viernes, 20 de septiembre de 2013

Pablo Hiriart - Reforma energética, ¿el parto de los montes?

Malas noticias para la reforma energética: el Senado va a abrir un foro de consultas sobre la materia, como si el tema no estuviera suficientemente discutido.
Cuando se quiere dar el gusto a todos no se logra lo óptimo, sino lo que el consenso permite.

En el sexenio anterior ya estaban acordadas, entre PAN y PRI, las líneas generales de lo que sería la reforma en la materia, pero una súbita e inopinada decisión del entonces líder panista en el Senado abrió la discusión a un foro abierto que acabó por descafeinar la iniciativa.

Claro, en aquella ocasión se evitó que los senadores del PRD, encabezados por Carlos Navarrete, tomaran la tribuna para evitar la discusión y votación en el pleno.
Ahora, otra vez, se llama a una consulta ciudadana para oír las opiniones de… adivine quiénes.






Vamos a escuchar a Cuauhtémoc Cárdenas, López Obrador, Claudia Sheinbaum y Javier Jiménez Espriú. Como si nadie supiera qué piensan esos personajes.

Llevan diez años hablando sobre el tema y un sinfín de foros de consulta, y no tenemos reforma energética de fondo.

¿A cuento de qué viene otro coloquio, cuando en comisiones del Senado hay tres iniciativas perfectamente definidas?

El riesgo es que el PRI en el Senado haya tomado tan a pecho eso de “rebasar por la izquierda” y ahora quiera congraciarse aún más con el PRD y busque una mixtura de su iniciativa con la perredista.

En este caso, en el energético, “rebasar por la izquierda” es regresión.

Lo que plantea la iniciativa del PRD es dejar las cosas tal y como están y que a Pemex se le dé autonomía presupuestal y de gestión. Eso reduciría la reforma energética a una simple reestructuración administrativa.

Y sería una reorganización institucional lesiva para la economía, ya que Pemex entregaría menos recursos a Hacienda y ésta, para financiar el presupuesto, tendría que recurrir a más deuda.

Esperemos que la reforma energética se resuelva en una mixtura entre las propuestas del PRI y del PAN.

No todo pueden ser contratos de utilidad compartida, y no es prudente que todo sean concesiones.

En la crisis del 95 Estados Unidos nos abrió una amplia línea de crédito, para salvar al país de la quiebra, con cargo a la factura petrolera. Si por alguna indeseable razón volvemos a tener un problema de esa naturaleza, ¿contra qué nos van a prestar?
Por eso no se puede generalizar el régimen de concesiones. Por eso el PAN cuando fue gobierno nunca lo planteó así.

Sin embargo hay zonas de oportunidad (campos de lutitas, de gran dificultad para extracción) que se prestan a las concesiones, y otras que deben ser contratos de utilidad compartida.

Lo indeseable sería arropar, con un foro de consulta sobre esta materia de sobra discutida, una alianza PRI-PRD para que de esta iniciativa salga el parto de los montes.

phl@razon.com.mx
Twitter:
 @PabloHiriart




El parto de los montes


Con varios ademanes horrorosos,
los montes de parir dieron señales;
consintieron los hombres temerosos
ver nacer los abortos más fatales.

Después que con bramidos espantosos
infundieron pavor a los mortales,
estos montes, que al mundo estremecieron,
un ratoncillo fue lo que parieron.

HAY AUTORES QUE EN VOCES MISTERIOSAS,
ESTILO FANFARRÓN Y CAMPANUDO,
NOS ANUNCIAN IDEAS PORTENTOSAS;
PERO SUELE A MENUDO
SER EL GRAN PARTO DE SU PENSAMIENTO,
DESPUÉS DE TANTO RUIDO, SÓLO VIENTO.

Fabula de Esopo, versión de Samaniego.


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