“La complejidad de los impuestos es en sí un impuesto”.
Max Baucus
Entre el momento en que promulgó su “reforma hacendaria” y la entrada en vigor este 1 de enero, el presidente Enrique Peña Nieto ha hecho ya una serie de modificaciones por decreto. Al parecer el propio gobierno apenas se está enterando de cuáles serán las consecuencias de su alza generalizada de impuestos.
El 26 de diciembre decidió, por ejemplo, que los nuevos impuestos especiales sobre la minería podrán pagarse trimestralmente y no en una sola exhibición. Quizá esto mejore el flujo de las mineras, pero no reduce el monto del nuevo impuesto.
No tengo duda de que pocas cerrarán sus operaciones actuales; la minería es una actividad que requiere de muy fuertes inversiones iniciales. El gran riesgo, sin embargo, es que se reduzca el nivel de inversiones en nuevos desarrollos.



















