jueves, 26 de septiembre de 2013

Cuento Zen - Buda en la cocina



Buda en la cocina

Estando en Monte Tiatong, un monje llamado Lu servía como Tenzo* (responsable de preparar la comida de la comunidad budista). Un día noté que Lu secaba hongos al sol. Llevaba una caña de bambú pero no usaba sombrero. Los rayos eran tan intensos que los ladrillos del pasillo quemaban los pies. Lu trabajaba duro y estaba cubierto de sudor. No pude evitar sentir que el trabajo requería demasiado esfuerzo para él.

Me acerqué y le pregunté su edad. Respondió que tenía sesenta y ocho años. Volví a preguntarle por qué no usaba asistentes.

—Otra gente no es yo —respondió.

—Tienes razón —le dije—, puedo ver que tu trabajo es la actividad del camino del Buda, pero ¿por qué trabajas bajo este tremendo sol?

Él respondió: —Si no lo hiciera ahora, ¿en qué otro momento lo haría?

No había nada más que decir.

Seguí caminando por el pasillo, sintiendo en mi interior el verdadero significado del rol del cocinero.


*Tenzo Kyokun - Según las tradiciones Chan y Zen el cocinero del monasterio debe ser uno de los monjes más experimentados. Es un trabajo muy importante. Lejos de ser un trabajo menospreciado de criado  es realmente una practica espiritual que da un doble provecho: para el bien de los demás y para el mismo. Si el cocinero trabaja con un espíritu noble aumenta el prestigio del monasterio y se pone a la altura de los grandes maestros del pasado siguiendo sus pasos y su ejemplo.



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