explicarse con el argumento de que el PAN sí optó por una elección interna, mientras que los otros dos la excluyeron. Sin embargo, este razonamiento no es del todo cierto. Sí, fue decisión del PRD y de los partidos coligados llevar a cabo un procedimiento para la definición de candidato con antelación a los tiempos de precampaña, pero no ocurrió lo mismo en el caso del aspirante del PRI, cuya condición de candidato único derivó de la declinación, a última hora, de su competidor. La afectación legal que le significa al candidato del PRI y al PRD no contar con los mismos elementos que sus competidores del PAN resulta de actos que no son propios, que ni siquiera estaban previstos en las normas internas o en el procedimiento de selección del candidato.
Es explicable la inconformidad manifiesta de López Obrador por lo ocurrido. Por un lado, los precandidatos del PAN no sólo disfrutan las enormes ventajas de las prerrogativas oficiales y, por el otro, se pretende que él y Peña Nieto limiten su proselitismo a los miembros y a las propias estructuras de sus respectivos partidos. Cabe señalar que la desigualdad de criterios no encuentra sustento ni en la ley ni en la misma Constitución. Con su fallo, el Tribunal ha ido demasiado lejos porque aplica la restricción de actividades para miembros de partidos exclusivamente a los candidatos únicos. Tanto el Tribunal como el régimen de prerrogativas de precampaña presuponen que las elecciones internas sean abiertas a toda la ciudadanía, cuando evidentemente no es el caso del proceso de selección en el PAN.
El saldo de la defectuosa e inequitativa reforma de 2007 queda ahora a la vista: candidatos que no pueden ejercer sus derechos políticos básicos en términos de libertad de expresión y de asociación; criterios judiciales sin sustento constitucional que, además, inducen iniquidad al desentenderse del principio de igualdad; dispendio publicitario a favor de unos y con exclusión de los demás contendientes, y daño en la relación de las instituciones electorales con partidos y candidatos. En suma, la norma de 2007 favorece la iniquidad y lesiona las libertades.
Es difícil que ocurra la enmienda por parte del Tribunal Electoral. Lo menos que puede precisar la sentencia del caso es que tampoco los precandidatos del PAN puedan realizar actos de proselitismo fuera de los confines partidarios. Sin embargo, el asunto de fondo y que debe preocuparnos a todos no es definir lo que está prohibido, sino subsanar la desigualdad y la iniquidad que genera el acceso diferente a las prerrogativas. Y bien vale la pena subrayar que esta penosa situación no es, necesariamente, fruto de las determinaciones del órgano judicial ni del IFE, sino de una mala ley que hace valer la equidad a costa de la libertad.
***
La Pascua: la maravilla de la Navidad se manifestó en un pequeño gran pesebre y ha estado ahí desde entonces. La esencia del grandioso acontecimiento del mundo cristiano está viva y refugiada en algún lugar de nuestro infinito universo interior; es como la sangre necesitada de purificación que se refugia siempre en el corazón porque sólo de ahí obtiene el impulso para volver renovada.
Si somos capaces de comprender el verdadero sentido de esta celebración, sabremos que la bondad, el amor y la buena voluntad son la mirra, el incienso y el oro que nos toca ofrecer ahora. Se han cumplido ya dos milenios del llamado y siempre es un buen momento para responder, porque conocemos de sobra que esta invitación no tiene fecha de caducidad. Feliz Navidad a todos los generosos y tolerantes lectores de esta columna semanal.

Juan Villoro - Turrones


Recibí un turrón y sospeché de inmediato que había pasado por otras manos. No me refiero a las personas que lo produjeron, sino a un efímero propietario anterior.

El empaque tenía la atractiva y resistente presentación de los productos artesanales que se pueden apilar sin que les pase nada; no había señas de maltrato y la fecha de caducidad estaba más en orden que la de mi licencia de manejo. Además, el regalo venía de Vic Glutamato, amigo que sólo ofrece lo mejor. Pero algo vibraba en esa caja.

Releo la frase anterior y descubro con alarma la palabra "vibraba". ¿Es posible que un sencillo postre me regrese a una época de psicodelia y relaciones esotéricas con el cosmos en que las cosas me atraían o repelían por un sistema de ondas magnéticas que nunca supe descifrar? Pero eso fue lo que advertí: el regalo había sido antes de otra persona.

Quiso la casualidad que Vic llegara a la casa en el momento en que mi tía Antonomasia trataba de salir de ella (no podía porque su suéter de estambre se había enredado con una esfera del árbol de Navidad). Como de costumbre, Vic venía dispuesto a humillarnos con buenas noticias: no había encontrado un solo embotellamiento en el Distrito Federal. Una vez más su optimismo sugería que los demás estamos perturbados.

Por desgracia, su estado de ánimo parecía fundado; no pidió usar el baño (hubiera sido una señal inequívoca de que llevaba horas en el tráfico); lucía fresquísimo, arreglado con agraviante pulcritud (yo estaba en pants, con la cara de quien acaba de ver Halloween 13 o una película de arte iraquí); sencillamente no parecía venir del fraccionamiento al que yo llego en dos horas. Un hombre en navideña plenitud, que habita una realidad paralela a la que no tenemos acceso los neuróticos.

Antes de su llegada, Antonomasia había expresado las opiniones del polo opuesto de la humanidad. Una amiga suya olvidó que el pavo provoca sueño, se quedó dormida y se volcó en la carretera a Irapuato; otro amigo se atragantó con las ramas de los romeritos mientras cantaba O Tannenbaum y acabó el villancico en la Cruz Roja; alguien más descubrió que el bacalao tiene cada día más espinas pero, con la valentía que da el ponche, consideró que la Navidad es temporada de faquires y acabó con el esófago espinado. Y antes de eso, la tía había hablado del cambio climático, el desfalco mundial de los banqueros y la falta de credibilidad de los políticos.

La sonrisa de azúcar glass de Vic le produjo un cortocircuito semejante al que ella estaba a punto de provocar con su suéter de Chiconcuac enredado al árbol. Pronosticó que esta Navidad nos atragantaríamos con tejocotes.

Mi amigo me dio el turrón mientras la tía lograba zafarse del árbol (agregando a la decoración un par de hilachas color heno). Antonomasia me dijo con sincera angustia: "¡Le acabas de poner frenos a tu hija! ¡Es como comprar un Audi! ¡Y tus libros no se venden tanto!"; luego señaló el sólido turrón de Alicante: "¡Año Nuevo en el dentista!".

Para cambiar de tema, Vic habló de una película excelente y una novela deslumbrante. Antonomasia lo vio con el desprecio que se le concede a los seres inferiores, incapaces de entender que la vida vale la pena por las decepciones que provoca. Informó que la película en cuestión había hecho que el turismo sexual aumentara en Tailandia. En cuanto a la novela, el autor había plagiado 25 páginas de John Irving, que tampoco es la gran cosa. Me asombra la cantidad de datos adversos que domina mi tía, como si Google se hubiera inventado para alimentar sus desacuerdos.

Vic agradeció los útiles conocimientos negativos de la tía mientras yo pensaba en las personas que antes habían sido dueñas del turrón: ¿Chacho?, ¿Frank?, ¿Ricky?, ¿Yuli?, ¿el gran Philippe?

¿Por qué pensé en esos cinco nombres? Lo que hasta ese momento me había parecido una "vibración", es decir, una intuición más o menos chamánica, se presentó como lo que era desde el principio: una señal del inconsciente. Es molesto decirlo pero en este caso la asociación libre de ideas dependía menos de Freud que del sentimiento de culpa que el cristianismo de posada infunde en el sujeto guadalupano: ¡yo le había dado turrones a esas cinco personas! Pero no había comprado ninguno: eran regalos desplazados.

Entendí mi desconcierto de otro modo. El turrón es un bien que se disfruta sin alharaca. Nunca he oído que alguien diga: "¡Qué antojo de turrón!" o "Vamos a casa de Chacho: tiene unos turrones geniales". Estamos ante un dulce agradable, difícil de rechazar, que define una temporada. Una golosina de calendario. Su cometido principal es el de circular. Más que un alimento es un mensaje que se antoja retransmitir. Regalar el turrón que acabas de recibir es como retuitear un saludo.

Antes de las redes sociales, la gente se mandaba azúcar en señal de paz.

A reserva de lo que diga Antonomasia, es un logro que una especie de depredadores haya inventado un dulce hecho para pasar de mano en mano, un sistema de comunicación que en ocasiones insólitas incluso se puede masticar.



Leído en http://www.reforma.com/editoriales/nacional/639/1276913/default.shtm

Los que no probarán bocado


La Navidad está a la vuelta de la esquina. Pese a que en 2011, las condiciones económicas no mejoraron y el gobierno federal decretó un aumento del salario mínimo de casi dos pesos para 2012, poco más de la mitad de los mexicanos se preparan para festejar con una cena en familia. La Profeco vaticina que la noche de este 24 de diciembre, en la víspera de la Natividad, las familias no escatimarán en los alimentos en su mesa. Ya sean los clásicos pavos, los tradicionales romeritos, los lomos y las piernas, los tamales y el pozole, según marque la tradición por regiones geográficas, buscarán pasar una noche diferente a las del resto del año. Sin embargo, como tantas otras navidades en México, habrá quienes se queden sin cenar. De acuerdo con el más reciente estudio del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval), el número de personas en situación de pobreza en México subió de 48.8 millones a 52 millones entre 2008 y 2010, lo que significa que 46.2% de la población se encuentra en esa situación, contra el 44.5% de 2008. Más allá, la pobreza extrema, aquellos que no tienen ni para probar bocado, pasó de 10.6% a 10.4% de la población total, con lo que se mantiene en el nivel de 11.7 millones de personas

De todas las del año, la cena de Noche Buena es la más cara. Y los mexicanos son poco proclives a sustituir los ingredientes en la mesa. Como en otras navidades, esta noche no escatimarán en nada.
A pesar de la crisis y que los precios aumentaron con respecto al año pasado, la cena en las familias mexicanas típicas se efectuará con los platos que se han vuelto tradicionales, según las diversas regiones del país: pavo, romeritos, ensalada de Nochebuena o tamales, pozole, piernas o lomos. Este es el rostro de la Navidad 2011: apenas con una leve mejora en los bolsillos, a costa del aguinaldo, pero con gran disposición para una cena generosa.
De acuerdo con el sondeo que realiza cada año la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco), este 24 diciembre las cenas incluirán en primer lugar al pavo, en segundo a la pierna y en tercero a los romeritos. Nadie mencionó al pozole para la cena navideña como un platillo que bien puede incluirse para abaratar el costo del festejo. La bebida más consumida será la sidra y, después, el tequila. Por todo, los mexicanos gastarán en promedio 737 pesos. En comparación con el año pasado, un 37.7% de los entrevistados dijo que el gasto será mayor, mientras que para 36.1% será igual. Un 23% expuso que será menor.
Este ejercicio, la Profeco lo realiza en una muestra de 181 personas de ingresos bajo, medio y alto en el Distrito Federal.
Alejandro Celis Albarrán, director de Estudios sobre el Consumo de la Profeco explica que en otras celebraciones, los mexicanos muestran más proclividad al ahorro mediante el abaratamiento de los costos de sus comidas; por ejemplo en Año Nuevo hay quien considera al pozole. En Navidad, las familias suelen respetar la tradición de cenar con exquisitez.

Los aumentos
Este 2011, el precio del pavo registrará un aumento de 6% con respecto a 2010, algo mínimo según la Sección de Productores de Guajolote de la Unión Nacional de Avicultores (UNA) si se considera que los costos de producción, en especial la de los granos, han aumentado en 25% desde 2008.
El costo de la sidra va de 52 a 98 pesos en los almacenes de denominación conocida. No se observa incremento en esta oferta que incluye producción nacional e internacional; en este último caso, sobre todo de España.
En México, el mayor potencial de esta bebida se ubica en Hidalgo, Puebla y Chihuahua. La zona de Huejotzingo, en Puebla, concentra a las empresas sidreras más emblemáticas.
Ese municipio cuenta con unas 120 hectáreas cultivables para pera y manzana. El 40% de la cosecha de este año se perdió debido al mal clima, pero la sidra para 2011 no tuvo afectaciones: el néctar está en barricas desde hace tres años con el fin de lograr su fermentación.

Algo íntimo
La cena de Noche Buena es un festejo más íntimo que la de Año Nuevo y se efectúa en la familia nuclear. No se extiende en las ramas genealógicas, por lo que son menos los invitados a la mesa.
La reunión ocurre en casas adornadas. Series de iluminación, nacimientos  y árboles son los principales aditamentos en el ambiente. El costo de adornar las casas, esta vez, será de 627 pesos. El 85% de los entrevistados en el sondeo respondió que invirtió en ello. Profeco no preguntó si recurrieron al reciclaje, pero ninguno de los entrevistados lo precisó.

La economía, punto flaco
La economía ha mejorado, pero no en forma determinante. No obstante, hay buen ánimo de compra para la Navidad, particularmente alentada por el pago de los aguinaldos en quienes son asalariados formales. “En lo individual (el mexicano) se percibe mejor y está dispuesto a gastar más”, expone Alejandro Celis Albarrán, director de Estudios sobre el Consumo de la Profeco, al referirse a los años pasados en los que la crisis financiera mundial –que no ha terminado–golpeó con toda su fuerza.
El crecimiento que mostró la economía mexicana en el primer semestre del año se reflejó en una relativa recuperación de las condiciones en el mercado laboral, según el Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática (INEGI).
El porcentaje de la población ocupada que no percibe ingresos por su trabajo o que gana hasta dos salarios mínimos disminuyó en los primeros seis meses de 2011, respecto al mismo periodo de 2010, mientras que el de aquellos cuya remuneración es superior a cinco salarios mínimos, aumentó.
El INEGI reportó que, incluso, el salario mínimo real aumentó 0.70% en la primera mitad del año.

Muchos no tendrán acceso a la cena
La recesión económica iniciada en Estados Unidos a finales de 2007 impactó de forma frontal en México al sumar 3.2 millones de personas a las filas de la pobreza, de acuerdo con el más reciente estudio del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval).
De esta forma, el número de personas en situación de pobreza en México subió de 48.8 millones a 52 millones entre 2008 y 2010, lo que significa que 46.2% de la población se encuentra en esa situación, contra 44.5% de 2008.
El 46.2% de la población pobre se concentra, particularmente, en Veracruz, Guanajuato, Chihuahua, Oaxaca y Baja California.
Además, la pobreza extrema, la que tiene tres o más carencias sociales, pasó de 10.6% a 10.4% de la población total, con lo que se mantiene en el nivel de 11.7 millones de personas; mientras que el número de personas vulnerables por ingreso pasó de 4.9 millones en 2008 a 6.5 millones en 2010.
Otro indicador de ese estudio es el porcentaje de personas con carencia por acceso a la alimentación, que pasó de 21.7% (23.8 millones de personas) a 24.9% (28 millones) entre 2008 y 2010.
Es decir, 28 millones de mexicanos se encuentran en crisis alimentaria y esta Navidad no tendrán acceso a una cena. Es la última cifra que brindó el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social sobre las personas con la alimentación más precaria.
Esto permite dimensionar la magnitud de los desafíos que aún enfrenta el Estado mexicano para erradicar las enormes diferencias económicas en el país, especialmente en aquellas regiones y grupos sociales más desfavorecidos y rezagados. Mientras esa desigualdad continúe y la mayoría de los mexicanos no puedan tener una cena digna en Navidad y una buena alimentación durante todo el año, poco o nada hay por festejar.

Leído en http://www.sinembargo.mx/23-12-2011/101919

La cruda - medidas de prevención y remedios caseros.


Los remedios para la cruda es un clásico navideño y de año nuevo. Les presentamos medidas para prevenirla y recetas para combatirla al día siguiente.


Muchos médicos creen que la resaca o cruda es el resultado de dos fenómenos que son: una inflamación leve del cerebro y deshidratación.

Si después de beber unas cuantas copas de alcohol, comienza a sentir los síntomas de la resaca o cruda, existen varios remedios caseros y populares que le puede ayudar a alivar los malestares como los siguientes:

Algunas recomendaciones de prevención:

Beber lentamente. Es necesario beber lentamente para que el alcohol llegue en menor cantidad al cerebro (aunque al final se tome más) Esto se debe a que el cuerpo quema el alcohol a un ritmo fijo de más o menos 30 mililitros por hora. Si le da más tiempo para quemarlo, llegará menor cantidad de alcohol a la sangre y al cerebro.

Beber con el estómago lleno. El alimento retarda la absorción del alcohol independientemente del tipo de comida que se ingiera. Por ello, se recomienda comer antes de beber.

Evitar las bebidas con burbujas. Según estudios, toda bebida alcohólica con burbujas incluyendo la champaña incorpora rápidamente el alcohol en el torrente sanguíneo causando una fuerte resaca.

Algunas recomendaciones para cuando se tiene una resaca:

Tratar de comer algún bocado Desayunar hidratos de carbono (pan, cereales integrales) ayuda a subir gradualmente los niveles de glucosa y si se agrega una cucharada de miel, ayudará a metabolizar el alcohol con mayor rapidez.

Es importante comer el resto del día de forma moderada y alimentos ligeros como sopa o pan tostado, pero sin excederse Se debe evite comer sobras de la fiesta o comidas pesadas como cordero y los langostinos.

Tomar mucha agua: Debido a que mucho del malestar de la resaca viene de la deshidratación que sufre el organismo, beber mucho líquidos puede que lo ayude a sentirse mejor.

Para el día siguiente.


Remedio para la resaca o cruda #1: Partir un limón en dos mitades y frotar cada una en ambas axilas.

Remedio para la resaca o cruda #2:  Hacer una infusión de jengibre, tomarla y luego apretar la parte carnosa existente entre el pulgar y el índice (en ambas manos)
.
Remedio para la resaca o cruda #3: Tomar, antes de acostarse, un jugo de naranja donde se haya disuelto una cucharada de azúcar.

Remedio para la resaca o cruda #4: Comer mandarinas, el melón, las fresas o gazpacho.

Remedio para la resaca o cruda #5:. Comer dos plátanos le puede ayudar a que se sienta mejor más rápidamente.

Remedio para la resaca o cruda #6 Elaborar un cocimiento de ortigas en un ¼ de litro de agua, un limón y un puñado de hojas de ortiga.  Se hierven las hojas de ortigas en el agua durante 5 minutos y a continuación se cuela. El zumo de limón se añade en el momento de tomarlo. Se recomienda tomar este cocimiento en las mañanas de resaca, en ayunas.

Remedio para la resaca o cruda #7 Mezclar lechuga, kiwi y pomelo en la licuadora . Beber un vaso de este jugo.

Remedio para la resaca o cruda #8: Preparar un jugo con los siguientes ingredienes: una rebanada de papaya, un vaso de leche descremada, cuatro hielos molidos, un trozo de canela en polvo.  Para ello se debe licuar todos los ingredientes con excepción de la canela que será añadida al final.  Se debe tomar un vaso cada cuatro horas hasta que se retire los síntomas de la cruda

Remedio para la resaca o cruda #9: Preparar un jugo con 3 tomates, un pepino sin cáscara picado y una cucharada de aceite de oliva.  Licuar hasta desaparecer los grumos y se bebe de inmediato.

Remedio para la resaca o cruda #10: Lavar y cortar en pedacitos una berenjena pequeña. Colocarla en una licuadora junto con un vaso de agua.  Licuar por unos instante.  Colar y tomar tan pronto se regresa de la fiesta.

Remedio para la resaca o cruda #11: Hacer un caldo vegetal donde se incluyan dos papasapio, calabacín, remolacha y zanahorias lo cual regresará la energía. 

Remedio para la resaca o cruda #12:  Verter dos cucharadas de hojas de menta en 1 taza de agua que esté hirviendo.  Tapar y dejar refrescar.  Tomar una taza añadiendo, si se desea, 1 cucharadita de miel biológica con lo cual se aliviará el dolor de cabeza y, a la vez, que activará el proceso de rehidratación.

Remedio para la resaca o cruda #13: Extraer el jugo de dos naranjas y luego agregar 1 cucharadita de zumo de lima y una pizca de comino molido.  Tomar un vaso de este jugo

Remedio para la resaca o cruda #14: Verter 2 cucharadas de ajenjo en una taza de agua hirviente. Tomar una taza de esta infusión para evitar la resaca del día siguiente.

NOTA AL PARECER ALGUNOS DE LOS REMEDIOS FUERON HECHOS BAJO EL INFLUJO DE BEBIDAS ESPIRITUOSAS

Algo de Benedetti

viernes, 23 de diciembre de 2011

Canción Navideña - Hoy en Viernes Musical en Democracia Ya!


La música es una de las más vibrantes manifestaciones del espíritu de la Navidad. Sus melodías, desde simples trinos y tonadas populares hasta exquisitas obras por compositores clásicos, grabadas en nuestra memoria, nos evocan recuerdos y alegrándonos el alma nos invitan a crear nuevos recuerdos cada año, compartiendo con amigos, seres queridos, familiares e incluso recién conocidos.
Con mis mejores deseos reciban todas y todos Ustedes y para sus apreciables familias, un fraternal abrazo!…

No olvides visitar el magnífico blog de Antonio ve y comenta  en http://democraciaenmxicoya.blogspot.com/2011/12/cancion-navidena.html

Ezra Shabot- Prioridades de la izquierda


 La consolidación de la candidatura de Andrés Manuel López Obrador presenta
aspectos positivos y negativos para la estrategia de una izquierda que requiere
crecer significativamente, y superar así la debacle de la elección del 2009. De
hecho, una de las debilidades de la izquierda en este proceso es la falta de
recursos para costear campañas para presidente, jefe de gobierno, diputados y
senadores, independientemente de las estatales que concurren en la misma fecha.
La pérdida significativa de escaños en 2009 redujo sustancialmente el
presupuesto de un bloque partidario que llegó a tener una inmensa cantidad de
dinero por el éxito en 2006.

Las derrotas electorales en las gubernaturas del PRD redujeron aun más los
márgenes de movilización política, así como el flujo de recursos a las campañas.
Los gobernadores aliancistas durante el periodo de elecciones federales se
manejan en estrategias menos partidistas y más vinculadas con los ofrecimientos
de posibles candidatos ganadores. Así, la izquierda tiene escasas posibilidades
de financiar adecuadamente todas las campañas, por lo que se verá obligado a
definir prioridades sobre dónde invierte dinero y dónde no.

Las únicas fuentes reales de recursos son: las aportaciones del IFE según el
peso electoral de cada partido, y la gran gallina de huevos de oro: el gobierno
de la ciudad de México. Y es aquí donde la disputa por el oro comienza a partir
de la lucha por determinar la importancia de cada objetivo. En la lógica de
cualquier partido político ganar la Presidencia debería ser su principal
aspiración. Sin embargo, cuando el dinero no alcanza para todo y hay que
garantizar el único espacio de poder real que se tiene, la discusión sobre las
prioridades se convierte en asunto de difícil negociación.

Y es que para Marcelo Ebrard y muchos de sus aliados, el control de la capital
es fundamental para seguir operando a partir del 2012. La perspectiva de un
triunfo de AMLO se ve hoy muy lejana, sin ninguna relación con la expectativa de
victoria en 2006. Es aquí cuando Marcelo se convierte en el factor que define
prioridades, y para él garantizar el triunfo de la izquierda en la capital es
mucho más importante que arriesgar recursos para la campaña de alguien quien no
sólo lo ignoró durante su gestión, sino que de hecho se convirtió en su
adversario interno una y otra vez.

Quizá si las encuestas pusieran a Andrés Manuel en la pelea, y la ciudad de
México no corriera el riesgo de ser ganada por el PRI y Beatriz Paredes, la
generosidad de Ebrard pudiese expresarse como parte de una apuesta triunfadora
en toda la línea. Sin embargo, hoy los riesgos de perder la capital frente a
Paredes son reales, y AMLO no se acerca en las encuestas a Peña Nieto pese a los
tropiezos de éste. De ahí lo delicado de la designación del candidato de
izquierda al GDF. Se requiere de una figura fuerte, capaz de ganar y gobernar la
ciudad, y un blindaje de mucho dinero para contener con lo que amenaza ser la
ola tricolor.

Para el PRD perder la ciudad de México significaría el retorno a la marginalidad
política, en la medida en que carecen de otra posición equivalente en el país.
Por eso Ebrard se negó a renunciar en busca de una senaduría; eso hubiese
implicado ceder el gobierno a las huestes lopezobradoristas, y con ello la
designación del candidato a jefe de gobierno. Buscar un candidato ganador y usar
todo recurso disponible para garantizar su triunfo en el DF es la prioridad
perredista. El dinero para AMLO tendrá que venir de otra parte.

Leído en http://www.eluniversalmas.com.mx/editoriales/2011/12/56251.php

Rubén Cortés - Un absurdo del TEPJF

Es insensato el llamado del TEPJF a los precandidatos únicos a hacer campañas solo ante militantes de sus partidos, y no entre la “población abierta”. También es incoherente, ya que convierte en inequitativa la legislación electoral.

Además, contradice el espíritu democrático y garante de las libertades de la Constitución, pues si, según la ley, las precampañas acaban el 22 de febrero y las campañas arrancan el 30 de marzo ¿Qué demonios pretende el TEPJF que hagan los precandidatos únicos ahora hasta entonces?

En su tradición institucional, el PRI informó que su precandidato único, Enrique Peña, acatará la resolución. Sin embargo, el precandidato único de “las izquierdas”, AMLO, dijo que “se ajustará”, pero exigió al TEPJF le informe “qué está prohibido”.

Y tiene razón, porque el TEPJF parece estar empeñado en sobrecargar de reglamentaciones el proceso electoral para reventarlo. O convertirlo en materia de litigio.

Son muy válidas cuatro de las 10 exigencias de AMLO:

–¿Cómo se garantiza la libertad de expresión y de asociación de un precandidato único a la luz del principio propersona previsto en el párrafo tercero del artículo primero de la Constitución?

–¿Cómo se garantiza el principio de equidad del precandidato único en relación con precandidatos de otros partidos que si tienen exposición pública, con imagen y nombre frente a terceros o ciudadanos en general en medros de comunicación electrónica y en tiempos del Estado administrados por el TEPJF?

–¿Qué características deben tener los mítines o encuentros del precandidato único. Deben realizarse en espacios públicos o cerrados?

–¿Solo con militantes y simpatizantes de los partidos de su coalición y atendiendo a los procedimientos de selección de su precandidatura en cada partido?

Sí, porque el TEPJF impide a Peña y AMLO hacer campaña en “población abierta” por ser “precandidatos únicos”, pero no a los tres precandidatos panistas, justo por no ser “únicos”.

Daría, pues, la impresión de que favorece al partido en el poder y machaca a la oposición.

Desde ya, es grave que parezca que la autoridad electoral haya dejado de ser independiente y figure como un instrumento más del poder. Sería no solo un retroceso, sino algo contrario a la democracia que ya habíamos ganado.

Porque, con el cuento supuestamente legítimo de que no son “candidatos únicos”, a los precandidatos panistas, Josefina Vázquez Mota, Ernesto Cordero y Santiago Creel, el TEPJF asiente a que hagan campañas ante los militantes de sus partidos y entre la población abierta.

En cambio, a los dos precandidatos opositores les restringe la libertad de expresión con un argumento legaloide y baladí, que no deja de ser una hipocresía: una máscara.

Sí, una de las tantas máscaras a las que, como sociedad, le estamos tomando un gusto alarmante.

Lorenzo Meyer-- Corrupción, problema central


Si fuese necesario reducir el complejo conjunto de problemas que afectan hoy a la sociedad mexicana a uno solo, entonces el de la corrupción -pública en primer lugar pero con su contraparte privada- debe ser el elegido. La corrupción es un elemento presente en cualquiera de los otros asuntos que conforman hoy el abanico de nuestros males colectivos, desde el narcotráfico hasta la degradación del medio ambiente, pasando por la debilidad fiscal, lo raquítico del crecimiento económico, la mala calidad de la educación y docenas de temas más.

La corrupción dentro de las estructuras del poder es algo tan antiguo como la política misma. Ya la Biblia menciona el tema. En Roma, al final del segundo siglo A. D., cuando la guardia pretoriana era ya un factor de poder decisivo, la selección de un emperador se parecía a una subasta: el cargo se daba al mejor postor y qué decir de las consecuencias de la venta de puestos públicos por la corona española durante nuestra época colonial.

En México la corrupción es un mal endémico. Dada la naturaleza humana no podemos suponer que no existía aquí antes del siglo XVI aunque es difícil saber cuáles eran sus formas y su extensión, pero el fenómeno ya está bien documentado a partir de la conquista, cuando se instaló como una extensión de las múltiples prácticas de torcer la legalidad, que existían -abundaban- en la metrópoli, aunque con peculiaridades propias debido a la existencia de una amplia población original derrotada, a la que peninsulares, criollos, mestizos y caciques indígenas consideraban materia de explotación.



· Definición

En su sentido más amplio, se entiende como corrupción la perversión o el abandono de un estándar establecido de conducta. En el campo de la política, hoy en día, se le puede definir de manera más específica: como el uso de un puesto público o de autoridad para lograr un beneficio personal no permitido por la ley. Las formas más corrientes de esta corrupción son el soborno, la extorsión y el uso inapropiado de información oficial (The social science encyclopedia, Londres, 1996, p. 142).

Hace medio siglo, la literatura especializada no parecía demasiado preocupada por los efectos de la corrupción. Por un lado, algunos optimistas suponían que el proceso general de crecimiento llevaría a disminuir sus áreas e intensidad de manera tal que en los países desarrollados el tema llegaría a perder relevancia y, sin desaparecer del todo, sería más una excepción que una regla. Por otro lado, en países atrasados como el nuestro, el soborno sí era un problema central aunque también podría tener un elemento funcional, al aceitar los engranes de una maquinaria burocrática ineficiente y eliminar así cuellos de botella administrativos para actores privados discriminados pero dinámicos y con recursos (ver, como ejemplo, a un clásico de la época: Fred W. Riggs, Administration in developing countries, Boston, 1964).

Al consultar el "Índice de Percepción de Corrupción" de 2011 publicado por Transparencia Internacional y que se refiere específicamente a los niveles de corrupción en el sector público en 183 países (cpi.transparency.org/cpi2011/results), se comprueba que los 10 países que encabezan la lista con los mejores resultados son sociedades muy desarrolladas donde efectivamente, la corrupción pública ya no es problema sustantivo: Nueva Zelanda, Dinamarca, Finlandia, etcétera. Sin embargo, entre los 10 últimos países, hay una mezcla de aquellos donde evidentemente su característica central es la pobreza extrema, como son Somalia, Haití o Sudán, con alguno que combina pobreza y hambruna con uno de los mayores ejércitos del mundo y una industria atómica -Corea del Norte- y con otros poseedores de una gran riqueza petrolera y sectores sociales con niveles de consumo altos pero con una burocracia poco profesional y dada a aceptar o exigir sobornos, como Venezuela e Irak.

Así pues, la corrupción pública ya no está asociada directamente y positivamente con el subdesarrollo en general: Rusia ya no es una gran potencia pero sigue siendo capaz de poner vehículos espaciales en órbita, sin embargo se encuentra cerca del fondo de la escala de corrupción (en lugar 143), al lado de Mauritania. Por otro lado, Estados Unidos -el país más poderoso del mundo y puntero en el avance científico- está, en materia de probidad pública, dos lugares por debajo de Chile. Y, finalmente, México, con un grado de desarrollo no muy distinto de Chile, en materia de corrupción se encuentra en el sitio número 100, es decir ¡78 lugares más abajo que Chile! Esto último muestra que con un grado de desarrollo económico comparable, entre Chile y México hay un mundo de diferencia en materia de honestidad pública que en alguna medida puede explicar el dinamismo del proceso económico chileno y el estancamiento relativo de México. Y esto último arroja dudas sobre la vieja propuesta que sostenía que en algunos casos la corrupción pública podía ser funcional al crecimiento pues hacía que las trabas administrativas dejaran de ser tales para los actores económicos con recursos y proyectos.



·Los costos materiales y morales de la corrupción en el sector público

La percepción de una corrupción extendida en la estructura gubernamental desmoraliza al ciudadano común y corriente, lo transforma en cínico respecto de la cosa pública y le hace percibir al gobierno y al Estado mismo no como organizadores del esfuerzo común, ejes del "proyecto nacional", sino como estructuras ajenas, parasitarias y finalmente como enemigas de un hipotético interés colectivo. Y las encuestas así nos lo muestran. Por ejemplo, en el caso de México, hace poco más de tres años, al preguntar si el país era gobernado en interés de la mayoría o de unos cuantos, el resultado fue contundente: el 83% de los encuestados respondió que era gobernado por los intereses de unos cuantos y en su propio beneficio (Reforma, 20 de mayo, 2008). Se trataba de una encuesta a nivel mundial que permitía la comparación; el promedio de los ciudadanos que no percibían al gobierno como una fuerza que velaba por el interés de la mayoría era del 63%. Hoy, el grueso de los ciudadanos no se hacen ilusiones sobre la probidad y compromiso de sus gobernantes con los intereses del ciudadano de a pie, pero México está muy por encima del promedio mundial -cuatro de cada cinco tienen esa visión negativa-, aunque sorprende que en Estados Unidos esa visión desilusionada está apenas unos puntos por debajo de la mexicana.

Que la corrupción tiene efectos negativos sobre el desarrollo sano de la economía y del sentido de comunidad, queda claro al examinar los terribles efectos de un ambiente extendido de falta de ética. El ejemplo más significativo es el norteamericano, donde la clase política se empeñó en declarar guerras por motivos falsos -Irak- y en su afán de favorecer a las clases altas, abandonó deliberadamente la vigilancia de las malas prácticas de las instituciones financieras y permitió una acumulación rápida de la riqueza en un sector muy reducido de la población, lo que desembocó en burbujas especulativas, especialmente en el sector inmobiliario, que están en la raíz de la crisis económica de 2008 cuyos efectos negativos se extendieron al resto del mundo y que siguen afectando, sobre todo, a las clases populares y media (al respecto ver los numerosos ensayos del Nobel de economía Paul Krugman en The New York Times). Otro buen ejemplo del alto precio que toda una sociedad debe pagar por la corrupción es Italia -que en el índice de Transparencia Internacional ya citado, ocupó el lugar 69, muy por debajo del conjunto de los países europeos. En Italia, Silvio Berlusconi usó por años su dominio sobre la televisión para ganar y mantener el puesto de primer ministro y blindarse así contra de los cargos de corrupción y seguir aumentando su enorme fortuna personal a costa de llevar a su país a la bancarrota (ver el análisis de Paolo Flores d'Arcais en El País, 21 de noviembre, 2011).



· En síntesis

Poner el combate armado al narcotráfico como el centro de la gran tarea nacional inmediata en vez de enfrentar a la corrupción en general ha sido un error. Hoy, la obligación de todas las fuerzas políticas mexicanas es centrar su energía en el combate a la corrupción de cuello blanco y de cualquier otro color. Es un combate sin fin, pero el llevarlo a cabo tiene dos grandes ventajas: primero, generaría apoyo y relegitimaría a la política. Y segundo, la reducción de la corrupción de la esfera pública abrirá más espacios a las actividades constructivas de la sociedad.



Leído en http://www.reforma.com/editoriales/nacional/639/1276632/

Manuel Ajenjo - El pastel de Cordero




El domingo pasado comenzó la primera temporada de lluvia de spots políticos. En éstos podrán aparecer los tres precandidatos presidenciales del PAN, pero no Enrique Peña Nieto y Andrés Manuel López Obrador.

Por cierto, escuché un anuncio de Josefina Vázquez Mota en el que al final la voz de un locutor avisa -cito de memoria-: “Mensaje exclusivo para panistas”.

¡En la madre! -me dije- yo no soy panista, ¿por escucharlo habré violado el Código de Instituciones y Procedimientos Electorales? Luego, ya más tranquilo, caí en cuenta que en dado caso el que está violando dicho código es el emisor del mensaje, no el receptor. La voz del locutor debe escucharse al inicio y advertir: “A continuación, un mensaje para los panistas”. Así los que no somos adherentes de Acción Nacional podremos taparnos los oídos.

Como dato adicional, les informo que esta primera temporada pluvial constará de 11 millones 869,200 spots y terminará el 15 de febrero.

La temporada de tormentas, es decir, la de spots donde los tres candidatos elegidos abrumarán a la sociedad, a través de la radio y la televisión, para hacernos saber sus múltiples encantos e inigualables y geniales propuestas -de dudosa realización-, dará inicio el 15 de marzo para culminar el 28 de junio, tres días antes de la jornada electoral. Este huracán de anuncios publicitarios lo constituirán 17 millones 210,304 mensajes.

Para llegar a las cifras que indico, pensé en un número que no diré pero que corresponde a los años que Sergio García Ramírez, uno de los últimos tres consejeros del IFE designado, lleva sin ver a sus hijos y darles pensión alimenticia, según manifestó su exesposa, María Gómez Rivera, a Carmen Aristegui.

El número lo multipliqué por tres; al resultado le sumé 14; a la cantidad obtenida le sumé el número que pensé (ahora sí lo diré: fue el 16). A la suma conseguida le resté dos. El resultado lo dividí entre cuatro; a la cantidad resultante le sustraje tres. El resultado fue el número que pensé. A esta cifra le agregué los dos últimos dígitos del año del siglo pasado en que se celebraron los Juegos Olímpicos en México. El resultado fue 84. Cantidad que corresponde al número de spots diarios que la ley obliga a transmitir a cada una de las estaciones de radio y televisión que existen en el país. Si consideramos que éstas hacen un total de 2,355, sólo hay que multiplicar 84 por 2,355 para obtener la cantidad de anuncios diarios: 197,820. Lo demás es fácil: el guarismo 197,820 se multiplica por 60 para despejar la incógnita de la cuantía de anuncios que corresponde al primer periodo de lluvias y éste se multiplica por 87 para saber el total correspondiente a la temporada de tormentas.

Si tomé la ruta del número que pensé lo hice para, de pasada, comentar la entrevista que escuché en la emisión noticiosa que conduce la precitada Carmen y que suscitó numerosos y polémicos comentarios en las redes sociales. No me siento con autoridad para dictaminar si el balconeo del, presunto, mal comportamiento familiar del doctor García Ramírez según lo explicó su exesposa, sea materia noticiosa. Simplemente lo consigno.

Al hacerlo, aclaro que los 16 años que menciono son producto de mi deducción. En la precitada entrevista la señora Gómez refirió que los hechos -tampoco precisó si el doctor abandonó el hogar o ella lo corrió de la casa- sucedieron a mediados de los 90.

Por lo demás, como un regalo de temporada, le ofrezco al lector un bonito acertijo con base en números que éste podrá poner en práctica durante los festejos de fin de año.

Reitero que no tengo una opinión propia sobre si el hecho de airear conflictos familiares de los hombres públicos sea o no encomiable desde el ángulo periodístico. Lo que sí puedo decir es que al enterarme de los problemas de la familia García Ramírez-Gómez Rivera no pude sustraerme de pensar en los 25 años que este textoservidor lleva, puntualmente, dándole pensión alimenticia a su exesposa. Compromiso establecido en el convenio de divorcio, así como proporcionar una cantidad un poco mayor para sus hijos mientras éstos fueran estudiantes. (El último en dejar de estudiar lo hizo el semestre pasado a los 37 años de edad -cursó un Diplomado de Macramé).

Rockstar

Posicionamiento, en términos de marketing, es la manera de ubicar un producto, un servicio, una institución o un individuo en la mente de su mercado potencial. En el caso del marketing político, el posicionamiento abarca partidos y personas. Una marca -un candidato o un partido- posicionada es aquella que ocupa un nicho en la mente del mercado.

En búsqueda de un posicionamiento entre los sectores del electorado, Cordero trató de impactar a los usuarios de las redes sociales. En su cuenta de Twitter se autodenominó “el rockstar del año” y posteó la imagen de una revista en la que se ve a una modelo, que lleva puestos guantes de boxeo, uno color azul con su fotografía y otro rojo con la de Peña Nieto. La alegoría sugiere el reiterado reto que el blanquiazul ha hecho al precandidato del PRI. Reto al que el mexiquense, a través de Luis Videgaray, respondió que para llevarlo a cabo, primero Ernesto tiene que ser ungido candidato. Dicho a la manera de Manlio Fabio Beltrones: “Primero la candidatura y luego la confrontación”.

Existe un método de posicionamiento al que los teóricos de este concepto, Al Ries y Jack Trout, denominan: Reposicionar a la competencia. Así lo definen: “Para introducir una nueva idea o producto -en este caso, un político- en la mente del consumidor -en este caso, el electorado- primero hay que desplazar la idea o producto existente”. Ponen como ejemplo el caso de Tylenol, que se posicionó en el mercado reposicionando a la Aspirina: “Para los millones que no pueden tomar Aspirina -decían sus anuncios-. Si su estómago fácilmente sufre trastornos o tiene úlcera, le conviene preguntar a su doctor si puede tomar Aspirina, porque irrita la mucosa gástrica, desencadena reacciones asmáticas y causa pequeñas hemorragias intestinales. Por fortuna, aquí está Tylenol”.

Posicionarse reposicionando a la marca líder fue un éxito. Para ello, la farmacéutica invertía más de las dos terceras partes del tiempo de sus anuncios en hablar de la competencia.

Tengo la impresión que eso intenta Cordero; aprovecha cualquier ocasión para posicionarse con la mención de Peña Nieto y su partido. A esta estrategia corresponde la idea de regalarle al señor de la casa donde La Gaviota es la señora un pastel con las velitas del décimo séptimo aniversario del error de diciembre. Al recordarlo: “Este pastel se lo voy a enviar a Enrique Peña Nieto para que no se olvide que cuando su partido gobernaba se cometieron errores en la conducción de la economía de México”, se lo dice a Peña pero en realidad trata de reposicionar al PRI como un partido capaz de desencadenar reacciones asmáticas y úlcera gástrica. Afortunadamente, concluye: “Aquí está el PAN y yo, su candidato”.

Obviamente con lo del pastel, el panista quiere recordarnos a los que pertenecemos al sector poblacional de mayor edad los errores del PRI de antaño, que es el de siempre.

¿Logrará Ernesto posicionarse reposicionando a la competencia? Está difícil. Cordero no es Tylenol ni el PRI la Aspirina.

Oí por ahí

No resisto poner aquí un chiste, provocado por los dislates culturales de Peña Nieto, que circula por Internet.

Señor Peña Nieto -le pregunta un reportero- ¿qué opina de la primera Presidenta que tuvo Chile? Yo siempre he respetado -responde- las preferencias sexuales. Si decidió cambiar de género, pues muy su gusto.

Leído enhttp://eleconomista.com.mx/columnas/columna-especial-politica/2011/12/21/pastel-cordero.

Riva Palacio - ¿Se desgastó el PRD?



Si Michoacán es la cuna del cardenismo, que medio siglo después vio nacer a una izquierda con vocación de poder, la ciudad de México es desde 1997 su súbdita política. En la capital federal se encuentra su principal fuerza, que empezó a acumular en 1985 cuando la ineficacia del gobierno de Miguel de la Madrid durante los terremotos hizo emerger los nuevos liderazgos que arrebataron al PRI sus clientelas electorales. La pregunta inquietante es si el ciclo se está cerrando.

La ciudad de México se encuentra hoy en día en cirugía abierta, partida por obras que ponen a prueba su tolerancia, que asemeja un queso suizo de tantos hoyos, con sus policías arbitrarios y selectivos, tan cumplidores como violadores de la ley, según el humor del que anden. La pasividad del capitalino es proverbial, y surge la pregunta de cómo es posible que con todos los problemas cotidianos, propios sí de las grandes urbes, la ciudad de México funcione sin paralizarse o estalle por completo.

Sus vasos urbanos siguen moviendo inexplicablemente a personas y vehículos, y el enjambre de redes, cables, tuberías y túneles subterráneos, la mantienen a flote. Está peligrosamente endeudada con 54 mil millones de pesos, y con déficit presupuestal de otros 28 mil. Pero eso no se ve en las calles, aunque lo resienten las clientelas perredistas, a las que mantienen con la esperanza de que les conseguirán una vivienda o un empleo en el gobierno capitalino, y es como una bomba de tiempo.

La tolerancia y pasividad tienen límites y la pregunta es si en 2012, ese será el caso. El senador Carlos Navarrete decía hace pocos meses que no importaba quién sería el candidato del PRD a la jefatura de gobierno, ganaría la elección de cualquier forma. Al igual que otros contendientes, Alejandra Barrales, presidenta del Congreso local, Mario Delgado, secretario de Educación, y Miguel Mancera, el procurador, han inundado la ciudad con propaganda electoral e inyectado recursos para campañas de posicionamiento en medios. Pese a todo, esa saturación no le ha dado más votos al PRD ni a ellos, lo que significa que ningún aspirante perredista cautiva al electorado.

Beatriz Paredes, cuyo grupo político destrozó la estructura del PRI en la capital durante años, es la aspirante tricolor que salvo algunas entrevistas en radio y prensa, realmente no ha hecho campaña ni gastado en propaganda. Sin embargo, está muy por arriba de los perredistas en preferencias electorales, y los 40 puntos que tiene hoy en la bolsa, superan por casi por el doble las de Barrales, la mejor posicionada de la izquierda.

Si Paredes que no ha hecho campaña, vence fácilmente a todos los contendientes del PRD, ¿no será que el electorado está enviando un mensaje a la izquierda? ¿No será que hay un desgaste visible que no se quiere reconocer? La elección para el gobierno del Distrito Federal es un tema local de impacto nacional. Si el PRD pierde, no sólo se desfonda el partido, sino que sin esta ciudad se terminará de hundir como partido, perderá los recursos que los han hecho vivir –como a su candidato presidencial Andrés Manuel López Obrador durante cinco años-, y lo peor de todo, serán expulsados de su enclave por un electorado que está dando señales muy fuertes de hartazgo de esta izquierda que, en su corazón, debajo de la epidermis, no ha querido evolucionar.

Marín - De Ayotzinapa a El Mexe



La muerte de dos jóvenes normalistas de Ayotzinapa motivó la marcha de ayer en la Ciudad de México, pero sigue suscitando gran interés el problema de las escuelas rurales.
A propósito de la opinión de Patricia Segovia (ayer aquí), el ingeniero Gonzalo Tapia cuenta: “En Hidalgo padecimos por muchos años el que los estudiantes de El Mexe, más que prepararse para educar, se volvían especialistas en cerrar carreteras y organizar mítines políticos”. Y siempre exigen plazas, “pese a que pasaban la mayor parte de su tiempo fuera de las aulas”.
Le parece injusto: “En mi caso, para acceder a una plaza en el gobierno me fue necesario terminar Ingeniería Química (4.5 años), una maestría en Ciencias (2) y, claro, aprender a trabajar”.
El Mexe, cuenta, dejó de ser internado, se acabaron los abusos “y al parecer los alumnos se están dedicando a estudiar. Es una muestra de lo que el gobierno federal debiera hacer con ese tipo de centros y que se pueda impartir de verdad educación a los mexicanos más pobres”.
Relax: El asalto… vuelve hasta el lunes 9 de enero. Muchas felicidades.

Rivera Carrera - La Iglesia ni busca ni anhela poder político


Agradezco la oportunidad de dirigirme a los lectores de MILENIO cuando nos encontramos en vísperas de celebrar la Navidad, una fiesta con un profundo contenido cristiano, pero que se abre con su riqueza a todos los ambientes, porque Jesucristo y su mensaje tienen un significado universal.   

Quiero compartir esta reflexión en torno a algunas realidades que vivimos durante 2011 y expresar mis expectativas hacia el nuevo año que comienza.
Una de las grandes preocupaciones que vivimos los mexicanos —quizás la mayor de ellas— es la violencia. Los secuestros, las extorsiones, las amenazas y, lo más grave, la muerte absurda de muchos inocentes nos lastiman, nos cuestionan y nos indignan, por lo que muchos han alzado la voz con toda razón para poner fin a este azote. Es de admirar y reconocer a todos aquellos hombres y mujeres que, con valor y nobleza, buscan auténticos caminos de justicia y de paz, comprometiéndose en primera persona, en los esfuerzos de diálogo y de reconciliación para encontrar soluciones.
Las preguntas de fondo siguen siendo importantes: ¿por qué hemos llegado a esta barbarie en nuestra sociedad? ¿Cuál es la verdadera causa de esta violencia? ¿Quiénes son los violentos? Y junto a esta clarificación sigue de manera necesaria otra pregunta: ¿cómo podemos superar lo que nos agravia? Cuando decimos que la causa es el crimen organizado, en realidad sólo estamos señalando la manifestación, no la causa. Cuando pensamos que la fuerza pública es la que pondrá remedio a todo, sólo estamos indicando un aspecto muy limitado.
Las causas son muy profundas y complejas, por ello también la solución. Está de por medio la pobreza en amplios sectores de nuestra sociedad; mientras que algunos, con grandes recursos económicos, viven envueltos en su egoísmo y en sus pequeños mundos de privilegio, la nuestra es una sociedad muy injusta y desigual. Hay una crisis moral, que en el fondo proviene de la banalización de la persona, un quiebre del consenso moral en torno a los valores que nos afecta a todos, incluso la misma Iglesia no escapa de este deterioro. En este contexto, es lamentable que se proponga una serie de leyes que, en sí mismas, son injustas al no estar en sintonía con la dignidad de la persona y el respeto a la vida humana, y se dé una incapacidad para aprobar leyes que ayuden a un combate efectivo del crimen organizado. También debo señalar la presencia de una especie de cáncer social que es la corrupción en todos los ambientes que hacen más difícil coordinar los esfuerzos para alcanzar un mejor desarrollo y terminar con las injusticias.
Otro hecho ante el que no podemos quedar indiferentes es el drama de la migración de miles de compatriotas en búsqueda de mejores oportunidades de vida, ante la incapacidad de dar respuesta a la educación y al trabajo de las nuevas generaciones. Regiones enteras se ven afectadas por la desarticulación de las familias. Si bien nuestros migrantes representan una gran fuerza de trabajo y una importante presencia religiosa y cultural especialmente en Estados Unidos, entre nosotros se ha convertido, por su dimensión, en un verdadero problema social. La movilidad humana no es nueva, el derecho al libre desplazamiento debe ser reconocido y respetado por todos, pero cuando se realiza como una necesidad apremiante para sobrevivir, se convierte en un movimiento injusto que muchos aprovechan para convertirlo en un negocio de explotación humana, lucrando con la necesidad de sobrevivencia. Junto a la admiración por quienes saben recibir a los migrantes en su camino, con hospitalidad y calor humano, debemos reaccionar con indignación ante quienes los convierten en mercancía, los extorsionan y asesinan.
Por otra parte, en nuestro país hemos crecido, en los últimos años, en el reconocimiento y en la promoción de los auténticos derechos humanos, incluido el de la libertad religiosa. Sin embargo, me preocupa también la mentalidad de muchos de nuestros pensadores y líderes de opinión, que siguiendo los criterios de un laicismo radical, se alejan de la sensibilidad religiosa de nuestro pueblo y se olvidan de los valores que se desprenden de la vida de los creyentes y de la capacidad y el derecho que tienen, desde sus convicciones, para participar activamente en la construcción de la sociedad. La Iglesia católica, como institución, reconoce plenamente la conveniencia de la separación entre el Estado y la Iglesia. Se equivocan quienes piensan que la expresión pública de la Iglesia es por una búsqueda de poder político que ni le corresponde ni anhela. Se equivocan quienes piensan que las expresiones religiosas no tienen derecho de expresión en la vida pública. Las leyes actuales están mucho más adelante que el pensamiento de algunos políticos e intelectuales que no han evolucionado en el reconocimiento de todo lo que significa la libertad religiosa, que no es sólo la libertad de culto.
Son muchas las expectativas que podemos tener cada uno de nosotros para caminar a lo largo de este 2012, pero quiero señalar dos que me parecen de especial importancia. La visita del papa Benedicto XVI es una noticia que nos alegra como católicos. Como sabemos, el obispo de Roma es el sucesor del apóstol Pedro y es quien preside en la caridad y en la unidad a la Iglesia. De manera especial el papa Benedicto XVI se caracteriza por la profundidad de su pensamiento y la oportunidad de sus palabras. Se ha manifestado por el diálogo constructivo y respetuoso en todos los ambientes culturales y políticos. Sin duda, su presencia entre nosotros será un momento de gracia para los creyentes y una oportunidad para escuchar palabras de aliento y esperanza.
Por otra parte, es un año electoral. Lo único que debemos esperar es una actitud muy responsable y honesta de los quienes aspiran a un cargo público en las próximas elecciones. Que entiendan que la política es una vocación de servicio que busca el bien común. Que los mueva un amor a México que se manifieste como entrega y sacrificio por los demás. Los ciudadanos debemos estar atentos para conocer a los candidatos y sus propuestas para la nación y decidir nuestro voto en conciencia. Debemos seguir consolidando la democracia con una participación responsable, sin dejarnos manipular o dividir. La política nos permite tener legítimamente distintas opciones, pero nunca contra el respeto a los demás ni contra la unidad que debemos mantener con nuestra patria común. Construir un país es tarea de todos.
Mi gran anhelo para México en este año nuevo, que pongo en mi oración ante Dios nuestro Padre, es que alcancemos una paz social, fruto de la conversión del corazón de los violentos y criminales. Que avancemos en la justicia como base fundamental para ser una sociedad, donde la educación integral no sea un privilegio de unos cuantos, sino un derecho y una realidad para todos, y donde se tengan mejores oportunidades de trabajo para los jóvenes y un desarrollo con dignidad para los mayores. Que podamos crecer como una sociedad respetuosa de unos y otros, respetando la vida, valorando la familia, escuchándonos con nuestros distintos pensamientos que nos enriquecen, pero sobre todo, encontrando caminos de reconciliación social. Que esta Navidad sea una oportunidad de reencontrar la confianza y la esperanza que nos permita experimentar el amor que Dios nos ha mostrado a todos en Jesucristo.
*Arzobispo primado de México