lunes, 23 de septiembre de 2013

Salvador García Soto - Con el agua hasta el cuello

Las afectaciones por las lluvias siguen creciendo en varios estados de la República; la cifra de muertos aumenta cada día: se ubicó ayer en 110 personas fallecidas y cientos de desaparecidos; los esfuerzos del gobierno y de la sociedad, aunque notables, empiezan a parecer insuficientes cuando en demasiadas comunidades afectadas se reproducen los reclamos y los gritos desesperados por ayuda y alimentos.

La magnitud de los daños materiales aún parece incuantificable. Más de un tercio de la red carretera estatal y federal se encuentra desecha y, además de la incomunicación y las severas dificultades para el tránsito de personas, productos y alimentos, en el colapso carretero se asoma otro gran problema: la mala calidad de la infraestructura carretera y de comunicaciones, detrás de la cual afloran temas tan graves como la corrupción y los desvíos de recursos públicos por el uso de materiales de baja calidad.





Las críticas que apuntaban a una falla en las alertas de las instituciones de protección civil federal y locales, han dado paso al asombro ante las historias cada vez más dramáticas que emergen de las inundaciones y deslaves: desde el pequeño pueblo de La Pintada, arrasado por el lodo en la sierra de Guerrero, hasta las anegaciones en Culiacán o los ríos crecidos en Veracruz que arrasan todo a su paso.

El drama de Acapulco, con sus colonias anegadas, sus habitantes despojados y sus turistas varados, cede en la cobertura mediática a los reportes de zonas dañadas de Michoacán, San Luis Potosí, Sinaloa…pero en todas las historias de desgracias, daños, muertes y destrucción, hay un común denominador: los más afectados son siempre los más pobres.

El esfuerzo del gobierno no logra todavía paliar las necesidades más básicas de la población afectada y ayer el presidente, Enrique Peña Nieto, que recorre todos los días los estados afectados, reconoció que el presupuesto no alcanzará para resarcir los daños materiales y restituir a los damnificados, al menos en parte, lo que han perdido de sus bienes. A los secretarios del gabinete que se despliegan por varias entidades, se suman los apurados gobernadores que enfrentan los reclamos más directos mientras ellos mismos reclaman más ayuda federal.

La sociedad mexicana reacciona en distintos niveles a la tragedia. Parte de la sociedad civil responde al llamado de ayuda con el envío de víveres, artículos y donativos en los centros de acopio que se reproducen por todo el país, otra parte se muestra indiferente, mientras la sociedad política parece insensible: marchas para protestar por reformas en las calles de la Ciudad de México, donde nadie se acuerda de que hay una emergencia nacional, pleitos políticos en el Congreso por iniciativas y reacomodos en los partidos donde cortan cabezas de sus dirigentes.

Así, hay en este momento dos Méxicos: el que intenta sobrevivir en medio de la tragedia con el dolor de haber perdido todo y el que busca seguir su vida normal, con sus propios intereses, problemas y conflictos, a veces lejano e indiferente a la necesidad de los otros.

NOTAS INDISCRETAS…El gobernador del Estado de México, Eruviel Ávila, tendría que explicar por qué su gobierno prestó un helicóptero de propiedad pública para trasladar a la conductora de Televisa, Laura Bozzo, a varias comunidades de Guerrero afectadas por las lluvias. La conductora peruana, especializada en programas de telebasura, aprovechó los recursos públicos para montar su show televisivo y aparecer como “benefactora” en lugares donde la situación es dramática. En Toluca tendrían que explicar por qué los mexiquenses tienen que pagar con sus impuestos para hacer un programa de tan baja calidad, a menos que tenga que ver con la promoción que recibe Eruviel en los canales de esa televisora a cambio de los millonarios planes publicitarios que les compra…En la Cámara de Diputados están pidiendo las comparecencias de secretarios de Estado para el tema del informe; sólo que varios de esos secretarios que quieren en San Lázaro están, como el de Gobernación o la de Desarrollo Social, ocupados en atender las emergencias por las lluvias en varios estados ¿Serán más importantes, en estas circunstancias, las preguntas de los diputados que las necesidades de los damnificados? Es pregunta… Los dados mandan Escalera. Arranca la semana.


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