| Enrique Del Val Blanco |
El próximo gobierno, además de los asuntos políticos a resolver, se enfrentará a uno económico y de bienestar que ya se agrava conforme pasan los días, no sólo en México, sino en la mayor parte del mundo. Se trata de la crisis alimentaria.
Por un lado, nuestro principal y eterno abastecedor de cereales, Estados Unidos, está sumido en un problema mayor, derivado de la sequía que enfrenta. Tan sólo en lo referente al maíz, 78 por ciento de su cultivo está afectado en los estados del medio oeste, por lo que su precio se ha incrementado en más de 100 por ciento. Para ellos se trata de la sequía más grave en los últimos 25 años
Aunado a la sequía, en ese país se destina cada vez más maíz a la producción de etanol, lo cual hace que la oferta disponible para el consumo humano o animal se vea seriamente mermada. Y hay que considerar que hablamos del abastecedor global de cerca de 50 por ciento del cereal en el mundo.





















