jueves, 15 de noviembre de 2012

Leo Zuckermann - A favor de fortalecer Gobernación con una condición


Fue en el sexenio de Vicente Fox cuando se decidió sacar a la Policía Federal de la Secretaría de Gobernación (Segob). La idea era muy loable. Los recién llegados al gobierno tenían una visión muy negativa de la Segob. Creían, con cierta razón, que desde ahí se habían ejecutado las peores prácticas del autoritarismo priísta: espionaje político, represión, tortura, chantajes, en fin todas las leyendas negras de lo que ocurría en lo que alguna vez denominó magistralmente Héctor Aguilar Camín como los "sótanos del poder". Y los peores sótanos eran los de Bucareli.
La idea de los políticos que arribaron al poder en 2000, todos ellos con credenciales democráticas, muchos de los cuales sufrieron en carne propia las presiones de la Segob autoritaria priísta, era quitarle los dientes a dicha secretaría para evitar los abusos de poder. Era, como he dicho, una idea loable. Pero al quitarle la posibilidad de utilizar a la fuerza pública, Segob quedó muy disminuida.




Agréguese que, con la nueva ley de transparencia, Gobernación ya no pudo ejercer una gran cantidad de dinero que movía discrecionalmente para resolver conflictos políticos. Lo que quedó fue un esqueleto de secretaría. El titular de la Segob ya no tenía ni zanahorias (dinero) ni palos (policía) para administrar la política del país.
Súmese, también, que aunque el Centro de Investigación y de Seguridad Nacional (CISEN) jurídicamente dependía de la Segob, los directores de este aparato de inteligencia del Gobierno Federal en realidad le reportaban directamente al Presidente. De esta forma, Gobernación quedó como una secretaría pobre, débil y desinformada.
Ha llegado el momento de cambiar esta situación. Así lo ha entendido, y con razón, el presidente electo. Su partido presentará una iniciativa para reformar la Ley Orgánica de la Administración Pública Federal a fin de fortalecer a la Segob. Lo más importante que se ha anunciado es que desaparecerá la Secretaría de Seguridad Pública para convertirse en subsecretaría dentro de Gobernación.
Regresa, así, la Policía Federal al control directo del Palacio de Bucareli. Ya no habrá dudas de quién es le responsable de la seguridad pública en México. En la actualidad hay un Sistema Nacional donde supuestamente se coordinan todas las instituciones federales en esta materia. Pues ahora dicho Sistema tendrá un jefe: el secretario de Gobernación. El Presidente y la ciudadanía sabremos a quién pedirle cuentas de los resultados.
Ahora bien, si en la alternancia democrática de 2000 erróneamente se decidió quitarle los dientes a Gobernación para evitar supuestas prácticas autoritarias, también sería una equivocación de los priístas el pensar que se recuperarán dichas prácticas al fortalecer de nuevo a la Segob. No. Lo que necesita el país es un ministerio del interior con capacidad de resolver los problemas de gobernabilidad y seguridad pública pero dentro de los preceptos de la democracia.
En este sentido, me parece una idea correcta la de fortalecer a la Segob pero con una condición: que el gobierno de Peña Nieto no regrese a aquellos supuestos usos y costumbres autoritarios de los sótanos de Bucareli. Nada de torturas, presiones a la prensa, arrestos arbitrarios, espionaje de adversarios y en general la utilización del aparato gubernamental, policiaco y de inteligencia con fines político-partidistas.
La Segob tiene que fortalecerse pero con valores y prácticas democráticas. De prosperar la reforma que propone Peña, los secretarios de Gobernación volverán a tener mucho poder. Dependerá del Presidente mantenerlos a raya para que no cometan abusos. También de los diputados y senadores que son el contrapeso constitucional al cual los titulares de las secretarías tienen que rendirles cuentas. Y, por qué no, los medios de comunicación que estos años han cambiado mucho y que, estoy seguro, muchos de ellos, entre ellos el que escribe, no se van a dejar amedrentar por una llamadita del secretario de Gobernación.
Twitter: @leozuckermann

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Por favor, sean civilizados.