Pese a que Barack Obama ganó por un margen más amplio del calculado, de cualquier manera el voto popular refleja que el país está partido prácticamente por mitades. La distancia en votos populares fue también algo mayor de lo que se esperaba, pero mucho menor que la registrada en votos electorales. Y es que una de las virtudes poco reconocidas del complicado sistema electoral norteamericano es desempatar en votos electorales lo que puede ser un empate técnico en voto popular (más frecuente de lo que se cree).
Incluso, esa probabilidad sería aún más lejana si se sustituyera el estado como demarcación básica con el distrito legislativo (como de hecho ocurre en Maine y Nebraska).


















