domingo, 16 de octubre de 2011

Forista invitado Flash Gordon

Flash Gordon  nos envía una columna  sobre la censura,   el PRD, López Obrador y los trolles.


El PRD ha financiado “luchadores sociales” y “grupos de activistas” por décadas. Son los mismos que de cuando en cuando desquician las vialidades del DF y estados al Sur al país que caen en sus garras.


Si este y otros institutos afines gastan sus dineros en estas formas “espontánea” de protesta, ¿no sería lógico que lo hicieran también en internet?

Muy pocos de mis conocidos son simpatizantes de López Obrador. Menos aún le profesan una lealtad tan intensa como para pasarse el día entero “tumbando al gobierno” y acosando foristas. La pregunta entonces es ¿de dónde salen tantos trolles inundando cuanto foro de internet pueda uno encontrar?

No falta uno. No hace falta recordar la experiencia en su representación en Milenio, pero igual ocurre en El Universal, en Excelsior y muchos otros. ¿De dónde surgen? Porque el número de foristas per cápita es tan alta y no corresponde a su razón nacional. ¿Cuáles son las explicaciones?

1)      De verdad hay tantos obradoristas en el país, lo cual  no tiene sustento en ningún estudio conocido
2)      Los obradoristas tienen más acceso a internet que cualquier otro grupo político. Dudoso
3)      Los obradoristas son más politizados que la mayoría de los simpatizantes de otra esquina política.


4)      Se trata de una organización creada ex profeso para adueñarse de foros y redes sociales.

La navaja de Occam es un principio epistemológico según el cual la respuesta más sencilla a un problema tiende a ser la correcta.  A este respecto, creo que las respuestas 3 y 4 son las más sencillas y probables.

¿Debe preocuparnos esto, más allá de que estos foristas son molestos y tienden a crear una suerte de censura en los foros al acosar a los participantes e intentar monopolizar la discusión que ahí se realiza?
Pues sí, y es la duda es grande: ¿quién los financia? ¿Se usan fondos públicos en esta campaña? Los ciudadanos tenemos derecho a saber.

Sin embargo, a pesar de ser obvios, no conozco ningún artículo o columna sobre este tema, a parte de un viejo texto de Carlos Ramírez sobre los porros financiados por Arreola.

El gran problema de los porros financiados por el PRD es que su labor supuestamente es la de promover el voto por la izquierda, pero no tienen ni idea de cómo conseguir tal cosa. Por ende, su trabajo se ha convertido en algo enteramente distinto: amenazar y hostigar a quien cuestione la línea marcada por un vivales del tipo a Martí Batrés, desalentando la participación pública en los foros. ¿Quién quiere leer tanta basura? 

Lo dicho les trae una ventaja y una desventaja: la ventaja es que un foro con poca gente es fácil de controlar mediante varias cuentas que pertenecen a los mismos dos o tres foristas (en la jerga de internet a esto se le llama "clon") "trollenado" (es decir, hostigando) a quien los cuestione. La desventaja es que pierden lo que debiera ser su principal razón de ser: promover el voto por la izquierda. 

En la medida en que más ciudadanos imparciales y con sentido común se incorporen al foro, su secuestro de este se hace imposible, por lo tanto invito al lector a no desalentarse por el acoso bajo y continuo de estos sujetos y recuperar para nosotros, los lectores, los ciudadanos, este espacio público.


El Despertar Pragmatismo y lealtad por José Agustín Ortiz Pinchetti

Ha iniciado sus trabajos la fundación Equidad y Progreso AC, que impulsará la candidatura de Marcelo Ebrard a la Presidencia de la República. Marcelo defendió las alianzas entre varios partidos incluyendo al PAN, discrepando en esto de Andrés Manuel López Obrador. Todo esto desató una nueva ofensiva de los plumíferos, los escritores mejor vendidos de la prensa que habían pronosticado la ruptura entre los dos personajes desde hacía 40 meses. Estos seres ejercen el delicioso ejercicio de la calumnia, del que salen impunes. Hablan de un pacto secreto entre AMLO y Enrique Peña Nieto y otras locuras. La ola de comentarios provoca nerviosismo en los comités obradoristas. Ha sido necesario que Andrés Manuel se posicione para contender en 2012.

Riva Palacio nos da el portarretrato de un nuevo AMLO





Andrés Manuel López Obrador está de regreso, pero reinventado. Abandonó el dogma, moderó su discurso, matizó sus críticas, y ganó profundidad en el discurso.

El López Obrador de 2011 ha dejado muy atrás al López Obrador de 2005 y 2006, aquel que en la cima de su popularidad despilfarró su capital político por la soberbia y la sordera. Un lustro después, en su segundo intento por la Presidencia, ha dejado atrás el radicalismo de la confrontación en busca del electorado perdido.

López Obrador, adorado por miles y odiado por más, es considerado el político más polarizador del país en una generación, pero ha encontrado un nuevo rumbo y, quizás, un nuevo destino.

“Finalmente nos escuchó”, dice uno de sus más cercanos colaboradores. Finalmente, comprendió que la tozudez y el individualismo que ejerció con fuerza moral a todos quienes lo rodeaban en aquel entonces, cohesionó a su núcleo de seguidores, pero ahuyentó a otros más que, cuando se trata de contar votos, son la diferencia entre la victoria y la derrota.

El político, el de mejor olfato en el zoon politikón mexicano, el de mayor carisma, el líder nato de la izquierda social, el que hace política en las calles con movilizaciones y gritos, en los linderos de la legalidad, no ha rehuido –porque iría contra natura- de las viejas estrategias, pero ha incluido aquellas a las que ideológicamente rechazaba, como la utilización sistemática y planeada, de los nuevos medios de comunicación.

López Obrador ha aprendido.

No deja su acusación en contra de “la mafia del poder” que le “robó” la Presidencia, pero ya no es ambiguo. Identifica esa “mafia” como la oligarquía naciente durante el gobierno de Carlos Salinas de Gortari, su Némesis, la de los neobanqueros –sugiriendo a quienes financiaron las campañas de Vicente Fox y Calderón-, y la de los políticos que construyeron las llamadas “concertacesiones” entre el PRI y el grupo de abogados en torno a los panistas de la vieja guardia Diego Fernández de Cevallos y Antonio Lozano Gracia, que compartieron el poder durante el salinismo y el zedillismo.

Hace seis años los empresarios, sin distinción, eran sus enemigos. En sus ataques vitriólicos contra ellos, se enfrió hasta su entonces estrecha relación con Carlos Slim, e ignoró repetidamente a Lorenzo Zambrano, capitán de Cemex, una de las tres cementeras más grandes del mundo, que estaba dispuesto y listo a apoyarlo en la campaña. Alejó hasta a sus potenciales aliados y empujó los capitales a sus adversarios. Hoy, de la mano de sus asesores más cercanos, entre los que se encuentra Alfonso Romo, uno de los hombres de negocios más importantes de Monterrey, atemperó el discurso.

“Nunca me ha interesado el dinero, pero sostengo que no todo el que tiene es malvado”, dice ahora López Obrador. El mensaje ha sido repetido cientos de veces, al haber sido incorporado en uno de los spots de televisión más persuasivos que se recuerdan en la política mexicana. Pero no sólo es un spot convincente, sino que es el parteaguas de la reinvención de López Obrador como un político moderno.

En el spot, colocado por el PT y Convergencia en YouTube en junio pasado, López Obrador es exprimido por sus estrategas de imagen, quienes logran proyectar, con sutileza y elegancia, lo más importante de él: su discurso teológico, maniqueo y de predicador. López Obrador siempre tuvo en su palabra una daga que se clavaba sin problema en la conciencia católica del mexicano, que lo penetraba por el centro de sus raíces y su cultura, que apelaba al alma más que a la conciencia. Ahora, llega con más vigor.

“Confieso que soy un hombre de fe y convicciones, con errores y defectos”, se desnuda López Obrador. “En lo espiritual profeso el amor al prójimo”.

El tabasqueño es un católico que renació cristiano, y su discurso hoy dispara tiros de precisión sin perder la esencia: habla ciertamente a la espiritualidad mexicana, con el eco permanente que contrasta al bien y el mal, lo justo y lo injusto. Ya eliminó de su retórica la dialéctica de los ricos y pobres, que alienaba y mezclaba su lucha política con la lucha de clases. Ahora va directo a su objetivo sin buscar enemigos innecesarios.

Ya no individualiza los problemas. Los sugiere y deja a sus seguidores la interpretación y libertad que le coloquen los nombres que quieran. “No más engaños, no más injusticias, no más corrupción, no más saqueo, no más sufrimiento para nuestro pueblo”, arenga. “Vamos por un camino del todo nuevo”.

López Obrador dejó atrás a sus viejos asesores de imagen, de gran calidad cinematográfica, pero que no entendían de política y electores. Dejó de ser generosamente improvisado, y se ha vuelto profesional. Su equipo de imagen, cuya identificación se guarda con hermetismo, ha inyectado alegría y profundidad a su nueva lucha por la Presidencia.

Muy similar a la estrategia que siguió Sebastián Piñera en Chile, durante la campaña presidencial donde derrotó a la presidenta Michelle Bachelet, sus asesores de imagen han retomado momentos, entorno y discursos del chileno para incorporarlos a los nuevos mensajes de López Obrador.

Piñera utilizó la palabra “Cambio” para motivar la oposición a Bachelet; López Obrador, desde 2009, comenzó con “Despierta”, para romper con todo lo establecido. Piñera le metió música alegre a la campaña del cambio; López Obrador tomó el ritmo sabroso del veracruzano Byron Barranco, que le compuso la canción para “Morena”.

López Obrador tiene hoy el respaldo incondicional del PT y Convergencia, los partidos que ha hecho suyos. Pero, en otro giro importante del pasado reciente, ya no es él quien guiará al cambio, sino son todos. Brincó en cinco años del mesianismo teológico a la inclusión de la gente.

“Lucho por ideas y principios”, dice López Obrador en ese spot que lo capta en tomas cerradas, con su pelo blanco que vuela con el viento y una camisa rosa que conecta con el sentimiento. Su voz es suave, la música celestial. “La transformación de México no depende de un solo hombre, sino de la participación de mujeres y hombres que, como ustedes, han decidido tomar el destino en sus manos”.

No hay violencia en sus palabras. Tampoco en sus tonos o ademanes. Es un nuevo López Obrador que en las últimas semanas retomó el largamente esperado crecimiento electoral. ¿Le alcanzará el tiempo para recuperar el terreno perdido? Nadie lo puede saber en este momento. Pero por este camino, no hay duda que volverá a reconquistar algunas conciencias que hace tiempo había perdido.

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El presidente rebasado, las vícitmas frustradas. Sicilia

En la Revista Proceso de hoy domingo, José Gil Olmos entrevista a Javier Sicilia luego de la comida privada que sostuvieron el mandatario y el poeta.


Esta vez no hubo besos, abrazos ni escapularios. Fue una reunión más bien ríspida, a veces sorda,
que duró seis horas y en la que chocaron dos visiones del país: la de un México militarizado, con
más de 50 mil muertos, un Estado fragmentado y corrupto, con una violencia sin freno y grupos paramilitares procreados por la estrategia de guerra, descrito por el Movimiento por la Paz; y la de un México
que para el presidente Felipe Calderón avanza en la justicia, los derechos humanos y el combate al crimen organizado.

Calderón: Muchos priistas quieren un pacto con el crimen



Muchos priistas piensan que podría funcionar un pacto con el crimen organizado para resolver el problema de la violencia, dijo el presidente Felipe Calderón al manifestar su preocupación de que prevalezca esa opinión en ese partido.
En una entrevista que difundió en su portal de internet el diario The New York Times, el mandatario señaló que muchos miembros del PRI coinciden en secreto con su estrategia contra el crimen organizado, aunque públicamente dicen otra cosa.
“Depende de quién se trate. Hay muchos en el PRI que están de acuerdo con la política que tengo, al menos eso es lo que dicen en secreto, mientras que públicamente dicen otra cosa. Hay muchos que piensan que los pactos del pasado podrían funcionar ahora, no se cuáles, pero es la mentalidad que ellos tienen. Si esa opinión prevalece me preocuparía”.
Calderón también comentó que México será un país mucho más seguro con las iniciativas de su gobierno para reconstruir las corporaciones de policía, institucionalizar el papel del Ejército en la lucha contra la delincuencia y endurecer el Código Penal Federal y reforzar las leyes para detener el lavado de dinero.

Denuncian víctimas del crimen omisiones del gobierno; exigen seguridad, no series de televisión


MÉXICO, D.F. (apro).- Los familiares de las víctimas caídas por el crimen organizado reclamaron al presidente Felipe Calderón hacer caso omiso a las exigencias que le plantearon hace tres meses durante su primer diálogo con él.
Araceli Rodríguez, madre de Luis Ángel, expolicía federal desaparecido hace dos años en Michoacán, denunció que ninguno de los 31 casos presentados hace tres meses durante el primer diálogo con el presidente ha sido resuelto.
Denunció que las familias de las víctimas fueron tratadas como delincuentes durante la entrada al castillo de Chapultepec, además de que se les prohibió ingresar fotografías de las víctimas al inmueble.

La última Columna de Granados Chapa y su despedida



PLAZA PÚBLICADe coalición a coalición
Miguel Ángel Granados Chapa
14 Oct. 11

Es deseable que el espíritu impulse a la música y otras artes y ciencias y otras formas de hacer que renazca la vida, permitan a nuestro país escapar de la pudrición que no es destino

Es preciso eliminar la confusión posible entre una coalición electoral, figura jurídica ya existente en nuestro derecho, y la propuesta en curso de integrar gobiernos de coalición. Ambas, por supuesto, demandan la integración de voluntades partidarias. Pero su propósito es diferente. En la alianza electoral se trata de triunfar en comicios, y si bien suele pactarse un programa de gobierno, de que se le incumpla no necesariamente se siguen consecuencias para la gobernabilidad. Es conveniente hablar de esa primera significación, porque aunque sean pocos y luzcan trasnochados, aun hay quienes hablan de la unión de PAN y el PRD para evitar la victoria priista el año próximo. Pero no es tal coalición de la que hablamos ahora, sino de una reforma constitucional iniciada por el senador Manlio Fabio Beltrones para introducir el gobierno de coalición, que puede configurarse aun entre partidos que hayan contendido abiertamente en las elecciones previas.

El fin principal de esta innovación es garantizar los acuerdos entre partidos conforme a programas y responsabilidades compartidos. También se procura evitar los intentos casuísticos de consenso, que se cumplen parcialmente y por lo mismo suelen fracasar, amén de generar entre las partes incriminaciones. Acuerdos a medias, o desacuerdos francos dejan un poso de resentimiento entre los ciudadanos, una sensación de que la democracia práctica, la que conduce a resultados, es imposible.

No son ésas necesariamente las bases de que parte la iniciativa de Beltrones pero sí sus consecuencias. Nadie es tan ingenuo para ignorar que el dirigente senatorial camina en dos sendas cuya meta es la Presidencia de la República. Lo hace con andar acompasado. Presentó el 14 de septiembre el proyecto de reforma constitucional de que hablamos y lo ha ido rodeando de apoyos, procedentes de partidos y personas entre los cuales la iniciativa se aprecia en sus propios méritos. Consiguió el apoyo de los líderes de las fracciones a las que, como presidente de la Junta de Coordinación Política o de la Mesa Directiva del Senado, ha encabezado por más de cuatro años. Es menos afortunada la suerte de su proyecto en la Cámara de Diputados, donde proliferan los partidarios de Enrique Peña Nieto, capaces de ver sólo pasos de Beltrones hacia la candidatura presidencial y no el empuje de un dirigente legislativo que, amén de su destino personal, se halla en la ocasión de echar adelante reformas estructurales que favorezcan el desarrollo y la democracia.

Con suertes distintas, Beltrones ha impulsado reformas constitucionales de enorme alcance o que quedaron como meras trochas que hay que despejar para transitar sobre ellas. La reforma constitucional en materia electoral transformó a profundidad el sistema de medios de comunicación en esa materia. Si bien sus habilidades políticas y un adecuado ejercicio de la oportunidad le evitaron pagar el alto costo de un conjunto de medidas que aun lastiman a profundidad a los concesionarios de radio y televisión, lo cierto es que tuvo el valor y la audacia para hacer saber a los dueños de esos poderes fácticos que es posible enfrentar desde los poderes institucionales que no son, como algunos miembros de la CIRT suponen, propiedad particular suya, sino bienes de la nación.

Pretendió también Beltrones, esta vez sin resultado alguno, una reforma hacendaria que abarque todos los recursos del Estado, y ejerza la autoridad del Estado sobre los ingresos y el gasto público. En este caso pudo más el coyunturalismo preelectoral y la propuesta se atoró en los lodazales del interés partidario interno del PRI (como ha ocurrido con la reelección de legisladores) y con ello se evitó la libre conjunción de intereses partidarios y los de parcelas extensas de ciudadanos.

Tras el avance parlamentario de su iniciativa, Beltrones ha conseguido el apoyo de un grupo relevante de la sociedad civil, que la resumieron y ofrecieron sustento relevante en un texto titulado "Democracia constitucional". Son cuarenta y seis los firmantes y es imposible darles aquí espacio a todos sus nombres. Incluyen militantes políticos (sólo unos cuantos del PRI) en receso o activos, creadores artísticos, intelectuales, investigadores, etcétera. Es posible que ninguno de ellos (salvo los senadores Pedro Joaquín y Francisco Labastida) voten por Beltrones en la elección interna o constitucional, porque es remoto el progreso del ex gobernador de Sonora en esa ruta. Pero con su iniciativa buscan impulsar esa posibilidad y contribuir a mitigar las lastimosas condiciones de vida de nuestro país.

Casi nadie entre los firmantes, y por supuesto entre los mexicanos todos, puede negar la terrible situación en que nos hallamos envueltos: la inequidad social, la pobreza, la incontenible violencia criminal, la corrupción que tantos beneficiarios genera, la lenidad recíproca, unos peores que otros, la desesperanza social. Todos esos factores, y otros que omito involuntariamente pero que actúan en conjunto, forman un cambalache como esa masa maloliente a la que cantó Enrique Santos Discépolo en la Argentina de 1945.

Con todo, pudo cantarle. Es deseable que el espíritu impulse a la música y otras artes y ciencias y otras formas de hacer que renazca la vida, permitan a nuestro país escapar de la pudrición que no es destino inexorable. Sé que es un deseo pueril, ingenuo, pero en él creo, pues he visto que esa mutación se concrete.

Esta es la última vez en que nos encontramos. Con esa convicción digo adiós.


miguelangel@granadoschapa.com

 

Federico Berrueto: Entre la desesperanza y la impotencia





Revertir la inseguridad llevará tiempo. La impaciencia de las familias de los desaparecidos debe asumirse con urgencia. Es mejor que esto ocurra por este gobierno. También es importante una eficacia gubernamental antes de que cobren impulso iniciativas desesperadas de escuadrones de la muerte y otras formas de exterminio en nombre de una errónea autodefensa social.


A ciertan quienes señalan que lo mejor del presidente Calderón se hace presente cuando encara los problemas y el reclamo público, como sucedió el viernes pasado en el Alcázar del Castillo de Chapultepec. Es difícil para cualquier gobernante enfrentar a quien sin reserva expresa una opinión o crítica severas. No debe soslayarse este rasgo del Presidente; no significa que la respuesta presidencial sea virtud, pero sí el saber escuchar y dialogar con quien se opone. Lo importante es evitar que se profundice la brecha entre una sociedad profundamente agraviada, sin esperanza y autoridades que a pesar de la voluntad y determinación presidencial, en los resultados revelan impotencia frente al crimen.


Más en http://impreso.milenio.com/node/9044841

Antonio Moreno nos propone el cartón de hoy

Desde su blog Democracia en México Ya! don  Antonio Moreno nos visita y comparte humor y reflexión para el día de hoy.



DESGRACIADAMENTE ASI ESTA LACOSA...
Quino, el caricaturista argentino autor de Mafalda, desilusionado con el rumbo que está tomando el mundo en cuanto a valores y educación, expresó su sentimiento al respecto....





                                             


La genialidad del artista produce una de las mejores criticas sobre la educación de los hijos en los tiempos actuales..... padres de familia, maestros, amigos:  Reflexionemos, los invito a compartirlo.



AL FINAL NO NOS PREGUNTEMOS...
¿POR QUE HAY TANTA VIOLENCIA?...
LAS CONSECUENCIAS DE UNA MALA EDUCACIÓN... SON EVIDENTES..

sábado, 15 de octubre de 2011

Estreno mundial cover de Behind blue eyes by Arpegio

Arpegio nos propone otro de sus covers y un sábado especial con su música




Hola a todos, quiero compartir con ustedes otro de mis proyectos de fin de semana, esta ocasión es una rola original del legendario grupo “The Who” en 1971 y sacada de Nuevo a la LUZ en 2003 por el grupo Limp Bizkit.

Paul Townshend dijo sobre la canción… “ How lonely is to be powerful”.  

La interpretación de la letra de la canción escurre frustración pero claro, habrá quien piense que es una canción de amor.

A pesar de las letras medias tristes, la melodía es hermosa con un ritmo muy agradable.

Me atreví a hacer un cover del cover de la versión de Limp Bizkit, más que nada por la guitarra acústica. Tocar la guitarra acústica es un reto para mí, nunca pude tocarla bien (ni puedo aun ).   A diferencia de una guitarra eléctrica, las cuerdas están más altas sobre el puente y eso lo complica todo para mí. Además había reparado mi guitarra con un micrófono equivocado, por eso la guitarra se oye muy “metálica” sobre todo en la parte de rasgueo.

Pero lo más importante, quiero dedicarle esta versión a todas las foristas bellas que se atreven a participar en este foro, en especial se la dedico a una forista muy misteriosa, espero que todo esté bien con ella, se le extraña y ojala pronto vuelva a participar, Doña Luz.

También coloque algunas bellas imágenes sobre los “espejos del alma” muy de acuerdo al tema.
Espero que la disfruten y veremos que reacciones y conversaciones se generan.
Gracias a ForoParalelo por permitirme esto.       






Rosario Robles: Ebrard, o no sabe o miente


En su afán desesperado, Marcelo Ebrard cree que puede engañar. Montado en la propuesta de intelectuales, personalidades y líderes de diferentes partidos políticos, pretende habilitar, por la puerta de atrás, su pretensión de ser el candidato de una alianza PAN-PRD. Dice que la disyuntiva es un gobierno de coalición o el regreso del PRI. Que quienes desde la izquierda se oponen a esta propuesta se olvidan de que el Gobierno del Distrito Federal tiene esas características. Nada más falso. En primer lugar, porque los promotores de un gobierno de coalición se refieren a la construcción de alianzas del partido que gane la Presidencia con otros representados en el Congreso para garantizar la gobernabilidad democrática. No tiene nada que ver con los pactos electorales, sino con las que se establecen en el momento de gobernar para generar mayorías sin tener que recurrir a una cláusula de gobernabilidad que nada tiene que ver con el momento actual. Eso quedó atrás desde 1997. 


Más en http://www.milenio.com/cdb/doc/impreso/9044175

Calderón a Sicilia: Mi gobierno no es represor pero no ha cumplido su función de proteger a la gente


Ante la insistencia del Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad de crear una comisión de la verdad, el presidente Felipe Calderón aseguró que no es necesario porque el país no vive bajo un “régimen represor” ni se puede equiparar con gobiernos como el de Bosnia-Herzegovina que asesinaron, mutilaron o desaparecieron a ciudadanos.
Durante el segundo diálogo entre el gobierno federal y el movimiento que encabeza el poeta Javier Sicilia, Calderón reconoció que el Estado “no ha cumplido su función de proteger a la gente”, pero tampoco ha atentado sistemáticamente contra los ciudadanos.

Puig: Breve crónica tuitera del miedo y el silencio



Parece cierto que hubo una persecución entre delincuentes y el Ejército y que abarcó varias cuadras del centro. Nadie está seguro del número de muertos. Todos coinciden en el muerto vendado, pero todos dudan cuando lo cuentan. Al día siguiente, en Twitter los habitantes de la capital tamaulipeca lo confirman, y para sus medios de comunicación no pasó nada...
#victoriaalone. Octubre de 2011. Foto: Notimex.
Miércoles 12. Cuatro de la tarde. La cronología de la cuenta de Twitter @cd_victoria se empieza a calentar.
El siguiente intercambio dura alrededor de 20 minutos. Corrijo las faltas de ortografía y usos idiomáticos tuiteros para hacerlo más legible.
* * *
Mónica Guerrero: ¿Qué pasó en Carrera Torres porque está cerrado desde el 16 y hay soldados desde el 13?
Julio Morales: Sigue cerrada la calle Bravo, el pedo fue en el 14.
Alex Nava: Calle cerrada desde el 14 hasta el 16.

Más en http://www.milenio.com/cdb/doc/impreso/9044193

Liébano Sáenz: ¿Coaliciones o gobierno eficaz?



Es menester considerar que desde 1997 el país vive en un gobierno de coalición virtual o real, por la simple razón de que ningún partido tiene mayoría en el Congreso. Por ello, las decisiones generadas desde entonces han sido fruto de la convergencia de distintas fuerzas. Las reformas exitosas no resultan de la debilidad del partido gobernante, sino justamente de lo contrario.
El pronunciamiento a favor de un gobierno de coalición no puede ser tomado a la ligera. Destacados mexicanos se han adherido públicamente a esta propuesta, al igual que varios aspirantes a la candidatura presidencial. El hecho de que ninguno de ellos tenga la primera preferencia al interior de sus respectivos partidos es un dato importante para entender, al menos, las principales motivaciones de la iniciativa.

Ayer, hoy, quizá mañana José Woldenberg

El polítologo y ex consejero del ife  también nos habla sobre las coaliciones, en  lo que no leíste en la semana



Ayer, hoy, quizá mañana
José Woldenberg
13 Oct. 11

1.¿A alguien se le hubiera ocurrido plantear un gobierno de coalición en los años sesenta del siglo pasado? ¿Para qué? Resultaba innecesario. Eran los tiempos del "partido casi único", de las elecciones sin competencia (es más, el momento estelar de los procesos electorales era el del "destape", luego del cual seguía un ritual insípido y carente de tensión porque ganadores y perdedores estaban predeterminados), de un mundo de la representación política habitado (casi) por una sola fuerza. El Presidente y su partido tenían mayorías calificadas en el Congreso (más de dos terceras partes de los diputados y senadores), lo que les permitía ordenar lo que pasaba en el Legislativo. Un solo partido podía gobernar en solitario. Había pues mucha gobernabilidad en el sentido estrecho del término (la capacidad que un gobierno tiene de hacer prosperar sus propuestas en el Legislativo), pero escasa -muy escasa- pluralidad.

2. Pero no hay mal que dure 100 años. Un país diverso, masivo, desigual, modernizado, generó sensibilidades, visiones, intereses, distintos. Y ese "nuevo" México no cabía ni quería hacerlo bajo un solo ideario, una sola organización, un solo partido. La pluralidad política del país forjó distintos referentes partidistas, y éstos a través de su competencia modificaron de manera radical el mundo de la representación. En 1988, el PRI perdió la capacidad de cambiar por sí mismo la Constitución; en 1997, ningún partido fue capaz de obtener la mayoría absoluta de los asientos de la Cámara de Diputados; y en el año 2000 lo mismo sucedió en el Senado. Total, que a partir de 1997 fueron necesarios los acuerdos entre dos o más bancadas para que pudiera aprobarse "algo" en el Congreso. Un pluralismo equilibrado se instaló y a partir de entonces una sola voz, un solo interés, una sola visión, no puede hacer su voluntad. Aprendimos que el diálogo, la negociación, el acuerdo, resultaban necesarios para hacer prosperar cualquier iniciativa. Cada vez que fue aprobada una ley, que se votó el presupuesto o que se acordó una comisión, tras ello existió una coalición. Solamente que esas coaliciones fueron puntuales, volátiles.

3. Las coaliciones se han armado por necesidad. Porque si no suceden nada se puede aprobar. No han sido un capricho sino una imposición de la elemental aritmética democrática; no son opcionales, sino obligatorias, si se quiere que una propuesta determinada avance. (Una fuerza política puede optar por ser testimonial, pero eso es harina de otro costal). La virtud -creo- del comunicado que firmamos 46 personas reside precisamente en el reconocimiento de que el pluralismo equilibrado que hoy habita el Congreso es en primerísimo lugar un bien que debe ser preservado, y que dado que la República no demanda exorcistas sino políticos capaces de leer los signos de los nuevos tiempos, hay que transformar la necesidad (que un gobierno cuente con apoyo mayoritario en el Congreso) en virtud. Ello solamente es posible y deseable a través de la construcción de acuerdos. Y por ello es útil pensar en el tránsito de coaliciones efímeras en el Legislativo a coaliciones de gobierno y legislativas estables y permanentes.

4. Hay, sin embargo, que evitar una confusión. Coaliciones electorales se han dado ya; las han explorado y explotado todos los partidos. La ley las permite y qué bueno que así sea. Hubo un periodo en el que resultaban casi imposibles porque la norma establecía que si dos o más partidos se coaligaban los votos serían solamente para uno de ellos. Porque si dos o más fuerzas quieren ir unificadas a una elección deben tener todas las facilidades para hacerlo. Pero lo que jamás hemos tenido en México son coaliciones de gobierno, acuerdos entre dos o más partidos que pactan un programa de gobierno, otro legislativo y la integración de un gabinete. Y eso se hace -perdón por la insistencia- por necesidad, es decir, cuando quien ocupa la titularidad del Poder Ejecutivo no tiene el suficiente respaldo en el Legislativo.

5. Por supuesto cualquiera puede aspirar a ganar en singular la mayoría absoluta en el Congreso y entonces no requerirá del expediente de la coalición. Pero incluso en ese caso, nunca está de más tenerlo a la mano... por si las moscas. Otra cosa muy distinta es tratar de modificar la ley para decretar una mayoría absoluta de escaños sin haber obtenido los votos suficientes para ello; es decir, la pretensión de que un partido con el 35 por ciento de los votos, por la magia de la ley, se convierta en un partido con más del 50 por ciento más uno de los legisladores.

6. El desplegado de los 46 hace un planteamiento de carácter general. No presupone una traducción específica en términos de la forma de gobierno adecuada. Bajo ese "manto" caben diversas opciones: el gobierno de gabinete, modalidades de semipresidencialismo, la disposición constitucional de hacer opcional los gobiernos de coalición o el tránsito a un régimen parlamentario. Sigo pensando que esto último sería lo más adecuado, pero...

El poder no se comparte Jorge Fernández Menéndez

En lo que no leíste en la semana el periodista Fernández comenta sobre las coaliciones


¿Están dispuestas las principales fuerzas políticas a avanzar en un eventual gobierno de coalición? Si nos atenemos a los firmantes del desplegado del lunes habría que concluir que muy probablemente sí, pero en realidad lo que se sigue imponiendo es la máxima de que el poder no se comparte.
No nos engañemos, no se requiere ni ley ni reforma alguna para establecer un gobierno de coalición en México. Se podría haber hecho perfectamente en el pasado y ningún instrumento legal lo impide: se trata sólo de contar con la voluntad política para hacerlo. Pero esa voluntad no existe o es escasa. Como hemos dicho, en los hechos, se logró una importante coalición legislativa entre 1991 y 1993 en la segunda mitad del gobierno de Carlos Salinas, cuando se dio la última gran etapa de reformas estructurales en el país. En el sexenio siguiente, Ernesto Zedillo intentó ir más allá, negociando con el PAN la Procuraduría General de la República, que iba a ser para Fernando Gómez Mont, pero unos días antes de la toma de posesión descubrieron que Fernando, entonces mano derecha de Diego Fernández de Cevallos, no tenía la edad mínima (35 años) para ser procurador, y quedó en su lugar, por acuerdo con el PAN, Antonio Lozano Gracia. Pero vino la crisis y el PAN (dirigido por un Carlos Castillo Peraza que no quería acuerdos con el PRI) no quiso asumir costos y abandonó todos los acuerdos legislativos con el gobierno: rechazó, entre otras, las reforma de pensiones, la energética y la fiscal (que, como debe ser, ahora propone el PAN desde el gobierno mientras el PRI no las acepta). Vicente Fox ganó con una coalición electoral mucho más amplia que la que aparecía en el papel, pero la misma no tuvo trascendencia alguna en el ámbito legislativo.
Felipe Calderón quería un gobierno de coalición, lo dijo abiertamente apenas pasadas las elecciones de 2006. Lo entrevisté el 12 de julio de aquel año: le pregunté cómo esperaba gobernar. Me dijo que “se puede construir una alianza legislativa en la estructura de un gobierno de coalición que permita tener mayoría en torno a un programa de gobierno consensuado, un programa que quiero negociar con la oposición incluso antes de tomar posesión. Eso no lo intentamos con el presidente Fox y yo lo quiero hacer, quiero construir un gobierno de coalición a partir de negociar sobre la mesa programas de gobierno e incluso estoy dispuesto a negociar la integración del gabinete, siempre y cuando esto implique un apoyo legislativo estable y permanente”. Seguimos platicando sobre lo que vendría y acerca del gobierno de coalición que proponía construir con los otros partidos, incluido el PRD de López Obrador. Dijo que el programa de gobierno se tendría que articular en torno a esa coalición amplia y que “la esencia de la transición debía ser un programa de gobierno compartido, el cual voy a negociar de aquí al primero de diciembre”. Le pregunté cuáles serían sus objetivos en los primeros cien días de gobierno y la respuesta no pudo ser más clara: primero “el propio gabinete, el gobierno de coalición. Este debe ser un logro claro” (ver el libro Calderón Presidente, editorial Grijalvo, 2007, páginas 125 y subsecuentes).
No pasó nada. La respuesta del PRD fue el plantón de Reforma y el Centro Histórico y el gobierno legítimo de López Obrador. El PRI desechó públicamente eso. Nunca hubo gobierno de coalición y nunca antes había habido una propuesta tan explícita para construirlo.
No veo que las cosas sean ahora diferentes. El diagnóstico que estamos haciendo sobre el tema es exactamente el mismo que se ha hecho desde que no existen mayorías legislativas, o sea, desde 1997, hace ya catorce años. Y las coaliciones se construyen desde el poder. Y salvo la intención de Calderón en 2006, no hay voluntad política de avanzar en ese camino. Se podrá argumentar que muchos de los principales dirigentes del PRI, del PAN y del PRD apoyan la propuesta de la reforma de los gobiernos de coalición (aplaudible en muchos sentidos, pero innecesaria en términos legales para realmente construir un gobierno de coalición).
Pero es una verdad a medias, desde el momento en que la dirigencia nacional del PRI y sobre todo Enrique Peña Nieto no la apoya. Tampoco López Obrador. Y no lo hacen porque para hacer operativa esa reforma se impulsa la creación de un primer ministro que surgiría de esa coalición. Y nadie con posibilidades reales de ganar querrá negociar antes de la elección una ración muy considerable de un poder que aún no está en sus manos. Y no la apoyan porque tanto Peña como López Obrador (y si lo analizamos, a partir por ejemplo de la propuesta de la segunda vuelta, también el presidente Calderón) prefieren el sistema presidencialista al parlamentario. ¿Pueden pensar en coaliciones? Sí, responderán, después de ganar las elecciones. El poder, dicen los viejos políticos, no se comparte. Y no se puede compartir lo que no se tiene.

Aguilar Camín Mayorías y Mayoría

Lo que no leíste en la semana. Aguilar Camín nos habla sobre la propuesta de los intelectuales y políticos y las mayorías


Se suele decir que la democracia mexicana “no genera mayorías”. Pero eso es falso. Lo que la democracia mexicana no genera, porque así se diseñó en la reforma de 1996, son mayorías absolutas, es decir que un partido tenga la mitad más uno de los escaños legislativos tanto en el Senado como en la Cámara de Diputados.
La expresión “mayoría absoluta” suena absolutista, pero es de eso de lo que estamos hablando cuando decimos que la democracia mexicana no es funcional, o no es productiva, o no es eficaz, porque no “genera mayorías”.
Mayorías en el Congreso hay, pero desde el 96 son sólo mayorías relativas, lo cual hace que el partido en el gobierno sea siempre, desde entonces, en el nivel federal, minoría en el Congreso, pues sus fuerzas opositoras sumadas tienen más legisladores que la mayoría relativa del gobierno.
El resultado ha sido hasta ahora un gobierno bloqueado en las reformas fundamentales por el Congreso y un Congreso donde nadie es responsable del bloqueo, pues nadie tiene la mayoría absoluta necesaria para cargar con la responsabilidad cabal de lo que se legisla y lo que no.
Es a esto a lo que debemos poner fin si queremos tener una democracia funcional, o eficaz o productiva, y, sobre todo, responsable de sus actos.
Necesitamos mayorías absolutas que lleven la iniciativa y asuman la responsabilidad en el Congreso, mayorías a las cuales podamos premiar o castigar con nuestro voto por sus resultados, atribuibles claramente a unos y a otros no.
Pensar que las mayorías absolutas darán paso al autoritarismo de viejo cuño es desestimar profundamente los cambios que ha traído la democracia al país y exagerar el poder de las mayorías absolutas en los Congresos.
Para empezar, la mayoría absoluta no permite cambiar la Constitución. Esto requiere no la mitad más uno, sino dos terceras partes de los votos.
El proceso político real es mucho más complejo y plural de lo que indica la palabra “absoluta”. Es simplemente imposible que en un entorno democrático una mayoría efectiva en el Congreso se vuelva una imparable máquina de legislar a su capricho, aplastando y saltándose a las demás fuerzas.
La mayoría absoluta es la regla de gobernar de las democracias, no de las dictaduras, aunque a nosotros nos suene a viejo PRI.
Lo cierto es que el viejo PRI no tuvo nunca una mayoría absoluta democrática, pues sus mayorías no venían realmente de las urnas, como ahora.
acamin@milenio.com

Cartón de hoy

viernes, 14 de octubre de 2011

Forista invitado: gerrymartínez y la música mexicana

En el viernes musical Gerry, nos habla sobre la música y lo mexicano. 




Teniendo que seguir las disposiciones oficiales de la SEP en cuanto a la educación que forme valores como la identidad nacional, siempre hago esta reflexión con mis alumnos:

¿Cuál es la música “mexicana”?
¿La que escribe un compositor nacido en nuestro país pero que vive en el extranjero?
¿La que escribe un compositor extranjero que vive en nuestro país?
¿La música regional aunque sus orígenes se remonten a la Colonia cuando no éramos México?
¿A cualquier música que se encuentre dentro de nuestro territorio actual?
¿Y la que se compuso por ejemplo en California antes de que nos la arrebataran?
¿Si hoy se “independizara” Oaxaca por ejemplo, la Guelaguetza ya no sería mexicana?
¿Es música mexicana la de Manuel de Sumaya (nacido en la “ciudad de México”  en la Colonia) que compuso sus obras al más puro estilo del barroco español?
¿Y la de Moncayo, Ponce o Revueltas que bajo nombres y ritmos “nacionalistas” utilizan la orquesta sinfónica europea?
¿Es música mexicana la banda sinaloense o el pasito duranguense aunque nada más se oiga y represente a sus regiones?
¿Existe realmente el Rock o Rap mexicano o solamente es un ritmo importado tocado por mexicanos y cantado en español?

Podríamos concluir que bajo diferentes criterios TODAS estas manifestaciones las podemos adoptar como “nuestras” o caer en un puritanismo (o criterio limitado) y solamente pensar que es mexicana la música compuesta por un mexicano en nuestro territorio mexicano con ritmos mexicanos e instrumentos mexicanos.  Y dentro de todo este espectro hay un sinnúmero de posibilidades.
Lo mismo debería pasar en la política: entender que nuestra diversidad es muy amplia, que cada región tiene sus propias necesidades, su propia geografía, su propia historia, su propia identidad y si tomamos el criterio limitado de que “solo uno es el iluminado y el que puede salvar al país”, ya sea verde, rojo, naranja, azul, amarillo o del color que sea, seguramente estaremos cometiendo un grave error.

Finalmente una reflexión futbolera: 
¿Si juega tu equipo favorito contra “otro”? ¿A quién apoyas en la tribuna? (obvio, a tu equipo)
Si ese “otro” equipo juega en la Copa Libertadores contra un “brasileño”… ¿normalmente a quién apoyamos los mexicanos desde nuestro televisor? (a ese “otro” porque es mexicano)
Si ese “brasileño” juega contra un equipo “canadiense”… ¿a cuál estaríamos echando porras? (normalmente al “brasileño” por ser latino)
Si ese “canadiense” jugara contra un “asiático”… ¿cuál quisiéramos que ganara? (muy probablemente el “canadiense” por ser americano)
… y si ese equipo “asiático” jugara contra uno de Marte o Saturno… seguramente le iríamos a los asiáticos por ser terrícolas.

Así como podemos ser solidarios e identificarnos con “otros” en el fut… ¿no podríamos serlo en nuestro país con nuestros propios compatriotas?




NO OLVIDES VISITAR  el blog  Democracia en México Ya!


María Grever fue una compositora mexicana de música de concierto, de música para películas y de más de 800 canciones populares (boleros en su mayoría).
María Joaquina de la Portilla Torres, su nombre de soltera, nació el 14 de septiembre de 1884 en Hacienda Los Horcones, municipio de Lagos de Moreno Jalisco, y murió en 1951. Algunos historiadores dicen que nació en León, Guanajuato, México; otros afirman que nació en un barco (durante un viaje de su madre a España), otra fuente menciona que es nativa de Unión de San Antonio, Jalisco.

Más en Hoy es viernes

Leo Zuckermann AMLO quiere partido y lo necesita



López Obrador quiere su propio partido político, y lo necesita. Un partido que él controle directamente, no a través de intermediarios. Uno que sea de su propiedad, no una franquicia prestada. Hacia eso está encaminado el Movimiento Regeneración Nacional, conocido como Morena, que comenzó a formar a partir del conflicto poselectoral de 2006. El pasado 2 de octubre, Morena ya se constituyó como asociación civil. En enero de 2013, cuando se abra el registro de nuevos partidos, seguramente será el primero en la fila.

Más en http://www.excelsior.com.mx/index.php?m=nota&id_nota=774782

Astillero de Julio Hérnádez: Abren puerta a reelección presidencial



La miscelánea de modificaciones en materia política que está por aprobarse en la cámara de diputados abre la puerta a una forma de relección presidencial, pues un secretario de gobernación podría ser nombrado presidente provisional de la república, ejercer el cargo durante un tiempo susceptible de alargamiento por confusas interpretaciones y contender más delante para regresar al cargo por seis años más.
El dictamen aprobado la madrugada de ayer por dos comisiones unidas de la cámara de diputados, sobre el cual habrá de votar el pleno tal vez la semana venidera, propone excluir del articulado constitucional la inhabilitación explícita para que un presidente sustituto pudiera aspirar a volver a ejercer el máximo cargo del país.

Se buscan tres



¿Cómo que unos son los buenos y
otros los malos, si son iguales?
 Florestán
En septiembre del año pasado la Cámara de Diputados convocó a los mexicanos de buena fe para convertirse en consejeros ciudadanos del IFE.
Los aspirantes buscaron las reglas, las revisaron a detalle, se revisaron a sí mismos y al final se registraron 136.
Luego de pasar una serie de filtros, responder cuestionarios y comparecer ante comisiones, quedaron 17 de los que, a más tardar en octubre, la Cámara de Diputados habría de elegir por mayoría calificada a tres de ellos, para ocupar las vacantes de los consejeros que habían cumplido su término legal.
Pero pasó septiembre, octubre, y nada. Corrió noviembre, y tampoco. Decían que no había que precipitarse. La alineación del IFE se redujo de los nueve constitucionales a seis, mientras los diputados violaban la Constitución.

Más en http://impreso.milenio.com/node/9043751

¿Imperialismo guadalupano?





Sabedor de que las advocaciones de la Virgen María son diversas en el mundo; de que los creyentes no pueden considerar a una mejor que otra y de que las supuestas apariciones de la madre de Jesucristo no son dogma de fe (se puede ser católico inclusive negándolas todas), Pedro Ramírez Vázquez, constructor de la moderna Basílica de Guadalupe, a sus 92 años, juzga una especie de “imperialismo” el que sea de la morenitala única imagen que se honra en la Plaza Mariana inaugurada el miércoles por el cardenal Norberto Rivera, el jefe de Gobierno del DF, Marcelo Ebrard, y el mecenas de la obra, Carlos Slim.


Más en http://impreso.milenio.com/node/9043735

Peña Nieto-Martí, matar al Rey para ganar la partida.




Es una mala noticia para quienes pelearon por una reforma política con reelección de legisladores que no será. Entre ellos, Alejandro Martí.
—Debes sentirte muy frustrado, Alejandro.
—Es lamentable. Se ha dejado prácticamente a la ciudadanía sin una verdadera democracia representativa. Los diputados de PRI, Verde y Panal demostraron que su lealtad es con sus partidos y no con los ciudadanos. No aceptan la reelección porque tienen miedo a ser juzgados con base en su trabajo. Así de sencillo.
—¿Qué te dijeron?
—Una verdadera falacia. Dicen que no la aprueban ahora, porque hay que hacer una consulta popular.
—Como si las leyes fueran materia de consulta.
—Es una falacia. Entonces que hagan una consulta por cada tema del Congreso. Es un pretexto. Lo que quieren es que sus partidos, a su antojo, los coloquen en el Congreso como piezas de ajedrez, porque para ellos el chiste es matar al Rey.
—¿Matar al Rey?

Epigmenio Ibarra comenta sobre Los mitos de la guerra de Calderón (Primera parte)



Como todas las cruzadas, la de Felipe Calderón Hinojosa también descansa en una serie de mitos. A la credulidad, al fanatismo, a la ignorancia apuestan quienes dirigen la guerra santa; la verdad y la razón son las primeras bajas en este tipo de confrontación.
El formidable aparato propagandístico gubernamental; la complicidad de los medios electrónicos, han convertido, luego de un bombardeo inclemente, estos mitos, en dogmas de fe para muchos millones de mexicanos.
El miedo y la zozobra generalizados, resultado de la violencia y la inseguridad, que las acciones emprendidas por Calderón y su gobierno desde hace más de cuatro años, en lugar de aminorar han acrecentado, terminan de hacer el trabajo de los propagandistas.
Muchos ciudadanos, sin creerse los dogmas que la propaganda establece, se pronuncian, atenazados por la angustia, por soluciones radicales e inmediatas y se suman a los crédulos apoyando, incondicionalmente, al que promete “mano dura”, al que mas sangre —de otros; de los malos— ofrece.
El primer mito que hay que desmontar es que es esta, realmente, una guerra contra el crimen organizado y contra el narcotráfico. La evidencia demuestra que esta cruzada sólo ha fortalecido a los cárteles, al tiempo que ha vulnerado, casi irremediablemente, nuestra soberanía.

El cartón de hoy