lunes, 30 de julio de 2012

Camarena - PRD: divorciarse de AMLO



Siete de cada diez votos que se emitieron a favor de Andrés Manuel López Obrador fueron a través del Partido de la Revolución Democrática. El partido de izquierda con el que más diferencias tuvo recientemente el tabasqueño, le debe a éste buena parte de su reposicionamiento. Pero el PRD y AMLO no tienen futuro en común. No buscan lo mismo, sus relojes no avanzan de manera similar. Mientras el primero ejercita en la impugnación el nuevo músculo para usarlo ante y con el PRI, el segundo busca un cambio de régimen, un lugar en la historia. ¿Quién sacará la peor parte del divorcio?

Haciendo cuentas, López Obrador no emula ni a Juárez, ni a Madero, ni a Cárdenas. El ex jefe de gobierno quiere ser como Juan Álvarez, artífice del derrocamiento de Santa Anna. La razón de por qué AMLO mencionó al dictador del siglo XIX en uno de los debates de la pasada campaña viene en La mafia que se adueñó de México… y el 2012 (Grijalbo, 2010). En el capítulo final de su libro, el tabasqueño sostiene que “el regreso del PRI sería como el retorno de Santa Anna” y cita a Agustín Yáñez para describir al dictador como “un hombre que, aunque no remediase las causas, paliara los síntomas de la enfermedad nacional”.

Luego del 1 de julio, se puede releer ese documento de López Obrador para constatar que nada de lo que ha pasado en las últimas semanas es casual, ni siquiera la propuesta de un presidente interino, formulada la semana pasada y, ¿coincidencia?, parte fundamental del Plan de Ayutla, sentencia del destino de Santa Anna en el que participó Juan Álvarez.

“La dictadura de Santa Anna cayó derrotada por la fuerza de la razón y de la opinión pública. Francisco Zarco decía que la Revolución de Ayutla ‘venció sin soldados, sin armas y sin dinero’, porque el pueblo había despertado. La tiranía de una persona o de una clase, como Lerdo de Tejada había previsto, fue efímera”, escribe López Obrador en su libro, fechado en mayo de hace dos años, y agrega: “Así creemos que será ahora. Albergamos la esperanza de que el cambio es inevitable. Puede ser que se adelante o se demore, pero estamos en una situación muy parecida a la que se vivió durante la última recaída de Santa Anna”.

Para el PRD el 6 de septiembre marca la hora de dar vuelta a la página de la elección. Para AMLO “la instauración de la nueva República no tiene fecha definida o fatal (…) lo que está muy claro es que el principal objetivo es la transformación del país, y todo lo demás es secundario o simplemente el medio para alcanzar ese propósito”.

Cada semana que pasa, AMLO encarece el costo que tendrá que pagar el PRD si decide dejar de ser ese instrumento. Líderes perredistas hoy dicen que pasada la resolución del Trife quieren hacer política, en cambio López Obrador describió desde hace mucho sus fines: “nada en el terreno de lo público puede ser más importante que lograr el renacimiento de México (…) es un timbre de orgullo vivir con arrojo y además tener la dicha de hacer historia”.

Soy de los que creen que no hay tal cosa como términos amistosos en un divorcio. Y éste, de darse, luce muy complicado para sólo una de las partes.

Por cierto, cuando en 1855 juró como efímero presidente, Juan Álvarez agradeció a Dios que le hubiera “dado vida para ver la nueva organización social de México”.

Fuente: http://www.razon.com.mx/spip.php?page=columnista&id_article=132363

Sanjuana - PRI, lavador de dinero.

La triangulación de la red de lavado de dinero en México salpica al Partido Revolucionario Institucional y a la elección presidencial. Los hechos nos demuestran que el blanqueo de capitales a través del voto es un sistema seguro y confiable para la delincuencia organizada y algunos políticos, valga la redundancia. 


El único frente no atacado por Felipe Calderón y su guerra sanguinaria contra el narco con un saldo de 60 mil muertos y 40 mil desaparecidos fue precisamente el lavado de dinero, un rubro donde el Estado, los bancos y algunos partidos políticos se beneficiaron de manera escandalosa. 


Peor aún: sólo 2 por ciento de los acusados por este delito son consignados, según datos del Grupo de Acción Financiera Internacional sobre el Blanqueo de Dinero, institución que asegura que las leyes mexicanas contra ese delito no se ajustan a las normas internacionales.


 Ahora sabemos que en México se lavan 39 mil millones de dólares al año, y no lo sabemos por el gobierno de Calderón, conocemos este dato gracias al Departamento de Estado del gobierno de Estados Unidos. También sabemos gracias al Senado del vecino país a través de su reporte US Vulnerabilities to Money Laundering, Drugs, and Terrorist Financing que el banco británico HSBC, mediante su filial en México, permitió el lavado de unos 7 mil millones de dólares entre 2007 y 2008. 


Asistimos perplejos a la impunidad del sistema bancario mexicano protegido nada menos que por la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) y por los privilegios que el gobierno mexicano le otorga a los pillos de cuello blanco. A HSBC solamente se le aplicó unas multas por un monto de 379 millones de pesos (poco más de 27 millones de dólares) impuestas en noviembre de 2011 por la CNBV ante incumplimientos en la detección y reporte de operaciones inusuales y de otras regulaciones. 


En total, el año pasado se le impusieron a este banco mil 855 multas. ¿En que país se permite que un banco viole flagrantemente la ley contra lavado de dinero y siga operando sin problemas?… 


En México no sólo se le permite a HSBC que siga operando sus cochinas operaciones de blanqueo de capitales procedentes del narcotráfico, sino que su triangulación con políticos mexicanos le permite gozar de impunidad para seguir operando, siempre y cuando a través del voto imponga al candidato del PRI en la silla del Águila. Calderón creyó erróneamente que al narco sólo se le combatía por la vía policial y militar, pero nunca se preocupó por mejorar nuestra legislación obsoleta para atacar eficazmente el lavado de dinero a través de los bancos en México. 


El banco HSBC no sólo traiciona a la patria vía blanqueo de capitales, también ayudó a los empresarios y políticos mexicanos sacadólares a trasladar 2 mil millones de dólares a través de 50 mil cuentas inscritas en ese banco. HSBC es un ejemplo de delincuencia de cuello blanco intocable. ¿Cómo obtiene su impunidad? Reporte Índigo publicó que prominentes políticos que tienen vinculaciones cercanas con el PRI, con Pemex y con la Comisión Nacional Bancaria y de Valores son ahora altos ejecutivos del HSBC. Entre los nombres destaca Enrique de la Madrid, hijo del ex presidente Miguel de la Madrid, director de Relaciones Institucionales y Comunicación Corporativa; Esteban Levín Balcells, hijo del legislador priísta Oscar Levín Coppel y primo del director de Pemex Juan José Suárez Coppel, es director de Banca de Inversión. 


Por otro lado, Luis y Eduardo Osorio Chong, hermanos de Miguel Ángel Osorio Chong, coordinador de Diálogo y Acuerdo Político del equipo de transición del priista Enrique Peña Nieto y ex gobernador de Hidalgo, utilizaron supuestamente diversas cuentas en HSBC para acumular 100 millones de pesos y después enviarlos a una filial del banco en el paraíso fiscal de Panamá. ¿Dónde está la inteligencia financiera en el gobierno mexicano para combatir al narco?… Sencillamente no existe. 


A Felipe Calderón no le interesaba tocar los activos de las narcofinanzas políticas y empresariales, mucho menos, el lavado de la defraudación fiscal de los dueños de México que intentan imponer a Enrique Peña Nieta a través de la compra de millones de votos. Es evidente que la red de lavado de dinero en México no es tan sofisticada, pero si es lo suficientemente astuta para burlar las irrisorias leyes que tenemos en materia penal para combatir las miles de lavadoras de dinero sucio. 


Por tanto, la nueva denuncia ante el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) del Movimiento Progresista que acusa Enrique Peña Nieto y al PRI haberse beneficiado en su campaña con recursos de procedencia ilícita o lavado de dinero, está llena de verosimilitud. El PRI se gastó más de 4,200 millones de pesos, mientras que el tope legal era de 336 millones. ¿Dónde está la equidad? 


La triangulación de recursos mediante empresas fantasmas, testaferros accionistas es la clave en el escándalo fraudulento de Monex. Fue esta red de blanqueo la que transfirió 108 millones de pesos a Monex para adquirir miles de tarjetas entregadas para comprar millones de votos a favor de Peña Nieto. La Ley contra el Lavado de Dinero estuvo congelada mucho tiempo durante el gobierno de Calderón. 


Ahora vemos que la razón principal fue de carácter electoral. La opacidad del sistema financiero, los privilegios de los banqueros y empresarios, han llenado de lavadoras de dinero la actividad productiva de este país. Sólo hay que ver la cantidad inmensa de construcciones, centros comerciales, hoteles y otras obras magnificas de ladrillo y cemento que esconden blanqueo de capitales junto a miles de empresas con apariencia legal. Existe una amplia gama de posibilidades que benefician a la delincuencia organizada y a los gobiernos en este aspecto. 


Que el PRI sea una lavadora de dinero negro no es sorpresa. Allí está Tomas Yarrington y los Moreira para recordarnos los sucios entresijos del sistema político mexicano, pero que la lavadora se extienda a las urnas, es francamente una ignominia. El pueblo de México no merece un Presidente lavado o blanqueado como Enrique Peña Nieto.

Este contenido ha sido publicado originalmente por SINEMBARGO.MX en la siguiente dirección: http://www.sinembargo.mx/opinion/30-07-2012/8439. Si está pensando en usarlo, debe considerar que está protegido por la Ley. Si lo cita, diga la fuente y haga un enlace hacia la nota original de donde usted ha tomado este contenido. SINEMBARGO.MX

García Soto - El fantasma del interino


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La propuesta de un interinato en la Presidencia, que inopinadamente lanzó Andrés Manuel López Obrador, es más una medida de presión del tabasqueño que eleva así el tono de su estrategia política y mediática, que un tema que realmente flote en el ambiente o en los escenarios posibles del fallo del Tribunal Electoral que calificará las elecciones del 1 de julio.

Aunque el tema no es nuevo en la rumorología política mexicana y ya no causa el mismo impacto que en el pasado reciente, cuando hablar de una sustitución presidencial o de un interinato era casi invocar un tabú, porque ni la Constitución ni las leyes establecían claramente qué pasaba en caso de ausencia permanente del presidente o de que éste tuviera que ser sustituido por causa mayor, de cualquier modo hablar de un “presidente interino” sigue incomodando a muchos y desata condenas como “la ruptura del orden institucional”.

En realidad, Andrés Manuel no tiene aún los elementos para plantear un interinato, porque no hay aún un fallo de los magistrados del Tribunal a sus juicios de inconformidad, y por más que sus denuncias de un presunto lavado de dinero hayan permeado en la opinión pública y que varias investigaciones periodísticas confirmen que sí hubo una sospechosa triangulación de recursos de origen incierto en la campaña del PRI, eso no configura aún un delito probado y mucho menos juzgado y menos una causal de nulidad confirmada por las instancias judiciales correspondientes.

Se trata más bien de meter ruido, estridencia al debate postelectoral que sube de tono y que vuelve a exhibir la existencia de dinero de dudosa procedencia y en cantidades ofensivas e ilegales en la elección presidencial. AMLO sabe que la palabra “interinato” saca de quicio a los institucionales priistas y trata de provocarlos al invocarla.

Muy distinto ocurrió la última vez que se había hablado de un presidente interino para el país, a inicios de agosto del 2006 cuando, en pleno conflicto postelectoral por los comicios de aquel año, un grupo de empresarios de alto nivel, encabezados por el millonario Carlos Slim, trazó un plan político para designar a un mandatario interino y acabar así con el polarizado conflicto que había llenado de encono a la sociedad por la disputa entre López Obrador y Felipe Calderón.

Slim avanzó tanto su plan que hasta tenía el nombre de quien debía ocupar la Presidencia mientras se convocaba a nuevas elecciones: el rector de la UNAM, Juan Ramón de la Fuente, que llegó a ser enterado del plan que finalmente se frustró para cancelar la presidencia de Calderón y acabar con las protestas de López Obrador.

Hoy, aunque la estrategia pudiera ser parecida, las condiciones son distintas. En principio no hay una diferencia tan apretada como aquel 0.56% de la votación -250 mil votos- que aunado a la negativa de recontar todos los votos y abrir los paquetes electorales había alimentado las denuncias y sospechas de un fraude. La diferencia esta vez supera los tres millones de votos y los votos fueron todos recontados.

Las denuncias ahora contra el PRI y Peña Nieto tienen que ver con el uso y origen del dinero y la compra de votos que acusa López Obrador, pero por más que se estén reuniendo evidencias y pruebas de una triangulación de recursos, del uso de dinero sin un origen claro para pagar a votantes, no hay aún certeza de que esas vayan a ser consideradas como causales de nulidad o invalidez por parte del Tribunal Electoral. Así que el interinato parece en este momento más un fantasma para espantar que una probabilidad real.


Fuente: http://www.24-horas.mx/el-fantasma-del-interino/

Raymundo Riva Palacio - La protesta

Raymundo Riva Palacio
PRIMER TIEMPO: La nueva broma del “interino”. ¿En serio? ¿De verdad que un “presidente interino” es el camino que plantea Andrés Manuel López Obrador para sanar la salud nacional porque de otra manera, como lo plantea, es vivir en la “impudicia”? López Obrador seguramente, por la forma como tiene estructurada su mente, se refiere a impudicia como deshonestidad, en este caso la de Enrique Peña Nieto, cuyos votos son resultado, argumenta, de compra de conciencias, de lo que hicieron los gobernadores para acarrearle electores (por cierto, en donde más se centran sus críticas, él ganó la elección o tuvo avances significativos), y de la manipulación de encuestas (que ya le dijeron en el IFE que no es cierto). Su propuesta es sentencia. Antes aún que termine el Tribunal Electoral de revisar y dictaminar sobre el proceso electoral, ya les dijo para dónde deben ir: invalidar la elección y que se proceda a la elección de un interino. Como López Obrador sólo impugna la elección presidencial y admite que quienes resultaron electos como diputados, senadores, gobernadores, diputados locales, presidentes municipales y regidores sí lo hicieron con todas las de la ley, pues recaería en el Congreso, si el Tribunal así lo decidiera, elegir a un nuevo gobernante. El Congreso lo decidiría por mayoría absoluta. Resulta, claro, que el nuevo Congreso que se instala el 1 de septiembre, tiene como primera minoría al PRI, al alcanzar 207 curules, que con sus aliados del Partido Verde, que logró 34, y 10 más de sus aliados informales de Nueva Alianza, pues llegan a 251 diputados, que dan la cifra mágica de la mayoría absoluta. Es decir, aún en el remotísimo caso de que eso sucediera, Peña Nieto podría volver a ser presidente, en calidad de interino, o esperar un mínimo de 14 meses y no más de 18, como lo marca la ley, para volver a contender en nuevas elecciones convocadas por el Congreso. Esto lo sabe López Obrador, pero, una vez más, la impugnación no es, ni lo fue, ni lo será, en el terreno de lo legal, sino de lo político y lo mediático.

SEGUNDO TIEMPO: Elementos nuevos, impugnaciones viejas. Tan pronto como terminó la elección presidencial, los analistas políticos declaraban a la prensa extranjera que Andrés Manuel López Obrador no podría impugnarla por la diferencia que le sacó Enrique Peña Nieto en las urnas. Qué poco lo conocían. Los siete millones de votos no le dieron para reclamar en los mismos términos que lo hizo hace seis años en contra de Felipe Calderón, por lo que en unas cuantas horas abandonó el tema del fraude en las urnas. Se volcó al nuevo factor Hildebrando, un supuesto algoritmo para el fraude cibernético inventado en la semana previa a la elección por un estratega que ahora trabajó para la campaña de Peña Nieto. Ese factor se llamó primero Soriana, pero lo abandonó cuando le comenzaron a mostrar que había sido un montaje, y se enfocó a Monex, una casa de cambio que en una década se convirtió en una poderosa institución financiera, pero llena de lodo y de imputaciones todo este tiempo por lavado de dinero. Como en 2006, sus abogados llevaron las cajas probatorias del fraude al IFE. A diferencia de 2006, cuando las llevaron vacías y Juan Camilo Mouriño, jefe de campaña de Calderón, los obligó a abrirlas, en esta llevaron pacas de recortes periodísticos —igual hizo Jesús Zambrano que presentó clips periodísticos como sus pruebas jurídicas en la denuncia contra el ex consejero de Carlos Salinas, José Córdoba, que perdió en tribunales en 1996— y una muestra de lo que le llaman los partidos “utilitarios” —vasos, lápices, gorras, por ejemplo—, y que están contemplados en los gastos públicos de campaña. La impugnación corre en dos sentidos: la legal, en tribunales, que es completamente irrelevante, pero se tiene que hacer para cumplir con el trámite; y la política, que es la importante y no responde ni a los tiempos de la ley ni a la ley en sí misma. ¿Qué pasará con Soriana y Monex? Qué importa, como ya se vio con el tema de las encuestas. Lo que diga la autoridad electoral será un dicho comprado por el ganador de la elección, porque en esa lógica pertenecen a la misma camarilla. La victoria de Peña Nieto no será validada por López Obrador. Y no es que carezca de la esencia de un buen, perdedor. La suya es la de un político que nunca muere, aunque debió haber nacido en Guadalajara, donde, cuando pierden, arrebatan.

TERCER TIEMPO: Los aliados, acamparon en Televisa. Desde el viernes, unas tres mil personas que quieren que Andrés Manuel López Obrador sea presidente de la República acamparon en las instalaciones centrales de Televisa, para protestar contra Enrique Peña Nieto. Fue un acto sofista. La mayoría de los mexicanos se quedó a ver el futbol olímpico y la inauguración de los Juegos Olímpicos de Londres a través de… Televisa y con los conductores a quienes identifican como satanases. Las demandas no eran nuevas: la democratización y socialización de los medios de comunicación (propuesta original del original movimiento #YoSoy132), reforma al sistema educativo mexicano (que todos los candidatos plantearon), impulsar un cambio de modelo económico para combatir la pobreza (propuesta de López Obrador que fue retomada en esa parte por Peña Nieto), un “viraje” al sistema de justicia (que nadie entiende a qué se refieran) que incluya la retirada del Ejército de las calles (propuesta de todos los candidato presidenciales), que el derecho universal de la salud se cumpla en todo el país (diría el presidente Felipe Calderón que pasa eso está el Seguro Popular) y que la política se enfoque a través de la atención de demandas sociales a través de asambleas locales (o sea, políticas públicas mediante asambleas a mano alzada, que no es una forma de gobernar de nadie, ni su candidato López Obrador). Esta protesta vale como catarsis y espectáculo mediático, pero es un poco decepcionante por lo ramplón de sus ideas. La más interesante, convertir a la Federación en municipios autónomos como los del EZLN, es inviable; las demás ya existen o comparten ideales con su anatema político, Peña Nieto. Universitarios, comuneros, electricistas y toda una gama de la izquierda social que representa López Obrador —que no es toda la izquierda, por cierto, ni la más ideológica— tuvieron en esa protesta el néctar de su frustración. Pero, ¿para dónde va? Pensar que serán la segunda generación de los Fernández Noroña es un poco ocioso. Pero algo tienen que hacer para articularse políticamente y no desperdiciar la testosterona invertida, como, por ejemplo, ser más creativos y audaces en sus propuestas, y despedirse de los lugares comunes que no llevan más que a las instalaciones de Televisa.

rrivapalacio@ejecentral.com.mx
Twitter: @rivapa

Leído en: http://www.razon.com.mx/spip.php?page=columnista&id_article=132142


Rubén Cortés - Los negocios de Honestidad Valiente


Rubén Cortés

Honestidad Valiente es una asociación civil “sin fines de lucro”, pero escanea documentos a gobiernos que simpatizan con AMLO y hasta cobra por ello: en 2007, el GDF le pagó 4.5 millones de pesos por digitalizarle unos archivos de contribuyentes.
Sólo en la capital, Honestidad Valiente fue beneficiada con 16 contratos desde 2007. Pero también le cobró a alcaldías perredistas del Estado de México, Campeche, Hidalgo, Tlaxcala y Morelos.
En otro intento por argumentar sus denuncias ante el IFE contra AMLO, por manejar ilegalmente más de mil 200 millones de pesos en su campaña, el PRI presentó ayer evidencias del uso de recursos públicos por parte del candidato de las izquierdas.
El documento Financiamiento Oculto de la Campaña de AMLO distingue, con una línea del tiempo que enumera años, meses, fechas, montos, contratos, nombres de funcionarios, sueldos de AMLO y su “gabinete legítimo”, viajes, viáticos, servicios de escolta…
Es cierto que el PRD también envió a las autoridades electorales algunos folios para probar la “compra de votos” por parte del PRI durante las elecciones que ganó Enrique Peña por más de tres millones de votos.
En una parte del resumen de este documento (al que tuvo acceso el jefe de Información de La Razón, Raymundo Sánchez, quien ya publicó una parte (http://www.razon.com.mx/spip.php?ar...), aparece la introducción siguiente:
“Se dio un financiamiento y/o aportaciones de personas prohibidas por la norma electoral, con lo que se violan los principios jurídicos de objetividad, legalidad, seguridad, imparcialidad, certeza jurídica y equidad”.
Pero abajo, en el apartado dedicado a “Pruebas del enjuiciante”, el Movimiento Progresista acepta con todas sus letras: “No se presentan”.
El vocero de AMLO, César Yáñez, admite también que su jefe no ha entregado cuentas de sus gastos de campaña al IFE, aunque sí se pueden encontrar en la página webhttp://www.amlo.org.mx/... Sólo que ahí no existe absolutamente ningún dato sobre gastos.
De todos modos, el mismo expediente integra 6 mil 294 “pruebas” para invalidar el triunfo de Peña, que incluyen los ya famosísimos comales, mandiles, gomas de borrar, chanclas, cilindros, lapiceros, portalápices, loncheras…
Sin embargo, suponiendo que estas 6 mil 294 “pruebas” fuesen aceptadas por el Tribunal Electoral, Peña seguiría ganándole a AMLO. La diferencia del cómputo distrital es de 3 millones 329 mil 785 votos: si le restan 6 mil 294, quedan 3 millones 323 mil 491 votos de diferencia.
En cambio, el PRI presenta documentos sobre 16 contratos de Honestidad Valiente en varios estados (sin autorización para obtener licitaciones por ser asociación civil) para donarlos a AMLO sin pagar impuestos, cuotas al IMSS e Infonavit, ni entregar facturas a Hacienda.
Ahora AMLO está contra la pared.
Ése es el azar que corren quienes creen que la única verdad es la suya.
ruben.cortes@razon.com.mx
Twitter:
 @ruben_cortes


Pablo Hiriart - El engaño de la impugnación


Pablo Hiriart  Le Bert

Las cajas que con solemnidad de sepultureros llevaron al IFE Jesús Zambrano, Ricardo Monreal y José Luis Walton para probar que Peña Nieto “compró” el triunfo el 1 de julio, en realidad contenían un cúmulo de objetos que simbolizan la burla de esa impugnación.
La agudeza periodística de Raymundo Sánchez lo llevó a ver y a publicar (La Razón, lunes 23) el contenido de esas aparatosas cajas de cartón que se presentaron a los fotógrafos con la leyenda “Expedientes”, y al calce el nombre de los estados de los cuales provenían tales “pruebas” para anular las elecciones presidenciales.
Resulta que las “pruebas” de la coalición PRD-PT-MC consisten en:
- Tres jarras de plástico.
- Siete mandiles de plástico.
- Cuatro comales.
- Tres manteles.
- Tres tortilleros de tela.
- Siete cubetas de cilindro.
- Dos vasos de vidrio.
- Dieciséis vasos de plástico.
- Una lonchera.
- Un brillo labial “Enrique Peña Nieto”.
- Dos delineadores.
- Cuatro barnices de uñas.
- Un perfume de bolsillo Enrique Peña Nieto.
- Camisetas Enrique Peña Nieto.
- Sandalias de plástico.
- Cinco abanicos.
- Tres pulseras de tela.
- Tres reglas.
- Ocho cuadernos.
Y sí hasta un total de seis mil 394 artículos, de los cuales sólo mil 123 traen distintivos priistas o de su candidato.
Se trata, obviamente, de una nueva tomadura de pelo, del mismo candidato y de los mismos partidos, a la población y a las autoridades electorales.
En distintas partes del mundo hemos visto a simpatizantes de partidos repartir pulseras, gorras, vasos o cornetas con el nombre o el emblema de un candidato.
Lo que no habíamos visto nunca es que el partido derrotado acuse de fraude al ganador por repartir enseres típicos de campaña.
Eso únicamente ocurre aquí, con los mismos partidos y el mismo candidato que sólo acepta la validez de una elección cuando gana.
Sin menospreciar el posible rebase de los topes de campaña en que pudieran haber incurrido PRI y PRD, que debe ser investigado y de ser el caso sancionado, lo que nos enseñó el periodista Raymundo Sánchez es el contenido de la impugnación del candidato perdedor y partidos que lo sostienen e impulsan: un engaño.


Sebastián Chilano - Plagio

Sebastián Chilano
(1976)

Plagio

Jonás, muy enojado, buscó a Jesús, ya resucitado, y lo increpó. Sos un copión, le dijo. Jesús no le contestó. Estaba relajado. Como en el vestuario al final de una obra de teatro, ya lo habían bañado, lo habían perfumado, le habían dado la vacuna antitetánica (por los clavos), y él solito se había calzado un pijama estampado con ramas de olivos para, de una buena vez, acostarse a dormir. 

La indiferencia de Jesús irritó aún más a Jonás. Pero Jonás sabía que la culpa no era del chancho, como se decía por la época en las calles de Judea, sino de quién le da de comer. Así que Jonás buscó a Dios. Cuando lo encontró se quejó ante el con voz amarga. Mi historia ha sido plagiada, le dijo, has vuelto a usar mi argumento: me hiciste pasar tres días en el vientre de la ballena y ahora repetiste la fórmula con Jesús: lo dejaste tres días en el sepulcro y después lo sacaste, creo que no es justo. 

En su sabiduría infinita, Dios lo miró y le pidió que le nombrara un solo escritor de los pasados y de los por venir que no cayeran en la tentación de repetir una buena idea. Jonás, derrotado, se fue silbando bajito, o masticando bronca, depende de la versión que dio cada evangelista.


Cartones de hoy






domingo, 29 de julio de 2012

Luis Carlos Ugalde - Sin "pruebas" no hay imposición

Luis Carlos Ugalde
El éxito en toda controversia presentada ante un órgano judicial se basa en dos elementos: que haya un argumento de que una ley ha sido violada y que existan pruebas para acreditar la infracción. En ocasiones hay comportamientos malignos o indeseables socialmente pero que no están sancionados por la ley y cuyos perpetradores no van a la cárcel aunque se acredite la falta (por ejemplo, la trata de personas antes de 2012). También ocurre que ciertos actos son tipificados como delitos por la ley (el homicidio doloso, por ejemplo) pero en ocasiones se carecen de pruebas para acreditarlo. Entonces el delincuente queda impune y no paga por su mal comportamiento.

El Movimiento Progresista que postuló a Andrés Manuel López Obrador como candidato a la presidencia de México ha argumentado que aunque la compra del voto o los gastos excesivos de campaña no sean causales expresas en la ley para anular una elección, su existencia podría constituir una violación a los principios constitucionales de equidad, libertad del sufragio y autenticidad de las elecciones. Y que por tanto, el Tribunal debe proceder a invalidar la elección presidencial.

Cabe recordar que en la reforma electoral de 2007, el Congreso quiso eliminar la llamada “causal abstracta” que había usado el Tribunal Electoral para anular elecciones por razones de inequidad (Tabasco en 2000 y Colima en 2003, por ejemplo) y estableció en el artículo 99 constitucional que las elecciones solo podían anularse por causas expresas en la ley. Y según la Ley del Sistema de Medios de Impugnación solo procede anular una elección presidencial cuando se presenten “irregularidades” en el 25 por ciento de las casillas o cuando el candidato ganador sea inelegible.

Esas irregularidades incluyen instalar casillas en lugar distinto al señalado por el IFE; recibir la votación en fecha distinta a la señalada por la ley; dolo o error en la computación de los votos; permitir a ciudadanos sufragar sin credencial para votar; impedir el acceso de los representantes de los partidos políticos a las casillas; actos de violencia o presión sobre los miembros de la mesa directiva de casilla o sobre los electores y, en general, irregularidades graves, plenamente acreditadas y no reparables durante la jornada electoral.

A pesar de los intentos de los partidos políticos para atarle las manos al Tribunal y evitar que anule elecciones, me parece claro y evidente que los magistrados tienen plena jurisdicción para proteger los principios constitucionales que garanticen que las elecciones sean “auténticas”. Sin embargo, el problema no es teórico sino de veracidad: ¿Ocurrieron realmente prácticas generalizadas de compra del voto? ¿Son 5 millones de sufragios corrompidos? ¿Hubo un trato desigual de los medios a los partidos durante las campañas? ¿Fueron las encuestas un medio de propaganda y esa presunta práctica esta prohibida en la ley?

Los magistrados requieren no solo argumentos teóricos o denuncias políticas, sino sobre todo pruebas que generen plena convicción de que las denuncias presentadas contienen evidencia de que hubo prácticas ilegales para poner en duda razonable que la elección haya sido libre y autentica. Y ahí está el mayor problema que enfrenta la solicitud de invalidez que ha presentado el Movimiento Progresista: que carece de pruebas convincentes, sólidas y relevantes, igual que ocurrió en 2006 con la demanda de impugnación que también se presentó en aquel año para pedir se anulara la elección.

A continuación se presentan algunos ejemplos de las pruebas dadas por el Movimiento Progresista al Tribunal Electoral:

1. Sobre la adquisición de tiempo en radio y televisión con recursos públicos – especialmente a Grupo Televisa –para publicitar la imagen del candidato Enrique Peña Nieto:

-Queja presentada ante el IFE interpuesta contra Enrique Peña Nieto, el PRI, el Estado de México y Televisa por adquisición encubierta de tiempo en radio y televisión.

-Diversas notas periodísticas que dan cuenta de la adquisición encubierta de tiempo en radio y televisión de espacios publicitarios para Enrique Peña.

2. Sobre violaciones al tope de gastos de campaña del candidato de la coalición PRI-PVEM a la presidencia:
-Queja (Q-UFRP 22/2012) presentada ante el IFE por la violación al tope de gastos de campaña.

-La documental presentada en el escrito de queja en la que se aportan indicios de que, a partir del testimonio de José Luis Ponce de Aquino, los servicios de la empresa estadunidense Frontera Television Networks fueron utilizados para encubrir la obtención, transferencia y manejo de fondos financieros para la campaña de Enrique Peña por un monto de 56 millones de dólares de procedencia desconocida.

3. Sobre la compra de votos

-Documental consistente en escrito de queja en contra de Enrique Peña Nieto por actos de presión y coacción de electores. Se denuncia entrega de tarjetas para llamadas telefónicas y de descuento en comercios, lo que vulnera el derecho al voto libre.

-Video en donde aparece la candidata a senadora por el Estado de México, María Elena Tapia, entregando tarjetas de prepago de Soriana a cambio del voto por la coalición Compromiso por México.

4. Sobre el caso Monex

Denuncia del PAN ante el IFE (SCG/QPAN/CG/132/PEF/156/2012) en la que se aportan cinco tarjetas denominadas de “recompensas” emitidas por el banco Monex.

5. Otros

-Oficio CEEM-609/2012 dirigido a la FEPADE en relación a denuncias presentadas el día de la jornada electoral en el que se señala que el IFE no tiene información sobre la jornada electoral.

-Copia simple del boletín de prensa del 3 de julio publicado por Alianza Cívica en donde se acredita la existencia de irregularidades graves y compra y coacción del voto.

Igual que en 2006, buena parte de las pruebas que ofrece el Movimiento progresista son recortes de periódico y denuncias que ellos mismos han promovido ante el IFE y otras autoridades. En 2006 el Tribunal rechazó los recortes de periódico como medio de prueba, porque muchas notas periodísticas partían de supuestos, dichos y declaraciones políticas, no de hechos probados. También rechazó copias de quejas o denuncias ante la Procuraduría General de la República (PGR) y ante la FEPADE, porque esas denuncias “son manifestaciones unilaterales” que, pudiendo anticipar la probable comisión de ilícitos, no son prueba definitiva de que en efecto hayan ocurrido, en tanto no haya conclusión judicial.

Igual que en 2006, muchos alegatos para solicitar la invalidez de la elección carecen de sustento documental y, en su mayoría, son enumeraciones retóricas e hipotéticas que no corresponden al formalismo legal y procesal de un tribunal. Por ejemplo, para acreditar la compra del voto se presentaron otras “pruebas”, entre ellas siete mandiles de plástico, cuatro comales, una lonchera, un brillo labial “Enrique Peña Nieto” y un perfume de bolsillo del mismo nombre.

Creo que México padece un problema creciente de clientelismo electoral y de un gasto exorbitante durante las campañas. Creo también que todos los partidos recurren a ambas prácticas y que muchos grupos y clientelas organizadas entran en intercambio voluntario con los partidos. Considero que el clientelismo electoral, ya sea compra, inducción, condicionamiento o movilización de votantes, es indeseable y demerita la democracia. Creo también que los partidos gastan cada vez más en esas campañas de tierra, casi siempre en efectivo, por lo que esos recursos son difícilmente rastreables. 

Pero también creo que castigar esos delitos requiere, primero, buenas leyes y segundo, apegarnos al marco legal vigente que exige probar los dichos y las acusaciones para que haya sanción. Grave me parece que se esté construyendo una verdad popular sobre la elección (exagerada y magnificada) y que al final del camino tengamos una verdad jurídica que poco corresponderá con las creencias populares. Desafortunadamente, sin pruebas no hay razón jurídica para argumentar “imposición”, aunque la realidad sea otra.

Leído en: http://www.animalpolitico.com/blogueros-blog-invitado/2012/07/27/sin-pruebas-no-hay-imposicion/

Jaime Sánchez Susarrey - La hora del PAN

Jaime Sánchez Susarrey
La campaña de Vázquez Mota fracasó. Nada estaba escrito al inicio. De hecho, arrancó en segunda posición. La ventaja inicial sobre López Obrador era de 10 o 12 puntos. Pero se fue desvaneciendo. Primero, registró un empate. Y al final se situó en el tercer sitio.

No hubo, a largo de esos 90 días, autocrítica ni rectificación Sin embargo, prácticamente todas las encuestas mostraban el descenso de Vázquez Mota y el ascenso de López Obrador.

El error fue doble. Los frutos de la campaña negativa contra Peña Nieto los cosechó el candidato del Movimiento Progresista.

Peor aún. Durante dos largos meses toda la estrategia se concentró en atacar al puntero y se descuidó la retaguardia. No hubo spots ni declaraciones contra López Obrador. Era como si no existiera.

Pero además, al hacer campaña negativa y definir a Peña Nieto como "un peligro para la democracia" se adentró en los terrenos donde AMLO se mueve como pez en el agua.

Por eso no sorprende que muchos ciudadanos que fueron receptivos a sus mensajes hayan optado, al final del día, por el remedio más extremo.

¿Había otra alternativa? Por supuesto que sí. Vázquez Mota pudo haber hecho una campaña prepositiva y pudo, también, haber defendido los logros de las administraciones panistas. La estabilidad económica era y es el principal.

Pero lejos de ello, Vázquez Mota se comportó como si hubiera sido una candidata de oposición y no una funcionaría de primer nivel en los gobiernos de Fox y Calderón. Por eso la campaña no giró en tomo de los logros y carencias del gobierno federal, sino sobre las fallas del gobierno del Estado de México.

En descargo de Vázquez Mota hay que advertir que la campaña del PAN se iniciaba en condiciones complicadas. Doce años en el poder desgastan a cualquier partido en cualquier parte del mundo. Además de la espiral de la violencia y los 50 mil muertos en lo que va del sexenio.

Pero dicho esto y por lo mismo, haber arrancado en el segundo sitio constituía una ventaja estratégica fundamental. Amén de que López Obrador registraba un índice enorme de negativos. La prudencia más elemental aconsejaba consolidar el segundo sitio e impedir que AMLO repuntara.

Nada de eso se hizo y los resultados están a la vista. El tiempo no se puede echar para atrás. Sin embargo, la coyuntura actual constituye una oportunidad de oro. El PAN tiene literalmente el sartén por el mango. Puede jugar igual que el PRI en 2006 o recuperar la experiencia de 1988.

Las reformas que Peña Nieto esbozó como programa de campaña -y que ha refrendado como candidato vencedor obligan a una negociación con el PAN.
No hay otro interlocutor posible. Porque AMLO se levantará contra cualquier iniciativa -ya hasta Manuel Camacho definió la eventual reforma de Pemex como una triquiñuela privatizadora.

La oportunidad es única por dos razones. Primero, y no es lo más importante, porque el PRI y sus aliados no obtuvieron k mayoría absoluta en el Congreso. La segunda, y ésa sí es fundamental, porque sólo un presidente priista puede meter al aro a su partido.

0 dicho de otro modo, la resistencia del PRI a avanzar en las reformas planteadas por Calderón no fue efecto de una estrategia perversa, sino de algo más complejo. En el priismo hay distintas corrientes y no había forma de crear un consenso para avanzar en reformas de gran calado.

De hecho, Peña Nieto fue un critico de las limitaciones de la reforma energética que se aprobó en 2008 y su propuesta programática va mucho más allá. Y lo mismo puede decirse de la reforma fiscal.

Así que es ahora o nunca. Ponqué la realidad es que sin un presidente priista reformador, el PRI jamás entraría en esa lógica.

El problema, la pregunta, es si el PAN estará a la altura de las circunstancias y sabrá comportarse responsablemente. El bandazo que dio su presidente, Gustavo Madero, no es un buen augurio. ¿Que necesidad tenía de llevar agua al molino de López Obrador? ¿Los panistas necesitan bules para nadar?

El antipriismo rampante explica, en buena medida, la derrota en la pasada elección. Reeditarlo ahora es absurdo. De entrada, porque la experiencia histórica no miente. Los electores terminan por premiar alas oposiciones responsables. Lo hicieron con el PAN después de 1988 y lo repitieron con el PRI después de 2006.

Y eso sin mencionar la dimensión histórica. Las grandes reformas de los últimos 30 años fueron efecto de acuerdos entre el PAN y los gobiernos priistas. La enumeración habla por sí sola: las privatizaciones, el T LC, la autonomía del Banco de México, la reforma de los artículos 3 y 130 y, finalmente, la reforma del ejido.

Todas ellas, para no hablar de las reformas electorales, introdujeron a México en el siglo XXI. I -a estabilidad económica que hoy goza el país es consecuencia de esa convergencia. "La izquierda", por su parte, ha jugado siempre un papel retardatario. Y todo indica que lo seguirá jugando.

Si el PAN no actúa con altura de miras y se convierte en una oposición a ultranza, que además coquetea con la "izquierda", perderá esta oportunidad histórica Y no sólo eso. Le estará pavimentando el camino a López Obrador, que apostará al fracaso de Peña Nieto.

Y, en ese sentido, hay que entender que no-se trata sólo de una veleidad personal, sino a una convicción profunda. AMLO considera que las reformas estructurales constituyen un atentado contra la soberanía nacional. Tal como pensó cuando se aprobó el TLC y cuando se otorgó autonomía al Banco de México.

Así que el dilema es claro. Y también es claro que Gustavo Madero no es el hombre adecuado para asumir el liderazgo de Acción Nacional en los tiempos que corren.

Leído en: http://noticias.terra.com.mx/mexico/politica/jaime-sanchez-susarrey-la-hora-del-pan,3eb5b9e151ec8310VgnVCM3000009acceb0aRCRD.html




José Fernández Santillán - México: democracia y populismo

José Fernández Santillán
Con frecuencia los mexicanos nos ensimismamos para dizque tratar de entender lo que nos sucede. Tal es el caso del proceso electoral del 1 de julio y la secuela de impugnaciones y controversias a las que ha dado lugar.

Todo lo queremos interpretar mirando hacia adentro. No obstante, en lugar de seguir en esa actitud deberíamos voltear hacia afuera, más allá de nuestros confines con el propósito de enriquecer los planteamientos acerca de lo que nos ocurre. Desde este mirador observaríamos que hay ciertas pautas constantes en el área latinoamericana.

Esto se me ocurrió al recordar lo que pasó la mañana del 5 de octubre de 2008 en el XIII Congreso del CLAD en Buenos Aires, Argentina. Allí, en la sesión plenaria, al intelectual español Ludolfo Paramio presentó la conferencia "El regreso del Estado: entre el populismo y la regulación". Uno de los párrafos que alebrestó al auditorio fue el siguiente: "Desde el ascenso de (Hugo) Chávez se habla de resurrección del populismo en América Latina. Al eje populista se adscribirían los regímenes actuales de Venezuela, Bolivia y Ecuador, pero también se señalan coincidencias estructurales con los gobiernos argentinos de Néstor Kirchner y Cristina Fernández, y afinidades ideológicas con el actual gobierno de Daniel Ortega de Nicaragua, o con las candidaturas de Ollanta Humala en Perú y de Andrés Manuel López Obrador en México".

A continuación Ludolfo señaló algunas características de la política neopopulista: el repudio a los otros partidos por considerarlos traidores a los intereses populares; la afirmación de que dentro del sistema prevaleciente no existen alternativas a los problemas del país; el hablar en nombre de una fuerza prexistente que ha permanecido fuera del gobierno en los momentos en que se acumula la frustración social; el presentarse como ajeno a la "vieja corrupción" que el caudillo resolverá apenas llegue al poder.

En la sesión de preguntas y respuestas los ánimos se caldearon aún más al grado de que aquello estuvo a punto de terminar en un zafarrancho. Las aguas, como en el Éxodo de la Biblia, se dividieron en dos: chavistas y antichavistas. Gracias a la oportuna intervención del mexicano Alejandro Carrillo Castro, y otros más que lo secundaron, esas aguas retomaron su cauce.

Valga la anécdota porque refleja lo que el neopopulismo ha producido: la polarización tanto de la política internacional del mundo latinoamericano como de la política interior en varios países del área, México incluido. El neopopulismo se presenta como una fuerza refundadora que desafía a la democracia así como a sus instituciones y leyes. De allí el ataque sistemático tanto al sistema de partidos como al entramado institucional y jurídico que lo sustenta. Quiere establecer una "democracia diferente" de contornos deliberadamente imprecisos.

El neopopulismo concibe a la política como un conflicto entre, de una parte, la vieja clase política y los intereses económicos a los que supuestamente sirve y, de otra, el caudillo y las multitudes que lo aclaman. Los que no están con él están en el error. Al estilo marxista, la misión es despertar a los enajenados. La agudización del conflicto es inevitable. No se puede permitir que se instale la "normalidad democrática".

El neopopulismo ya instalado en el mando ha concentrado el poder en la figura del líder; elimina los equilibrios y contrapesos; debilita y persigue sistemáticamente a la oposición; los derechos humanos son un estorbo.

En tanto no está en el poder el neopopulismo utiliza un doble discurso: de una parte dice ser pacífico y respetar las reglas del juego; pero, de otra parte, sus huestes hostigan a los intelectuales, periodistas y medios de comunicaciones que no le son afines. Es, para emplear otra imagen bíblica, el fariseísmo en política.

Leído en: http://www.eldiariodecoahuila.com.mx/notas/2012/7/27/mexico-democracia-populismo-307437.asp

Juan Villoro - El aire clásico está en crisis


Juan Villoro

Escribo estas líneas en la isla de Naxos, en vísperas de las Olimpíadas de Londres. En 2004, los juegos regresaron a su lugar de origen, Atenas. Lo que no ha regresado son los mármoles del Partenón. Inglaterra celebra el espíritu de lo que no ha devuelto.
El mundo se une para el deporte entendido como negocio (Niké, diosa griega de la victoria, se ha convertido en una marca de artículos deportivos). Cada cuatro años, las Olimpíadas son un pretexto para hablar de paz, pero la política encuentra el modo de ensuciarlas. La Olimpíada de Munich padeció un atentado terrorista, la de Moscú fue saboteada por Estados Unidos y la de Los Ángeles por la Unión Soviética.
Grecia, país que dio nombre y cultura a un continente, juzgó que los Juegos Olímpicos de 2004 eran una oportunidad para recuperar los mármoles que Lord Elgin llevó a Inglaterra en 1804. El tema parecía resuelto desde 1982, cuando la UNESCO aprobó la petición de Melina Mercouri de que las esculturas del Partenón volvieran a Atenas. De manera emblemática, aquella conferencia se celebró en México, que algo sabe de expolios. Pero el mundo se organiza mejor para el negocio que para la equidad: la FIFA tiene más agremiados que la ONU (y le hacen caso). La resolución de la UNESCO no ha sido acatada por Gran Bretaña.
El tema enfrenta criterios irreconciliables. El British Museum argumenta que Lord Elgin, embajador inglés ante el imperio otomano, salvó piezas que de otro modo se habrían perdido.
La Acrópolis estableció un resistente canon de belleza. En forma paralela, la asombrosa invención del arquitecto Fidias despertó ánimos de destrucción. Nada más atractivo para un bárbaro o un fanático que mancillar aquello que lo supera. El Partenón fue transformado en iglesia bizantina, iglesia latina y mezquita musulmana. En 1687, bajo el dominio turco, fue depósito de pólvora y estalló por los aires. Agraviada como arquitectura, la Acrópolis se perfeccionó como ruina.
El British Museum argumenta que Elgin salvó los mármoles. Según Melina Mercouri, el más dañino expolio de la Acrópolis fue precisamente el que practicó el embajador inglés.
Los dioses griegos no llegaron a Londres como celebridades. De 1804 a 1816 estuvieron en el jardín de Elgin, expuestos a humedades que provocan reumatismo hasta a los inmortales. La demora se debió que el museo no aceptaba el precio fijado por el embajador. Los traficantes no son altruistas.
La conservación tampoco ha sido impecable. En los años treinta las piezas fueron sometidas a una limpieza salvaje. Aunque la entrada al British Museum es gratuita, eso no convierte al saqueo en una causa noble. La estatura de Elgin disminuye en comparación con la del arqueólogo alemán Heinrich Schliemann, descubridor de Troya. Después de abrir la tumba de Agamenón, Schliemann escribió al gobierno griego: “Como mi único interés es el amor a la ciencia, entrego a ustedes estas piezas para que enriquezcan el legado de su pueblo”.
El gobierno británico desoyó la propuesta de la UNESCO de 1982, pero Grecia no ha perdido la esperanza de recuperar su patrimonio. Los Juegos Olímpicos de 2004 eran una buena oportunidad para relanzar el tema, entre otras cosas, porque el Partenón pertenece al espíritu olímpico. Cada cuatro años la procesión de atletas pasaba por ahí.
Con la complicidad del sistema financiero mundial, Grecia se endeudó para construir instalaciones deportivas. Como es usual, no faltaron los escándalos locales. En su novela Suicidio perfecto, Petros Márkaris narra el tráfico de influencias y las estafas perpetradas a la sombra de los Juegos Olímpicos.
El fuego de los héroes volvió a Grecia. Ocho años después el país es estrangulado por la banca europea. Cada dos o tres meses, Angela Merkel regaña a los griegos por incumplimiento. La ilusión de una Europa unida ha dado lugar a una Europa desigual.
Viajé a Grecia en compañía de unos amigos catalanes. Ayer se les descompuso el aire acondicionado y el recepcionista del hotel les dijo: “¡Grecia en crisis, España en crisis, aire en crisis!”.
Las playas de Naxos no dejan de llenarse de turistas. Bruñidos por el sol, ocupan por unos días el territorio de Aquiles, el héroe que no usaba bloqueador.
Mientras tanto, en el British Museum, los dioses prosiguen su coloquio. Zeus, Júpiter y Poseidón se preguntan si volverán a casa. Durante los juegos de Londres, el espíritu de Grecia arderá en el pebetero. Mientras tanto, el aire griego está en crisis. El país que creó la sátira, la comedia y la tragedia se apresta a vivir todos estos géneros.
A propósito de la presión que los países ricos ejercen sobre Grecia, Günter Grass escribió el poema “La vergüenza de Europa”. Ahí dice: “País condenado a ser pobre/ cuya riqueza adorna cuidados museos”, y concluye: “Sin ese país te marchitarás, Europa, privada del espíritu que un día te concibió”.
 Leído en: http://criteriohidalgo.com/notas.asp?id=106843

Beatriz Pagés - Enrique Peña Nieto y Miguel Ángel Mancera


Beatriz Pagés

Miguel Angel Mancera, jefe de Gobierno del Distrito Federal electo, declaró que trabajará con el próximo presidente de la república —“se llame como se llame”— y que no tendrá objeción alguna en aparecer a lado de Enrique Peña Nieto.
El ex procurador de justicia de la capital del país lanza de esta manera una importante señal vanguardista de civilidad política que responde, no sólo a la necesidad  y al reclamo nacional, sino a una tendencia de reconciliación que comienza —en forma incipiente— a tomar forma en diversas esferas internacionales.
La posición de Mancera confirma también que la relación entre el presidente de México y el jefe de Gobierno del Distrito Federal, la entidad más poblada del territorio y donde se asientan los poderes federales, no puede estar marcada por el conflicto, la ruptura o el desconocimiento, como sucedió durante una parte del sexenio de Marcelo Ebrard.
Los costos de que el “gobernador” del Distrito Federal no acepte sentarse a trabajar con el titular del Ejecutivo federal lo pagan cada uno de los 9 millones de habitantes que viven en la ciudad y los 20 millones que se asientan en la zona metropolitana del Valle de México.
Lo pagan no sólo en falta de servicios, por la ausencia de acuerdos en materia de presupuesto, sino en términos de presión política. La capital del país es, paradójicamente, la entidad menos democrática del territorio nacional. La paz y convivencia, e incluso sus libertades, han sido secuestradas por el mismo partido gobernante que critica en otros tradiciones y prácticas autoritarias.
Uno de los grandes retos de Mancera será, sin duda, la democratización del Distrito Federal, cuyo gobierno, delegaciones y Asamblea Legislativa han permanecido desde hace varias décadas en manos de un solo grupo político.
La formación jurídica de Mancera, el trato suave y respetuoso que lo caracteriza, seguramente le permitirán reconstruir el tejido social de la capital. Roto no sólo por razones de inmensa pobreza, sino porque la cultura del odio y  resentimiento, el maniqueísmo exacerbado que hoy se expresa en forma de marchas por las principales avenidas han hecho de la antigua Tenochtitlan una caja de Pandora del desencuentro y la división nacional.
Muchos mexicanos esperan que Mancera tenga la capacidad, la fuerza y el talento para colocar las semillas de una cultura política diferente, inspirada en una auténtica modernidad democrática, donde las divergencias se resuelvan civilizadamente, sin azuzar a la violencia y  cuyo próximo horizonte sea la reconciliación del país.
La nueva democracia tiene que estar sustentada necesariamente en una filosofía contraria a la del eje del bien contra el eje del mal, desprendida de posiciones fanáticas y  concentrada en buscar puntos de encuentro. Esta nueva tendencia comienza a ser defendida por destacados intelectuales, cuya intervención será determinante para resolver, a partir de nuevos esquemas, viejos conflictos internacionales.
Es el caso, por ejemplo, del antiguo diferendo limítrofe entre Chile y Perú, dos países que se disputan un área de más de 35 mil kilómetros cuadrados del Pacífico, que ha sido causa de una permanente e insuperable guerra política y militar desde 1879, y en la que Bolivia exige salida al mar.
Jorge Edwards, Premio Cervantes y embajador de Chile en París, y Mario Vargas Llosa, Premio Nobel de Literatura,  presentaron en Madrid una carta abierta en la que llaman a sus respectivos países a terminar con el “resquemor mutuo” que arrastran desde hace siglos y que ha tenido serias consecuencias para la unidad latinoamericana.
Un ejercicio similar debe llevarse a cabo en la ciudad de México. Si la llamada sociedad civil, si los intelectuales y académicos han sido convocados en diferentes ocasiones para denunciar prácticas anticonstitucionales y antidemocráticas, hoy es imprescindible que los capitalinos se organicen para exigir se ponga punto final a la violencia política y verbal entre gobiernos de diferente signo partidista.


María Amparo Casar - La parálisis política en los procesos electorales

María Amparo Casar
NOTA DEL EDITOR: María Amparo Casar es licenciada en Sociología por la UNAM; maestra y doctora en Ciencias Políticas y Sociales por la University of Cambridge, King's College; catedrática e investigadora del Departamento de Estudios Políticos del CIDE; columnista en el diario Reforma; miembro de los comités editoriales de la revista Nexos y el Fondo de Cultura Económica, y colaboradora en espacios de análisis como el programa Primer Plano de Once TV México.
Las opiniones de los colaboradores y los usuarios de ADNPolítico.com no representan el punto de vista de este sitio ni el de Grupo Expansión.



No sé si a ti, pero a mí me parece que el país lleva un largo tiempo en una especie de parálisis de la que no emergerá hasta el próximo 1 de diciembre o, si corremos con suerte, el 5 de septiembre.
Eso de que se redujeron las campañas no solo para hacer menos cara a la democracia sino también para hacerla menos improductiva, resultó un cuento chino. Nos dijeron que había que acortar los tiempos para competir y disentir y alargar los tiempos para acordar y pactar, pero lo que vemos es que México lleva más de un año centrado en los procesos y conflictos electorales y trabajando a medio gas -si acaso- en las cosas que realmente importan.  A ese año va a haber que agregarle otro medio hasta que el nuevo presidente asuma el ejercicio del poder.
Y está bien que las elecciones importen, pero un país no puede darse el lujo de quedar paralizado durante tanto tiempo con motivo de un cambio de gobierno.
Fíjate: las labores en el Congreso y los acuerdos entre las fuerzas políticas pasaron a segundo plano desde que a mediados del 2011 el PRI decidió retirar su apoyo a la reforma laboral por miedo a que su aprobación afectara tanto el triunfo de Eruviel Ávila en el Estado de México como la candidatura de Peña Nieto.
De las reformas fiscal, educativa, y de radio y televisión, ¡ni hablar! Cada una podría tener tan profundos como inconvenientes impactos políticos. Desde entonces toda decisión ha pasado por el tamiz electoral: vino el arranque formal de la competencia en octubre del año pasado, después los dos meses de precampaña, el periodo de silencio y los 90 días de campañas.
No contentos con 9 meses de improductividad política, ahora tendremos otros 2 meses para litigar ante los tribunales el resultado electoral. Los mexicanos no sabremos, con la certeza jurídica que el caso amerita, quién será Presidente de México sino hasta el 5 de septiembre. 
En esas condiciones, ni hablar de acuerdos. Y, ¿después? Pues después nos daremos el lujo de abrir otro largo periodo de improductividad en el que otra vez lo que importará serán los reacomodos de poder y no los acuerdos para crecer.
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CACAROOOO!!! PRIMERA FUNCIÓN

La cicatriz
1948
País: USA
Director: Steve Sekely



Sinopsis 
Tras salir de la cárcel, John Muller (Paul Henreid), un astuto criminal con estudios en medicina y psiquiatría, decide recuperar el tiempo perdido y dar "el gran golpe" asaltando junto con un grupo de amigos un conocido club de juego propiedad del implacable mafioso Rocky Stansyck,  el cual logran concretar pero son descubiertos y sentenciados a muerte por el capo. Para ocultarse John Muller se ve obligado a desempeñar un aburrido trabajo de oficina, donde será confundido con el Dr. Bartok, prestigioso psquiatra, debido a su asombroso parecido. Muller tratará de aprovechar la ocasión para desaparecer suplantando la personalidad del doctor. Para ello, deberá autoinflirgirse una herida que le deja una cicatriz idéntica a la del conocido psiquiatra...

Realmente una excelente película inmersa en una atmósfera agobiante, sórdida donde sus protagonistas viven en una especie de cárcel siendo prisioneros de un destino al que intentan enfrentar de la mejor manera posible para tratar de escapar de la trampa existencial en la que se sienten acorralados, surge un romance redentor entre Muller y la recepcionista del Dr. Bartok (Joan Bennett) donde se barrunta la posibilidad de redención en Muller. Exelente descripción novelada de lo que es una personalidad psicopática.





CACAROOOO!!! SEGUNDA FUNCIÓN

Boogie el aceitoso
(2009)
País: Argentina
Director: Gustavo Cova

SINOPSIS:
“Boogie, el aceitoso” es un producto argentino, hijo del costado más escéptico del humanista Fontanarrosa  que apareció por primera vez en 1972, en la mítica revista Hortensia, que recopilaba todo el humor de la época. Inversamente a lo que pasó con otros personajes más ingenuos, las historias de este asesino a sueldo, racista, sádico y machista no han perdido vigencia, algo que él mismo se encarga de aclarar en su autopresentación: “Puedes cambiar de paisaje o de jungla, siempre habrá alguien a quien darle duro”.

Formado en la escuela de las malditas guerras que desangran a los países subdesarrollados, este mercenario lleva al extremo los lugares comunes de un bastardo: sólo confía en sí mismo, la única verdad en que cree es la de su pistola Magnum y el dinero es su solitario objetivo.

Con una estética afín a la comedia negra y referencias al cine de gangsters, bélico, policial, e incluso al western, el argumento de la película que lo tiene como protagonista está hecho a su medida. Un jefe mafioso depende, para no ir a la cárcel, de que el único testigo no se presente a declarar en su contra. Como Boogie exige por la tarea de aplastar al testigo una suma considerada excesiva por los asistentes de “il cappo”, contratan a otro criminal más joven y con tácticas novedosas. Cuando el viejo matón boogie se entera de que lo han reemplazado, inicia una serie encadenada de sucesos para demostrar que sigue siendo el mejor y el más fuerte.







UN POEMA DE:

Jaime Sabines.
(1926-1999)


LA LUNA.



La luna se puede tomar a cucharadas
o como una cápsula cada dos horas.
Es buena como hipnótico y sedante
y también alivia
a los que se han intoxicado de filosofía
Un pedazo de luna en el bolsillo
es el mejor amuleto que la pata de conejo:
sirve para encontrar a quien se ama,
y para alejar a los médicos y las clínicas.
Se puede dar de postre a los niños
cuando no se han dormido,
y unas gotas de luna en los ojos de los ancianos
ayudan a bien morir

Pon una hoja tierna de la luna
debajo de tu almohada
y mirarás lo que quieras ver.
Lleva siempre un frasquito del aire de la luna
para cuando te ahogues,
y dale la llave de la luna
a los presos y a los desencantados.
Para los condenados a muerte
y para los condenados a vida
no hay mejor estimulante que la luna
en dosis precisas y controladas.