martes, 7 de octubre de 2014

Eduardo Ruiz Healy - Guerrero fallido

Por medio del buscador Google solicito el número de páginas web que contengan la frase “violencia Guerrero”. En 0.37 segundos obtengo el resultado: 6,340,000.

En seguida ingreso la frase “violencia Yucatán” y en 0.47 segundos obtengo la respuesta: 1,620,000 páginas.
Luego la frase “violencia Estado de México” y en 1.76 segundos se que son 5,440,000 páginas.

Después escribo “violencia Michoacán” y en solo 0.41 aparece el resultado: 6,800,000.

Consulto en Inegi las tasas de homicidios para 2012 y 2013, es decir el número de homicidios cometidos por cada 100,000 habitantes. La tasa promedio para todo el país fue de 22 en 2012 y de 19 en 2013.

En 2013, por estados, Guerrero ocupa el primer lugar, con una tasa de 63, seguido por Chihuahua con 59, Sinaloa con 41 y Tamaulipas con 46. En 2012, el primer lugar lo ocupó Chihuahua con 77, en segundo estuvo Guerrero con 76, en tercero Sinaloa con 48 y en cuarto Tamaulipas con 26.









Yucatán registró una tasa de 2 en ambos años. En el Estado de México y en Michoacán la tasa subió de 18 en 2012 a 20 en 2013.


La Organización Mundial de la Salud señala que una tasa de homicidio superior a 10 significa que existe una epidemia de homicidios en la zona en donde se registre dicha tasa.

De acuerdo a esta definición, hay una epidemia de homicidios en los estados de la república que registran tasas superiores a 10 y son: Baja California (23), Chihuahua (59(, Coahuila (27), Colima (32), Distrito Federal (12), Guerrero (63), Jalisco (19), México (20), Michoacán (20), Morelos (33), Nayarit (18), Nuevo León (18), Oaxaca (19), Quintana Roo (11), San Luis Potosí (11), Sinaloa (41), Sonora (23), Tamaulipas (26) y Zacatecas (28).

Ahora bien, hay lugares en donde la tasa de homicidios descendió notablemente entre 2012 y 2013. En Nuevo León, por ejemplo, descendió de 38 a 18, en Tamaulipas de 46 a 26, en Chihuahua de 77 a 59, en Coahuila de 41 a 27, en Durango de 48 a 24. Es decir, que cuando se quiere, se puede. En 2010, la tasa fue de 85 en Sinaloa y hoy es de 41.

Y cuando no se quiere, pues no se puede. En Guerrero la tasa de homicidios en 2010 fue de 45. Al siguiente año, 2011, llegó Ángel Aguirre a la gubernatura y desde entonces las tasa se elevó aún más: a 70 en 2011 y a 76 en 2012 . En 2013 bajó a 63 y como van las cosas podrían aumentar en 2014.

Es evidente que se cometen muchos homicidios en gran parte del país, pero en Guerrero las cosas han llegado a niveles terribles. Si fuera un país independiente ocuparía el segundo lugar en la lista de países según su tasas de homicidios después de Honduras, que con una tasa 90 está en el primer lugar.

Honduras es un país fallido. Guerrero es un estado fallido.




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