El tendedero era de calzones y tangas. Fue colocado por mujeres de Morena frente a ese búnker en el que está convertido el Senado, ante el inminente debate sobre la reforma energética que propone modificar los artículos 27 y 28 de la Constitución para abrir sectores de la industria energética que han estado vetados a la a la inversión extranjera.
Colgaron y aventaron las emblemáticas prendas dentro del recinto para que, dijeron, los legisladores las usen “a la hora de defender nuestro petróleo…”
Es apenas una muestra de lo que se viene con el cerco al Senado al que volvió a convocar ayer El Peje, en un mensaje por internet. Según el senador del PT, David Monreal, el cerco tendrá como “base” alrededor de diez mil personas, más los que quieran agregarse.
























