Lo que van a leer es escandaloso pero se tiene que decir con todas sus letras: los mexicanos tienen derecho a vender su voto. Por una tarjeta telefónica, por 700 pesos, por una promesa, por una idea. Sí, es escandaloso, pero antes de que se les paren todos los vellitos de los brazos por la espantosa idea, deténganse a pensar en lo que es el voto, lo que es la venta y cómo está el escenario de pobreza.
Empecemos con el voto. Cada mexicano mayor de 18 años tiene el suyo y puede usar con este el derecho más sobrenatural de todos: lo que le dé la regalada gana.
Puede anularlo. Puede no usarlo. Puede votar por el PRI (¡horror de horrores!, gritarán los de #Yosoy132). Puede votar por el PAN (¿está tarado?, dirán los de izquierda). Puede votar por el PRD (¡Es un peligro!, exclamarán los conservadores). Puede dárselo a Quadri (¿No ha oído hablar de la maestra?, dirán 8 de cada 10). Pero lo que haga cada quien con ese voto, por horrible que parezca a los demás, es muy su asunto.
Y aquí entra la venta. ¿Puede hacerlo todo, votar por Quadri, por Cantinflas o hasta venderlo? Sí. Vender significa intercambiar, entregar algo a cambio de otra cosa que consideramos valiosa. Es el acto humano más racional y si me apuran, es el acto racional por excelencia. Algunos creyeron que eso valioso que podían obtener a cambio de su voto era una promesa de programas sociales. Otros, una torta o una idea de país; otros una promesa de democracia. Y así todos. Todos intercambiaron su voto por algo. La democracia funciona como un mercado (“Lleve, lleve su candidatoooo”).
Karla Sandomingo, narradora y poeta, escribió un perturbador texto en el que decía que habría vendido su voto al PRI por 700 pesos si lo hubiese necesitado. Ella conoce el hambre y el amor de madre, y la idea de que un partido y su líder pueden arreglar el futuro, le da risa. El presente, en cambio, le inquieta. Sobre todo si es de sus hijos.
Guadalupe Morfín lo dijo de otra manera, pero también puso el dedo en esa llaga, en estas mismas páginas: la pobreza manda en las elecciones. A ella le indigna, pero lo que enerva no es la acción del ciudadano pobre, sino la situación en la que está.
Y es que, efectivamente, cada quien puede hacer con su voto un papalote y la democracia aspira a eso: que la decisión tomada individualmente sea respetada colectivamente. Piénsenlo un poco: si anulan la elección en una zona en donde los ciudadanos aspiran a que se cumplan las promesas de quienes les dieron una despensa, ¿a quién se está violentando? ¿A los que tienen esas esperanzas o al perverso que se aprovechó de esa situación?
Hay que darle dos pensadas. La elección no se puede limpiar porque fue básicamente limpia y los mexicanos tomaron sus decisiones. El problema es más grave: el sistema está podrido porque la pobreza reclama su enorme lugar en él.
Fuente: http://opinion.informador.com.mx/Rotonda/2012/07/11/el-derecho-a-vender-el-voto/
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RECOMENDACIONES Y COLUMNAS DE OPINIÓN
miércoles, 11 de julio de 2012
Riva Palacio - 2012 La nulidad abstracta.
Andrés Manuel López Obrador finalmente verbalizó lo que no había podido concretar desde hace días: la impugnación tiene como objetivo anular la elección presidencial. Su dicho no es peregrino, ni menor. La anulación de los comicios se sustenta en la denuncia sobre los supuestos de la compra de voto, la injerencia de los gobernadores priistas, y que cinco casas encuestadoras elevaron la diferencia entre él y el priista Enrique Peña Nieto, que afirma que alteraron el curso de la elección. Abandonó finalmente el error de buscar en las urnas la razón de su derrota, y se enfocó a los elementos abstractos de la elección.
López Obrador no está protestando en el vacío. Su alegato tiene que ver con la causal de la nulidad abstracta, que es una interpretación cualitativa y subjetiva sobre la cual se analiza la legalidad y la legitimidad de un proceso electoral. Esta causal provocó la anulación de las elecciones para gobernador en Tabasco en 2000 y en Colima en 2003, y fue el alegato intangible en la impugnación del mismo López Obrador en la elección presidencial en 2006. El problema hace seis años es que el Tribunal Electoral ya no la tenía como criterio general, por lo que no procedió, como tampoco la otra vía buscada, tampoco contemplada en la ley, que era el llamado al “voto por voto, casilla por casilla”.
La renovación del argumento de la causal de nulidad abstracta, a diferencia de 2006, es que volvió a ser tomada en cuenta por los tribunales electorales al anular las elecciones para alcalde de Morelia del año pasado. La Sala Regional del Tribunal Electoral en Toluca determinó que violaba la Constitución el hecho que se transmitiera por televisión el cierre de campaña del candidato del PRI, y que el boxeador Juan Manuel Márquez hubiera llevado pegado el logro del partido en su calzoncillo, durante una pelea en la víspera de la elección. Pese a las críticas de que los magistrados violaron la ley con su interpretación de la ley, el proceso se repuso el pasado 1 de julio.
El resultado de esa elección es que se ratificó la victoria del candidato del PRI, Wilfrido Lázaro. En Tabasco, donde se anuló por la queja de inequidad en el acceso a los medios de comunicación, la apertura de paquetes electorales sin explicación alguna y la compra y coacción de voto, el candidato del PRI, Manuel Andrade, volvió a ganar. Igual sucedió con Gustavo Vázquez en Colima, cuya elección había sido anulada por la queja de que el gobernador Fernando Moreno Peña había intervenido en el proceso electoral. Los resultados, para efectos de transparencia del proceso, no son los relevantes, sino la reposición del proceso a partir del fallo sobre la elección en Morelia. Este fallo ha sido ampliamente cuestionado por los expertos, que hacen notar que la Sala Regional revirtió un criterio establecido por la Sala Superior del Tribunal Electoral en diciembre de 2007, cuando se negaron a anular las elecciones municipales en Huajapan de León, Oaxaca, por la causal de nulidad abstracta.
López Obrador y su equipo escogieron una vez más ir por la invalidación de la elección, al apuntar las supuestas transferencias de Monex a operadores del PRI, los monederos electrónicos de Soriana y la intervención de los gobernadores, como el sustento de los supuestos de compra y coacción de voto; y el uso de las encuestas que daban ventaja a Peña Nieto de dos dígitos sobre el tabasqueño, señaladas como “instrumentos de propaganda”, que crearon la inevitabilidad de la victoria del priista en el imaginario del elector. Pero también, como en 2006, escogieron dar la batalla mediática antes de la legal, con un litigio en la arena pública que eleve, como en 2006, el costo político del Tribunal Electoral por fallar en su contra -si ese fuera el caso, en función de los antecedentes de la Sala Superior-. En síntesis, no hay nada distinto al proceso de impugnación de hace seis años, y que, cuando menos, ya le sirvió para introducir el elemento de ilegitimidad al proceso electoral de 2012, que es lo que desde hace tres lustros, cuando el resultado no le favorece, busca y, hasta hoy, logra.
Zepeda Patterson - Matemáticas del horror: más de Elba y Televisa
La estadística nos jugó una mala pasada a los mexicanos en las últimas elecciones. Lo que en principio a muchos nos parecía una buena noticia (que con sus 207 diputados el PRI no alcanzaría la mayoría en la Cámara) se transformó en el peor de los escenarios posibles. Los 10 diputados del PANAL, más los 33 del Partido Verde le otorgan justamente 250, el 50 por ciento de la composición de la próxima Cámara.
En plata pura, esto significa que Los Pinos volverá a ser rehén de la maestra Elba Esther Gordillo y del grupo de vividores que encabeza el Niño Verde. Es decir, los cuadros más execrables de la política mexicana (y miren que hay mucha competencia en este renglón). No es casual que el sindicato de maestros esté envalentonado y prácticamente haya boicoteado el examen de Evaluación Universal convocado por la SEP. Simple y sencillamente no quieren ser evidenciados. ¡Ahora oblíguenlos!
Pero el PRI no sólo dependerá de ellos. La telebancanda llegará también a 10 diputados (y seis senadores). Y aunque formalmente navegan con bandera del PRI y del PVEM, en la práctica son personeros de los intereses de las televisoras. En otras palabras, el duomonopolio podrá negociar su voto para dar la mayoría al PRI a cambio de la defensa de sus intereses corporativos.
Ciertamente el tricolor y sus aliados se quedarán cortos por un voto para alcanzar la mayoría simple (251 de los 500 escaños de la cámara), pero no tengo ninguna duda que podrán cautivar a más de un diputado oportunista del PAN o de la izquierda. Basta recordar que algunos gobernadores panistas operaron más a favor de Peña Nieto que de Josefina Vázquez Mota (Puebla y Guanajuato) en las últimas elecciones. Seguramente estarán más que encantados de negociar por prebendas el voto de alguno de sus diputados de confianza, en los casos de votaciones divididas. ¿Y de la izquierda qué decir? Buena parte de los que llegan a las cámaras por el PT y el Movimiento Ciudadano son priístas de origen. Para no ir más lejos, Manuel Bartlett, que arriba al Senado ni siquiera tuvo que renunciar a su militancia priísta para que el PT asegurase su pase automático.
En resumen, el PRI podrá conseguir algún voto adicional para estar en condiciones de aprobar presupuestos, algunas normas y nombramientos que sólo requieren mayoría relativa. No tendrá que negociar con el PRD ni con el PAN, pero en cualquier caso siempre necesitará del apoyo de Gordillo y del Verde.
Es cierto que el tricolor requerirá de la oposición (además de sus satélites) para alcanzar los dos tercios a los que obligan las reformas constitucionales. Pero si el pasado sirve de algo, no cuesta trabajo pensar que el PAN otorgará su venia a los proyectos de reforma con los que coincide (laboral, apertura parcial de Pemex, fiscal).
Se dice que el regreso del PRI y su cacareado “oficio” para gobernar eran necesarios para salir de la parálisis a la que nos ha condenado el vacío de poder y la ambición cortoplacista de los poderes de facto. Pero yo veo a un Peña Nieto aún más atado de manos de lo que estuvo el propio Calderón.
El país necesita cambios de fondo, ¿pero cómo va a conseguirlos Peña Nieto si resulta rehén de los intereses que se oponen a esos cambios? Seguramente harán reformas, pero aquellas que favorezcan a las élites en el poder. ¿Cómo va a transformar a nuestra anacrónica educación básica si depende de la complicidad del sindicato que perpetúa ese atraso? ¿Cómo va abrirse a la competitividad empresarial si tiene atrás de sí el apoyo de las grandes corporaciones que se benefician del trato preferente? ¿Cómo abrir una apertura real en las comunicaciones si él mismo está mimetizado con los intereses de las televisoras, si depende del voto de la telebancada?
En suma, ¿cómo hacer para que los poderosos de este país vinculados a Peña Nieto, renuncien parcialmente a sus propios intereses en beneficio de México? Por lo pronto, Gordillo, las televisoras y el Niño Verde han asegurado tres años de protección.
Este contenido ha sido publicado originalmente por SINEMBARGO.MX en la siguiente dirección: http://www.sinembargo.mx/opinion/11-07-2012/8107. Si está pensando en usarlo, debe considerar que está protegido por la Ley. Si lo cita, diga la fuente y haga un enlace hacia la nota original de donde usted ha tomado este contenido. SINEMBARGO.MX
En plata pura, esto significa que Los Pinos volverá a ser rehén de la maestra Elba Esther Gordillo y del grupo de vividores que encabeza el Niño Verde. Es decir, los cuadros más execrables de la política mexicana (y miren que hay mucha competencia en este renglón). No es casual que el sindicato de maestros esté envalentonado y prácticamente haya boicoteado el examen de Evaluación Universal convocado por la SEP. Simple y sencillamente no quieren ser evidenciados. ¡Ahora oblíguenlos!
Pero el PRI no sólo dependerá de ellos. La telebancanda llegará también a 10 diputados (y seis senadores). Y aunque formalmente navegan con bandera del PRI y del PVEM, en la práctica son personeros de los intereses de las televisoras. En otras palabras, el duomonopolio podrá negociar su voto para dar la mayoría al PRI a cambio de la defensa de sus intereses corporativos.
Ciertamente el tricolor y sus aliados se quedarán cortos por un voto para alcanzar la mayoría simple (251 de los 500 escaños de la cámara), pero no tengo ninguna duda que podrán cautivar a más de un diputado oportunista del PAN o de la izquierda. Basta recordar que algunos gobernadores panistas operaron más a favor de Peña Nieto que de Josefina Vázquez Mota (Puebla y Guanajuato) en las últimas elecciones. Seguramente estarán más que encantados de negociar por prebendas el voto de alguno de sus diputados de confianza, en los casos de votaciones divididas. ¿Y de la izquierda qué decir? Buena parte de los que llegan a las cámaras por el PT y el Movimiento Ciudadano son priístas de origen. Para no ir más lejos, Manuel Bartlett, que arriba al Senado ni siquiera tuvo que renunciar a su militancia priísta para que el PT asegurase su pase automático.
En resumen, el PRI podrá conseguir algún voto adicional para estar en condiciones de aprobar presupuestos, algunas normas y nombramientos que sólo requieren mayoría relativa. No tendrá que negociar con el PRD ni con el PAN, pero en cualquier caso siempre necesitará del apoyo de Gordillo y del Verde.
Es cierto que el tricolor requerirá de la oposición (además de sus satélites) para alcanzar los dos tercios a los que obligan las reformas constitucionales. Pero si el pasado sirve de algo, no cuesta trabajo pensar que el PAN otorgará su venia a los proyectos de reforma con los que coincide (laboral, apertura parcial de Pemex, fiscal).
Se dice que el regreso del PRI y su cacareado “oficio” para gobernar eran necesarios para salir de la parálisis a la que nos ha condenado el vacío de poder y la ambición cortoplacista de los poderes de facto. Pero yo veo a un Peña Nieto aún más atado de manos de lo que estuvo el propio Calderón.
El país necesita cambios de fondo, ¿pero cómo va a conseguirlos Peña Nieto si resulta rehén de los intereses que se oponen a esos cambios? Seguramente harán reformas, pero aquellas que favorezcan a las élites en el poder. ¿Cómo va a transformar a nuestra anacrónica educación básica si depende de la complicidad del sindicato que perpetúa ese atraso? ¿Cómo va abrirse a la competitividad empresarial si tiene atrás de sí el apoyo de las grandes corporaciones que se benefician del trato preferente? ¿Cómo abrir una apertura real en las comunicaciones si él mismo está mimetizado con los intereses de las televisoras, si depende del voto de la telebancada?
En suma, ¿cómo hacer para que los poderosos de este país vinculados a Peña Nieto, renuncien parcialmente a sus propios intereses en beneficio de México? Por lo pronto, Gordillo, las televisoras y el Niño Verde han asegurado tres años de protección.
Este contenido ha sido publicado originalmente por SINEMBARGO.MX en la siguiente dirección: http://www.sinembargo.mx/opinion/11-07-2012/8107. Si está pensando en usarlo, debe considerar que está protegido por la Ley. Si lo cita, diga la fuente y haga un enlace hacia la nota original de donde usted ha tomado este contenido. SINEMBARGO.MX
Ciro Gómez Leyva - Que siempre sí se puede meter dinero a las tarjetas Soriana
![]() |
| Ciro Gómez Leyva |
Luego de conversar 40 minutos el lunes con él, me quedé con la idea de que no se podía inyectar dinero a ninguna tarjeta de Soriana. Ahora sé que sí se puede.
Humberto Fayad, director comercial de Soriana, parecía tan seguro que retó el lunes a quien tuviera una de las tarjetas exhibidas por Andrés Manuel López Obrador y Ricardo Monreal a que la confrontara con el sistema informático del corporativo, porque cada tarjeta tiene chip y número de serie. Así se demostraría la falsedad del contubernio con el PRI para comprar votos a cambio de dinero electrónico para comprar en las tiendas.
La primera persona que nos llamó, la primera (tarjeta número 2000 1003 7645 8448), anexó el ticket de compra en la tienda de Cuautitlán, el 2 de julio a las 13:53 horas: chocolates, leches, quesos, una gorra de natación, en fin, por un monto de 805.62 pesos. Pagó con su tarjeta cargada con 700 pesos, por lo que solo desembolsó 105.62. Datos que fueron completamente validados por Fayad.
Entonces sí se puede fondear, le dije ayer. Sí, y así te lo dije ayer, respondió. No, tú dijiste que ninguna tarjeta de Soriana era fondeable. No, yo dije que las tarjetas Soriana-CTM, las que han exhibido, no son fondeables, sino de descuento y puntos, se defendió.
Resulta obvio, pues, que cualquier persona o grupo, con el objetivo que sea, pudo fondear miles de tarjetas y repartirlas. Soriana asegura que no registró en las últimas semanas movimientos anómalos en las compras con tarjetas. Puede ser. Pero eso ya no explica gran cosa.
No entiendo cómo, existiendo las tarjetas prepagadas, López Obrador y Monreal tapizaran sus paredes con las de descuento y puntos, que no prueban nada.
Raro también. A ver qué presentan mañana.
Leído en: http://www.vanguardia.com.mx/quesiempresisepuedemeterdineroalastarjetassoriana-1328233-columna.htmlSergio G. Sanchez - 7337
7337
(2000)
Director: Sergio G. Sanchez
País: España
Genero: Suspenso
Duración 17 minutos
SINOPSIS
Seronda 1973. Una joven maestra llega a Naviella, un pueblo perdido en las montañas para hacerse cargo de una escuela rural que estuvo en desuso la guerra civil. Nadie viene a recibila. Los alumnos nunca lleguan. Pero alguien lleva mucho tiempo esperando...
Quique y Andrés haciendo cosas.
y http://andreshaciendocosas.tumblr.com/
| QUIQUE SE SIENTE TRISTE POR LOS ZARAPES EN CAUTIVERIO |
| ANDRÉS HABLANDO MAL DE PEÑA |
Quique viendo la escena en donde Eduardo Yañez besa a su Gaviota |
| Andrés dejó los frijoles en la estufa. |
martes, 10 de julio de 2012
Algunas reflexiones sobre la elección presidencial.
Colaboracion de Tepozteco.
Cuando ya
cantábamos victoria por haberse terminado las campañas y la elección
presidencial, se inició una etapa en donde la ignorancia se mezcla con unas declaraciones
exageradas, otras basadas en falsedades y, prácticamente todas ellas, absurdas,
si las analizáramos desde el punto de vista de la lógica, ciencia muy olvidada
por los políticos y los partidos y, tal parece, también por gran parte de la
población, al concederle credibilidad a las declaraciones que “inundan”
diariamente las noticias, difundidas por los medios de comunicación, sobre las
declaraciones de AMLO, posiblemente, como una reacción de dichas empresas, a
las injustas quejas del mismo sobre su falta de equidad, tratando de demostrar
todo lo contrario. Este legendario candidato, actualmente, acapara las
noticias, normalmente, sin calificar sus declaraciones (salvo el caso de algunos columnistas que se atreven
a desafiarlo que, conforme aumentan sus exageraciones, va en aumento) pues,
para no incomodarlo, solo se difunden, como si expresara la verdad. Si no fuera
porque el título: “El asalto a la razón”,
ya fue escogido por un distinguido columnista, estaría muy apropiado
para encabezar este escrito.
Cuando ya
cantábamos victoria por haberse terminado las campañas y la elección
presidencial, se inició una etapa en donde la ignorancia se mezcla con unas declaraciones
exageradas, otras basadas en falsedades y, prácticamente todas ellas, absurdas,
si las analizáramos desde el punto de vista de la lógica, ciencia muy olvidada
por los políticos y los partidos y, tal parece, también por gran parte de la
población, al concederle credibilidad a las declaraciones que “inundan”
diariamente las noticias, difundidas por los medios de comunicación, sobre las
declaraciones de AMLO, posiblemente, como una reacción de dichas empresas, a
las injustas quejas del mismo sobre su falta de equidad, tratando de demostrar
todo lo contrario. Este legendario candidato, actualmente, acapara las
noticias, normalmente, sin calificar sus declaraciones (salvo el caso de algunos columnistas que se atreven
a desafiarlo que, conforme aumentan sus exageraciones, va en aumento) pues,
para no incomodarlo, solo se difunden, como si expresara la verdad. Si no fuera
porque el título: “El asalto a la razón”,
ya fue escogido por un distinguido columnista, estaría muy apropiado
para encabezar este escrito.
Si empezáramos
con lo más reciente hacia atrás, mencionaríamos las marchas efectuadas el
sábado 7 de los corrientes, en varias ciudades de la República, con el objeto
de protestar por la “imposición” de EPN, acusando al IFE DE “fraude” y varias incongruencias
adicionales, que no vale la pena mencionar, utilizadas como argumento de la
inconformidad “generalizada” de la ciudadanía.
Diríamos, con
toda justificación, que hay de marchas a marchas si, por ejemplo, se realiza
una marcha para protestar en contra de la inseguridad que estamos padeciendo,
los que no participamos en ella, los acompañaríamos de corazón pero, si se
trata de marchas en contra de la decisión de 19 millones de mexicanos, con los
pretextos que sean, la situación es muy
diferente. ¿Con qué derecho, una minoría (si nos atenemos, ya no a las
encuestas, sino a la votación), se autonombra árbitro de los comicios
electorales? y, sobre todo: ¿Quién les confiere la capacidad para determinar
los motivos que tuvieron sus compatriotas para votar por su candidato y de
donde obtuvieron el derecho a menospreciarlos, adjudicándoles motivos
reprobables, como masoquismo colectivo o votar por la corrupción? Lógicamente,
nadie, por la sencilla razón, si es que no lo saben o comprenden, que todos los
mexicanos tenemos, exactamente, los mismos derechos. ¿Qué nos incita más
respeto, la decisión meditada de millones de mexicanos o los gritos de miles de
fanáticos, sin sustento real,
vociferando ofensas para quienes tienen la desgracia de no ser de su
agrado? No creo necesario contestar esta pregunta.
Llaman
“imposición” a la voluntad de 19 millones de mexicanos, reflejada en las
urnas, y acusan al IFE, con innumerables
pancartas de haber cometido un fraude en el proceso electoral, sin reconocer
que, dicha Institución no fue la responsable de los resultados, sino un poco
más de un millón de ciudadanos, ellos sí, ejemplares en su deseo de colaborar,
sin ninguna retribución, a la limpieza
de la recepción y la suma de los votos, cuyas cifras, plasmadas en las actas de
escrutinio, son la base de lo obtenido por cada candidato. O son muy ignorantes
o los mueve solo el deseo de tratar de engañar al resto de los ciudadanos, como
es el caso de AMLO, quien afirma: “Le puedo demostrar al presidente del IFE que
tengo boletas que se usaban para el relleno de urnas ya rayadas por el PRI”,
¿Cómo es posible que se atreva a hacer esas acusaciones, sobre algo que, con
los candados actuales, es IMPOSIBLE?, solamente es concebible por su
experiencia en expresar lo que le convenga, aunque no tenga ninguna base.
Mientras se limiten a marchas pacíficas, no pondrán en peligro nuestro futuro
inmediato y estamos de acuerdo con ellos en que hagan las que gusten.
Afortunadamente, el grupo de jóvenes del movimiento yosoy132, ha recapacitado y
mesurado sus pretensiones, según sus últimas declaraciones, se deslindan de
quienes han utilizado su emblema para actos de agresión y han acordado, ya no
tratar de impedir el que EPN ocupe la Presidencia, sino objetivos tendientes a
vigilar que las múltiples acciones del nuevo gobierno, se ajusten a la
legalidad y a las necesidades de la población. En caso de actuar de esa manera
sí beneficiarán a nuestro país.
De acuerdo con
la recopilación realizada por el columnista Raymundo Riva Palacio: “Sin
excepción, las 188 encuestas realizadas desde el 3 de marzo de 2011 hasta el 22
de junio de este año por 12 empresas encuestadoras señalan que el candidato del
PRI, Enrique Peña Nieto, ganará la elección del próximo domingo”, lo cual es
una demostración inequívoca de la preferencia que él mantuvo en todo ese tiempo
y culminó, sin cambios, hasta el día de la elección presidencial. También es
verdad que varias de las empresas especializadas en este campo sobrestimaron la
ventaja que tendría EPN al terminar la elección, considerándola de dos dígitos.
Dicho pronóstico, contagió a muchos o pocos, no sabría determinarlo, sobre la
teoría del “compló”, esgrimida frecuentemente por AMLO, sin embargo, dicho argumento
se “derrumba” ante el hecho de que fueron cinco las que le dieron una ventaja
de dos dígitos pero, seis de ellas supusieron una diferencia de solo un dígito
(Demotecnia y Mercaei, acertaron al resultado, Berumen, Covarrubias y
Asociados, la contratada frecuentemente por el candidato del PRD, Ipsos-Bimba y
Reforma, prácticamente, también lo hicieron). En consecuencia, para todos los
que no anteponen las pasiones a la razón, se trató de un error, sin ninguna
intención en influir en las preferencias, contrario a lo afirmado por los
propagandistas de inequidad en la contienda (hay que recordar el número de
indecisos, que bien pudieron afectar la supuesta ventaja, los que hayan dejado
de ir a votar, confiados en su magnitud y, desde luego, quienes modificaron su
decisión a última hora). Es pertinente recalcar que todas las encuestas
acertaron en los porcentajes correspondientes al segundo y tercer lugares y
sobre quienes los ocuparían, por consiguiente, el error no es tan grave como
pretenden hacerlo parecer. Solo existió una encuesta “secreta”, al no revelarse
su fuente, en la cual, según AMLO, él aventajaba a EPN, siendo evidente su
falsedad, al no solamente ir en contra de todas las demás sino, además, ocultar
el nombre de la empresa (si realmente existió) encargada de elaborarla. En base
a los porcentajes difundidos periódicamente, existía, no solamente la
posibilidad, sino ya, una verdadera certeza, de quien sería el triunfador en la
elección. Lo cual se confirmó, al computar los votos, y obtener EPN una ventaja
de, aproximadamente, 3 millones, con respecto al segundo lugar, diferencia que,
ahora nos pretenden convencer, se debió a votos
“comprados” (y no solo esa cantidad, según lo declarado últimamente por
AMLO pues, según él, tiene “pruebas” de que fueron 5 millones, no cabe duda, cada
vez miente de manera más increíble) pero, entonces, tendríamos también que
creer que las encuestas no tienen ningún valor y la estadística no es una
ciencia sino, un simple engaño. Engaño y
colosal, es el intento de hacernos aceptar tan burda mentira, menospreciando
nuestra capacidad de razonar y arriesgando temerariamente, que salga a relucir
la verdad, como seguramente sucederá. La única manera de medir las preferencias
reales de los ciudadanos está basada en las encuestas, con visitas a sus
hogares, en donde se encuentran completamente libres de influencias ajenas,
¿Cómo podríamos admitir que el PRI, no obstante su gran ventaja marcada por las
mismas, tuvo necesidad de “comprar” 5 millones de votos?, ¿Habrá alguno capaz
de creer tamaña mentira?
Los observadores
internacionales calificaron el proceso electoral como correcto y, lo más
importante, las ONG que lo vigilaron,
también manifestaron, en conferencia de prensa conjunta, que los comicios solo
tuvieron incidentes menores, entre los cuales observaron la “compra de votos”
de TODOS los partidos pero, no en una medida que pudiera alterar los
resultados. Yo tengo, por ejemplo, un recorte de lo publicado por el periódico
El Norte, el sábado 30 de junio, en donde se informa el haberse detenido en
Cuernavaca, Morelos a dos trailers, cargados de despensas y botellas de agua,
con el nombre de Graco Ramírez, y los choferes explicaron que habían llegado
desde las tres de la mañana, pero que no habían podido descargar la mercancía
por encontrarse ya completamente llenas las bodegas, en donde debían
entregarla.
Sin embargo, en contra de toda la lógica,
apoyada en los antecedentes ya mencionados, AMLO, quiere hacernos creer
que ¡millones de votos! (si millones)
fueron comprados por el PRI, para lograr que su candidato resultara ganador. Si
se le comenta que fueron 19 millones los votos obtenidos por EPN, argumenta que
no se compró la totalidad, solo los necesarios pero, ¿Cómo podrían saber de
antemano cuántos eran los “necesarios”?, agregando que se gastaron miles de
millones de pesos, de procedencia “ilícita”, ya conocemos la facilidad con que
López Obrador maneja las cantidades de miles de millones de pesos y la
tranquilidad con que difama a sus opositores, solamente que, esas cantidades de
dinero no son susceptibles de disfrazarse y debe ser relativamente fácil el
comprobar su veracidad. Sin embargo, la estrategia seguida es la de hacer
declaraciones impresionantes de fraudes y supuestas pruebas de ellos a los
medios de comunicación, no a donde corresponde, porque su interés es solamente
manipular a la opinión pública, a sabiendas de que no podrán, finalmente,
probar lo que difunden, pero su objetivo es, nuevamente, convencer a la parte
de la población que les haga caso, de un nuevo “robo” a AMLO, en la elección presidencial. En
contraste, el PRI, sin convocar a conferencias de prensa y sin obtener difusión
a sus reclamos, el viernes pasado, su representante ante el IFE, presentó una
ampliación a las quejas contra AMLO y el
presidente de su partido, consistente en evidencias de un nuevo “pase de
charola” por 110 millones de pesos, donados por el empresario Julio Villarreal,
dueño de Villa Acero.
Aparte de lo
inconcebible de orquestar un fraude de 3 millones de votos (5 según la última
versión), correspondientes a casi siete puntos (más si nos atenemos a su último
“ajuste”), AMLO y quienes lo acompañan, no se han dado cuenta de que esa
cantidad de puntos no puede desaparecer, por arte de magia, por tratarse de
votos reales, depositados en las urnas y, si no se hubieran acreditado a EPN
(en el caso de no haber existido el supuesto fraude), FORZOSAMENTE, se hubiera
sumado la mayor de parte de ellos a los suyos y, el resto, a los de JVM,
desquiciando completamente los pronósticos de TODAS las encuestas, las cuales,
se habrían equivocado, completamente, en
los porcentajes que obtendrían en la elección los tres principales
participantes. ¿Podrá alguien, sus cinco sentidos, aceptar la posibilidad de una
equivocación de tal magnitud?
Su principal
argumento sobre el supuesto fraude, son las tarjetas de Soriana, asegurando que
con millones de ellas se compraron a millones de de personas para que emitieran
su voto a nombre del PRI, depositándoles una cantidad de efectivo (no
especificada) en dichas tarjetas. Sin embargo, la acusación antes mencionada,
más parece fruto de la desesperación que de una estrategia, aunque falsa, bien
calculada, siendo mi pronóstico que se terminará sabiendo la verdad, por tener,
dicha versión, grietas por todos lados aunque, conociendo bien a AMLO y a
quienes lo acompañan, nunca lo aceptarán. Soriana empezó aclarando el uso de
dichas tarjetas y asegurando categóricamente, que son de cortesía para obtener
descuentos especiales pero que, no se les deposita dinero, salvo las que se
manejan para los ciudadanos de la tercera edad en el D.F., según convenio con
sus autoridades (posiblemente, a sabiendas de que a estas tarjetas sí se le
deposita dinero, supusieron, erróneamente, que se hacía en todos los casos).
Posteriormente, Soriana pagó planas completas en los principales diarios
explicando su utilización y, por último, el Director Comercial de dicha empresa
se presentó en una entrevista en el noticiero de las 10 de la noche de Milenio,
en donde explicó largamente todo lo relacionado con dichas tarjetas, asegurando
que es completamente falso que se haya utilizado ese medio para la compra de
votos y, además, que en uno o dos días más entregarían al IFE toda la
documentación que les habían solicitado. No considero necesario hacer más
extenso este escrito, detallando todas las inconsistencias que presenta el
argumento antes mencionado, al estar seguro de que no prosperará.
Como era de
esperarse, los representantes del PRD ante el IFE, no aceptaron los resultados
finales del cómputo distrital y se dieron el lujo de acusar al PRI de haber
gastado 1817 millones de pesos (utilizando una cantidad que pareciera calculada
con fundamentos), y se dedicaron a descalificar al PRI, de varias maneras,
recibiendo una respuesta muy mesurada de uno de los representante de ese
partido: Con todo respeto, más pruebas y menos adjetivos. A nadie sorprenden
las declaraciones exageradas para lograr convencer a la ciudadanía de la
validez de sus quejas, finalmente, como le dijo otro representante del PRI: No
veremos en el Tribunal Electoral. Las declaraciones del presidente del PRD, sí
se pueden considerar extremadamente graves, empezó diciendo que EPN no ganó
sino compro la elección, lo cual a nadie inquieta, al ser las pruebas las que
cuentan, no las palabras pero, terminó con la amenaza de que podría presentarse
una situación similar a la del 68. La
irresponsabilidad de este dirigente sí podría causar graves problemas,
esperemos que prevalezca la cordura en quienes podrían encabezar lo que
presagia.
Un cordial
saludo a todos los foristas.
Sheridan - La Verdad como propiedad privada.
Escribió Paul Valéry que “hasta la más complicada mentira es más sencilla que la verdad”. Se nota que no vivió en México. Entre nosotros La Verdad no sólo es complicada: es incomprensible. Si las mentiras
mexicanas son complicadas, La Verdad es una barroca baratija borrosa, alejada ya de cualquier objetividad o consenso. Como dicen los clásicos, a las pruebas me remito: somos un país en que las tortas de papel de
estraza son “nutritivas” y Elba Esther Gordillo es una “maestra”.
Este lío de las tarjetas de Soriana es un puntual ejemplo. Los partidos y movimientos proAMLO proclaman como verdad que las tarjetas son hechura del PRI. El PRI declara de inmediato que la verdad es que se trata de un montaje de los proAMLO que tiene como objeto deslegitimar al PRI. Los proAMLO responden que el hecho de que el PRI los acusa de haber hecho el montaje es, en sí mismo, prueba de la mentira. El PRI argumenta que urdir una estrategia así a sabiendas de que en Iztapalapa es imposible ganarle al PRD habría sido tonto y contraproducente. Los proAMLO responden que la lógica de esa respuesta sólo enfatiza lo bien calculado de la artimaña. AMLO tapiza su cuartel con las tarjetas y dice que las fueron a entregar ciudadanos morales arrepentidos de haber flaqueado. El PRI responde que esa clase de ciudadanos no existe y que, por tanto, es demostración de la hechura de AMLO… etcétera.
Para todo argumento habrá un contraargumento que utiliza al argumento inicial como demostración del contraargumento. De llegarse a probar que alguien mintió, se da por descontado que ese alguien ya tiene listo el argumento para sostener que las pruebas mismas son evidencia de una mentira, y así hasta el infinito. (O hasta el caos, lo que llegue primero.) La única verdad es, de este modo, que la verdad no existe, ni
existirá nunca, y que más nos vale resignarnos a ser un país de mentiras. Y no sólo en el ámbito de la política.
Si las elecciones son un indicador válido del grado de madurez del pueblo, y por tanto, de su amor a La Verdad, poner en duda sus resultados (una vez más) avería no sólo a las elecciones, lo que ya es
grave, sino evidencia de que la idea misma de La Verdad es prescindible, lo que es gravísimo.
Una sociedad madura paga el precio de La Verdad, por elevado que sea. Aceptar La Verdad vigoriza la democracia, fortalece el pacto federal, vitamina la libertad, nutre la separación de poderes, proteiniza al
municipio libre, oclusiona el enriquecimiento inexplicable, mejora la economía, sanea al pasado, alerta sobre el porvenir, higieniza el lenguaje y “coadyuva” a la modernidad. Pero sólo si es La Verdad, por
que si no, no. ¿En qué medida la madurez del pueblo guarda proporción con su amor a La Verdad? ¿En qué medida las consecuencias de conocer La Verdad maduran al pueblo y lo conducen a exigir más y más Verdad? Una Verdad que requiere cada vez de más Verdad para ser más y más madura y moderna, si está
opacada por más y más mentiras -sean o no sean verdades- acaba por generar un círculo vicioso. Llevamos lustros demandando la simple Verdad de quién gana las elecciones. En la medida en que nos declaramos adictos a La Verdad, la saboteamos. Esto aumenta la demanda de Verdad, hace subir su precio, fomenta su cultivo ilegal en plantíos clandestinos, crea un mercado negro de Verdad. Desde luego, también aumenta los
artilugios para falsificarla y una magnífica sobreoferta de mentiras.
Todos los actores y partidos políticos declaran una y otra vez que el pueblo mexicano ha alcanzado una “madurez” que incluye la necesidad que tiene de La Verdad: “El mexicano es un pueblo maduro con derecho a la verdad”, suelen repetir. La Verdad es propiedad del pueblo y demostración de que es un pueblo maduro (o, para emplear un término moderno, moderno). Parafraseando a Carlos Pellicer, si hay verdades que se caen de modernas, hay pueblos que se caen de maduros: el mexicano es de esos. Sí, con la condición de que acepte que, si bien sólo hay una Verdad, esa Verdad es propiedad privada.
Rafael Loret de Mola - ¿A Quién se Beneficia?/ Oscuridad en el Camino
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| Rafael Loret de Mola |
Pero resulta que la ciudadanía hizo su trabajo, salió en gran porcentaje a votar –63.7 por ciento- a pesar de la lluvia –que coincidió con la final de la Eurocopa, una gran distractora-, y de las confusiones de buena parte de la población acerca de los postulantes y sus partidos. Y si bien hubo un millón doscientos mil sufragantes que optaron por anular sus boletas –algunos más de cuantos votaron por Gabriel Quadri y la maestra Elba Esther, a quien un millón cien mil votos le dieron aire-, poco más de cuarenta y cinco millones de empadronados optaron por una de las tres opciones con posibilidades de ganar la contienda, sin exaltaciones ni bataholas, ni robos de urnas ni escándalos en las mesas electorales; alrededor de éstas, tres millones de mexicanos –como el IFE ha repetido hasta el cansancio- acudieron responsable y gratuitamente a prestar sus servicios cívicos como funcionarios de casillas o representantes de sus partidos.
Este columnista ha escuchado, en los días recientes, a decenas de padres de familia quienes fueron llamados por el IFE y también a otros que observaron a sus esposas e hijos cumplir con sus deberes cívicos; los más, en casi todos los casos, aguantaron más de una hora para poder sufragar y por eso repudiaron a quienes no hicieron “cola” porque tenían a unos infelices guardándoles el lugar –el mandatario Calderón, so pretexto del estado de salud ocular de su esposa y el presidente del PRI, Pedro Joaquín Coldwell, quien acaso restó un poco más la ventaja de su candidato entre los abucheos que provocó su torpe prepotencia-. En mi casilla, algunos `personajes quisieron simular que algún amigo les permitía ocupar su sitio pero, por fortuna, no soy tan desconocido y evitaron que los capturara en estas líneas. De algo sirve, amables lectores, que ustedes me hayan dado sitio sobre tantos venales que hubieran acaso extendido las manos, listos a vender sus silencios. Y esto se los aprecio enormemente porque en ello va toda mi vida.
Debo confesarles en este punto cierto desasosiego que no me deja tranquilo. Por lo general, a través de muchos años de ejercer con libertad el periodismo, cuando he acudido ante los micrófonos de alguna difusora solían llover los comentarios halagadores por parte de los radioescuchas o televidentes que, por supuesto, servían para fortificar mi voluntad y mi ego -¿por qué no confesarlo?-. Ahora, recientemente, como si se tratara de un ejército dispuesto a cubrir todos los cuadrantes radiofónicos, si no se habla de López Obrador en términos elogiosos, esto es sin la menor discrepancia con sus posturas o actitudes, nos cae encima una tormenta de epítetos que, de ninguna manera, coinciden con lo expresado en el sentido de que, a diferencia de hace seis años, y luego de realizar una excepcional campaña, Andrés Manuel, sencillamente, no ganó las elecciones. Y, en democracia, reconocerlo, es fundamental para andar hacia la plenitud política. Esto es, estamos volviendo a la innecesaria crispación de hace seis años, tirando por la borda la impresión general, de fuera también, sobre la corrección de nuestros comicios... aunque haya retornado el PRI a Los Pinos, como si fuera, para algunos quizá lo sea, el quinto jinete del Apocalipsis negando, de un plumazo, cualquier virtud que haya emanado de este partido y recordando sólo sus tremendas tragedias y afrentas contra los mexicanos. Pongamos la balanza a funcionar y puede que nos llevemos algunas sorpresas. Y, por favor, tengo motivos de sobra para no ser priísta ni pretender –como alguien amablemente sugirió hace días- una postulación. (No por el PRI precisamente).
El hecho es que, luego de los conteos distritales y su recuento de votos, como era predecible –perdón por usar un término ya puesto en boga por Calderón con quien en pocas cosas coincido-, los tres millones de sufragios que separan a Peña Nieto de López Obrador fueron plenamente confirmados. Y ni así se calmaron los exabruptos; al contrario crecieron...hasta hoy cuando la tensión ha subido y los decibeles de la protesta también. Desde luego, no me cabe la menor duda, Andrés Manuel sabe, de sobra, que se enfrenta a hechos incontrovertibles y que no será presidente salvo que pretenda encabezar una asonada, al estilo de los gorilones sudamericanos. Entonces, ¿para quién es el beneficio de la inestabilidad del país, del uso de los jóvenes ingenuos que enfrentaron su primera elección y se asustaron cuando les llegó la primera queja –hace seis años fueron miles y por todo el territorio nacional en una condición de empate técnico, casi imposible de romper-, y el manejo mediático que abraza a la izquierda cuando tanto se queja de que no le favoreció antes de los comicios, lo que se ha demostrado es falso?
Pensémoslo bien. Desde la lejana década de los ochenta, la poderosa nación del norte ha hecho lo imposible por considerar a México como un “estado fallido” y tener con este argumento, el pretexto de aumentar su ingerencia e incluso tomar para sí la rectoría del gobierno mexicano sin necesidad de invasiones espectaculares; sólo como si se tratara de una “coordinación” contra el crimen que no deja respirar a las autoridades y les ha arrebatado el “monopolio de la violencia”, esto es siendo más sólido que las fuerzas del Estado convirtiendo a éste en fallido. El ensayo es impecable y Calderón nos condujo, con sus torpezas criminales, al linde de esta situación.
Quizá por ello, el propio Calderón, en entrevista televisiva, encendió la hoguera al dar por entendido que llamará a “cualquiera de quien resulte presidente electo”, asumiendo que no lo ha hecho con Peña Nieto e insinuando que éste puede caerse del caballo, atizando con ello el fuego de la rebeldía callejera. ¿Es ésta la conducta de un estadista o de un provocador con banda sobre el pecho? Perdida a su candidata, la del “movimiento”, ahora utiliza el chantaje contra el PRI por dos razones: negociar su impunidad y quedar bien, muy bien, con quienes desde el norte ansían posicionarse de México y separarlo de cuanto venga del viejo continente, especialmente de España que ha invertido tanto que ahora depende del buen curso de sus filiales mexicanas para nivelar cuentas y atajar la tremenda crisis interna que vive.
Tal es el meollo del asunto, amables lectores. Que no los engañen más.
Debate
Me sorprenden la confusión mental y la ligereza con la que López Obrador llama al PAN “de Gómez Morín”, un “partido que siempre ha luchado por la democracia” (sic), a secundarlo en su pretendida exigencia de nulidad de los comicios como si de nada hubieran servido los votos de cuarenta y nueve millones de mexicanos. En primer lugar, más le valdría no solicitar el “voto por voto” en el Tribunal Electoral Federal porque ya vimos, en el conteo de los comités distritales, que sale perdiendo, así sea ligeramente, quien solicita, instalado en una rara esquizofrenia sexenal, la revisión exhaustiva: Andrés bajó algunas décimas y el resultado quedó casi igual, un poco más favorable a Peña Nieto. ¿Para qué tanto ruido?
Por otra parte, ¿cuántos electores recibieron las célebres tarjetas de Soriana? Lo pregunto porque fue el propio Andrés Manuel, siempre tan ocurrente, quien instruyó a la ciudadanía “a recibir todo lo que les ofrezcan” y luego “votar libremente”. Porque es obvio que los ya famosos monederos no brillan ante las mesas electorales y nadie puede certificar, bajo el principio del voto secreto, quien recibió o no tales supuestas prebendas. Además, como ya hemos sostenido, ninguno de los partidos en competencia puede alegar que tiene derecho a tirar la primera piedra cuando todos han incurrido en esta anomalía. ¿Por qué no se reclama, por ejemplo, la hiperactividad perredista en el Distrito Federal en donde el futuro jefe de gobierno, Miguel Ángel Mancera, obtuvo medio millón de sufragios más que Andrés Manuel, notivo por el cual no lo ha acercado ni exhibido cerca de él, por pura soberbia. Lo mismo le sucedió a Marcelo Ebrard a quien plantó, literalmente, cuando se matrimonió con Mariana Partas, porque no aguantaba los celos ni sabía como resolver el entramado de desconocer a un gobierno del que su partido formaba parte a través de senadores y diputados... además de la jefatura del Distrito Federal cuyas interrelaciones con el gobierno federal se tensaron durante cuatro años. La lealtad que exige López Obrador es sólo de abajo hacia arriba.
Insisto: quienes ahora protestan, tuvieron seis años para legislar y poner candados a la práctica de compraventas de sufragios que en 2006 encabezó el PAN en cuatro o cinco laboratorios regionales. Pero nada hicieron y sí dejaron, otra vez, llegar los huracanes paralizantes y devastadores. ¿Se vale?
La Anécdota
Hace años, una joven mujer optó por una candidatura para una diputación local. Le tocó el quinto distrito y era priísta, dicho esto para evitar la intención del malaje. Enseguida sus críticos avalaron una sentencia terrible:
--¿Cómo le dieron el quinto... si se mueve mejor que en el cuarto?
Ahora, Josefina Vázquez Mota, tan cambiada y beligerante sin perder el piso como su adversario perredista, convoca al Movimiento “Ola Civil” que, seguramente, Agustín Lara hubiese musicalizado. No me do tiempo, la verdad, de sugerirle un nominativo mejor y más popular, dadas las circunstancias de la contienda electoral:
--Debió llamarse el “Movimiento Cuchi-cuchi”. Todos habrían entendido... hasta los que están en cuarentena por no haber votado por Josefina.
E-MAIL: loretdemola.rafael@yahoo.com.mx
Leído en: http://www.vanguardia.com.mx/aquiensebeneficiaoscuridadenelcamino-1325148-columna.html
Ajenjo- La letanía panista.
Según la nota de José Juan Reyes en El Economista de ayer, el dirigente nacional del PAN, Gustavo Madero, aseguró que desde ese mismo día, después de la reunión con el Comité Ejecutivo Nacional, se iniciará el proceso para sancionar al expresidente de la República, Vicente Fox, debido a la actitud que mantuvo en el proceso electoral de este año.
Recordará el lector que el Director del Centro Fox expresó días antes de los comicios su apoyo y simpatía hacía el priísta Enrique Peña Nieto. Madero explicó que las declaraciones del expresidentes desilusionaron a muchos panistas que en su momento lo apoyaron.
En opinión del bato chihuahuense lo manifestado por el marido de la señora Marta “es una expresión que no comparte la mayoría de la militancia, es una expresión discordante de Acción Nacional, es una expresión que no refleja el sentir de los panistas; desconcertó y desilusionó a mucha gente que lo estimaba y que ahora se siente muy desencantada y traicionada por esta declaración”.
Explicó que en caso de que se compruebe que Fox Quesada violó los estatutos del partido, se le podría expulsar; sin embargo, no descartó que el PAN únicamente pueda imponer una sanción.
Fuentes fidedignas hicieron saber a este textoservidor que existen panistas que desean un castigo ejemplar para el considerado traidor a su causa y que éste, para que duela, puede consistir en la obligación de permanecer en silencio total durante un mes. Para que el sufrimiento sea más profundo todos los días será expuesto al chacaleo de los reporteros que le harán una y mil preguntas, mismas que tendrá prohibido, bajo pena de cortarle la lengua, contestar.
El juicio (ficción)
No en la fecha deseada por el Presidente del Comité Ejecutivo Nacional del PAN, pero sí a su regreso de Europa, Vicente Fox Quesada, se presentó ante un tribunal panista para iniciar un litigio en su contra como presunto traidor a la causa electoral blanquiazul.
El presuntamente acusado llegó a la sede nacional del partido, constituida en juzgado, acompañado de Manuel Espino, a quien nombró su defensor. Hizo su arribo regalando a sus, todavía correligionarios, figuras de la Torre Eiffel en llaveros, pisapapeles, servilleteros, imanes, plumas y dibujos. Tomen cabrones -les dijo despectivamente a quienes alcanzaron souvenir- se los traje de París para que aprendan a hacer monumentos conmemorativos, no como la pinche Estela de Pus que sólo sirvió para dos cosas: para que algunos se llevaran una buena lana y para una chingada.
El juez, el decano don Luis H. Álvarez, da tres golpes en el estrado para llamar la atención de los presentes. Nadie le hace caso. Tiene que entrar en su auxilio el presidente Felipe Calderón, quien en la medida en que se acerca el final de su sexenio más se ha refugiado en el partido: Señores, se inicia el juicio contra Vicente Fox Quesada -dice con voz de Torquemada michoacano-. Tiene la palabra la parte acusadora.
Josefina.- Porque soy mujer, soy diferente y no voy a negociar con el señor Fox a quien serví con lealtad como Secretaria de Desarrollo Social y me pagó con una traición. Yo tengo el valor y tengo la decisión de acusarlo ante esta instancia de infidelidad al partido y a su candidata. Yo voy a ser una acusadora con falda, pero eso sí, con muchos pantalones. He caminado el país, he instalado 3 millones de pisos firmes...
Espino.- Protesto señor juez. Al parecer la acusadora todavía anda en campaña...
Don Luis.- Ha lugar. Concrétese a explicar por qué cree que el acusado pidió el voto para Enrique Peña y no para usted.
Josefina.- Eso es obvio señoría. Cuando el acusado se percató en la Feria del Libro de Guadalajara que el candidato del PRI no pudo decir el título de tres libros que hubiera leído, el señor Fox deseó con todas las fuerzas de su alma que el señor Peña se convirtiera en Presidente de la República para que así él, el acusado, dejara de ser el Mandatario más iletrado que ha tenido nuestra nación.
Espino.- Eso es falso de toda falsedad. Mi defendido, Vicente Fox, al pedir el voto para Enrique Peña Nieto lo hizo para proteger a todo el panismo como a continuación él les va a explicar, si se le concede la palabra.
Don Luis.- Concedida.
Fox.- Amigochas y amigochos, panistas y panistos, ciertamente es muy fácil considerarme traidor por haber llamado al voto por Peña Nieto. Pero tienen que comprender que días antes de las elecciones vi las encuestas, interpreté las cifras y concluí que 50% de los mexicanos es la mitad. Ciertamente, me apantalló el porcentaje de la preferencia de votos que las encuestadoras le daban a Peña, hoy sabemos que la ventaja no era tan dramática, lo cual favorece mi punto de vista porque López Chávez, como le digo yo con ironía a nuestro peor enemigo, estaba más cerca del mexiquense de lo que se pensaba. El apoyo que le di al gallo copetón tuvo dos objetivos: impedir el triunfo del tabasqueño y ayudar a quien dentro de unos meses puede convertirse en nuestro mejor amigo. El que puede borrar de nuestros cuadernos los taches de corrupción. Y digo nuestros porque en el grupo estamos incluidos mi señora, sus parientes, los míos y yo. Así como César Nava, Germán Martínez, Max Cortázar, Alejandra Sota, Guillermo Bustamante y Rogelio Carbajal, todos ellos al comenzar el sexenio vivían en departamentos o en casas rentadas, algunas de interés social y ahora tienen flamantes residencias. También lo hice por Juan Molinar Horcasitas responsable de la subrogación y sus consecuencias de la guardería ABC y hasta por Marcia Matilde Altagracia Gómez del Campo, prima de Margarita Zavala, todos ellos y algunos otros, de haber ganado el loco de Tabasco, estarían huyendo de la justicia. Hasta tú Felipe, te estarían citando en la Corte de la Haya sido como haiga sido. En cambio yo, que me declaré con antelación partidario de Peña, le pediré que a todos nos deje en paz. Sé que por esta acción aquí en el PAN no faltan quienes me mientan la madre al grado que antes de venir para acá iba yo a cortarme una pierna porque prefería que me dijeran: “Hola pinche cojo” a “hola hijo de la chingada”. Fue gracias a la señora Marta que me salvó de hacer tamaña estupidez. Ella me aconsejó: “Para que nadie te miente la madre, a todos diles hermanas y hermanos”.
Orates Frates
Así pues, hermanas y hermanos, los 12 años de panismo están próximos a su fin, el que agarró, agarró, y el que no, hasta que nos vuelvan a favorecer las urnas. Mientras tanto, los convoco a rezar para que el nuevo gobierno no nos persiga.
FELIPE.- Señor ten piedad de nosotros.
FOX- San Enrique Peña Nieto... con tus poderes divinos.
TODOS - Defiéndenos y protégenos cuando ya estés en Los Pinos.
FOX.- Santo varón, Jefe Diego, amo y señor de la transa.
TODOS.- Defiéndenos con tu lanza.
FOX.- Santa Maestra Elba Esther, Virgen de la Cirugía.
TODOS- No permitas que los nuestros caigan en una crujía.
FOX.- Santa Madre TV Azteca...
TODOS-Socórrenos no seas chueca.
FOX.- Santa Madre Televisa.
TODOS.- Que tu ayuda sea precisa
FOX- Santo Norberto Rivera tú que estás en Catedral.
TODOS.- Encúbrenos con tu manto como al Padre Nicolás.
FOX- Santo Roberto Madrazo, santo de buena madera.
TODOS.- Enséñanos un atajo para escapar de carrera.
FOX.- Santo Gamboa Patrón, que estás por allá y acá.
TODOS.- Si alguna ley nos persigue dale pa’tras papá...
FOX- Santos Osorio Chong y Manlio Fabio Beltrones.
TODOS.- No nos vayan a chingar, pinches, ojetes, cabrones.
FOX.- Santo Carlos Salinas, tú que libraste las rejas.
TODOS.- Tápanos con tus orejas. Amén.
Recordará el lector que el Director del Centro Fox expresó días antes de los comicios su apoyo y simpatía hacía el priísta Enrique Peña Nieto. Madero explicó que las declaraciones del expresidentes desilusionaron a muchos panistas que en su momento lo apoyaron.
En opinión del bato chihuahuense lo manifestado por el marido de la señora Marta “es una expresión que no comparte la mayoría de la militancia, es una expresión discordante de Acción Nacional, es una expresión que no refleja el sentir de los panistas; desconcertó y desilusionó a mucha gente que lo estimaba y que ahora se siente muy desencantada y traicionada por esta declaración”.
Explicó que en caso de que se compruebe que Fox Quesada violó los estatutos del partido, se le podría expulsar; sin embargo, no descartó que el PAN únicamente pueda imponer una sanción.
Fuentes fidedignas hicieron saber a este textoservidor que existen panistas que desean un castigo ejemplar para el considerado traidor a su causa y que éste, para que duela, puede consistir en la obligación de permanecer en silencio total durante un mes. Para que el sufrimiento sea más profundo todos los días será expuesto al chacaleo de los reporteros que le harán una y mil preguntas, mismas que tendrá prohibido, bajo pena de cortarle la lengua, contestar.
El juicio (ficción)
No en la fecha deseada por el Presidente del Comité Ejecutivo Nacional del PAN, pero sí a su regreso de Europa, Vicente Fox Quesada, se presentó ante un tribunal panista para iniciar un litigio en su contra como presunto traidor a la causa electoral blanquiazul.
El presuntamente acusado llegó a la sede nacional del partido, constituida en juzgado, acompañado de Manuel Espino, a quien nombró su defensor. Hizo su arribo regalando a sus, todavía correligionarios, figuras de la Torre Eiffel en llaveros, pisapapeles, servilleteros, imanes, plumas y dibujos. Tomen cabrones -les dijo despectivamente a quienes alcanzaron souvenir- se los traje de París para que aprendan a hacer monumentos conmemorativos, no como la pinche Estela de Pus que sólo sirvió para dos cosas: para que algunos se llevaran una buena lana y para una chingada.
El juez, el decano don Luis H. Álvarez, da tres golpes en el estrado para llamar la atención de los presentes. Nadie le hace caso. Tiene que entrar en su auxilio el presidente Felipe Calderón, quien en la medida en que se acerca el final de su sexenio más se ha refugiado en el partido: Señores, se inicia el juicio contra Vicente Fox Quesada -dice con voz de Torquemada michoacano-. Tiene la palabra la parte acusadora.
Josefina.- Porque soy mujer, soy diferente y no voy a negociar con el señor Fox a quien serví con lealtad como Secretaria de Desarrollo Social y me pagó con una traición. Yo tengo el valor y tengo la decisión de acusarlo ante esta instancia de infidelidad al partido y a su candidata. Yo voy a ser una acusadora con falda, pero eso sí, con muchos pantalones. He caminado el país, he instalado 3 millones de pisos firmes...
Espino.- Protesto señor juez. Al parecer la acusadora todavía anda en campaña...
Don Luis.- Ha lugar. Concrétese a explicar por qué cree que el acusado pidió el voto para Enrique Peña y no para usted.
Josefina.- Eso es obvio señoría. Cuando el acusado se percató en la Feria del Libro de Guadalajara que el candidato del PRI no pudo decir el título de tres libros que hubiera leído, el señor Fox deseó con todas las fuerzas de su alma que el señor Peña se convirtiera en Presidente de la República para que así él, el acusado, dejara de ser el Mandatario más iletrado que ha tenido nuestra nación.
Espino.- Eso es falso de toda falsedad. Mi defendido, Vicente Fox, al pedir el voto para Enrique Peña Nieto lo hizo para proteger a todo el panismo como a continuación él les va a explicar, si se le concede la palabra.
Don Luis.- Concedida.
Fox.- Amigochas y amigochos, panistas y panistos, ciertamente es muy fácil considerarme traidor por haber llamado al voto por Peña Nieto. Pero tienen que comprender que días antes de las elecciones vi las encuestas, interpreté las cifras y concluí que 50% de los mexicanos es la mitad. Ciertamente, me apantalló el porcentaje de la preferencia de votos que las encuestadoras le daban a Peña, hoy sabemos que la ventaja no era tan dramática, lo cual favorece mi punto de vista porque López Chávez, como le digo yo con ironía a nuestro peor enemigo, estaba más cerca del mexiquense de lo que se pensaba. El apoyo que le di al gallo copetón tuvo dos objetivos: impedir el triunfo del tabasqueño y ayudar a quien dentro de unos meses puede convertirse en nuestro mejor amigo. El que puede borrar de nuestros cuadernos los taches de corrupción. Y digo nuestros porque en el grupo estamos incluidos mi señora, sus parientes, los míos y yo. Así como César Nava, Germán Martínez, Max Cortázar, Alejandra Sota, Guillermo Bustamante y Rogelio Carbajal, todos ellos al comenzar el sexenio vivían en departamentos o en casas rentadas, algunas de interés social y ahora tienen flamantes residencias. También lo hice por Juan Molinar Horcasitas responsable de la subrogación y sus consecuencias de la guardería ABC y hasta por Marcia Matilde Altagracia Gómez del Campo, prima de Margarita Zavala, todos ellos y algunos otros, de haber ganado el loco de Tabasco, estarían huyendo de la justicia. Hasta tú Felipe, te estarían citando en la Corte de la Haya sido como haiga sido. En cambio yo, que me declaré con antelación partidario de Peña, le pediré que a todos nos deje en paz. Sé que por esta acción aquí en el PAN no faltan quienes me mientan la madre al grado que antes de venir para acá iba yo a cortarme una pierna porque prefería que me dijeran: “Hola pinche cojo” a “hola hijo de la chingada”. Fue gracias a la señora Marta que me salvó de hacer tamaña estupidez. Ella me aconsejó: “Para que nadie te miente la madre, a todos diles hermanas y hermanos”.
Orates Frates
Así pues, hermanas y hermanos, los 12 años de panismo están próximos a su fin, el que agarró, agarró, y el que no, hasta que nos vuelvan a favorecer las urnas. Mientras tanto, los convoco a rezar para que el nuevo gobierno no nos persiga.
FELIPE.- Señor ten piedad de nosotros.
FOX- San Enrique Peña Nieto... con tus poderes divinos.
TODOS - Defiéndenos y protégenos cuando ya estés en Los Pinos.
FOX.- Santo varón, Jefe Diego, amo y señor de la transa.
TODOS.- Defiéndenos con tu lanza.
FOX.- Santa Maestra Elba Esther, Virgen de la Cirugía.
TODOS- No permitas que los nuestros caigan en una crujía.
FOX.- Santa Madre TV Azteca...
TODOS-Socórrenos no seas chueca.
FOX.- Santa Madre Televisa.
TODOS.- Que tu ayuda sea precisa
FOX- Santo Norberto Rivera tú que estás en Catedral.
TODOS.- Encúbrenos con tu manto como al Padre Nicolás.
FOX- Santo Roberto Madrazo, santo de buena madera.
TODOS.- Enséñanos un atajo para escapar de carrera.
FOX.- Santo Gamboa Patrón, que estás por allá y acá.
TODOS.- Si alguna ley nos persigue dale pa’tras papá...
FOX- Santos Osorio Chong y Manlio Fabio Beltrones.
TODOS.- No nos vayan a chingar, pinches, ojetes, cabrones.
FOX.- Santo Carlos Salinas, tú que libraste las rejas.
TODOS.- Tápanos con tus orejas. Amén.
Ciro Gómez Leyva - Que despeguen la tarjeta de Soriana que quieran y la traigan
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| Ciro Gómez Leyva |
Humberto Fayad, el director comercial de Soriana, a quien el corporativo ha elegido como vocero para encarar el ciclón poselectoral, se disculpa recurrentemente por su falta de experiencia en estas labores. “Es la primera vez que nos pasa y la primera que tenemos que salir así”, dice sin disimular su nerviosismo. “Nos pusieron en medio de una guerra política y todo de lo que nos acusan es mentira”.
En realidad, solo hay una pregunta que me interesa hacerle, porque creo que de ahí pueden derivarse las demás: ¿se le puede inyectar dinero a las famosas tarjetas de Soriana que supuestamente repartió el PRI para “comprar” votos? “No, definitivamente no”, responde. “No tienen dinero cargado, no lo han tenido y no se les puede cargar”.
Explica que las tarjetas mostradas hasta el momento por el lopezobradorismo son de descuento, de puntos, no de prepago; tarjetas de un convenio con la CTM, firmado el 4 de diciembre de 2009. Insisto en que eso no es lo que aseguran quienes los acusan de corrupción política, pero Fayad no se mueve.
Por qué no los reta entonces, le propongo. Pegaron en las paredes 3 mil tarjetas el jueves, buena escenografía. Dígales que despeguen la que quieran y la muestren en público. Cada una debe tener chip y número de serie. Ustedes dicen que cada operación está registrada. Así será más fácil saber quién está diciendo la verdad y quién no.
“Va, que traigan la que quiera”, responde. “Cada compra está en nuestro sistema”.
--¿Los ha buscado la gente de López Obrador para pedirles información, para aclarar las cosas?
--En ningún momento. Si nos buscan, aquí estamos.
Leído en: http://www.vanguardia.com.mx/quedespeguenlatarjetadesorianaquequieranylatraigan-1327712-columna.html
Reyes Heroles - De idiotas y corruptos.
1. M. A. Mancera, G. Ramírez y
A. Núñez reciben sonrientes sus constancias. En la capital el apoyo
popular a Mancera (más del 60%) y la integración de la Asamblea con
aplastante predominio de las izquierdas (41 de 66 escaños) recuerda los
mejores momentos del PRI. Hasta ahora no hay impugnaciones mayores. Los
mexicanos del siglo XXI -post alternancia en el 2000- no están peleados
con esa forma de gobierno.
2. Hay tres triunfos históricos del Movimiento Progresista: conservar la capital y desplazar al PAN en Morelos y al PRI en Tabasco. En Morelos el escandaloso mal desempeño de los gobiernos panistas y la candidatura del persistente Graco Ramírez explican la victoria. PRI, PAN y ahora PRD, los morelenses buscan soluciones a sus problemas. En Tabasco un personaje de gran experiencia, Arturo Núñez, logra lo que parecía imposible: desplazar más de 70 años de priismo y cacicazgos. Tabasco entra a la alternancia de primera generación y Morelos a la de segunda. Sólo quedan 9 entidades sin alternancia. La evolución política de México continúa. Que las izquierdas lleven al Senado al "autor intelectual" del fraude del 88, M. Bartlett, quedará en el Museo Nacional de la Incongruencia, de los dos lados. Si el lector no entiende, va bien.
3. El PRD obtiene en el orden federal alrededor de un millón de votos más que en el 2006. Es un avance notable, Cárdenas puso en jaque al sistema con cinco millones en cifras oficiales. AMLO ha triplicado la cifra. Un millón en una elección que se decidió por tres millones es muy importante, pero sólo fue 31.59%. No ganó.
4. Para las izquierdas los votos son buenos en las elecciones de Tabasco, Morelos y DF. Sin embargo, ningún instituto electoral local se acerca a la solidez del IFE al que hoy impugnan. ¿¿¿??? Pero los 19,226,784 votos obtenidos por EPN y contabilizados varias veces por ciudadanos y supervisados por el IFE, esos son ilegítimos.
5. Los electores votaron libremente para elegir a más del 60% de sus representantes federales, es decir la suma de votantes del PRD, y aliados, y del PAN para diputados y senadores. Pero esos mismos ciudadanos se corrompieron en la elección presidencial. No se entiende. Hay otra versión: habrá 293 diputados legítimos, los opositores al PRI, y 207 ilegítimos. En el Senado 76 limpios y 52 con mácula. Explicarlo es imposible.
6. Dos son los argumentos centrales para impugnar la elección presidencial. El primero es la manipulación de las televisoras. El segundo es la compra del voto. Cómo le hicieron los medios para manipular a millones que no razonan para la Presidencia pero sí lo hacen en los otros niveles. El PAN gana Mérida, el PRI el estado. El PAN gana Guanajuato, el estado, pero pierde la capital y León después de 24 años. Extraño elector que se opone y se deja manipular al mismo tiempo.
7. Comprar votos es una corruptela practicada por los tres partidos nacionales. Una práctica asquerosa, pero de muy poca eficacia. No es criolla -no seamos vanidosos-, en otros países tiene una larga historia. Suponiendo, sin conceder, que la hubiera habido, los números no cuadran. Votaron 50,323,153 mexicanos. "Comprar" un punto porcentual equivale a 500 mil votos y una inocultable burocracia corruptora. ¿Dónde está? Pongámosle pesos a la compra por voto, 200 pesos, 300 o más. Multiplíquese por 3 millones y medio. Son cientos de millones en efectivo. Cómo ocultarlos. Entre manipulados y corruptos había que sumar decenas de millones. La ofensa es mayúscula.
8. El movimiento #YoSoy132 marchó el sábado en una treintena de ciudades con consignas claras: NO a la imposición televisiva; NO al IFE, "Instituto del Fraude Electoral" y, por casualidad, NO a Peña. También por casualidad marchó el SME, gran referente de honestidad e incluso los pacíficos macheteros de Atenco convertidos en actores principales. Cien mil en la capital y otros tantos miles en otras ciudades pueden ser muy impresionantes pero son una pequeña minoría. El manifestódromo confunde. Quizá por eso perdieron, se lo creyeron.
9. "Yo siempre he creído que el PRI gana a billetazos y con engaños", Madero. "Digamos que Peña no ganó a la buena", R. Gil. "La contienda fue 'inequitativa'", J.V.M. Que AMLO se lance a la impugnación no es sorpresa, no es un hombre ni de instituciones ni de palabra. Que las expresiones salgan del presidente del PAN, del coordinador de campaña y de la ex candidata a la Presidencia desnuda una terrible inmadurez política. No entendieron que son gobierno, no oposición. ¿El PAN atizando a la rebelión? Las derrotas priistas del 2000 y 2006 fueron reconocidas sin escatimar. Quizá por eso volvieron los institucionales.
Peña Nieto ganó legalmente. AMLO perdió, no el PRD. El PAN perdió por su desastre interno. Decenas de millones de mexicanos no son ni idiotas ni corruptos. PAN y PRD deben analizar con seriedad sus derrotas y sus triunfos. Ofender a los mexicanos y minar a las instituciones es perverso y miope. Quizá por eso tropiezan.
Fuente: http://www.reforma.com/editoriales/nacional/664/1327714/default.shtm
2. Hay tres triunfos históricos del Movimiento Progresista: conservar la capital y desplazar al PAN en Morelos y al PRI en Tabasco. En Morelos el escandaloso mal desempeño de los gobiernos panistas y la candidatura del persistente Graco Ramírez explican la victoria. PRI, PAN y ahora PRD, los morelenses buscan soluciones a sus problemas. En Tabasco un personaje de gran experiencia, Arturo Núñez, logra lo que parecía imposible: desplazar más de 70 años de priismo y cacicazgos. Tabasco entra a la alternancia de primera generación y Morelos a la de segunda. Sólo quedan 9 entidades sin alternancia. La evolución política de México continúa. Que las izquierdas lleven al Senado al "autor intelectual" del fraude del 88, M. Bartlett, quedará en el Museo Nacional de la Incongruencia, de los dos lados. Si el lector no entiende, va bien.
3. El PRD obtiene en el orden federal alrededor de un millón de votos más que en el 2006. Es un avance notable, Cárdenas puso en jaque al sistema con cinco millones en cifras oficiales. AMLO ha triplicado la cifra. Un millón en una elección que se decidió por tres millones es muy importante, pero sólo fue 31.59%. No ganó.
4. Para las izquierdas los votos son buenos en las elecciones de Tabasco, Morelos y DF. Sin embargo, ningún instituto electoral local se acerca a la solidez del IFE al que hoy impugnan. ¿¿¿??? Pero los 19,226,784 votos obtenidos por EPN y contabilizados varias veces por ciudadanos y supervisados por el IFE, esos son ilegítimos.
5. Los electores votaron libremente para elegir a más del 60% de sus representantes federales, es decir la suma de votantes del PRD, y aliados, y del PAN para diputados y senadores. Pero esos mismos ciudadanos se corrompieron en la elección presidencial. No se entiende. Hay otra versión: habrá 293 diputados legítimos, los opositores al PRI, y 207 ilegítimos. En el Senado 76 limpios y 52 con mácula. Explicarlo es imposible.
6. Dos son los argumentos centrales para impugnar la elección presidencial. El primero es la manipulación de las televisoras. El segundo es la compra del voto. Cómo le hicieron los medios para manipular a millones que no razonan para la Presidencia pero sí lo hacen en los otros niveles. El PAN gana Mérida, el PRI el estado. El PAN gana Guanajuato, el estado, pero pierde la capital y León después de 24 años. Extraño elector que se opone y se deja manipular al mismo tiempo.
7. Comprar votos es una corruptela practicada por los tres partidos nacionales. Una práctica asquerosa, pero de muy poca eficacia. No es criolla -no seamos vanidosos-, en otros países tiene una larga historia. Suponiendo, sin conceder, que la hubiera habido, los números no cuadran. Votaron 50,323,153 mexicanos. "Comprar" un punto porcentual equivale a 500 mil votos y una inocultable burocracia corruptora. ¿Dónde está? Pongámosle pesos a la compra por voto, 200 pesos, 300 o más. Multiplíquese por 3 millones y medio. Son cientos de millones en efectivo. Cómo ocultarlos. Entre manipulados y corruptos había que sumar decenas de millones. La ofensa es mayúscula.
8. El movimiento #YoSoy132 marchó el sábado en una treintena de ciudades con consignas claras: NO a la imposición televisiva; NO al IFE, "Instituto del Fraude Electoral" y, por casualidad, NO a Peña. También por casualidad marchó el SME, gran referente de honestidad e incluso los pacíficos macheteros de Atenco convertidos en actores principales. Cien mil en la capital y otros tantos miles en otras ciudades pueden ser muy impresionantes pero son una pequeña minoría. El manifestódromo confunde. Quizá por eso perdieron, se lo creyeron.
9. "Yo siempre he creído que el PRI gana a billetazos y con engaños", Madero. "Digamos que Peña no ganó a la buena", R. Gil. "La contienda fue 'inequitativa'", J.V.M. Que AMLO se lance a la impugnación no es sorpresa, no es un hombre ni de instituciones ni de palabra. Que las expresiones salgan del presidente del PAN, del coordinador de campaña y de la ex candidata a la Presidencia desnuda una terrible inmadurez política. No entendieron que son gobierno, no oposición. ¿El PAN atizando a la rebelión? Las derrotas priistas del 2000 y 2006 fueron reconocidas sin escatimar. Quizá por eso volvieron los institucionales.
Peña Nieto ganó legalmente. AMLO perdió, no el PRD. El PAN perdió por su desastre interno. Decenas de millones de mexicanos no son ni idiotas ni corruptos. PAN y PRD deben analizar con seriedad sus derrotas y sus triunfos. Ofender a los mexicanos y minar a las instituciones es perverso y miope. Quizá por eso tropiezan.
Fuente: http://www.reforma.com/editoriales/nacional/664/1327714/default.shtm
Ricardo Alemán - AMLO: de príncipe a mendigo
| Ricardo Alemán |
Es penoso el extremo al que han llegado las llamadas izquierdas y, en especial, su derrotado candidato presidencial, cuando casi le suplican al PAN reeditar la alianza "contranatura" entre el PAN y el PRD, para tratar de derribar juntos a Enrique Peña Nieto.
Ya lo habían intentado, exitosamente, en las alianzas que pactaron para ganar –con candidatos surgidos del PRI–, los estados de Puebla, Oaxaca y Sinaloa. Sin embargo, y a pesar de que esas alianzas fueron palomeadas por AMLO, el candidato presidencial siempre lo negó. Y hoy, paradójicamente, es el primero en solicitar al PAN, que le ayude para tumbar el gobierno de Peña Nieto.
Y es vergonzoso porque, en el fondo, significa que López Obrador no sólo propone y pide, sino que suplica al PAN y a sus dirigentes –a los que casi destruye con su venganza poselectoral luego de 2006–, que le ayuden a destruir y vengarse del PRI y de Peña Nieto. Y el pecado, ya todos lo saben, que el PRI hizo lo mismo que el PAN hace seis años; ganarle a López Obrador y a las izquierdas, la elección presidencial.
En otras palabras, que frente a su segunda derrota presidencial al hilo, el otrora arrogante candidato presidencial que llegó a rechazar "apoyos chiquitos", que cometió excesos como mandar al diablo a las instituciones, que durante años mandó perseguir al gobierno azul de Felipe Calderón; que se burló del "espurio" y se proclamó "presidente legítimo" –en una grotesca toma de protesta en el zócalo–, que montó una descocada campaña internacional contra Calderón "por genocidio" –a causa de las 50 mil muertes del crimen–, y que ofendió al panismo todo en los dos últimos sexenios, hoy suplica por una alianza con ese mismo PAN al que ayudó a destruir.
¿Y a eso como se le llama?. Los ciudadanos de a pie conocen muchas expresiones para una conducta como la de López Obrador –que primero combate a Calderón y casi destruye al PAN, y ahora suplica una alianza–, pero por decirlo suave, resulta que la segunda derrota electoral consecutiva hizo pasar a López Obrador, de una verdadera condición de príncipe, a una humillante situación de mendigo.
Y es que el llamado que hizo Jesús Zambrano a los jefes del PAN –entre ellos Felipe Calderón–, no es otra cosa que mendicidad política, como si los azules no tuvieran memoria y la sociedad en general no recordara que buena parte del fracaso del gobierno de Calderón se debe a que López Obrador hizo todo lo que estuvo en su mano para reventarlo. Y hoy AMLO le suplica al PAN su apoyo para hacerle a Peña Nieto lo que el propio Andrés López –junto con el PRD, PT y MC–, le hicieron a Calderón y al PAN.
Pero no es todo, hoy, curiosamente, López Obrador reclama al PAN "lealtad política"; una lealtad que el propio AMLO y las llamadas izquierdas no conocen y que, por tanto, nunca han practicado; lealtad democrática que ni en las elecciones de 2006, y menos en 2012, puso en práctica el dos veces candidato presidencial derrotado.
Lo cierto, sin embargo, es que prácticamente son inexistentes las posibilidades que la derecha y las izquierdas lleven a cabo una nueva alianza contra Peña Nieto. ¿Por qué?. Porque una guerra contra el eventual gobierno de Peña Nieto, acabaría por sepultar al PAN, en tanto que dañaría gravemente a los centros de poder que ganó la izquierda en las elecciones presidenciales recientes.
Pero además, la ex candidata del PAN, la señora Vázquez Mota, ya mandó los mensajes pertinentes, para reiniciar una alianza PAN-PRI. En la primera conferencia luego de reconocer la derrota, Josefina le propuso a Peña Nieto legitimar su gobierno, a cambio de las reformas que el país requiere. Entre ellas, claro, una reforma electoral que acabe con la compra de votos.
Y la respuesta del PRI llegó "más rápido que inmediatamente". La respuesta del PRI de Peña Nieto fue un contundente "sí". Y ya hoy, los equipos políticos del PRI y del PAN trabajan en la elaboración de una propuesta de reformas que, en una de esas, y hasta podría entrar a San Lázaro antes que llegue el nuevo gobierno; todo ello mientras que el partido azul se compromete "a ser una oposición leal", con el partido que, en 2006, le ayudó al PAN a instaurar el gobierno de Calderón.
En pocas palabras, que "Chepina" reeditó con Peña Nieto, el pacto entre el PAN y el gobierno de Salinas –acordado hace 24 años–, que no solo favoreció al salinato, sino que llevó al PAN al poder presidencial. Y la resultante es contundente. Otra vez el PAN le ganó la jugada a las izquierdas, que atolondradas no adivinan aún la marca del camión que los atropelló.
EN EL CAMINO.
Por lo pronto, nadie impugnó la elección de Mancera, en donde no hubo fraude.
Leído en: http://www.ricardoaleman.com.mx/itinerario-politico/2012/julio/2920-amlo-de-principe-a-mendigo-
Cortometraje - El héroe
lunes, 9 de julio de 2012
¿USTED ES CORRUPTO POR PENSAR DIFERENTE A COMO YO PIENSO?
Usted y yo somos personas diferentes, pensamos
diferente, escribimos diferente, nuestras estaturas son diferentes, nuestro
color de piel y ojos son diferentes, nuestro equipo de fut bol es diferente,
nuestras preferencias religiosas son diferentes, nuestro gusto por la comida es
diferente ¿Por qué entonces nuestros gustos políticos deben ser iguales?
Es claro que pueden existir ciertas similitudes en
nuestros gustos, pero eso no significa que pensemos igual, a los dos nos puede
gustar el agua de limón, pero quizá a mi me guste mas dulce y a usted mas
acida.
Pero ¿es justo que yo lo llame corrupto del agua de
limón porque le gusta mas acida?
Claro que no, eso me definiría como intolerante, ¿es
justo que lo critique porque le gusta el agua con sabor acido? Claro que sí, lo
que no es justo es que de alguna manera le prohíba el tomar esa agua a su gusto
o prohibirle que tome la cantidad que quiera o que prohíba a quien vende
limones el abastecerlo.
En ese orden de ideas cada quien es libre de votar
por el candidato de su elección, por su partido político, por su gobernador,
diputado o senador, ¿Cómo saber que nuestra elección es la correcta, la única y
la que realmente sirve? Seria una equivocación instalarnos en el puesto de ser
los dueños de la verdad absoluta.
He criticado a AMLO por muchas cosas y por eso he recibido diferentes tipos de ataques, desde
criticas simples hasta ataques contra mi familia; Sin lugar a dudas el
principal artífice de las criticas contra el peje, es él peje mismo, hace unos días
en una “conferencia de prensa” (que más bien fue un mitin) AMLO se atrevió a
llamar “corrupto” a quien voto por Nuestro presidente electo, Obrador volvió a
tirar por la borda el sentimiento de millones de mexicanos, volvió a mostrar el
rostro intolerante y violento contra quien no piensa como él.
Obrador volvió a mostrar falta de respeto hacia la
libertad de pensamiento y hacia la democracia misma, la cual, según él defiende
¿Acaso la democracia se defiende atacando la decisión de la mayoría?
Los simpatizantes del tabasqueño han actuado igual,
volvieron a adoptar la derrota de AMLO como propia, se lanzaron a las calles a
manifestar su inconformidad y llamar corruptos a quienes no votaron por el
peje, atacan a Televisa y Tv Azteca quienes ellos consideran participes de la
victoria de Enrique Peña y derrota de Obrador, eso si, sin pruebas, solo basta
su palabra o sus sospechas y esas actitudes son contrarias a derecho.
Ellos dicen que la victoria de Peña nos retrasa 75
años en la historia, pero yo digo que la actitud de Obrador y sus seguidores
nos retrasa varios cientos de años a épocas donde gobernaba el más violento y
el más intolerante.
Por cierto, en esa conferencia de prensa, varios
periodistas hicieron preguntas muy incomodas al peje, quien con una total
actitud intolerante y violenta se negó a contestarlas criticando a quienes le
preguntaban, sus seguidores ahí reunidos agredieron a varios periodistas e
impidieron que los mismos hicieran su trabajo.
¿DE ESA FORMA PENSABA GOBERNAR?
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