miércoles, 4 de diciembre de 2013

Leyenda prehispánica - Itzpapálotl y las mariposas


Itzpapálotl y las mariposas

A las mariposas en general, los mexicas las consideraban como las almas de los niños que visitaban la Tierra desde el Tlalocan; genéricamente, les otorgaron el nombre de Micpapálotl (Ascalapha Odorata), Mariposa del Mictlan, tal vez debido a su hermoso color negro. Fueron el símbolo del renacimiento y de la regeneración de los hombres. Según la escatología, los guerreros, después de pasar cuatro años en el Tonatiuh Ilhuicac, la morada celeste del Sol, regresaban a la Tierra en forma de hermosas y coloridas mariposas, para obtener el néctar de las flores con que alimentarse. Los muertos se convertían en mariposas y visitaban a sus familiares para protegerlos de los males que pudieran aquejarlos. Las mariposas volaban alrededor de la casa y de las flores. Los mexicas consideraban que era de mala educación oler un ramo de flores por arriba, se debía inhalar el aroma por un costado, pues la parte de arriba se reservaba para que las almas de los muertos disfrutaran oliendo la flor libremente encarnados en mariposas.




Los mexicas dieron diferentes nombres a las fases que comprende la vida de las mariposas. El huevo de la mariposa recibía el nombre de ahuauhpapalotl, de ahuautli amaranto, por la semejanza que presentaba con la semilla; a la larva la llamaron ocuilin; al capullo se le conocía como cochipilotl, etapa de sueño; y la mariposa adulta papálotl. Asimismo, distinguieron varios tipos de mariposas: la iztpapálotl; la ixtapapálotl, mariposa blanca; la ichcapapálotl, mariposa de algodón; la matlalpapálotl, mariposa azul; la cospapálotl, mariposa amarilla; la xiquipilchiupapálotl, mariposa que hace bolsas; la zoquipapálotl, mariposa de lodo; la tzonincanpapálotl, mariposa que se para de cabeza, la tzahuanpapálotl, mariposa pájaro; y la quetzalpapálotl, o mariposa monarca.

La Itzpapálotl, Mariposa de Obsidiana, tenía en sus cuatro alas triángulos de color blanco. Era la advocación de la Diosa Madre Tlazoltéotl (Toci, Tonan, Coatlicue, Teteo Innan, o Ciuhuacóatl-Quilaztli) patrona de las cihuateteo, mujeres muertas durante el trabajo de parte, habitantes del paraíso de occidente, diosa madre de la guerra y de los sacrificios humanos. Miguel León-Portilla nos dice: Mariposa de Obsidiana es la tierra personificada en su maternidad; en su regazo abarca a los vivos y muertos: para nutrir a los primeros, para transformar a los segundos…


A Itzpapálotl se la representaba como fuego; el mismo dios del fuego, Xiuhtecutli, Señor de la Hierba, llevaba un adorno en el pecho en forma de una mariposa de obsidiana. Izpapálotl vestía una capa invisible para que nadie la pueda ver. Se creía que, a veces, se maquillaba como una dama de la Corte Mexicana, con polvo blanco y coloretes. Sus dedos se estrechan en garras de jaguar, y los dedos de los pies en garras de águila.

En el Códice Borgia II se la puede ver dibujada con la cabeza de una calavera, pues se creía que si una mariposa negra, Itzpapálotl, entraba en una casa era señal de muerte entre los habitantes. En los códices Borbónico y Telleriano se la dibujó relacionada con un árbol roto, mismo que simbolizaba Tamoanchan, el lugar al que accedían las mujeres muertas en el primer parto. En todos los códices mencionados, Itzpapálotl tiene la mandíbula rota propia de las cihuateteo, las almas de las mujeres nobles muertas en el parto. Según un mito, el poderoso Quetzalcóatl apareció por primera vez en el mundo dentro de una crisálida, de la cual emergió, dolorosamente, a la luz de la perfección simbolizada por una mariposa.

Según la leyenda, Itzpapalotl cayó de los cielos junto con las Tzitzimime y algunos seres como escorpiones y sapos. Los aztecas también la llamaban Tlazoltéotl (diosa de la tierra, el sexo y el nacimiento), era la diosa de la inmundicia y comedora de los “pecados”.

El arquetipo de una mariposa de obsidiana que devora nuestras inmundicias, pecados, deseos, placeres y las transforma en luz que nos ayuda a transmutar esas cargas pesadas que nos anclan a los bajos niveles de energía para poder elevar el vuelo; como la mariposa que tras un periodo de retraimiento, envolviéndose en ella misma renace, casi nueva, con alas para volar.


Mariposa Obsidiana o Itzpapálotl, diosa, arquetipo, mitología e historia, es cierto que en tanto seres humanos, imperfectos y finitos, transitando por esta vida gozamos de la mas infinita posibilidad de transformaciones, unas lentas y dolorosas, otras placenteras y de poca duración, y está en nuestras manos el abrirnos a nuevos caminos de comunicación con la vida, los seres vivos y nosotros mismos, en pro de nuestras relaciones y las actuales épocas de cambio en las que somos afortunados de vivir. Abramos nuestros corazones, sumerjamos la mirada en lo mas obscuro de nuestro ser para transformar las inmundicias que nos atan al pasado y las viejas actitudes y así poder renacer, libres de ataduras y listos para extender las alas de la libertad y el compartir.

Fuente: Itzpapálotl y las mariposas. Leyenda prehispánica. | Leyendas Cortas
Mitos mexicanos
Todo por México.org




No hay comentarios:

Publicar un comentario

Por favor, sean civilizados.